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martes, 12 de abril de 2011

Dos cosas en filmbunker.net

Venga, que no se diga. Me han colgado dos críticas nuevas en filmbunker.net. Es ese blog de cine rarito que se currado un tío que vive en Nebraska. En realidad creo que es un tapadera de uno de esos cultos americanos raros donde la gente entra con la cabeza hecha una mierda y sale con la cabeza peor pero diciendo que ha renacido. A mi escribir en este blog de películas raras también me hace renacer un poco. 

He escrito sobre una peli franco-belga que se llama "La bici de Ghislain Lambert" que me gusta una barbaridad y sobre "Mamá es boba"...¡Joder que novedad! ¡Otra vez el tío este sacando la película esa! dirán algunos de ustedes. Ya, ya se que hablo mucho de la peli de Santiago Lorenzo pero es que me he prometido hacer proselitismo de la misma. Un proselitismo raro porque, en realidad, es una peli que se defiende sola, o sea, que cuando la vean van a decir ¡yo también quiero hablar bien de esta película! ¡me apetece hablar bien de ella! ¡Que la gente vea que soy culto!


¿Han visto ese anuncio en el que una chica muy guapa queda con un tío muy ignorante? Sí, joder, ella dice "me encanta el cine de Alexei Kurkovski y él tiene que tirar de internet para saber de lo que la chavala está hablando. Y tiene que salir ahí a la terraza a hacer como que mea y está lloviendo y se relee un poco un articulillo y vuelve diciendo: "Guau, Kurkovski, la caña". Y ella que es muy cuca dice un nombre raro como "Tanagashi" o "Tanarashi" o alguna mierda semejante y él, que va vestido de gafapasta, tiene que volver a salir a la terraza y volver a consultar en el ordenador. 

Pónganse en el lugar de ese estafador, de ese vivales que ha preparado esa cita al milímetro con aviesas intenciones. Es un cazador, un buitre, una mala persona que se ha colgado de una chica cantidad de inteligente que va a los Renoir y decide jugar fuerte, ahí, quiere poseerla y entonces se cambia la ropa que lleva habitualmente por una que le aconsejan en el H&M...o sea, el tío va y lleva al H&M y dice "deme ropa para parecer que voy todos los días a la filmoteca" y le dan toda esa ropa. Y luego elige un local para intelectuales, un lugar luminoso y recoleto que huele a incieso y a té y donde la peña dice mucho la palabra "slow" (con muchas eses de principio) y cosas así. No ha estado en su vida pero sabe que ese sitio gustará a la chica pero...no espera que ella vaya a la contra, ella está ahí dispuesta a no dejarse engatusar, a hacerle preguntas capciosas.



En mi versión del anuncio ella está pensando todo el rato "míralo, va a la terraza. A la terraza, no al baño, va a consultar su ordenador porque no tiene ni idea de quien es Kurkovski" y cuando el se sienta le suelta lo de "Tanagashi" y já. Él vuelve a intentar la jugada pero ella sabe que "Tanagashi" ni siquiera es un director de cine, se ha inventado la palabra en ese momento porque le sonaba molona o, peor, era la marca del vídeo VHS que tenían en casa. Y cuando él vuelve ella se ha ido, se ha largado, lo ha dejado ahí dándole vueltas a lo de "Tanagashi" o, peor, lo espera y después de que él haga un poco el panoli le suelta la bomba "no busques "Tanagashi" en Internet, monín porque es el nombre de un delantero centro del Yokohama Marinos...y, por Dios, quítate las etiquetas de la camisa que las veo desde aquí". Y entonces aparece el dueño del local y le invita a salir. A no volver. Lo larga del paraíso de la tetería y las letras y el cine en VO. 

¿A qué venía todo esto? ¡Ah, sí! 

Queden ustedes bien, ahí en filmbunker.net tienen material para quedar como unos tíos y tías que están en la cinefilia, que le dan duro...arriésguense y quédense con el personal diciendo: ¿Habéis visto esa deliciosa comedia llamada "Mamá es boba"? ¿Qué os parece Philippe Harel?".

Serán ustedes el centro de las reuniones. Más que si siguen ese curso CEAC de guitarra. Palabra. O no. Vean buen cine, se tarda lo mismo que en ver del malo y, sin duda, su chorboagenda lo agradecerá. 


domingo, 26 de julio de 2009

Benoit Pooelvorde


La carrera como director y guionista de Benoit Pooelvorde es injustamente corta. Apenas un cortometraje (Pas le C4 a Daniel Daniel, 1987) en 1987 y un largometraje (Ocurrió cerca de su casa, 1992) en 1992 que además escribió, unas pocas series de televisión también escritas por él y la, a mi (poco) juiciosa opinión, una película grande titulada La bici de Ghislain Lambert (Philippe Harel, 2001).

Ocurrió cerca de su casa (estrenada en los países anglos con el nombre de Perro muerde a hombre) es una película simplemente brutal. Un mockumentary que sigue los pasos de un psicópata violento que, en su vida cotidiana, trabaja como revisor, tiene una familia estupenda y habla con fluidez de la arquitectura de Gaudí, es aficionado a la música clásica y tiene una novia que toca el clarinete pero que, por cosas que pasan por su cabecita, se entretiene en matar y robar a otras personas. Rodada en blanco y negro es una comedia negra que sirvió a Quentin Tarantino para inspirarse a la hora de escribir Pulp Fiction...el director americano reconoció la influencia del cine europeo y de la Nouvelle Vague para escribir dicha película (o al menos la parte que dijo no haber escrito junto a Roger Avary) pero no dijo ni pío de Pooelvorde pese a que, por aquel tiempo, el bueno de Quentin pasaba unos meses en los Países Bajos haciendo turismo y descubriendo que por aquellos pagos las patatas fritas son servidas con una generosa ración de mayonesa.

No importa porque, como comentó el propio Tarantino en el estreno de Reservoir Dogs en el Festival de Sitges cuando le preguntaron sobre los (demasiados) paralelismos entre su película y City of fire (Ringo Lam, 1987), él sólo había querido hacerle un pequeño homenaje a la película asiática. Intertextualización cinematográfica se le llama a eso...

Pues el caso es que Benoit Pooelvorde, pese a que es talentoso, seguirá siendo mucho más famoso como actor (tampoco mucho) que como director o guionista.

En La bici de Ghislain Lambert (2001) interpreta también al protagonista, Ghislain, un ciclista belga de los años 70 que es algo así como la caricatura de su compatriota Eddie Merckx. Mientras que este último gana tours y giros como el que se hace una tortilla, el protagonista es nada más que un gregario con mucha ambición y pocas piernas que se empeña en ser una estrella del deporte pero que termina siendo un tipo odiado por todo el pelotón.

Si Ocurrió cerca de su casa era una de esas películas que te dibujan una sonrisa sardónica en el rostro y que guardaba en su interior un manifiesto violento sobre los males de la sociedad belga, como si Pooelvorde confrontara la imagen del país con un espejo de feria, en "La bicicleta..." es una película casi costumbrista que nos invita a un incómodo paseo ciclista en el sillín del pasajero de la bicicleta de un gregario donde la prespectiva no es, ni remotamente, la misma que se ofrece desde los primeros lugares del pelotón, un viaje incómodo donde se pierde el resuello y donde el 99% de los esfuerzos que uno hace por llegar el primero suele quedar en una gran nada o, lo que es peor, una gran nada rodeada de las carcajadas del respetable. Un lugar privilegiado para ver las cosas, para observar a los demás. El sitio reservado a los perdedores y que no suele formar parte de las infladas crónicas deportivas. Pero, claro está, la sinopsis del largo bien podría aplicarse a otros campos y a otros profesionales que consiguen los mismos resultados después de una vida de esfuerzos donde han perdido el alma, y los pulmones, para que les hagamos caso. Una gran película, dos grandes películas.

Ya digo, la carrera de Benoit Pooelvorde como director y guionista es francamente corta para el talento que tiene.