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jueves, 14 de mayo de 2009

Ramoncín salvará España






Si me llamara Zarzuela ahora mismo para consultarme sobre cómo recuperar la imagen pública de la Casa Real le diría a su Majestad que se dejara de cazar osos alcohólicos rumanos e iniciara una montería con el único objetivo de cazar a Ramoncín.


José Ramón Julio Martínez Márquez alias "Ramoncín", un ciudadano de 54 castañazas, tiene la llave para articular de nuevo España. Sin duda. Ya que no somos capaces de encontrar unos símbolos nacionales positivos que articulen este país lo mejor será unirnos en el odio. De hecho ya no seremos más España, seremos la Asociación de Enemigos de Ramoncín o la Unión de Estados que Odian a Ramoncín ¿Qué más dará el nombre cuando de lo que se trata es de llevarnos todos bien?


De hecho el Rey debería de darle caza públicamente y luego llevarlo de un lazo como hacía Jabba The Hut con la mascotica esa que mostraba en "El Retorno del Jedi" a todos los actos oficiales. De ese modo, si alguien osara pitarle a su entrada a un estadio la TVE podría poner la secuencia íntegra diciendo: "¡Y mientras suena el himno nacional los aficionados se han puesto en pie para silbarle al malvado Ramoncín!". Dime tu si así no nos ahorraríamos estas peleíllas pueblerinas de los himnos, las banderas...



¿Qué tiene Ramoncín que tanto molesta? Es algo que se me escapa. En los 70/80 ser de Ramoncín era bastante molón. Los discos no estaban mal del todo y se permitía hacer giras por toda España llenando plazas de toros y polideportivos. En serio. Ramoncín era "El Rey del Pollo Frito" y MOLABA. De hecho molaba tanto que sin tener un discurso tan macarra como los grupos del Rock Radical Vasco conseguía remover más titulares que Kortatu y la Polla Records juntos, en serio, los pesos pesados de la prensa derechona se batían en duelo entre ellos por ser el que más insultos fuera capaz de verter contra Ramoncín en una columna y él, nada, impávido a su puta bola, riéndose de los peces de colores,aguantando el tirón, bailando "cheli, reggea y rock and roll", apoyando a la causa sandinista o manifestándose a favor del aborto, presentando programas, sacando libros. Pues eso, el Rey del Pollo Frito. Y del Mambo.



Pero, de pronto, las simpatías populares se volvieron contra él porque, decían, había perdido la chola...que si cobraba pasta por un pregón, que si era un artista paniaguado, que si no era auténtico, que si no había pisado Vallecas en su vida, que se había operado la nariz, que si tenía hijos ilegítimos. Mal rollo. Daba la sensación de que tantos años de malísima prensa comenzaban a hacer mella en el subconsciente popular y que era verdad que se había convertido en un supervillano que vivía del dinero público y que se financiaba los vicios con nuestros impuestos.

Como en todas las persecuciones daba igual que los que escribían contra Ramoncín hubieran tenido despachitos de prensa puestos por el Generalísimo, que disfrutaran de un puesto en vitalicio (y no merecido) en la R.A.E. o, incluso, que hubieran cobrado subvenciones para montar obras de teatro, pasaran por caja cada vez que daban una conferencia o pillaran cacho de esta o de aquella editorial por presentar libros o se hubieran valido de sus puestos para sacarle al estado uno o dos viajecitos al año para asistir a esos simposiums de prensa, rollitos con el Instituto Cervantes...daba igual porque, al igual, que antes se invocaba el nombre de Rusia o del contubernio internacional judeomasónico de corte marxista para echarle la culpa a una infausta epidemia de escarabajo de la patata o de una inundación ahora parecía que Ramoncín tenía la culpa de todo (aunque en realidad todo fuera obra de Yoko Ono y del espíritu de Lennon que le sale por los poros).

A los españoles (sean de Bilbao, Barcelona, Cáceres o Sevilla) les estomaga Ramoncín y no pueden soportar, ni perdonar, que trabajara como presentador del LINGO, la SGAE (que creo que es una asociación de gente satanista que come niños y además nos impone el canon...de Pachelbel y el otro, el malísimo), Crónicas Marcianas y, claro está, tampoco en Operación Triunfo. Haga lo que haga será un pesetero y un vendido pese a que nuestra península, de Lisboa a Andorra la Vella, esté lleno de locutores de radio que se desgañitan contra él y que cobran una cifra de seis cifras (en euros) y tienen un pasado como militantes en el maoísmo, ex ministras socialistas que se han sacado el carnet del PP (todo sea por no perder el puestillo), arrepentidos del ultraderechismo que se pasaron al anarquismo y dan clases en una facultad de Ciencias políticas y ejercen de palmeros de la peor telebasura y un largo etcétera de conversos de toda índole que por el parné o el desencanto (ese desencanto que llega con la crisis de los cuarenta y uno descubre que se ha subido al caballo equivocado) han trabajado descaradamente cavando trincheras para el otro bando en un momento u otro.

Pese a que pudiera parecer que Ramoncín no es más que un tipo que se ha buscado la vidilla desahogadamente lo cierto es que no, que es una mala persona, la peor de todas, la víctima propiciatoria que nos puede servir para unir a España de una vez por todas en una misma nación de Algeciras a Finisterre, de Lanzarote a Formentera. El día que el Rey se decida a cazar a Ramoncín y así ganar puntos y justificarse el sueldo este país será otro, un país unido por el odio y la mala hostia y ya no habrá más ellos y vosotros. Seremos NOSOTROS y podremos volver a gritar "oé, oé, oé" con una sola voz. ¡Muerto el Rey del Pollo Frito! ¡Viva el Rey de todos los que odian a Ramoncín!.

martes, 14 de octubre de 2008

Vendrán años más malos y nos harán más ciegos



Después de ver las fotos de Axl Rose he llegado a la conclusión de que este tío es, en realidad, el misterio de las caras de Bélmez hecho ser humano. Me pregunto si sus coleguitas (si es que le quedan) lo reconocerán cuando llama a las puertas de su casa para ir a echar unas cervezas. Que mal rollo. Saca su Chinese democracy el 23 de noviembre...sólo a un patán como Rose sin ningún tipo de conciencia geopolítica se le ocurre ponerle semejante nombre a un disco ¿Hay algo que se haya retrasado más y con peores excusas que la democracia en China? Sí, el disco de los Gansans (Guns&Roses en cheli).


Gracias a las clínicas de cirugía estética en el futuro compartiremos nuestra vida diaria con un montón de seres parecidos: gente que ha renunciado a su rostro para ponerse encima una especie de máscara de látex inanimada, sin rasgos. Les veremos sentados en los parques, tomando café en una terraza o comiendo con otros amigos sin saber si están tristes o alegres, dará igual que se les acabe de morir la esposa o tocado la lotería porque sus rostros sólo nos devolverán una jeta estandarizada, diseñada y construída en una cadena de montaje sanitaria.

La cara de Andrés Pajares el sábado por la noche en La Noria (Telecinco) me devolvió a la tarde en que mis abuelos y mis padres nos llevaron a J. y a mi al Museo de Cera. Tendríamos que haber ido al cine, al Windsor, a ver una película de reestreno de la Disney llamada algo así como Se nos ha perdido un Dinosaurio pero J., ya casi adolescente, se empeñó en que era mejor ir al puñetero museo. "Quiero ver a Fofó y al tío que corta cabezas" decía sentado en la parte de atrás del Mini. Puto monstruo.

Nada más entrar me encontré con la representación de Los fusilamientos del 3 de mayo y no pude seguir. Comencé a gritar, a patalear y a llorar como un descosido hasta que mi padre me sacó del sitio y pasamos la tarde dando vueltas por la Plaza de Colón donde mi padre me contó por primera vez quién era el señor que estaba subido a la columna señalando en plan Travolta.





No he vuelto jamás al Museo de Cera, de hecho me angustia ver las fotos de los dípticos para turistas en los que se ve a Indurain o un torero en el lecho de muerte, la representación de un crimen dentro de un tren o un grupo amorfo donde se apelotonan el Payaso Fofó, Tip y Coll, Mayra Gómez Kemp... Caspa del pasado y malrollismo inexpresivo todo en uno.


Casi tan malo como un lugar del edificio de El Corte Inglés de Castellana que descubrí por casualidad en el aparcamiento donde se apelotonaban los maniquíes de uñas pintadas y ojos de cristal que poblaban la tienda antes de ser sustituídos por los actuales que no tienen cabeza, ni piernas y que estaban desnudos, rotos, solos, sin decir nada, esperando al futuro en el que serán rescatados por gente con cara de látex para animar fiestas, bautizos, enlaces, reuniones de empresa donde no desentonarán de los otros maniquíes animados.



El futuro no tendrá muchas caras, tendrá sólo una y será indescifrable o quízás no y como la máscara de Pajares nos devolverá una caricatura chunga de lo que solía ser el rostro de un verdadero ser humano.

El futuro sólo será peor si nos conformamos con eso, con no decir nada, con quedarnos callados, haciendo cola en la consulta del señor de los bisturíes para que nos implante un careto que él cree que es el de la eterna juventud...

El futuro es de los sin rostro porque no puede ser de los zombis. Los zombis comen cerebros frescos y sangrientos y con esa dieta, en la actualidad, corres el riesgo de morirte de hambre.


Nota del Insustancial: El título del post está directamente copiado del título del libro de Rafael Sánchez Ferlosio publicado en 1993 por la editorial Destino que recoge treinta años de textos, divagaciones, aforismos, relatos y otras cosas sobre el pesimismo y el desánimo...el resto es todo más o menos mío.