viernes, 26 de noviembre de 2010
Otro viernes más: En mis apis por tus cookies
Todo el asunto me ha recordado a esta escena de "Lost in traslation"...
lunes, 22 de junio de 2009
El "Bruno" español

Viendo a Sacha Baron Cohen, o a Bruno porque no se quita el personaje de encima hasta que no llega al hotel, me he acordado de que en España ya tenemos un Bruno de verdad, de carne y hueso, un monstruo de la moda, de la clase, del estilo...y no me estoy refiriendo al tristemente fallecido Daniel El-Kum (un final rarísimo, para un señor francamente raro en vida), ni a ese príncipe de la maldad salonista llamado Josie que muchos definen como el Truman Capote del salonismo nacional...que más quisiera...
¿No parece que haya servido de inspiración para Sacha Baron Cohen? ¿De qué nave espacial ha salido? ¿Cuál es su planeta? Pues sinceramente, si nos fiamos de su extensa entrada en Wikipedia sabremos que en realidad es un barcelonés nacido de unos seres humanos corrientes y molientes...bueno, no tanto, sólo hay que ver a su mamá con la que sale en este vídeo...
¿Acojonante verdad? Juro que es el mismo lo que ocurre es que su rostro ha mutado bastante. La razón es que, para su desgracia, Erik está enganchado a las operaciones de estética como ha declarado en varias apariciones en progrmas como "El Diario de Patricia", "gent de Tárrega" y otros espacios de carne para el zapping. Erik tiene un carrerón profesional dentro del mundo de la moda que comenzó a enseñar la patita en el programa "Equipo G" (nunca entenderé como una cosa así pudo desaparecer de la parrilla...yo era muy fan), versión española de "The Queer Eye", en el que un grupo de gays asesoraba a un despistado heterosexual dándole consejos de moda, estilo, belleza, decoración y cocina. Un pasote vamos, que levante la mano quien quiera ser asesorado en este tipo de cuestiones por el simpático Erik que concede entrevistas donde cuenta su terrible paso por la enfermedad de la anorexia o sobre su paso por el programa "la granja de los famosos" (A3) donde nos dejó sin aliento. Aunque para conocerlo lo mejor es pasarse por su web personal donde creo que vuelca toda la sabiduría de su persona...
Ya lo veis, es posible que Sacha Baron Cohen haga cosas buenas pero Bruno ya hay uno en España y es para mear y no echar gota...
domingo, 19 de octubre de 2008
¿Por qué no se ríen los políticos?
Ciudadano Bob Roberts (1992), primera película de Tim Robbins como director, es un mockumentary sobre la campaña electoral del político extremista del mismo nombre. Por desgracia es una de esos chistes que ha pasado de moda ya que la exagerada dimensión de sus chistes (políticos que provocan guerras para lucrarse, políticos pringados en oscuros negocios inmobiliarios, políticos pringados en operaciones paralelas de la CIA, políticos que manejar los medios derechistas americanos a su antojo, políticos desleales que simulan situaciones de peligro para relanzarse en las encuestas, políticos que basan su campaña en organizar redes de contrapublicidad que pongan en solfa la moralidad de sus candidatos, políticos que pueden presentarse a un debate electoral para no decir absolutamente nada etc.) ha sido desgraciadamente superada por las tres últimas campañas electorales norteamericanas y sus efectos colaterales han infectado los procesos electorales europeos recientes (Italia, Francia y España). 

Pese a que en España nos las damos de campechanos los políticos españoles no suelen prestarse a ests cuchufletas ni en campaña (Antonio del Real sacó en un pequeño papel a Mariano Rajoy en Villa Arriba, Villa Abajo y la Junta electoral suspendió el episodio...esas cosas están expresamente prohibidas aquí) ni fuera de ella. Mala señal que no tenga ningún interés invitar a un político a un programa que no sea estrictamente de entrevistas o de temática política...¿Es que esta gente no se tira pedos? ¿No le gusta la música? Me molesta profundamente la falta de calidad cultural de nuestros políticos y que no sepan mantener una conversación medianamente interesante, cuando se quieren hacer los campechanos dicen que les gusta leer cosas como La Catedral del Mar o escuchar a Mocedades y cuando se quieren hacer los intensos...bueno, es de coña, la verdad. ¿Es que ninguno tiene gustos normales? ¿O es que en realidad no tienen ningún interés por nada? ¿Se acuerdan del pollo que se montó cuando Trinidad Jiménez quiso llevar una chupa de cuero? ¿Y cuando Carmen Calvo dijo que el "heavy metal y la música rock también eran cultura"?
Fuera queda el comentario sobre la ilusión que le hace a Pablo Motos mande un SMS...si yo hubiera sido el asesor de imagen del político le hubiera dictado lo siguiente: "Me encanta el Hormiguero...¡Pásalo!"
