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viernes, 25 de octubre de 2013

¿Qué haces tan lejos de casa? (Ricardo Vicente)




NOTA:  El disco de Ricardo Vicente “¿Qué haces tan lejos de casa?” saldrá a la venta junto a la novela homónima el 31 de octubre. Será publicado por ricardo vicente Bandaáparte y Maxiphone. Esta es una crítica, si es que puede llamarse así, solamente del disco (que puede escucharse en deezer.com a través de este enlace) ya que el texto no obra en mi poder. He optado, por tanto, por  no hacer ninguna referencia a la novela aunque sus once canciones responden a los once capítulos del libro. Me imagino que, en dicho texto, se encontraran algunas claves más para la comprensión de las que soy ajeno. Espero no haber metido mucho la pata.  Disfruten pues, si es que pueden disfrutar de algo escrito aquí, de este adelanto.

Ricardo Vicente ha sido, desde su estreno como solista, el "escudero" indispensable de Francisco Nixon. Más que "escudero", usando un símil ciclista, su "gregario" en tanto en cuanto los éxitos de uno se han convertido en los éxitos del otro.

Ya en este mismo blog, en algún momento, comenté que esa formación de solista que, en realidad, ha ido convirtiéndose en un dúo aunque solo sea porque la presencia de Richi ha ido creciendo disco a disco desde “Es perfecta” hasta “El Problema de los tres cuerpos” (el disco a tres bandas que el solista-dúo grabó el año pasado junto a “The New Raemon” que, a su vez, era un solista-grupo) era una cuestión de ausencia absoluta de ego, de amistad y de aceptación y de visión de las virtudes compartidas. Algo tremendamente difícil de ver.  

En definitiva la dupla Nixon-Vicente ha cultivado un género dentro de otro género. Creo que sabría definirlo pero estoy incapacitado para ponerle una etiqueta. Me temo que sería algo así como “pop para adultos” pero, posiblemente, la nomenclatura de “pop” se quede casi tan corta como mentiroso es el hecho de que su música estuviera dirigida a un público adulto. Me niego a usar el genérico de “indie” que suele ser la “etiqueta-barrera” con la que queremos denotar que hay un sonido “pop” con enjundia y otro más intrascendente.

Lo que sé es que es una “marca” reconocible y que es un sonido tan sencillo en el exterior (aceptando que el “pop” es sencillo) como complicado en su interior donde la maquinaria que hace funcionar la creatividad existe gracias a un complejo aparataje de referencias cinematográficas, literarias y vitales donde pululan Sergio Algora, Nadia Comaneci, el desastre de Chernobyl, las chicas que trabajan en Zara o los bares de taxistas (aceptando que este es un aparato para un público adulto y, por tanto, conocedor de estas referencias).

A lo mejor, y lo digo de pasada, podríamos también hacer caso a la definición de “artesano” que hace Francisco Nixon de su profesión confrontada a la de “artista” que se le suele conferir a cualquiera que se dedica a la actividad de la creación. ¿Pop artesanal? ¿Pop artesano? Ni idea.

Por la amistad que me une a ambos, si no lo sabías querido lector ya te vengo avisando para que puedas valorar la “independencia” de esta crítica, me sería muy difícil tomar la distancia adecuada para hacer una lista de las diferencias (sutiles y abismales a la vez) entre el trabajo de ambos y, por tanto, no lo voy a hacer. En realidad, es por que me gustan por igual.

“¿Qué haces tan lejos de casa?” es la primera experiencia de Ricardo Vicente como solista. Es un disco esperado. Muchos, entre los fans de Francisco Nixon y Ricardo Vicente, se preguntaban cuando este daría el paso para convertirse en solista. Una ocasión que, me temo, será tomada como algunos como la ocasión perfecta para crear un cisma: Nixonistas contra Richianos, o algo así. La simple perspectiva de que ocurra algo así me rompe el corazón.

De hecho, como en los discos anteriores la fórmula establecida era la inclusión de temas compuestos y cantados por uno y otro, este disco no se aleja mucho del camino recorrido por ambos “artesanos” en ocasiones anteriores de tal modo que, a la primera escucha, uno hecha de menos algún tema de Francisco Nixon que, sin embargo, está ahí, esta vez como personaje del recorrido vital de Ricardo desde la canción que abre el disco, “La balada de Fran y Richi”, y como colaborador necesario de este debut de su compinche. 

La producción de “¿Qué haces  tan lejos de casa?”, el sonido final, será definido como sencillo. Yo creo que, como tantas otras veces, parece sencillo pero no lo es. Aunque solo sea porque hay una evolución evidente de Richi desde aquel “Banderas Rojas” publicado en “Es perfecta” hasta “Era tan bello veros caer” –una de las mejores canciones del disco-. Una composición vocal más compleja con profusión de coros, teclados eléctricos y piano, ecos, más presencia de la batería, la inclusión de un cello en la canción “¿Qué haces tan lejos de casa?”…un tipo de sonido al que Richi no ha sido ajeno pero por el que ahora parece discurrir con más comodidad.

En el apartado de las letras Ricardo Vicente sigue empeñado en dotar a la vida cotidiana de imágenes oníricas o de explicarnos esta a través de la épica y cierta lírica a la que los compositores patrios nos tienen poco acostumbrados: transportarnos a una visión propia de la vida diaria que transcurre con los pies en el suelo y la cabeza en otro lado. Eso, para mi (vuelvo a definir este texto como completamente personal) es lo que más me gusta de Ricardo Vicente, su capacida innata de convertir un paseo en bicicleta en la excursión de “The Goonies”. Así “Vísteme Eau Jeune” o “Henry Darger” funcionan y así funciona todo este “¿Qué haces tan lejos de casa?” donde tenemos la oportunidad de redescubrir a uno de los músicos más interesantes de los últimos tiempos, que mejora con el paso de los años y que no tiene miedo a mostrar sus influencias y a enseñarnos sus influencias, su aprendizaje, posiblemente en sí, esta forma de actuar es una forma de contestar a la pregunta que sirve como título del disco: Si está lejos de casa es porque todo lo que hemos ido acumulando nos ha traído hasta aquí de forma irremediable. También es verdad que cuando uno ha volado mucho tiempo acompañado siempre tiene la sensación de sentirse un poco solo cuando tiene que hacerlo por su cuenta, que cualquier destino nos parece alejado de casa. Otra cosa es que eso sea malo.

En definitiva este primer disco en solitario de Ricardo Vicente no es una ruptura, porque no había nada de lo que alejarse, en su sonido habitual si no más bien un avance en el mismo, un avance tranquilo, un trabajo de descubrimiento , de probatura de sus propios límites.

Es un disco que recomiendo porque me parece interesante, porque me parece bueno, porque me parece justo y porque, más allá del cariño que le tengo a Richi, me siento en conexión con su forma de actuar y su forma de ver las cosas. Me hubiera sentido mal si este disco no me hubiera gustado, un poco defraudado y no habría escrito nada sobre él porque, hace muchos años que sé que los amigos tienen que apuntarse con una pistola para que ninguno cometa una tontería.  


Sinceramente no me he sentido tan lejos de casa. Y me ha gustado la sensación.  

domingo, 9 de enero de 2011

El sector duro


Creo mucho en la capacidad de las generaciones. No se me quita de la cabeza que los escritores del 27, salvo honrosas excepciones, no fueron apenas nada tras la Guerra Civil y que todo su potencial creativo (o por lo menos el más reseñable) se produjo cuando se juntaban y cuando mantenían relaciones personales y se reunían alrededor de cosas tan peregrinas como el 200 aniversario del nacimiento de Góngora. 

Creo mucho en recibir influencias de los demás y en reconocerlas. De hecho la persistencia de la idea de que el creador de cualquier ámbito es como una especie de ser mítico cuyo arte nace de la nada o del milagro es algo sospechoso de estar contaminado por el interés que parece haber en no explicar las cosas estas de la cultura. Yo creo en compartir y en departir como la forma más amable de alimentarse de las cosas que valen la pena. Es por ello que, sin que medie más interés que el de verse un rato, esté muy bien sentarse con gente que a primera vista es completamente dispar y ver que sale. 

Es como abrir una tienda de cerámica donde venderás cosas de Talavera de la Reina y piezas de la Bauhaus...no parece algo rentable, ni siquiera parece algo sensato pero, al fin, desde cierto punto de vista adquiere un sentido concreto y rico. 

Dos músicos, un cineasta que ha elegido ser novelista, un enorme periodista y un, bueno, un yo ejerciendo de Pepín Bello  sentados alrededor de una mesa, trasegando cervezas y haciendo eso tan madrileño de lanzarse a la bohemia sin  más interrupciones que eso que tener que salir de cuando en cuando a la puerta del local para fumarse un pitillo y ejercer de europeo...es molesto pertenecer a un continente tan caótico en algunas cosas y tan tiquismiquis en otras. Pero eso es otro tema. 

Es un placer poder compartir unas pocas horas con gente tan humana y tan brillante. Es un placer tener la oportunidad de que los días pasen un poco mejor, de que el trago sea menos amargo, de que la distancia hacia la orilla parezca más corta...es un lujo. 

Compartir, departir, aprender, escuchar y, sobre todo, vivir sin la sensación de estar sobreviviendo. Sin la sensación de estar intentando cazar frijoles con una escopeta de dos cañones. 

Ya digo que creo mucho en las generaciones pero, sobre todo, creo mucho en todos ellos. Ya verán que año 2011 van a proporcionarnos todos ellos. Que se sepa: dos discos nuevos y dos novelas. Ya verán. 

martes, 19 de octubre de 2010

Señora azul y algunos apuntes sobre el pop musical, la cultura popular y la búsqueda de significado



Cuatro músicos españoles intentaron ser un día algo así como los "Still, Crosby & Nash" o, quizás, los "Still, Crosby, Nash & Young" del panorama nacional.

Ellos, uniendo dos nombres de sus componentes y dos apellidos, formaron "Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzman". La verdad es que, al igual que el combo norteamericano, eran una especie de superbanda: Juan Cánovas había tocado la batería en Los Módulos y en el menos reconocido grupo instrumental Franklin (una suerte de banda de rock americano progresivo), Guzmán y Rodrigo habían sido miembros de Solera (una banda de un sólo disco con muchísimo éxito y con un tema titulado "las calles de París" que fue un hitazo en el mercado hispanoamericano) y Adolfo había sido guitarrista de Los Ibéricos. Por contra ellos más que unos artistas (y sólamente artistas) eran unos currantes de la música que siempre tuvieron otras ocupaciones como productores o músicos de estudio.

C.R.A.G. fueron quizás la primera banda española en hacer pop para adultos haciendo confluir sensibilidades tan dispares como la folk o el rock americano, algo de psicodelia, algo de sinfónico, algo de The Beatles, algo de Beach Boys...en cierto modo la formación se posicionó en una tierra de nadie entre las bandas abiertamente experimentales y las directamente comerciales. Un lugar raro e inclasificable que siempre resulta peligroso más que nada porque, ante la falta de una etiqueta la gente suele ponerse francamente nerviosa.

Para explicar lo que digo lo mejor es echarle un vistazo a "Señora Azul", uno de los hits de la banda cuyo significado sigue todavía hoy siendo un enigma. Es más, incluso su título, por cuestiones fonéticas, siempre ha creado controversia: ¿Les pasó a ustedes como a un servidor que durante una gran parte de su vida pensó que la canción se titulaba en realidad "Señor Azul"? Pues es bastante más común de lo que se creen.

De hecho, fue el propio Juan Cánovas (con el que trabajé durante unos meses en la producción de un musical) el que me sacó de mi error cuando, charlando un día en una comida, alguien sacó a colación la canción y escuché de él mismo comentar la gracia de que mucha gente no supiera bien el título.

Con Cánovas, gran tipo, fue con el que charlé muchas veces sobre C.R.A.G. pero más que sobre su paso por la banda (un paso relativo porque siguen ofreciendo conciertos de manera intermitente...aunque sin la participacíon de Rodrigo) sobre el paso del propio Cánovas por el panorama musical español, sobre personajes concretos, discos concretos y, sobre todo, algo que me ha interesado siempre un montón: como se componía, qué trabajo se hacía...

El caso es que, si no recuerdo mal, ni siquiera el propio Cánovas me dio nunca una explicación muy exacta del contenido y la intencionalidad de "Señora Azul", es decir, que me contó que era una especie de declaración de intenciones frente a los críticos, o posiblemente, frente a la falta de entendimiento que siembre existe entre los críticos y los artistas. Ni que decir tiene que, como en la actualidad, muchas grandes formaciones de la época pasaron sin pena ni gloria ante los medios de comunicación de país y que, adrede, fueron completamente ignorados o casi ignorados provocando que grandes proyectos musicales dieran con su culo en el olvido.

Pero, lo que me resultaba más curioso, era que me daba la sensación de que cada miembro de C.R.A.G. tenía una idea completamente diferente de la interpretación que había que darle a "Señora Azul" y que, las declaraciones alrededor de la misma, habían ido mutando con los tiempos no ya solo desde el seno de la misma banda (entre los que se encuentra uno que compuso aquel jingle que el Alianza Popular utilizó para las elecciones europeas, autonómicas y locales del año 87 con un estribillo que decía "Porque corren buenos tiempos/ Alianza Popular" con la música de "The Final Countdown" de Europe y otro que aparecía regularmente en los mítines del PSOE de Madrid para ofrecer un concierto) sino también entre los oyentes que la han ido reinterpretando según pasaban los años.

La lista de interpretaciones más popular parece esta:

1. La canción es una crítica a la crítica musical.
2. La canción es una crítica al Franquismo.
3. La canción es una crítica a la gente que critica a los demás.
4. La canción es una crítica al conservadurismo reinante.
5. La canción es una crítica a la Falange.

Seguramente tendremos que esperar a que los propios miembros de C.R.A.G. se reúnan para ofrecer una rueda de prensa conjunta y explicar el significado de la misma. Pero, cuidado, porque también es posible que los propios músicos no se acuerden bien de las motivaciones que les llevaron a grabar un tema como este ¿No?

En estos días se ha inaugurado en Madrid una exposición sobre el fotógrafo Guy Bourdin, una muestra de 75 fotografías de este señor francés que destaca por estar entre los mejores foteros de moda de la historia. En un telediario, creo que el de La Sexta, la redactora comentaba que esperaba que la reunión de este trabajo ofreciera a los asistentes el verdadero significado de la obra de Bourdin y, sobre todo, del mensaje que había estado intentando transmitir.

Ya ven, necesitamos un significado para quedarnos tranquilos. Algo a lo que agarrarnos intelectualmente, una etiqueta.

Pero, ¿Puede una fotografía de moda transmitir un mensaje? ¿Una ideología? ¿Una cosmovisión? ¿Una declaración de intenciones?

Aquí les ilustro lo que mi amigo, el estilista Cesar del Olmo dijo cuando me quejé de los colores de una editorial de moda: "Este año se lleva el rosa para los tíos y si no te gusta el rosa o no te sienta bien, pues mira, lo vas a pasar mal". Punto.

La fotografía de moda, como otras fotografías, no tiene por qué tener una carga más allá de la estética. Si así fuera, sería incontestable pensar, que si uno le echa un vistazo al catálogo de moda de la temporada otoño-invierno 2010 de El Corte Inglés tendríamos un testimonio exacto de lo que es El Corte Inglés. No es así. vean como ese catálogo de ropa va cambiando año tras año y que los grandes almacenes siguen dedicándose a lo mismo.

La conciencia estética está, muchas veces, completamente ausente y vive paralela a los condicionamientos del momento. Es más, cuando la conciencia estética se globaliza y pasa de ser algo que sólo exhibe un pequeño grupo a popularizarse por completo, descubrimos un proceso de absorción que se hace sin más fracturas y que, simplemente, se acepta o se modela para que sea aceptado por la mayoría. Las crestas de color naranja y los imperdibles punk comenzaron a popularizarse por medio de una serie de diseñadores con la etiqueta de underground, como Vivienne Westwood, y pese a la ruptura que supusieron (tanto con lo anterior, como con lo posterior) acabaron asentándose entre la población y a formar parte de las colecciones de las grandes cadenas de ropa.

¿Tiene por tanto "Señora Azul" que tener un significado que debiéramos conocer? Vale, ya hemos hablado de que es algo que nos inquieta, lo desconocido nos molesta profundamente.

Y si nos molesta y nos inquieta es porque, por un lado, alguna vez hemos sido estafados desde el punto de vista cultural, político o religioso. Si vamos a perder el tiempo escuchando algo, si vamos a perder el tiempo en dedicarnos a algo (aunque sea muy poco) necesitamos sentirnos reconfortados por el hecho de que ese esfuerzo es en aras de algo que vale la pena.

¿Han escuchado "Ojalá" de Silvio Rodríguez? Es una canción que, también, produce bastante controversia, por lo menos, entre los progres. Hace ya muchos años, una pandilla estábamos reunidos y del radiocassette salía la dichosa canción. Para mi es una canción que va de cómo te sientes después de una ruptura, un asunto de encajar mal el golpe, una cosa amarga que ocurre cuando alguien que te importa mucho (hasta el punto de pensar que ni la luna puede salir si no es por ella/él y que la tierra le besa los pasos) se larga y a quien esperas que, alguna vez, se sienta como tu te sientes en ese preciso instante.

Pues alguien de ese grupo dijo que la canción estaba dedicada a Franco y a Pinochet y que, era evidente, que Rodríguez esperaba que a ambos se los llevara un disparo de nieve "para no verlos tanto, para no verlos siempre, en todos los segundos, en todas las visiones". Aunque aquello me produjo risa luego he escuchado a más gente aludir al significado secreto de "Ojalá" como algo unido a la crítica de todos los totalitarismos y, claro está, hace poco que escucho a los nuevos cachorrines de la progresía decir que "Ojalá" es una canción en contra del Castrismo que Rodríguez escribió para castigar al régimen de forma velada.

El recorrido de "Ojalá", por lo tanto, iría también con los tiempos: una canción de amor que se convierte en una canción en contra de los totalitarismos hecha desde Cuba y, en estos tiempos en los que se mira tan mal a Cuba, nos encontramos con que mucha gente declaradamente de izquierdas prefiere tragarse el cuento de que es una canción hecha contra Castro para poder seguir escuchando a Silvio Rodríguez sin sentir que, de algún modo, está apoyando el Castrismo.

En todo caso nadie que mantiene esa teoría en público es capaz de explicar porqué Silvio Rodríguez pensó que Franco, Castro y Pinochet eran los dueños de una "mirada constante, una palabra precisa, una sonrisa perfecta". Y, mucho menos, porqué Silvio Rodriguez deseaba  "ojalá que la lluvia deje de ser milagro  que baja por tu cuerpo".

Pero es que "Señora Azul" no deja más que resquicios a la duda y, si ustedes la escuchan con atención, se darán cuenta de que es capaz de encajar en cualquiera de sus explicaciones populares y, lo que es mejor, puede incluso encajar en predicciones futuras. Por internet ya pululan vídeos con fotos de Esperanza Aguirre y la cancioncita, es decir, "Señora Azul" es tan buena que se acomoda a los tiempos y también sirve para definir a un personaje 36 años después de haber sido compuesta. De hecho es que puede ser achacada a cualquier persona fastidiosa que ve los toros desde la barrera o que se empeña en dibujar una realidad diferente a costa de ser sentenciosa.

En realidad creo que "Señora Azul" es toda una lección sobre gran parte del parte del pop porque el pop, como casi todas las artes que persiguen en primer lugar la plasmación de cierto grado de belleza, no necesitan una declaración de intenciones para ser disfrutadas y, en cierto modo, al sólo querer trasladar un cierto estado de ánimo (en este caso un enfado con alguien, o una ruptura o un que bien me va contigo y que hermosa se te ve) no necesitan una carga ideológica que las sustente.

Y ahí, creo que está la complejidad del pop: saber hacer algo bonito que sólo tiene utilidades sensitivas y, que pese a no trasladar nada más allá de unas cuantas imágenes, es capaz de predisponernos el ánimo y, lo que es mejor, tocarnos cinco o seis botones de la cabeza y predisponernos también a realizar un ejercicio intelectual que nos lleve a preguntarnos qué escuchamos en realidad y, sobre todo, si conecta con nosotros a más de un nivel.

El logro de cierta parte del pop es, a mi entender humildísimo, ser capaz de trasladar las grandes cuestiones de la vida a los rincones más pequeños de la misma, de extender ideas y de hacerlo bien. Lo bueno del pop es que si es bueno parece un entretenimiento leve concebido por mentes complejas. Sin duda, el background sónico e intelectual de C.R.A.G. y de algunos músicos de su época era, por extensión, más grande que el de Formula V, Los Diablos o Los Brincos y eso les permitía escribir algo un poco más complejo, enrevesado y otoñal.

Puedes decir muchas veces "te quiero", claro, pero la gracia consiste en hacerlo con gracia. Puedes decir muchas veces "A la mierda" pero siempre está bien que puedas hacerlo de manera interesante y, sobre todo, por un instante puedes permitirte dejar de ser adulto. No me cabe duda que Los Planetas, Manos de Topo, Love of Lesbian, Francisco Nixon, Nudozurdo y todos los grupos que ustedes quieran meter en el saco de lo pop y de lo indie pertenecen a una escala de músicos que provienen de unas influencias más lejanas pero que, sin duda, son capaces de traducirlas a un idioma más universal. A veces, incluso, prescindiendo de un mensaje intelectual profundo. Lean ustedes a Ricardo Vicente o a Francisco Nixon hablar en sus blogs sobre pintores del siglo XVIII, sobre escritores como Borges o a Jota Planetas comentando la discografía de Morente o escarbando en los padres del nuevo flamenco y se darán cuenta de que esas influencias están ahí, aunque sea en forma de, paradójicamente, ausencia.

No me cabe duda de que, para escribir canciones que dicen "te quiero" (al menos las canciones que a mi me gustan y que dicen "te quiero") se necesita un poquito de todo esto. Aunque sólo sea para darme cuenta de que conecto con los tíos que están detrás de la guitarra y que pertenezco a una sensibilidad más amplia. Incluso me siento reconfortado si alguien me cuenta la misma historia desde un punto de vista nuevo o, a veces, me cuenta una historia diferente desde la perspectiva de siempre.

El pop permite eliminar el mensaje y, con él, la carga de análisis que todo mensaje conlleva. Nos permite disfrutar mientras somos receptores inconscientes de un corpus cultural y eso ya me tranquiliza. El pop, a veces, puede concebirse sólamente como un discurso estético, como un entretenimiento, como una plasmación de imágenes consecutivas que sólo esperan llamar tu atención lo que siempre depende de que estén bien hechas. Una buena canción pop es como un gran arbol bajo el que uno se puede sentar simplemente a resguardarse del sol sin pensar demasiado en nada, en medio de una caminata. Una buena canción pop es un McGuffin, una pequeña engañifa para soportar mejor la trama de la vida diaria. Una buena canción pop es, en definitiva, dos rebanadas de pan de sandwich que puedes rellenar de lo que quieras...otra cosa es que el pan sea bueno y que el relleno sea el correcto. Por contra una mala canción pop sería uno de esos sandwiches de máquina rellenos de esa cosa espesa que sabe a algo indescifrable que la etiqueta dice que es "ensalada de atún".

Una buena canción es un pinball que entretiene y que, además, siempre esconde la posibilidad de sacarle una bola extra.  

viernes, 27 de noviembre de 2009

Francisco Nixon en los conciertos de Radio 3


El amigo Fran y el amigo Richi, o sea Francisco Nixon, grabaron un concierto para la 2 que se emitió anoche. Para deleite de todos los que estábais en ese instante haciendo otra cosa (sólo Alá sabe en qué espirales de sordidez andaban metidos...quizás leyendo a Pérez Reverte) aquí os dejo el miniconcierto. Un saludo.

viernes, 24 de julio de 2009

Ese hombre...


Hay un temazo de La Costa Brava compuesto por Richi, guitarrista de esa banda y de Francisco Nixon donde también se lanza a cantar temas propios. Se llama "Amor bajo cero" y me parece que es una gran canción. Es esta de aquí.




Richi tiene trazas de protagonista pero prefiere hacerse el secundario, seguramente porque es muy consciente de que en nuestro país no tenemos piedad con los primeros pero adoramos a los segundos. Los adoramos porque, en nuestro ADN está ser muy buenos y magnánimos con el derrotado (tanto que nuestro equipo de Copa Davis es capaz de ganar dicho torneo y luego salir al centro de la pista a gritar el nombre de la selección derrotada, Argentina, o aplaudimos a los actores que no quieren ir a Hollywood) y normalmente horribles y desconfiados con el protagonista sobre el que desplegamos siempre dudas sobre cómo habrá conseguido elevarse sobre los mortales.

Hoy me he acordado de Richi, que es un gran tipo, uno de los grandes tipos con los que me he encontrado este año (junto a Fran que fue el que me lo presentó, Grom, Errasti, Gorka, Jordi, el equipo de cámara de Jacobo, Luis Roy Bean...) y que me da en la nariz que a veces necesita que alguien se acuerde de que es algo más que el tipo que mejor sabe nadar pegando el ombligo a los azulejos de la piscina. Es también el tipo que domina la elasticidad y el silencio...bueno, eso último menos.

Nota del Insustancial: Diría que esas personas son la mejor sorpresa que me ha dado el año pero es que este también ha sido el año en que he conocido a Linda Mirada...también por medio de Fran que es un tío imprescindible.

Nota del Insustancial 2:...Y a Dante...

Nota del Insustancial 3:...Y,como no, a Raquel.

domingo, 14 de junio de 2009

Tocaban estos en la FNAC...

Ayer a Fran Nixon un fan le regaló una camiseta de Zidane autografiada por el ídolo futbolístico ...he de decir que sentí envidia, esa envidia infantil del día de Reyes cuando uno descubría que al vecinito odioso le habían regalado el barco pirata de los clicks y que los muy cabrones habían dejado en la puerta de tu casa un estúpido yate amarillo, ¿Puede competir una barcaza de recreo con la gallardía de un galeón español con tres cañones, un tesoro y un negro armado con dos pistolones de mecha?
La noche después sólo mejoró, copa previa (a la inglesa) en El Parnasillo y charla sobre la postpoética de Fernández Mallo. A mi se me atragantan sus novelas nocillas y me mantienen en mis trece de que en la literatura de mi generación hay más menciones a Lynch, Clowes o Reed que a escritores. Javier Calvo, el escritor de "Los ríos perdidos de Londres" (entre otros), se identificó como un escritor que había pasado más tiempo con la Xbox que delante de un libro...es una boutade con cierto fundamento. Es verdad que hay más cine y más música que literatura entre las influencias de estos nuevos novísimos.
Madrid está desierta y calurosa. Noche de tormenta eléctrica sobre una ciudad casi deshabitada por el puente del Corpus, calles silenciosas y algo fantasmagóricas. Visita al Doña Pepita para hablar del lugar que ocupará Stephen King en unos años, sobre su influencia en toda una generación de escritores, sobre el descubrimiento de los géneros como método de expresión, el western crepuscular, la ucronía, la política ficción...novelas en primera persona de corte psicológico que tienen como protagonistas a detectives, vaqueros, habitantes del apocalipsis...se interrumpe el torrente de información para chascarrillear sobre ídolos de ayer y de hoy, sobre fenómenos mediáticos, sobre el legado de los genios.
Estamos calurosos y tranquilos con el whisky en la mano mientras el viento parece barrer la calle y la temperatura ambiente parece subir incluso un par de grados ahí afuera, Ana sale despedida a buscar tabaco y suena el teléfono. Al otro lado está Raquel preguntando por cómo va la noche a trescientos kilómetros de distancia. Va bien porque estábamos hablando de Sergio Algora y de Stephen King, y de Javier Gurruchaga y de que el encanto no puede durar toda la vida y las primeras gotas de lluvia templada comienzan a caer sobre el pavés recalentado por la tarde asfixiante. Hablo con Raquel y me doy cuenta de que soy el último habitante de la calle pese a que no son más de las doce y que este es el barrio literario de perdedores como Arturo Barea y Luis Martín Santos que los recorrieron mucho antes que yo; estas son las calles de Don Latino y de Max Estrella...una Vetusta gigantesca. Y que descanses, que descanso y que te cuides y que me cuido y que duermas bien y que no voy a dormirme hasta dentro de un rato. Y buenas noches y entra Richi como despistado pero que nunca lo está porque la gente que es antigua y moderna no se despista nunca.
Las horas pasan a velocidad de crucero y recalamos en el Café Manuela para dar cuenta de un gin tonic o dos, los que nos de tiempo. Fran y Ana se han retirado y quedamos unos cuantos. En la mesa de André está Julián Villagrán, un actor tímido y emocionante salido de la escuela de arte dramático de Sevilla de donde han salido Alex O´Dogherty (Cámara café, cabeza de perro), Paco León, Ángel García Pérez, Paco Tous, Vicente Romero...yo lo descubrí en un corto que se llamaba "bailongas" y luego de prota en "Carlos contra el mundo" (Chiqui Carabante, 2002) que es una de mis películas preferidas porque es un poco tímida y un poco irregular pero también emocionante. Cae el asunto de Russian Red vs. Elektra -del que se ha hablado un poco- y de conciertos y se canturrea Erasmus Borrachas a sonrisillas etílicas cuando pasan los grupos de erasmus...orgasmus gabachas dice alguien...de lo divino a lo humano, arte menor vs. arte mayor, un delirio. El delirio en medio de una ciudad irreconocible por el silencio y la pasmosa elegancia con la que sus borrachos se retiran a sus domicilios o se desparraman sobre los charcos de lluvia.
Última (¿Penúltima?) parada en el Nasti. Antiguo Maravillas. Sabes que es el antiguo Maravillas porque desgraciadamente sigue oliendo inconfundiblemente a cerrao. El local está dejado y medio lleno. Se nota lo primero por lo segundo. A lo mejor es que no vamos tan borrachitos como pensamos y por eso somos muy conscientes de que la música atronadora es una especie de remezcla de sonido Manchester. Obvio: 24 hour party people. Hoy menos pero parece ser que la tendencia es reciclar los 90 again. Primero vendrá el sonido más digerible y machacón y luego las reediciones de discos de Charlatans, Happy Mondays, Stone Roses...rezo porque no se vuelvan a poner de moda los gorritos de surfero porque esta vez no pienso sucumbir. Me daban aspecto de champiñón enfermo en los 90 y ahora pareceré un champiñon viejo, como esos que se quedan en el fondo de la nevera. A lo mejor luego se reivindique el grunge. Quizás sea demasiado pronto y nos sobrevenga una nueva epidemos rocker cincuentero. Ya sucumbí también pero esta vez el tupé es sólamente un sueño en medio de esta pérdida de cabello. Iván, el bajista de Rusos Blancos y ex costabravista se afana por convertir la noche en un desfile. Oh Yeah. Es una versión hispana de Ferris Bueller. Ya sólo quedamos el nucleo duro, la facción noctívaga: Iván, Richi y un servidor. Elásticos, preparados y armados hasta los dientes. Para liarla. Despistado propongo una escapadita al "No fun" que abre hasta tardísimo. Miradas de "ese bar lleva cerrado años...". Oh, yeah. Estoy fuera del mercado oficialmente, no me pondré al día ni aunque me ponga un gorrito de surfero de Manchester.
Retirada a tiempo. Victoria segura. La casa de Iván tiene vistas a la ciudad. Cervezas callejeras adquiridas a los chinos que nos hacen precio porque somos los únicos viandantes dispuestos a festejar la soledad, la tormenta y a dar por hecho que la movida no ha terminado. A esas horas me siento un poco como uno de esos turistas despistados que en el año 97 todavía se afanaban pro preguntar por el lugar exacto donde se desarrollaba la movida madrileña.
Luego sofá y Algora vuelve a la conversación. A la confidencia. A veces creo que hay gente que, en realidad, no se muere que simplemente se hace transparente. Caen las birras. Caemos rendidos. A dormir, bellacos. Alargamos la reunión un poco dándonos consejos torpes para sobrevivir al intento...sin atisbo de pesimismo. Richi dice: "un amigo mío sudanés dice que en su país se dice que si no te mueres te verán en el desierto". Nosotros hoy nos hemos visto en el desierto asfáltico pero a lo mejor eso no es tan poético.
No he dormido mucho pero estoy activo como un maratoniano. Madrid sigue vacío. Me he ido a conocer a Emma, mi nueva sobrina. Grande y fuerte mira con sus ojos todavía torpes todo lo que le rodea. Es tranquila y se me queda dormida en los brazos. me pongo en plan Mufasa del Rey León y digo algo sobre que el ciclo continúa y que siempre hay una buena razón para perder algunas horas de sueño. De hecho con Emma en los brazos ni siquiera me acuerdo de la camiseta que un fan le regaló ayer a Fran al final de su concierto en la FNAC.

viernes, 15 de mayo de 2009

Francisco Nixon en El Plaza


En los años 90 se puso de moda un entrenador llamado Juan Manuel Lillo. Acuñó una de esas frases en forma de epitafio que tanto gustan en el mundo del fútbol porque son como goles de falta directa. Pim Pam. Espectaculares y sencillos, directos a la red, directos al corazón. Lillo dijo esto: "Jugar en zona, es vivir en zona". ¿Mola no?

Jugar en zona es ocuparte de tu trabajo y ser solidario apoyando al compañero, se trata de jugar en equipo, de que todo el mundo participe en la victoria y se coma la derrota. Francisco Fernández nos demostró anoche que su formación (Francisco Nixon) tiene mucho de "tocar en zona" cuando se bajó del escenario en los bises para ir a buscar una copa mientras Ricardo "Richi" Vicente cantaba "Notre Dame" (Dime cuanto puedes amar/ a alguien que no lleva a casa dinero/ ni la prensa le aclama/me asusto por nada/por nada de nada...). En una profesión como la musical, donde hay carreras enteras construídas alrededor de un enorme ego, es raro que el frontman, el protagonista, abandone el escenario para permitir que su segundo guitarra cante. Ya lo había hecho en dos ocasiones anteriormente cantando "Banderas rojas" y "Museo británico".

Concierto en zona, entonces. Una zona por definir que es eso que nos empeñamos en llamar "indie pop", una etiqueta demasiado amplia para meter en el mismo saco a Travolta, Manos de Topo, Love of Lesbians, Secret Society...sonido diverso al que unen unas referencias culturales comunes que es una de las pocas cosas con las que vertebrar, de algún modo convincente a una generación de músicos españoles tan brillantes como, en muchos casos, sangrante y estúpidamente minoritarios y sostengo esto último porque no estamos hablando de propuestas elevadas o experimentales si no de algo tan simple y tan sencillo como un puñado de buenas canciones escuchables y radiables como cualquiera de esos "hits" dirigidos a grandes audiencias pero con un punto más de personalidad.

Raquel se preguntaba algo sorprendida viendo a Travolta en Valencia sobre la razón por la cuál ese tipo de música no llegaba a las grandes audiencias y fue una pregunta que también estaba flotando anoche en el concierto de Francisco Nixon...¿Cómo es posible que un tipo que canta cosas como "Luna de miel", "Nadia", "Erasmus borrachas", "Nombres y teléfonos", "Mereces toda mi antención" no despierte un interés más evidente en nuestro país?


La respuesta la intentaba dar Edu Galán comentando que Jackson Browne (¡Jackson Browne!) había cancelado el concierto de Madrid porque no había conseguido vender un numero mínimo de entradas y si un tipo mítico no lo consigue...es que "lo siguiente será el apocalipsis o el budismo" según las palabras del colaborador de la Nueva España de Oviedo entre trago y trago de cerveza sumiéndome en la duda de si estaba frente a un loco en estado de gracia o a alguien peligrosamente alcoholizado.
De hecho, el concierto ofrecido dentro de una iniciativa llamada Madrid Circuíto Independiente, demostró el poco interés del Ayuntamiento de Madrid (gobernado por KAOS) por conocer a los adscritos a su circuíto y colocó a Francisco Nixon en un local pequeño -100 personas-, el coqueto El Plaza de Martín de los Heros, desconociendo seguramente que en el concierto ofrecido por el grupo en la Sala El Sol meses antes convocaron a casi cuatro veces más personal que pasó por taquilla. Es normal, este ayuntamiento está mucho más interesado en promocionar actividades mucho más populares como la ópera (que tiene mucho arraigo entre la ciudadanía madrileña...aquí si no sabes quien es Puccini el frutero te retira la palabra) o los happenings de La Fura dels Baus que, como todo el mundo sabe, siguen generando inflamados debates entre los jubilados de la capital que, cuando no están jugando a la petanca o hablando de la obra de David Hockney, desgranan el significado y significante de toda la obra del grupo de teatro catalán llegando incluso a las manos en más de una ocasión. Es lo que tiene querer de verdad promocionar la cultura popular que siempre daños colaterales y gente descalabrada.

¿El concierto? Bien, muy bien, según su protagonista ("Puedo decir que este ha sido uno de los mejores conciertos que hemos dado"). Hay que estar de acuerdo aunque sólo sea por lo bien que se lo pasan estos dos tíos, lo compenetrados que están y lo generosos que se muestran. Los flamencos, y Ortega Cano, dicen que eso es "estar a gustito". Efectivamente, dos tíos que parece que ponen a la audiencia de pie tocando con dos guitarras y haciendo juegos de voces, sin alarde, dos buenos compositores, en acústico se merecen seguramente un puesto en la Champions League aunque sólo sea por el placer de ver a un concursante de OT destrozando una versión encargada por un despiadado personaje con orejas de madera armado con un Casiotone (¡Redios, los arreglos de las canciones de OT cada vez tienen menos medios!) de "brackets" o "Vagamos por las calles". Canción que abrió el concierto y que Nixon dedicó a Antonio Vega como parte del homenaje que el Ayuntamiento de KAOS había propuesto a todos los grupos...y le dije a Edu Galán mientras me trasegaba una cerveza que me parecía que "habría sido más justo que a Antonio Vega le hubieran regalado una cura de desintoxicación en condiciones y no tanto silencio, a lo mejor así el homenaje no tendría que haber sido póstumo" y me miró como si estuviera frente a un personaje que pierde el respeto a la tercera cerveza. La chica que estaba delante de nosotros farfulló que odiaba que la gente hiciera ese tipo de bromas. Entonces Edu Galán comenzó a hablar de Lydia Bosch y la muchacha nos miró como si estuviera frente a dos personas que no cogen las indirectas.

De vuelta a casa me sorprendí pensando en que el momento del día en el que me siento más solo es cuando voy a coger el autobús, una sensación ridícula que me apretuja el pecho como navegar entre el gentío nocturno de la Gran Vía. Estoy seguro que estos dos te hacen un temazo con esa sensación.

viernes, 27 de marzo de 2009

Valencia/Nixon


Estoy por Valencia. De asueto y de trabajo. Pero sobre todo a echarle un vistazo a todo esto, a ver qué coño se cuece y por ver si se me pega algo del encanto de Francisco Camps, de su elegancia, su porte, su saber estar y, sobre todo, de sus amigos que al parecer te agasajan a la mínima de cambio. Creo que ya que estoy por aquí me voy a hacer un masters en administraciones públicas que imparte Mr. Fabra y que se llama: "Como hacerse rico con las comisiones y, además, que las urnas reafirmen tu gestión un tanto irregular o, lo que comunmente se denomina como, irse de rositas". Creo que como vengo de la Comunidad de Madrid me van a dar por aprobadas algunas asignaturas. Por suerte, parece que Valencia es mucho más que todo esto. Llevo poco tiempo aquí pero se empeñan en decirme que así es.

Lo bueno de mi trabajo es que lo puedes hacer en cualquier parte. De hecho los vagones del Alaris son cojonudos para escribir. El paisaje va cambiando (Por Dios, espero que alguien ruede algo en la provincia de Albacete que es como Texas) y la gente va como calladita. Mola. Sólo le falta tener wi-fi.

He visitado poco Valencia, y el Levante en general, porque en mi casa no éramos de veranear. Estos eran más de pueblo, de Marruecos, de Portugal...me he tenido que hacer mayor para venir por aquí y comprobar que, como decía algún ilustre levantino, la luz aquí es completamente diferente. Tienen razón. Estoy flipando.

Me parece que esto de descubrir esta Comunidad Autónoma ya un poco tarde atiende a las mismas casualidades que casi todo en esta vida. Hace más o menos dos años no me interesaba mucho el pop y, sin embargo, ahora soy fan de Francisco Nixon. Primero fui un discreto seguidor de "La Costa Brava" y así, así...te vas liando.


Llevo más o menos una semana canturreando las canciones de su nuevo disco, "El perro es mío", y sólo puedo decir que me encanta. Me encanta porque, entreveo, es posible que me equivoque, que Nixon ha puesto en música algo que es uno de mis tole-toles preferidos: Las mejores historias suelen estar a la vuelta de la esquina.

"El perro es mío" está grabado con métodos tradicionales, ¡Por Dios que han utilizado cintas de dos pulgadas!, y eso se nota. Le viene bien. Más que nada porque suena californiano, o sea a un poco a Beach Boys, y se nota el zumbidito de los aparatos antiguos que le da un puntico perfecto. De hecho estaría muy bien que hubiera una versión en vinilo como en plan purista porque a veces echo de menos el zumbido de la aguja sobre el plástico.




Por el disco, como por "Es perfecta", pasean iconos del imaginario colectivo masculino (las dependientas de la tienda de ropa, las extranjeras de Erasmus, las chicas con brackets...y me refiero a las chicas no a las señoras con aparato de la edad de Ana Obregón etc.) y eso, un sonido cálido, unas letras que se amarran a la tradición pop anglosajona y que no pierden trasladadas a este idioma nuestro tan florido y, a la vez, tan complicado para meter en una rima y unos cuantos descubrimientos. El mejor de ellos, que Nixon sea capaz de trasladarte a los tiempos en los que enamorarse ya era más que suficiente y, sobre todo, que te podías quedar mirando a una erasmus sin que pensaran que eres un viejo verde.

Y como estoy en Valencia os dejo con este pensamiento: ¿Quién creéis que debería de salir antes del armario? ¿Los trajes de Camps o la protagonista de la obra de Tonino Guitiaín que voy a ver esta noche y que, hace un par de años, cuando estaba visitando Copa América se me acercó por detrás, me tocó el hombro y me dijo delante de las cámaras de Canal 9 "¿Le gusta a usted todo esto? Pues se ha hecho con los esfuerzos de los valencianos" sin darme posibilidad de réplica e irse en olor de populistas multitudes y con la sensación de que me acababan de pegar una pegatina del PP de Valencia en la espalda?

Mientras os lo pensáis os dejo con "Banderas rojas" del primer disco de Nixon cantada por Richi.




viernes, 20 de febrero de 2009

Reuniendo a la banda


Hace años, creo que estando por tierras bárbaras, alguien me habló de una película titulada "Still Crazy" (Brian Gibson, 1988). Me la compré en un Virgin Megastore en VHS y la gocé. Primero porque salía Stephen Rea y Billy Connolly que son dos de mis actores británicos favoritos y después porque descubrí a Bill Nighy que, simplemente, me pareció brutal. La peli se estrenó en España con el título de "Siempre locos" pero no tuvo mucho éxito.

Va de un grupo, Strange fruit, que había tenido un pequeño momento de gloria en los años 70 y que, después, por las cosas propias de la fama y la droga y el exceso pues se acaba separando. En la historia del grupo hay un evidente homenaje a la figura de Syd Barret y a su desaparición de los escenarios así como algunos datitos de grupos ingleses que siguieron un camino de éxito y destrucción por la época. El caso es que en los 90 los miembros de los Fruit están más tiesos que la mojama y deciden reunirse para una de esas giras absurdas de homenaje con la absoluta conciencia de que están viejos y ya, en su momento, fueron unos totales perdedores que no fueron capaces nunca de tocar en un gran concierto. El resto no os lo cuento para que la veais pero os dejo esta, a mi entender, estupenda canción que está extraída de la banda original de la película:



Se llama "The flame still burns" y pese a que me sigue oliendo un poco a Scorpions me encanta. Aquí otro temazo titulado "All over the world" también con un tufillo "hard" que echa para atrás pero igualmente emocionante para este que aquí aporrea el teclado.





Pues eso, que es una película que va de "reunir a una banda". Yo ando actualmente en ese proceso. Como si hubiera dado una vuelta completa y volviera al comienzo. Volver a tener al mismo jefe que hace 9 añazos tiene estas cosas. Es curioso pero el mismo tío que confió en mi cuando no era más que un pin-pin es ahora el que me saca del banquillo, en plan titular. Me saca del banquillo pese a olerse que vengo cargado de kilos y con las rodillas partidas. Ahora mismo me siento un poco como cuando Piculín Ortiz fichó por el Madrid (esto es un chiste de baloncesto, o sea que mal que mal...se lo dedico a Verlaine que sabrá de lo que hablo) pero voy tirando.


La vuelta a los guiones y la vuelta a los rodajes. "Tremendo, Insustancial, tremendo" me estaba diciendo esta mañana para animarme pese a que iba al rodaje de VU87 a lo que van los guionistas que es a callar y a comer gratis. Un guionista en un rodaje es, más o menos, una de las muchas molestias y, normalmente, no eres invitado oficialmente por temor a que te de la "gilipollitis" y de pronto se te ocurra que quieres hacer cambios o sugerencias. Meter la pata vaya.


Encima, y por si fuera poco, me he vuelto a cruzar con mi amiga María, La "Mery". La "Mery" qué cosas, presentadora de mi programa favorito y actriz de mi sainete primo (Lo de Ópera Prima se lo dejo a los que de verdad son buenos) donde hacía de una vegetariana pasivoagresiva con problemas de nervios llamada "Alegría" (soy un tipo bastante sutil, ahora que lo pienso). Gran persona, gran profesional que lo dejó todo para hacerse monja. Monja budista. Después de ochopocientos años sin vernos mi primera pregunta ha sido: "¿Y tu tienes celibato y eso?". Ahora ya no puedo llamarla "María" porque se ha rebautizado con el nombre de Kelsang Jima pero no se si seré capaz no porque el nombre de la gente me importe (yo si pudiera me rebautizaría con el nombre de Rufus T. Firefly) si no porque creo, muy claramente, que ha hecho un pacto con Buda para seguir siendo clavadita a Julie Andrews. Eso no se lo he dicho aunque si le he recordado que con su aspecto -el hábito de las monjas budistas es como moderno y molón- sería automáticamente bautizada como la "Sor ye-yé" de las religiones orientales.


Hace un par de meses volví a reencontrarme con Los hermanos Cheronne con los que me he embarcado en un proyecto (¡Another one!) y claro está con Yuke que es un sueco con aspecto de coreano. Algún día os contaré alguna anécdota sobre este personaje que es uno de los tipos que ha acuñado una definición de pelota simplemente excepcional expresada en su lengua de Yoda: "El pelota es persona que sabe muy bien chupar hacia arriba y cagar muy bien hacia abajo".


Finalmente, y como ya avancé anteayer, Francisco Nixon ha venido guitarra en mano para protagonizar una de las escenas de la serie. Se lo agradezco muchísimo porque ha sabido meterse a la gente en el bolsillo tocando "Erasmus borrachas" en plan Jonathan Richman en "Algo pasa con Mary" y su actuación ha quedado divertida y peculiar que es la esencia del programa. Se lo agradezco mucho.





(Este vídeo ha sido colgado por el Francisco Nixon...lo nuestro no se verá hasta abril, pero lo dejo para que escuchéis la cancionzaka).


Vuelvo a la banda entonces sabiendo que la última vez me quedé con ganas de hacer algo grande y me quedé a medias. Me siento un poco como Dorothy retomando el camino de losas amarillas, al final está Arkansas o algo parecido. Adios León cobarde, púdrete espantapájaros, que te jodan hombre de hojalata...Oz de lejos es clavadita a Marina D´Or. Lo juro. Yo he estado allí y no vale la pena el viaje. Mañana estaré en Arkansas, o sea en Extremadura, para reunirme con los otros colegas, con los Sospechosos Habituales a los que he tenido durante un tiempo abandonados. Wilma ábreme la puerta, Pedro Picapiedra ha vuelto a casa. Hoy tengo la sensación de que, después de mucho tiempo, he vuelto a cenar caliente.

Nota del Insustancial: Se me ha ido la olla. Clarísimamente. Prometo no personalizar en mucho tiempo...Gracias Pepe Azcona por ejercer de agente en este feliz traspaso...ya no personalizo más. Y a todos los demás se les quiere, mucho, es evidente.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Febrero es muy macarra


Será por el vacío que me ha producido acabar "El Arco iris de gravedad" o porque Onanismo Sánchez y Borja Prieto destilan poesía en sus blogs sobre el tema pero, el caso, es que me he enganchado, irremediablemente, a "Granjero busca esposa".

Tengo mala conciencia y estoy intentando equilibrar la balanza sumiéndome en la lectura de lo que me queda de Cormac McCarthy ("El guardián del vergel" y "Todos los caballos bellos") y esperando que me llegue "Revolutinary Road" de Richard Yates. No puedo dejar de todas maneras de reflexionar sobre lo fácil que en España nos ponemos a disimular cuando se habla de las gentes del campo. Al parecer todos nos hemos criado en Gotham City y nadie tiene escrúpulos en hacerse el sorprendido cuando ve esos campos de labor y esas explotaciones ganaderas repletas de mierda de las bestias. Cuidado, que como dice mi señor padre, es posible que este país tenga un aspecto moderno pero, en el fondo, a la mínima de cambio, en cuanto la banda de la verbena se pone a tocar una versión de "La Macarena" sale de nosotros el señor rural del que provenimos realmente. España en el fondo es muy macarra y en este mes de febrero se ha identificado un aumento del "chanismo" reinante que paso a detallar:



-Rudy Fernández en la NBA: Desde que desaparecieron casi por completo las cheerleaders o desde que estas van más vestidas que las monjas la NBA se ha llenado de un macarrismo de influencias disneylandescas que da bastante grima. No recordaba yo que el All Star fuera tan terriblemente infantil pero así es. Shaquille O´Neal hizo una coreografía que nos hizo recordar su terrible filmografía y películas como "Shazam" o una en la que hacía de superhéroe o algo parecido. Si los Gasol están en la NBA para ser como los comedidos y los good boys, Rudy Fernández nos hizo vibrar con sus mates, sus desplantes, su aspecto de chulito de instituto y, sobre todo, con perder el concurso. Porque, venga va, no hay cosa que más nos ponga en España que una de esas derrotas que podemos cargar sobre los hombros de jueces, árbitros o las inclemencias del tiempo. Se mosqueó la estrella por las bajas puntuaciones y, sobre todo, hizo un gesto a la cámara de "¿De qué cojones va esta gente?". Chano, chano.


-Dani Güiza: En casa estamos pensando en "españolizar" la peli de Danny Boyle "Slumdog millionaire". Queremos sustituir al hermano macarra por el futbolista gaditano, al actor del principio por Alfredo Landa bajándose del helicóptero de Tulipán y a Freida Pinto por Nuria Bermúdez. Dani Güiza lo vale porque es un tipo que lleva dos fotos de la Virgen del Valle y del Cristo de los gitanos en sus espinilleras con dos banderas de España. Se ha hecho más famoso por sus líos con sus ex y por su madre Pepi que por sus goles, juega en el Fenerbache turco y parece que no le ha dado tiempo a sacarse el graduado escolar. Molas mazo.

-Mariano García es el dueño de Rockservatorio FM, DJ del mítico Discocross, periodista especializado en Heavy Metal y uno de los tipos que más manda en el panorama metalero. Durante un tiempo lo veía mucho por el Excalibur, una catedral del heavy metal, e incluso una vez a mi primo y a mi (los dos con poco pelo) nos dedicó estás simpáticas palabras: "¿Qué hacen en un bar heavy estas dos moñas?". No le dijimos nada porque a)la gente mayor que no sabe que su tiempo ha pasado nos produce compasión b)La gente mayor es peligrosa porque no puede ir a la cárcel, c)Por aquellos años siempre iba rodeada por una nerviosa nube de lameculos de toda índole deseosa de tomarse unas birras con Mariano, les invitara a conciertos, escuchar de primera mano los cotilleos de las grandes estrellas o les promocionara sus discos, maquetas etc. y d)Somos un poco moñas y no podemos volver al hospital con un delito de lesiones por una cosa que nos dijo el juez. El caso es que la banda buena del heavy dice en los foros que "Mariano está pasando por problemas y que se pasa con todo" como muy enigmáticamente pero como le teme (tiene mano) y le odia (levanta envidias por su porte y un pelazo que ya lo quisiéramos muchos) airea un vídeo-animación de Mariano entrevistando a Warcry con un pedo muy gordo y haciendo bastante el ridículo. Desde aquí toda la admiración para un profesional como la copa de un pino que va a trabajar aunque sea en las peores condiciones.







-El doblaje de algunas películas: Terrible lo que ha hecho Avalon Pictures con el mockumentary "Historia completa de mis fracasos sexuales" (Chris Waitt). Han doblado al protagonista con la voz de Ángel Martín que le imprime algunos dejes del personaje que interpreta en "SLQH". El intento de asegurarse un poco más de taquilla es de lo más macarra que he visto en los últimos tiempos porque, desde el minuto cero, tu cerebro no puede evitar superponer la cara de Martín con la del prota. Por cierto la película tiene algunas escenas de lo más chungo que merecen ser vista en Versión Original.

-Lo último de Tarantino: macarrada absoluta lo nuevo de Tarantino, que aquí se llamará "Malditos bastardos". El trailer no tiene desperdicio.






Mañana para equilibrar el karma rodamos una pieza con Francisco Nixon en plan "Algo pasa con Mary" y le delvolveremos al mundo algo de su belleza. O no, yo que se.

lunes, 13 de octubre de 2008

El corazón me hace pop...para adultos.


El día de ayer pasará a la historia de este exiguo blog por dos razones: Francisco Nixon hizo una mención de una entrada del mismo y alcanzamos las 200 visitas en un solo día.
Lo segundo, claro, fue consecuencia de lo primero. Que Fran Fernández,el tío de Australian Blonde, La Costa Brava y el alter ego de Francisco Nixon, diga que algo tuyo “le ha encantado” públicamente produce cosquilllas en el ego. El mismo que cuando recibo los injustificados parabienes de los clásicos lectores y contribuyentes de este agujero de la blogosfera. Ya que estamos en plan folclórica, pues eso gracias, yo también disfruto mucho de vuestras cosejas.


El caso es que yo mismo, que encontré su blog, le hice llegar una historia que parecía sacada de su disco Es Perfecta (Siesta, 2006) y ha contestado poniendo el enlace en su página. Vamos que esta situación ha sido provocada por mí mismo lo que, la verdad, le resta bastante mérito pero la cuento porque soy un pasivo agresivo de mierda.

Ya que estamos en el territorio del pop (para adultos ese) os pongo el último clip del último single de Bart Davenport. Bart es un cuasi desconocido músico norteamericano que tiene cuatro discos en el mercado. Lo descubrí en su segundo trabajo Game preserve (Mushroom Pillow, 2003) y caí rendido ante una canción llamada “The savior” que me recordó mucho a Love. Su tercer disco, Maroon Cocoon, sirvió como banda sonora de un viaje que hice con mi padre en 2005 y en el que me hicimos un recorrido por los lugares de su memoria infantil y adolescente por Extremadura y Portugal. No os podéis imaginar lo bien que se mezclaron las canciones californianas de Davenport (ambos estamos todavía enamorados, por diferentes razones, de una canción de ese disco llamada Clara) con todo aquel decorado de cines derruídos, casas vacías, viejos amigos, fantasmas y silencios.
El disco llamado Palaces salió a la venta el 9 de septiembre (por lo menos en USA, no se si Mushroom lo sacará en España) y el single se llama A Young one.



viernes, 11 de julio de 2008

El corazón que hacía pop: Sergio Algora (1969-2008)

Se ha ido Sergio Algora fundador de El Niño Gusano (uno de los mejores grupos que ha salido de Zaragoza, jamás) y La Costa Brava. Con 39 años. Pese a que sus bandas no han sido nunca de las más escuchadas lo cierto es que gracias a El Niño Gusano disfrutamos de la primera entrada del surrealismo en el pop que ahora han recogido grupos como Manos de Topo. Aquí les dejo una versión en directo de una de las canciones que más me han gustado siempre de su primer grupo: "La mujer portuguesa". Valdría la pena que se la descargaran o que corrieran a comprar el disco.



Aquí una de las mejores canciones de La Costa Brava, el extrañísimo proyecto en el que se embarcó con Francisco Fernández (ahora Francisco Nixon) de Australian Blonde: "Adoro a las pijas de mi ciudad".

¡Qué año llevamos, joder!

domingo, 8 de junio de 2008

Nadia (Francisco Nixon)

Decía Genis (Hidrogennese, Astrud) que el pop era tan insustancial que dejaba mucho tiempo para hacer otras cosas...eso le pasa a Francisco Fernández que milita con igual gracia en Australian Blonde, La Costa Brava (junto a Sergio Algora de El Niño Gusano) y sacó en solitario, bajo el nombre de Francisco Nixon, un disco llamado "Es perfecta" que tenía esta canción: Nadia.

He hablado hace pocos días de ella pero me gusta tanto que la voy a pinchar hoy para que ustedes disfruten tanto de la tonada como del videoclick que también tiene bastante gracia.

Dedicada a C. que ayer mismo se enteró de que había publicado su historia con la gimnasta bielorrusa y que jura que no me lo va a perdonar...nunca. Ya veremos.