Cuando se cumplen 399 años de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra al ayuntamiento de Madrid le ha entrado muchísima prisa por hallar la localización exacta de la tumba del escritor.
miércoles, 18 de marzo de 2015
Los huesos de Cervantes
Cuando se cumplen 399 años de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra al ayuntamiento de Madrid le ha entrado muchísima prisa por hallar la localización exacta de la tumba del escritor.
lunes, 9 de septiembre de 2013
Madrid me mata...de corazón
Vale, Ana Botella no tiene ni puta idea de inglés. Muy español. En realidad este es un reflejo del poco interés del español medio por aprender cualquier lengua que no sea la suya propia. Y convengamos en decir que Ana Botella, y su famoso consorte, tienen una mentalidad muy de español medio que, por las circunstancias (bien sea haber tenido éxito con un taller de aluminio, bien por haber sido Presidente del Gobierno y Alcaldesa de Madrid) han tenido “éxito en la vida”.
NOTA: Por lo que me cuenta un airado comentarista el local de Alfonso del Real llegó a abrir. Se llamaba "Zarabanda" y tuvo actividad comercial como "café-teatro" hasta que le fue revocada la licencia para horario nocturno y optó por el horario diurno. En el horario diurno funcionó durante un tiempo, corto, como "after hours"...Por ahí decía yo que las ordenanzas municipales habían generado monstruos de este tipo (la conversión de un café-teatro en un after hour...por ejemplo) y habían criminalizado la diversión con actitudes un poco ridículas.
domingo, 31 de enero de 2010
Madrid-Salinger
Será que en la adolescencia me sentía de un modo raro (gases pensaba) y leí "El Guardián entre el centeno" -horrible traducción de "The Catcher in the rye"...el catcher es el jugador que se pone detrás del bateador en el baseball y Holden Caulfield conserva un guante de baseball sobre el que su hermano escribió algunos poemas- y descubrí que era normal sentirse ansioso y sobrepasado por las circunstancias. Con la edad es muy posible que hagas más duro. Sólo posible.
sábado, 1 de agosto de 2009
Dean Parrish
Esta es la historia de un jovencito de ascendencia italiana llamado Philip Anastasia nacido en Brooklyn que en la década de los 5o rompía el corazón de sus compañeras jovenzuelas con su aspecto de pequeño Paul Anka y su rollo de teddy aseadito al estilo Buddy Holly.
Desde 1964 a 1967 Philip, ya Dean (no hay que investigar demasiado para saber el quiz de su nombre artístico, fue convenientemente esclavizado por su compañía de discos que, muy pronto, se olvidó de él. De hecho, se olvidaron tanto que no llegó a grabar jamás (y hasta fecha de hoy) un disco largo de esos de 10 canciones y foto suya en portada. Pese a todo graba "Skate", Brick, broken bottles and sticks", "Determination" y, sobre todo, una pequeña joya llamada "I´m on my way"...Todas sus canciones se graban a prisa y corriendo y salen a la venta exclusivamente en single lo que acaba de aburrir a Dean que, sin embargo, se granjea fama de buen tipo, muy profesional y, sobre todo, gran cantante
y guitarra (guitarra que la compañía no le deja sacar al escenario). En 1967 y después de haberse decepcionado y decepcionar a la disquera, que cree que es demasiado adulto y desgarrado para el sello, sobrevive como músico de estudio grabando para el sello Motown y para todo aquél que tenga unos dólares que pagarle. El dinero lo quiere básicamente para recuperar su nombre y pagarse una carrera como actor que es igualmente decepcionate.
A partir de entonces se dirige única y exclusivamente a la cosa alimenticia y graba en estudio para gente como Jimmi Hendrix, Santana o un jovenzuelo Bob Marley aunque lo intentaría de nuevo en la banda Steeplechase, tan olvidada por el gran público como adorada por exquisitos melómanos de todo el mundo.
Musicalmente entra en los 70 siendo un obrero del asunto y haciéndose una buena reputación como cantante de casinos, bodas y comuniones de postín...lo que no sabe Philip es que en Europa el soul tiene un espectacular repunte junto a la movida mod y se reivindica un sonido llamado Northern Soul. Alguien, nadie sabe como, comienza a pinchar sus temas y "I´m on my way" se convierte, convenientemente reeditada, en un éxito mayor de minorías alcanzado el puesto 38 de las listas británicas allá por 1975. Vende alrededor de un millón y medio de singles pero nadie informa a Philip (Dean en Europa todavía) de que es una pequeña celebridad.
No es hasta 2001 (cuando ya ha vendido casi el doble de singles) cuando Philip Anastasia es recibido en olor de multitudes (menores, claro) en Inglaterra donde actúa con gran éxito y es reivindicado públicamente por Paul Weller o Ocean Colour Scene que hace una versión de su "Right, Left and centre". Desde entonces siempre guarda algunas fechas para dejarse caer por nuestro continente actuando en Inglaterra, Holanda y España donde llega, por primera vez en 2007 sólo y sin banda propia. Son The Teenagers, una banda granadina de soul, la que se encarga de la parte musical desde aquél concierto en La Boite (Madrid) en la que sólo pudieron ensayar un poco antes.
Hasta entonces jamás había oído hablar de Dean Parrish o de Philip Anastasia (aunque sí lo había visto interpretar a un cantante de bodas de postín en un episodio de The Sopranos sin reparar en él, claro) pero además de hacer todas las fotos que aparecen en este post me puse a la cola para que me firmara el poster del concierto. Le dije que había ganado un fan y me dijo: "Lo importante es que te lo hayas pasado bien y que nos hayamos conocido ¿Eres el tipo que me ha estado haciendo fotos durante todo el concierto? ¿Podrías enviármelas por email?". Tan afable, tan majete y tan profesional que cuando un avispado fan se acercó con cinco singles en vinilo para que se los firmara le dijo: "Sólo puedo firmarte uno sin dedicatoria porque no quiero que mi música ande por ahí dando tumbos por Ebay y que alguien se forre al día siguiente de mi muerte...¿No te parece, colega?".
Sin perder la sonrisa, sacando todo el neoyorquino italoamericano que llevaba dentro, me imagino que también era la frase de alguien que había sido explotado y tragado por el sistema.
Por la noche volvimos a coincidir con él, pantalón, camisa y chaqueta vaquera con gorra. Se había quitado el smoking negro elegante que llevaba por la tarde (el concierto comenzó a las 20:00 y no duró más de 50 minutos). Los fans, que son así, montaron el típico juicio sobre si una estrella debía de vestir como un mortal...yo me acerqué a saludarle y me abrazó diciéndome que era su fan número 1. Nos tomamos una cerveza y le pregunté que cómo se tomaba su carrera, que si se sentía mal por no haber llegado arriba del todo. Filosóficamente pegándole un trago a la botella dijo: "He llegado mucho más lejos que cualquiera que conozco, he tocado con gente grande, tomé malas decisiones y luego algunas muy buenas...no es lo que había planeado pero, bueno, viajo por todo el mundo, hago lo que me gusta, conozco gente fantástica que me invita, me saluda, me halaga, me pide autógrafos.

No está nada mal...¿Te ha gustado el concierto?". "Para haber ensayado dos horas ha estado fabuloso parecía que llevabas tocando con ellos toda la vida" dije. "Son músicos fabulosos y yo he interpretado cientos de veces estas canciones...así es muy fácil". Luego sonrió, me agarró del hombro y con su estupendo acento dijo: "¿Entonces ha estado bien?". Moví la cabeza afirmativamente y le pegué otro trago a la cerveza, seguramente porque tenía dudas de si me había gustado más él concierto o la lección que acababa de recibir.
domingo, 14 de junio de 2009
Tocaban estos en la FNAC...
martes, 9 de junio de 2009
Preparando "Hollywood no existe" (I)
viernes, 3 de abril de 2009
Seres humanos entrañables




Bertín ejecuta (en el sentido más amplio) cosas como esta:
La fama como las paradas de los autobuses se prestan a estos encuentros. Por cierto que, desde aquí, voy a cagarme en las muelas del transporte público de Madrid y sus responsables y dedicarles una hermosa y gigantesca pedorreta. Es acojonante que una ciudad como esta, que tiene una vida nocturna como esta se permita tener un sistema de autobuses que siga estancado en los años 50. O ponen más autobuses (es alucinante como se puede tener un autobús para recoger a 300 o 400 almas por línea que tienen que batirse en duelo por una plaza) o ponen café gratuíto y mantas en las paradas para pasar el ratito. Por cierto, ayer constaté que estoy viejo cantidad de viejo y como al Edificio España sólo me falta que me pongan hoy una tela de obra por encima de la cabeza. ¡Qué deterioro!
jueves, 29 de enero de 2009
Bares qué lugares tan insustanciales para conversar
jueves, 22 de enero de 2009
Cuando Madrid es un plató


Evidentemente, y hasta ahora, gracias a Telemadrid se nos ha vendido la interesada idea de que esta provincia era un remedo castizo de "Manhattan Sur" ( 1985, Michael Cimino) y "El precio del poder" (1983, Brian de Palma) con algunas gotas de "Miedo a salir de noche" (1980, Eloy de la Iglesia". Nuestras noches eran inseguras, era necesario recortar los horarios de los bares, las bandas organizadas internacionales campaban a sus anchas y, oh,ah, eh, nuestros hijos estaban en manos de todo tipo de traficantes, malas personas de toda índole etc.
jueves, 4 de diciembre de 2008
Memorias de Madrid

El sábado me perdí con Edu Galán mientras buscábamos la Ciudad de la Imagen. SPECTRA (la malvada organización que va a rebautizar Madrid como Negociudad) tiene una red de trenes con diversos apeaderos que te dejan en medio de páramos desérticos donde sólo puedes enfrentarte con la charla de tu casual acompañante o quedarte embelesado delante de los carteles oxidados que anuncian que allí, de no ser por la crisis, habría un centro comercial, una cooperativa de viviendas o una piscina privada. Antes sólo había razones delictivas para perderte en un descampado de los alrededores de Madrid: quemar un coche robado, tener una sesión de sexo furtivo con la mujer del prójimo, esconder una pistola utilizada en un asesinato, apedrear bestias o transehuntes despistados, deshacerte de los escombros de una obra ilegal...¿Quién dijo que SPECTRA no tenía humor? Ahí está Lucía Figar, Consejera de Educación de la Comunidad de Madrid, dándose cuenta de que su jefa lleva...¡Calcetines! ¡Por encima de las medias! ¡Con zapatos de tacón! ¡De color carne!...venga, reírse, que no hay nada más gracioso que tu jefa se haya escapado por la puerta de atrás de un hotel donde se estaba produciendo un atentado sangriento donde la han diñado unos cuantos seres humanos para fijarte en la falta de etiqueta de la Master&Commander...¿Que no tiene gracia? Vale, mucho mejor fue lo que dijo Esperanza Aguirre cuando dijo: "A lo mejor se ponen de moda los calcetines sandalia". Que es un poco como si Ortega Lara, tras su liberación, hubiera declarado: "Ahora resulta que se va a poner de moda el chandal y la barba franciscana". Diferentes sufrimientos claro, donde va a parar...
Pasearse por Madrid es pasearse a veces por la angustia y la comicidad como Woody en Stardust memories, por una galería de personajes fantasmagóricos, de aduladores, de gente incapacitada para pillar un buen chiste. A la vista está. Será por eso que Woody Allen no quiso rodar en Madrid y prefirió Barcelona...
sábado, 22 de noviembre de 2008
Freaks over me
Mi padre está últimamente de un sociable francamente asqueroso. Se lo he dicho: "O te echas novia, o te echas unos amigos o te das a las drogas pero no pienso seguirte en tus planes chiflados ni un fin de semana más". Él ha seguido a su bola, como si no se enterara de lo que he dicho. Cuando hace estas cosas me siento como el pequeño Stewie Griffin. El caso es que anoche me hizo acompañarle a una cena con personas toreras, o sea, con matadores de toros. Hoy había quedado con mi hermana y el cuñaíto para visitar la expo de La Guerra de las Galaxias en Madrid.
Esto último lo digo basándome en lo que dice la gente por ahí porque, la verdad, a mi todo lo que va sobre el amor -carnal, espiritual, extracorpóreo- se me ha olvidado por completo. 


miércoles, 15 de octubre de 2008
Madrid cojo

Un día le conté al Doctor Iglesias que mis padres eran etarras y que, aprovechando que habíamos comido en El Corte Inglés, habían dejado una bomba allí para que murieran el mayor de personas posible. La culpa fue suya porque todos los días me sacaba algo de la oreja: un llavero en forma de cilindro de motor de SEAT, un kojak rojo con chicle, tres caramelos, una moneda de cincuenta pesetas con la cara de Franco...yo quería corresponderle con algo más que el chiste del señor con chepa y el señor cojo que se contestan en plan Zarzuela (¿Cuantas veces me pidió que se lo contara?).

Si Loquillo me pregunta un día que donde estaba yo en el 77 le tendría que contestar que sembrando la duda y el terror en el Hospital de la Paz. ¿Y tú, Loco? ¿Donde estabas tú?
De pequeño daba mucha pena sin querer porque era cojito de la pierna izquierda. Los niños cojos daban una pena enorme incluso en el Madrid de los años 70 repleto todavía de ex combatientes de la Guerra Civil sin brazos o piernas, falangistas tuertos y ciudadanos afectados por las secuelas de la polio, la tosferina o Dios sabe qué enfermedades atávicas. Johnson y la Faithful me trajeron a Madrid desde un pueblo de Extremadura y me pareció gigantesco y sucio, sin color, yo que había vivido en Palafrugell (Girona)donde campaban los restos de la Gauche Divine y en verano nos sentábamos en la playa al lado de Teresa Gimpera. El cartel de El Expreso de Medianoche colgaba de la fachada del cine Callao, amenazante y los anuncios pintados a mano de todo tipo de espectáculos se apelotonaban alrededor de la Gran Vía. Progres arrastrando un niño cojito por el Metro...una versión dulce de la Barcelona de Marsé. Sin tanta hambre.

Tengo buenos recuerdos de ese Madrid casposo, de los bocatas de calamares insanos (que decía Luis Martín Santos que estaban tan buenos porque en realidad los vendían cuando su interior estaba podrido y el ácido ablandaba la gomosa piel del bicho pero que eran aptos para el consumo), del metro que olía a tabaco y de esas cosas tan entrañables y me imagino tan insufribles y por eso desconfío de el Madrid que están planeando, tan moderno, tan moderno, tan moderno que n
o puede tener gente tocando música en la calle o hombres anuncio. Una ciudad con bares cerrados a la una y sin vida nocturna, una ciudad para los propietarios, para los señores del perrito. Una ciudad que abre pronto y cierra pronto si es que no hay procesiones o galas operísticas donde acudir.
Madrid quiere olvidar que una vez fue entrañable e imperfecta como dos progres que arrastran a un cojito de cuatro años...yo todavía tengo dos cicatrices que me cruzan la rodilla y que me recuerdan aquellos años pero la ciudad se ha agenciado a un alcalde que quiere esconder los desgarrones con unas cuantas capas de hormigón. Si alguien pregunta por qué Álvarez del Manzano primero y Gallardón después han llenado esta ciudad de túneles y socavones que sepa que no lo hizo por nuestro bien si no porque todavía están buscando el alma de Madrid para apuñalarla y hacerla desaparecer. Los que piensan que perdiendo la memoria mitigarán el dolor están condenados a tener un alma sin piernas, ni brazos que no puede moverse por sí sola, que no puede avanzar, que da mucha pena.




