







Dentro de mi vive un guardia civil pequeñito que me impide delinquir. Es decir, voy a una librería, es evidente que puedo chingar un libro pero, en condiciones normales, ese pedazo de guardia civil se me aparece en el hombro con su capote y su pistola reglamentaria y su tricornio y me dice: "¡Alto ahí, robaperas!". Entonces lo cojo, lo llevo hasta la caja y pago. Después lo leo y, si es una mierda pienso que tendría que haberlo robado porque no se iba a perder mucho. En mi interior también hay una quinceañera que aflora cuando alguien pincha "Tenía tanto" de Nena Daconte y que es nueva en el vecindario de mi subconsciente porque nunca me había sentido más adolescente como diciendo eso de "que cosa más bonita que le doblen la voz chillona con un coro de niños...que cosa como de Phil Spector" y también un moderno que ahora lo goza con Franco Battiato y toma posesión de mi cuerpo cuando paseo por una galería de arte y me paro así, con un pie delante y otro detrás frente a un cuadro, mirándolo con autosuficiencia y hace con que llevo un fular alrededor del cuello y me lo atuso y todo. Tengo también un politoxicómano y un adicto al sexo y un idiota y un bufón y un llorón y un boxeador sonado y un perroflauta incluso que creo que está muerto porque ya no lo percibo...
De todos los señores bajitos que viven dentro de mi y que me nublan la voluntad según el trance está el que más me preocupa: es un señor pequeño con un traje de tergal de tres piezas de color gris, zapatos marrones castellanos y calcetines negros, es calvo vergonzante y se parece mucho al director del primer colegio donde fui. Es un señor malo. De cuando en cuando me ataca sin venir a cuento y por mi boca sale un inconfundible "¡A donde vamos a ir a parar!" y me dan como vahídos y ganas de liarme a leches.
El caso es que no tenía ni idea de lo que era Badoo (hace relativamente poco que he descubierto lo que es Tuenti y es gracias a las amiga de mi hermana) pero un colega mío me dijo: "Tío, hazte un perfil en Badoo que se liga mazo". "Ligar" y "mazo" son dos términos que, para mi, no pueden estar en la misma frase a no ser que sea en "Te voy a dar con este mazo en la cabeza tan fuerte que se te van a ligar los conductos seminales" pero, en todo caso, me di una vuelta por allí por si acaso era una red social llena de incautas muchachas ciegas con el sentido del gusto completamente desorientado por haber participado como cobayas humanas en algún proyecto secreto del gobierno (de este o de otro, del Gobierno...vamos) y lo que me he encontrado es, seguramente, lo que un ser humano consciente catalogaría como "lo puto peor".
1. Porque el rollo Paris Hilton ya no mola: eliminamos también la pesada campaña de Keteke por lo tanto ¿Por qué hay tantas chicas en este mundo que se empeñan en parecerse a la Paris Hilton de 2004 cuando ya ni la propia Hilton quiere ser como ella? No lo se, pero muchas chicas Badoo flipan todavía con la Hilton. Stop the rock!!!!

El Doctor Cabrera, El eminente, comenzó su fulgurante carrera en los medios allá por los años 90 cuando dos descerebrados anormales asesinaron a un trabajador de la limpieza en una parada de autobús del barrio obrero de Manoteras. Su justificación fue que estaban jugando a un juego de rol inventado por ellos mismos llamado "Razas", una suerte de biblia para analfabetos que mezclaba nazismo, cyberpunk y películas gore.Pues bien, alertados por el olor a sangre muchos quisieron ganarse el pan explicando desde una perspectiva "científica" y "académica" los males que aquejaban a semejantes criminales (sin diferencia de si eran de campo o de ciudad, si eran analfabetos, universitarios etc.) y así darle fueste a lo que, en realidad, no era otra cosa que un buen puñado de historias de la España Negra.
Así se nos aparecieron todo tipo de sospechosos criminólogos (recuerdo todavía con pánico a ese señor con careto de ser socio de Levay que acompañaba al padre de una de las niñas de Alcasser y que se paseaba con soltura por los escenarios de los crímenes con unos guantes blancos...sería para no intoxicar unas pruebas que ya estaban recogidas), el siempre carismático profesor Frontela o, como, no Cabrera "el eminente" que con su verbo inconfundible y tono de voz hablaba de los "perfiles" de los asesinos de los juegos de rol como si hubiera estudiado el caso "in situ". Gracias a las sentencias de semejante obtuso (el obtuso lo es aunque haya estudiado en Harvard) muchos padres hicieron piras con los juegos de rol de sus hijos, les prohibieron tan sana actividad y les obligaron a tirar sus dados de veinte caras. Los roleros, pocos dados a estos protagonismos, fuimos a manifestaciones de apoyo a la familia e intentamos limpiar el buen nombre de la actividad pero, por favor, que fue casi imposible: ya no eras solo un friki, además eras gracias a Cabrera un asesino en potencia.

Asquerosamente moralista, en todos los sentidos, Cabrera se convirtió en el tinte de la razón y comenzó una batalla personal contra los dichosos Dragones y Mazmorras con unos interesantes resultados: conferencias, entrevistas y, como no, en unos años fue el encargado de desarrollar el Plan de Drogas de la Comunidad de Madrid (uno de los peores de la historia según algunos profesionales del ramo de la medicina). Ahora le pone le pone el tinte científico al acientífico Cuarto Milenio donde se pasea diciendo cosas que hacen que quieras que un regimiento de Orcos invada el plató y se lo lleve con ellos al Infierno.
Lo más curioso de Cabrera es que es de esa gente que, cuando la escuchas hablar, te da la sensación de que se cree guapa e inteligente. Esa viscosa sensación que te produce el cuarentón bailarín de cualquier reunión que se lanza a la pista por Bisbal con una seguridad arrolladora en sí mismo, dando pasitos cortos, mirando a las señoras y moviendo los brazos haciendo el baile de los pajarito por arriba y "el pasito atroz" de cintura para abajo ¿El horror, verdad? Pues Cabrera explica sus teorías, que siempre son las mismas, con esa misma seguridad y esa misma falta de sentido del ridículo. Cargar contra las debilidades en muy fácil: si tomas drogas es que eres idiota y no tienes voluntad, si juega a rol es que no eres maduro, si pierdes tu tiempo en ver cine violento es que tienes una pulsión criminal oculta y así con todo. Lo importante es que tú eres un enfermo y él está cuerdísimo pese a que no tiene empacho en nombrarse como "eminente", en hacer el "baile del señor orgulloso" por los platós y, en el fondo diciéndonos: SOY LA HOSTIA.
Sospecho desde hace años de todos esos especialistas en todo que han conseguido una notoriedad aplastante a costa de decir cualquier cosa que alimente el pánico del personal y que señale con el dedito el tiempo de ocio ajeno: Apeles, Cabrera, Urra, García Vinuesa.

Siempre he pensado que no se saben divertir o que lo que de verdad les atraería es echarse una partidita de Mutantes en la sombra o despanzurrarse en un after hasta pasadas las doce de la mañana. Con sinceridad, nadie que salga en Cuarto Milenio y que no se dedique a descojonarse del Dúo Sacapuntas de lo oculto (¡Gracias Grom!) merece todo mi desprecio intelectual, cualquiera que sin saber lo más mínimo de nada se emplee con violencia verbal a desmontar cualquier tipo de actividad cultural o a generar el pánico amarillento sobre el rock Gótico, el heavy metal, los juegos de rol, la literatura fantástica o cualquier cosa en la que entretienen su tiempo esas legiones de muchachos con coleta y zapatillas J´Haiber (¡Gracias, M!) me resultará un buen candidato para ser lanzado al espacio en lugar de cualquier noble bestia (sea perro o mono) para perderse más allá de la Galaxia de Ganímedes. En el espacio no podremos escuchar su parloteo.


Incapacitado para hacer nada realmente interesante De Prada irrumpe como un elefante en una cacharrería con un trabajo de provocador título: "Coños" (1994). En realidad una cursilada de amplio espectro basada en "Senos" de Ramón Gómez de la Serna en la que se dedica a hablar de las partes pudendas de mujeres que no lo tocarían ni con un palo aunque se empeña en dejar claro que el de mujeres pues que muy bien y que no hay castellano leonesa que se haya resistido a su verbo y a sus dotes de ligón literario. Aunque no hay datos que lo certifiquen es posible que las presuntas apariciones del fantasma de Gómez de la Serna en diferentes puntos de la capital como la Biblioteca Nacional, la sede de la RAE y el Café Gijón agitando cadenas y rompiendo platos mientras ulula un evidente: "¡Vengadme, vengadme!" sea por culpa de esta primera obra.
Una estrategia de mercadotecnia que ya han utilizado otros iletrados derechistas conocidos por todos. El ínfimo arte del cacareo, de la presencia en todos los ruedos bruscos, del bocachanclismo más lamentable han hecho del vizcaíno un escritor muy conocido y reconocible por la calle o en la FNAC. Eso hace que vendas muchos libros si, además, cultivas ciertas opiniones conservadores el asunto te hará pasar además por lo que el vulgo conoce como "intelectual de prestigio". Da igual que en realidad no lo sea porque De Prada (que lo sabe pero calla) entiende que siempre se dirige a una audiencia aún menos preparada que él y que sólo quiere escuchar lo que ya sabe. 

De Prada, del que no esperábamos menos (ni más, ni nada en realidad) ejerce pues el papel de Papa frente a Galileo. Ridículo, ya sabemos a quiñen dio la razón el tiempo. Paparruchas espirituales de medio pelo que, a decir verdad, no son ni siquiera suyas. Él sólo lee y las traslada, para que se sepa, pero sin ofrecer ni el más mínimo punto de vista personal claro, él dice lo que dice Chesterton, lo que dice Aristóteles, lo que decía Gómez de la Serna ¿Para qué inventar nada nuevo cuando hay gente que ya lo ha hecho por tí?
Lo único que tiene el escritor de intelectual es lo bien que se le da posar haciendo con que piensa (carita circunspecta, mano debajo de la barbilla, caidita de ojos...) que es una cosa que le encanta por la profusión de fotos clavadas que existen a ese respective, tampoco nos extraña que alguien piense que, en realidad, el ser humano es así desde el comienzo de los tiempos teniendo en cuenta que él piensa igual que en el Siglo X y que su cara no ha cambiado desde 1970. 


Cada uno, según sus posibilidades lucha contra la inseguridad propia de la edad madura: Sarkozy cazó a Carla Bruni (no se sabe si usando la misma técnica), Silvio Berlusconi sacará un disco de canciones románticas en navidades que, a poco que se empeñe, llegará al número 1 de las listas de éxitos y se ha operado la cara hasta darle ese aspecto inconfundible de latex para condones que luce, su majestad le disparó al osito Mitrofán y Aznar, eh, bueno, Aznar se conforma con que El Mundo le regale una doble página en interior donde despacharse a gusto y contarnos lo bien que lo hizo, lo nada que se equivocó, lo sana que estaba la economía y que lo de la reunión de las Azores fue el momento más trascendente de la historia de España en los últimos 200 años. 


Al igual que los amish viven todavía como en el Siglo XIX (principios, me imagino...principios del XIX me temo) don Fernando la única tecnología que acepta es la que construyó su atril de madera -de inmensa calidad, por cierto- y por eso nadie le avisó de que estas cosas también se graban aunque no se esté en emisión. Gracias a ello se pudo recoger este interesante testimonio. Incapaz de recoger aquí todas las perlas del ideario de este intelectual orgánico lo mejor es echarle un vistazo a esta página desafecta y que seas tú el que juzgues.
Pero no hablemos sólo de Don Fernando que ya sabemos todos lo mucho que odia Don Fernando que se hable de él.

Ahí está Maria Teresa Campos a la que Telecinco le ha dado la dirección de La mirada crítica. No se vosotros pero yo estoy deseando que comience para enterarme de una vez de lo que ocurre en el mundo desde la perspectiva de esta gran dama del periodismo. La cadena de Fuencarral recupera a Maria Teresa para darnos la información directamente al pico, como lo hacen las aves con sus polluelos...pío, pío, pío...ella la traga, la machaca, la traga, la regurgita y tu te la zampas bajo su ala. Así te la puedes zampar como los pavos...glu, glu, glú...sin masticar, sin hacer esfuerzos. Vamos a ser unos telespectadores muy felices y muy asustados a la vez. En todo caso la Campos no es la culpable de esta situación, es nada más que una víctima de las circunstancias, de que los espectadores sean cada vez más tontos, más inútiles, menos interesados en digerir por ellos mismos. Yo sólo quiero saber si Terelu, si Fidel Albiac, si Josemi, si sus colaboradores de toda la vida, esas marujas de coña que sacaba en sus programas estarán ahí, batiéndose el cobre, preguntándole al ministro de turno qué pasa con el precio de la barra de pan. Nada más.
Ayer en casa no pudimos poner la tele en todo el día, mi hermana se marchaba anoche a Lanzarote, en avión, y a cada segundo nos recordaban lo malos que eran los aviones. Preferimos ahorrarnos todos esos relatos terribles sobre "aterrizajes de emergencia" y gente herida al cortarse con los afilados vasos donde te dan el zumo de naranja. Además Lanzarote está al lado del mar...¿Ya sabéis que la gente se ahoga muchísimo? Nos ha dado por ahí.

Yo creo que este año han pasado cosas tan malas porque no hay canción del verano y alguien nos está castigando. ¿Qué se estará bailando este año en las verbenas? ¿A los Pistols? Creo que no.
Para quitarme tantos malos rollos me he enganchado a Georges Perec, a un libro que se llama La vida: instrucciones de uso, me lo regaló Miss Kiddo el día de mi cumple. Es un poco como la vida, que te la tienes que comer a trozos pequeños para que no te acabe comiendo a ti. De hecho no se si terminarlo porque ayer, Dragó, dijo en su programa que él no había sido capaz de leerse nada del francés, que le parecía un tostón, que era como leer una guía de teléfonos. Y ahí si que he tenido que disentir, totalmente, más que nada porque me parece que Perec escribía solo y no en compañía de otros. O sea, que a lo mejor Perec si es un escritor y Dragó otra cosa, o sea que a lo mejor estos tiempos blandos como mierdas de pavo no sean los más aptos para un libro como ese....no se si me pilláis. No soy yo, señor Juez, es esta sensación contínua de que todo se va a la mierda, todo el rato...







Pues nada chica, que me encanta tu look. Dime si engaño a la gente pero creo que es un un 20% de Bette Davis en ¿Qué fue de Baby Jane?, un 30% de Dolly Parton, 25% "La moños" aquella loquita entrañable que Julieta Serrano llevó al cine y un 25% del protagonista de Hedwig and the Angry inch. ¿Estoy desencaminado o tengo razón?

Como la envidia es el deporte nacional de nuestro país ya te habrán caído venablos de todos lados. Míos no porque me enteré ayer de que el asunto era real ya que lo había leído en la columna de Joaquín Reyes en El País y pensé que todo era una coña de ese rojo desafecto paniaguado de La 2. Tu a lo tuyo Rosita, a que se hable de ti y a salvar España de tus ex correligionarios porque, si antes, militando en la izquierda no te permitían estos excesos estilísticos (fíjate la que le montaron a Trini Jiménez por llevar una chupa de cuero) ahora que reinas en solitario en tu propio partido puedes hacer lo que te venga en gana. Enhorabuena.
De hecho leyendo un poco de tu ideario político en tu imprescindible blog personal he encontrado tantas similitudes entre tu y el Peronismo representado por Evita que me he preguntado si no serás el remedo peninsular de la madre de los descamisados del difunto general. Ya sabes: ni izquierdas, ni derechas, sólo un proyecto común llamado patria y, sobre todo, tu imprescindible y querida presencia. A saber: sólo acciones dirigidas al bienestar pero sin ideología. La ideología es mala porque parece que quita votos como bien sabe Pons, del PP valenciano, que el domingo dijo en una entrevista que era "un extremista de centro". ¿Qué es un extremista de centro? Pues extremista de centro eres tú, podría haber contestado perfectamente el dirigente del PP porque nadie, excepto él, podría confirmar nuestras sospechas de que es un señor de derechas de toda la vida.
Bien sabes que para triunfar en política y deslumbrar a los votantes no hay nada mejor que tener mucha presencia y pocas ideas, pero muy claras. Si además Fede y Pedro Jota acuden en tu ayuda mejor que mejor porque hay que tener amigos en todos lados y que sean ellos los que te resuelvan la papeleta de explicarle al personal cuáles son las enormes cosas que puedes ofrecer a nuestro país. Te reirás pero una vez un productor le dijo a alguien: "No te voy a pagar, pero no por perjudicarte a ti si no por beneficiarme yo". Que sabias palabras que te vienen como anillo al dedo. La gente sabe que si te vota no se perjudica si no que te beneficia y que está reparando la injusticia de no haber tenido, hasta la fecha, un estilista.

Además está muy bien que resaltas sobre las otras diputadas, sobre las otras políticas. ¿O es que va a ser sólo la Vicepresidenta la única que vista acorde con las circunstancias? Gracias a ti las mujeres españolas podrán asistir a sus trabajos con miriñaques y volveremos a los honrosos tiempos de Sissi en los que la Nobleza (¿No son los políticos la nueva nobleza?) se diferenciaba de la plebe por sus ricos tocados y sus carísimos vestidos. Eso mola. ¿Te acuerdas de aquél simpático slogan de un sastre de Madrid que rezaba "Los rojos no llevan sombrero"? Pues tu igual, a lo tuyo.
Sigue así y persevera que tu vales igual para un concierto de Juanes, para una fiesta de la revista VOGUE, que para una manifa a favor de las víctimas. Además, ahora que sabemos que Alaska patina por la derecha y que es la voz de los abuelos de la Movida no está de más que tu misma, que eres sensible como la que nadie a los cambios de viento, te nos alaskiques un poco y le des una lección a todos esos muchachos de las Nuevas Generaciones de votantes de lo que es ser una tía modera que, la verdad, el look del Tommy Hilfiger anudado al cuello y el Lacoste ya comienza a oler un poco. Lo tuyo es la política glam y, desde aquí, te bendecimos como la madre de esta nueva tendencia que, si este país, tiene dos dedos de frente abrazará como propia.
Y ahora voy a ir terminando porque, de pronto, me están entrando unas ganas enorme de vomitar (debe de ser algo que se me ha atravesado) y luego tengo que ir a cazar a unos cuantos desafectos a la causa, pasarme por Atocha a buscar pruebas sobre el 11-M y comprarme tu libro, ese en el que explicas porqué tienes hijos para después firmar unos cuantos manifiestos por la regeneración democrática, la defensa del idioma español y no se cuantas otras cosas más. De paso seguramente me pase por algún sitio para comprarme un traje y arreglarme el pelo porque, la verdad, nadie dijo que esto de no tener ideología sea, ni mucho menos, fácil.
Un beso y que Ala te guarde muchos años, Rosa de España,
Señor Insustancial.


La tele es un "circo mediático" que diría de Juana Chaos pero también en lo peor de un patio de vecinas. De hecho es la peor vecina. Hace quince días, creo, no recuerdo, los tiempos televisivos se me mezclan como en una mala resaca, llevaron a Donde estás corazón a María Lapiedra que anda liada con Paquirrín. Estuvo mostrando unos mensajes de móvil donde el hijo de la Pantoja escribía "follar" con "y". Es tierno. También contó que jamás se quitaba la camiseta para hacer el "amol".
Hay cosas de las que no quieres enterarte, como estas, nimiedades que te trastocan la vida: Paquirrín no se quita la camiseta en la intimidad. ¿Cuáles serán sus razones? Es un misterio insoslayable, la respuesta acojona. Yo tengo una teoría: le da miedo que le muerdan los pezones. Ahora que investiguen otros. Yo se que la verdad está ahí fuera pero me da miedo encontrármela y que me mire a la cara. 