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viernes, 6 de mayo de 2011

Mecánica de la "Teórica del vuelo corto"

En 1968 Mel Brooks estrenó "Los productores". En ella cuenta las aventuras y desventuras de Max Byalistock (Zero Mostel) y Leo Bloom (Gen Wilder). El primero es un arruinado productor teatral que sobrevive ejerciendo de gigoló bufo para viejecitas y el segundo es un contable tímido y apocado que, por casualidad, cuenta a Byalistock que si una obra resulta un completo fracaso su productor no se ve obligado a devolver ni un solo centavo a los inversores privados y que, por ello, si recaudaba más dinero que el que declaraba en realidad una obra que fuera que fuera cancelada en los primeros días de representación podría representar un mejor negocio que un verdadero éxito. 

Entre ambos, por lo tanto, deciden llevar a cabo semejante plan comprando los derechos de un libreto imposible titulado "Primavera para Hitler" (un musical de corte pronazi escrito por un chiflado) y contratar al peor elenco y al peor equipo técnico  posible con el único objetivo de embolsarse el dinero de la producción. El día del estreno se produce, sin embargo, este chocante hecho: 
(Inserto la versión subtitulada de la versión cinematográfica del musical inspirado en la película protagonizado por Matthew Broderick y Nathan Lane de 2005 y la película original que no encontré subtitulada



Como ven las reacciones del público fluctuan entre lo que creen un insulto a primera vista y proceden a marcharse de la sala entre aspavientos (algo natural) hasta que aparece el actor que interpreta a Adolf Hitler que les da la clave para entender que todo puede leerse como una broma, como un juego irónico, como una bufonada a costa del III Reich. 

En nuestra comunicación diaria los mensajes más toscos suelen ser interpretados del mismo modo si no se les rodea del contexto adecuado o si, por ejemplo, no conocemos a la persona que los emite. De hecho, si muchos de los mensajes que escuchamos, a diario, en  telediarios o tertulias se dieran en otros contextos seguramente los entenderíamos como chistes. Estos mensajes, a veces tan cargados de contradicciones o de mal rollo emitidos al ritmo propio que le imprimiría cualquier irreflexivo, tunante o descerebrado, resultan a veces joyas puras del humor involuntario que, sin embargo, tienen una carga muchas veces tan siniestra como un bombardeo sobre población civil. 

Los medios escritos tienden tan bien a esta deslocalización del mensaje. El otro día, a cuenta del asesinato de Bin Laden, me permití escribir esto en twitter: "De haber tenido nosotros que encargarnos de lo de Bin Laden hubiéramos mandado a Amedo...hubiera sido la risa". En unos pocos minutos recibí algo así como una airada respuesta en dos partes (está transcrito de forma literal): "no lohubieramos detenido, en la carcel con sus mujeres niños ect, servicio domestico, tratamientos fertilidad, estudios ect" y "y como creemos tanto en el ser humano pensaríamos que era reinsertable, ah y por supuesto paro y ayudas a tuti plein". 

La persona que me contestó no entendió el chiste (Los GAL y Amedo contextualizados dentro de una operación militar de alto copete) pero automáticamente lo reinterpretó al instante tirando una línea desde Amedo al PSOE y, de ahí, a la plasmación de una idea: el PSOE hubiera actuado mal, hubiera metido a Bin Laden en la cárcel y hubiera hecho disfrutar al penado de una serie de ventajas que, al parecer, disfrutan todas las personas que están en la cárcel como vivir con sus familias, estudiar, recibir tratamientos de fertilidad y, claro está, darle paro y ayudas. 

Esto es, claramente, lo que yo llamo una "teórica de vuelo corto". Se trata, básicamente, de la imposibilidad de un ser humano por articular pensamientos complejos sin circunscribirlos continuamente al espacio que cree conocer y a la interpretación que tiene del mismo. Da igual que se hable del hambre en el Tercer Mundo, la industrialización en China o la situación de la caza de las ballenas porque, sin nada que aportar sobre estos temas y, en lugar de callar, el sujeto se lanzará a campo abierto emitiendo un juicio de valor unido intrinsecamente a su entorno y, a ser posible, a la extensión de un paralelismo con cualquier cosa que estén aireando los medios de comunicación de su elección en este momento. La "teórica de vuelo corto" se inicia normalmente con un: "mira, esto es igual que lo que pasa aquí con...." o con un "eso mismo le ha pasado a mi cuñao con...". A partir de ahí el interlocutor tendrá que aguantar un discurso que poco o nada tiene que ver con el objeto de la conversación pero que, sin duda, viene bien al emisor de la teoría de vuelo corto que se encuentra en su salsa repitiendo lo escuchado en los últimos días. Para el emisor de la teoría de vuelo corto todo es un TODO que gira alrededor de su universo de ideas. Nada más. Hagan la prueba, es francamente impresionante. 

La "teórica de vuelo corto", por tanto, merece para ser articulada de un alto grado de ignorancia con respecto a todo lo que ocurra a dos calles de nuestro emplazamiento y, claro está, a más de dos golpes de mando a distancia o de dial de nuestra cadena de radio o televisión favorita. Nada más. También, y eso es lo grave, en carecer por completo de capacidad de análisis ya sea por estar más ideologizado que un jemer rojo de primera generación o por no manejar más datos que aquellos que se conocen de oídas. Nada más. 

El teórico de vuelo corto, como el espectador de "Primavera para Hitler", jamás se permitiría el lujo de quedarse a esperar como se desarrollan los acontecimientos al número inaugural de la obra y saldría despavorido de la sala para montar, in situ, un pollo astronómico a la puerta de la misma con la intención de que sus "derechos" como espectador y sus sensibilidades ciudadanas no fueran "pisoteadas". Con mucha ligereza, con muchísima ligereza, nos lanzamos a entonar juicios con pruebas que no son nuestras careciendo de las más mínimas dotes para dividir lo que es información real de lo que es propaganda pura y dura. Más allá de eso, con la misma alegría, nos lanzamos a un discurso complejoso y poco complejo de muy definidas sensibilidades ideológicas que están construidas sobre meros y simples prejuicios. 

El análisis de cualquier cosa, de cualquier hecho, merece de estudio. Es decir, merece de la previa formación de una opinión que, desgraciadamente, no se consigue viendo un rato la televisión. Quedar mudos ante una conversación sobre cine o sobre astrofísica o sobre cualquier tema del que no sabemos nada dice mucho más de nosotros que esa manía de interrumpir para reafirmarnos en que no vemos más allá de nuestras narices o que somos muy fans de este o del otro locutor de ese o de otro programa. Si no se coge un chiste es mejor preguntar que quedar como un cretino integral.

Esta misma noche hemos asistido a la decisión de Tribunal Constitucional sobre si Bildu podía o no podía presentarse a las elecciones. El "sí" ha ganado por 6 votos a 5 y, finalmente, la coalición, partido o lo que sea Bildu podrá presentarse a los comicios del 22 de mayo. La decisión de la misma, aunque nos pese, tiene que ver con palabras como "conflicto", "terrorismo" pero, también, con la olvidada y manoseada palabra "democracia". Este sistema se sustenta en la libre circulación de las ideas, sean estas del pelo que sean. A mi, por no ir muy lejos, me resulta incómodo escuchar cosas todos los días que me desagradan profundamente pero, por desgracia, tengo que soportarlas. Esas cosas incómodas ni siquiera tienen que ver muchas veces con asuntos políticos y se circunscriben a cosas que percibo como molestas como esa gente a la que se le llena la boca defendiendo a un entrenador de fútbol o que habla mucho de sus hijos pero me callo y no digo nada, miro para otro lado o me hago el loco. Si en mi mano estuviera prohibiría la Tuna que me parece la peor mierda del mundo y golpearía con un bate de beisbol a esa gente que se sienta en las terrazas a hacer con que lee un libro, también expulsaría del país a esas personas que parece que no ríen si no que gorjean y mandaría a campos de concentración a todos los que llevan gomina en el pelo pero, entiendo, que tienen el derecho a ser molestísimos o incómodos de ver. 

Con ignorancia, con interesada ignorancia, se ataca al propio sistema democrático cuando no se informa al ciudadano ( o el ciudadano prefiere no informarse porque mucha culpa es del cenutrio del ciudadano que tiene la cabeza metida en el Marca demasiadas horas al día) de algo importante: los hechos son delitos, las ideas no. Es muy sencillo de entender: puedo estar de acuerdo en machacarle la cabeza a todos los tunos de este mundo, puedo hacer proselitismo incluso de las bondades de esa idea pero no me pueden meter en la cárcel por ello a no ser que me trinquen con un tuno a mis pies con la cabeza abierta y un bate ensangrentado en las manos. ¿Cuando serán las ideas delitos? Cuando se instaure un departamento de Precrimen como el que salía en la película "Minority Report". Mientras esto no ocurra ustedes pueden pensar sobre lo que quieran, incluso expresarlo y no ser detenidos por ello. 

Es cuanto menos discutible que, a los tres minutos de saberse el veredicto del TC, Pedro J. Ramírez escribiera en su twitter que Perez Tremps y Pasqual Sala (encima catalanes) hubieran urdido la legalización de Bildu no solo por ser jueces al servicio del PSOE si no, también, por un asunto no resuelto con el tema del Estatuto de Cataluña. La teórica del vuelo corto es así: una ruleta rusa de emociones, un todo que se refiere a todo, una coctelera donde se agitan inmoralmente todos los temas (Estatut, ETA, PSOE, Terrorismo...) con la única intención de alimentar una idea irreflexiva, un discurso de perfil intelectual y político muiy bajo que puede ser entendido por todos sin necesidad de explicación posible. Pedro J. Ramírez, director de El Mundo y cabeza visible de uno de los mayores grupos de comunicación de Europa, prefiere catequizar a informar esperando que sus lectores no hagan el esfuerzo de rascar en el desarmado y desalmado discurso. ¿Puede el director de un periódico nacional permitirse el lujo de tener preparada una respuesta tan clara, tan concisa, tan tajante en solo tres minutos? ¿Y si descontamos lo que ha tardado en escribir 140 caracteres? ¿No es este un claro ejemplo de asunto prejuzgado y condenado con anterioridad? ¿Cuanto hay de noticia? ¿Cuanto de análisis? ¿Cuanto de teoría elaborada con anterioridad? Lo que me lleva a pensar: ¿Es posible que tuviera una teoría opuesta de haber sido el veredicto del Constitucional favorable a la ilegalización de Bildu? ¿Cuáles hubieran sido sus palabras? Me inclino a pensar que el texto hubiera sido algo así como: "Pese a Perez Tremps, Pasqual Sala y las presiones del PSOE Bildu no podrá concurrir a las elecciones". 

La teoría del vuelo corto es, sin duda, una extensión del deseo de acomodar el mundo a nuestra propia visión y a condenar todo lo que se escape de ella. Consciente o inconscientemente se alienta el odio, se azuza el avispero y se espera que el río revuelto de las ganancias calculadas por una sencilla razón: Aquí parece que hay gente que no sabe vivir en la tranquilidad. Se impone el discurso hooligan, la respuesta torpe y cazurra del  "porque yo lo digo". 

A los 45 minutos del veredicto ya estaba la red cocida de mensajes que, inequívocamente, hablaban de que los que estaban a favor de Bildu eran nada más y nada menos que "amigos de los terroristas" y con hondo pesar he leído a gente muy joven diciendo que esto se acabaría si se acabara con la izquierda. Entiendo de donde salen todas estas barbaridades, quien las inspira y quien las promociona y, sinceramente, me parecen tan burdas, catetas e irreflexivas como las llamadas a la Guerra Santa o al aliento de una banda terrorista. Iguales, del mismo pelo, escritas con la misma tinta biliosa e impulsadas por la misma violencia. Puestos a pensarlo bien: una hostia en toda la cara duele igual se de con una mano o con la otra. De ser yo el impulsor de estas mezquindades, de tener palmeros que dijeran "sí señor" a todas mis idas de olla no podría dormir por las noches. Hay gente que sí y lo hace en camas muy mullidas, en casas muy bien equipadas y lo suficientemente alejadas de la gente como para poder echar un sueñecito sin que les moleste la algarada. 

En mi corto entender y mi pobre discurrir creo que es raro que los mismos que hablan de Constitución y Transición como la panacea y aplaudan el silencio cómplice y el dejarlo pasar que se necesitó para instaurar la democracia en nuestro país vengan ahora con estas peleas, que los mismos que nos hicieron este "trágala" se revuelvan como perros rabiosos cuando la feria no les va como ellos esperan. Siento asco y siento repugnancia de esta pintura negra de Goya que algunos quieren llamar país. Ojalá que los suecos nos invadan un día de estos y aprendamos algo. Así, a lo mejor, además de muebles de IKEA a buenos precios aprendemos a entender un poquito mejor las cosas. A estas horas, a día de hoy, todo me parece cuanto menos lamentable. Nos falta análisis y nos sobran caraduras. 

martes, 16 de noviembre de 2010

Sensibilidades contradictorias


Hoy Esteban González Pons hablaba de sensibilidad. Sí, decía que el gobierno de Zapatero parecía insensible a los asuntos del Sahara Occidental y que asistía casi impertérrito a las revueltas de El Aiuun sin tener en cuenta ni el dolor, ni el sufrimiento del pueblo saharaui.

Muchas veces, más que la camisa que elegimos para salir en televisión, o el discreto grado de rayos UVA que nos ponemos para parecer siempre saludables y descansados (un must de la clase política valenciana) o los gestos como abrazar a manifestantes cuidándonos muy mucho de que la cámara capte nuestra beatífica cara de apoyo sin fronteras y máxima sensibilidad y cercanía con la causa del Sahara Occidental, nos suele traicionar algo tan tonto como las palabras que elegimos. 

González Pons, como muchos políticos españoles y mucho más triste muchas plataformas y organizaciones de apoyo al Sahara Occidental, usa un término curioso: pueblo saharaui. 

Hagamos un pequeño análisis de las implicaciones morales que tiene utilizar unos vocablos de este calado. Así a vuela pluma se me vienen a la cabeza unas cuantas: 

- Hablar de "pueblo saharaui" no implica que en nuestro discurso reconozcamos, ni de lejos, la independencia del Sahara Occidental. Es decir, preferimos el uso de unos términos difusos y ambivalentes que hablan de un sentimiento pero no de una nación. Diciendo cosas como "pueblo saharaui" no decimos nada, excepto la enunciación de un tópico vacío.

-Las connotaciones colonialistas de estos términos serían más propias de la visión de un explorador del Siglo XIX que las de una persona que vive en nuestro siglo. Si el uso, asquerosamente populista, de términos como "Pueblo español" es una herencia del discurseo franquista más añejo y apestoso que aludía directamente a la neblinosa forma de entender España como un cúmulo de accidentes folclóricos unidos bajo la misma bota de montar la imputación de eso de "pueblo saharaui" no nos deja muy bien parados pues, en la misma contradictoria expresión, se encuentra ese puntito de exotismo, de lejanía y de necesidad de apadrinamiento sobre un grupo de personas que, en el fondo, entendemos como inferiores a nosotros. 

-Lo normal es que, sin temor a equivocarnos, fuéramos capaces de hablar simplemente de saharauis (como nacionalidad, si ese es nuestro propósito) y de Sáhara Occidental o de República del Sahara Occidental o del nombre que los saharauis quieran darle a su país. 

-Es muy divertido que Pons, a estas alturas algo así como el director de comunicación del PP y el responsable de gran parte de la política mediática del mismo, aluda a un término como "sensibilidad" para atacar la postura del gobierno español frente a la situación que se vive en El Aiuun. Es curioso porque, si echamos la vista atrás y volvemos al momento Aznar, nos encontraremos con un partido político que antepuso los intereses de la nación a la sensibilidad de los ciudadanos de la misma para apuntarse a la II Guerra del Golfo que, al parecer, nos garantizaría unos beneficios diplomáticos y económicos a largo plazo que justificarían cada bombardeo sobre población civil iraquí.

Los argumentos, en este caso, son intercambiables. Es decir, me imagino que si el PP estuviera en el poder se tendría que tragar el sapo del Sahara como se lo está tragando el actual gobierno por algunas de estas razones: 

- El entramado comercial español en Marruecos.
- El control del Estrecho. De esto no suele hablarse pero, una de las bazas de Marruecos, es desinteresarse de pronto por el flujo de la inmigración ilegal o el tráfico de drogas (no solo hachís, desde hace tiempo las rutas comerciales de la cocaína o la heroína tienen puestos sus intereses en la zona). 
- Un viraje del Gobierno de Marruecos hacia posiciones menos pro-occidentales en materias como la religiosa lo que siempre pone de los nervios a Estados Unidos y la UE. 
-Y, en términos menos importantes porque el riesgo es mucho menor, el hecho de que Ceuta y Melilla estén en la posición geográfica y estratégica en la que están.

Teniendo en cuenta todos estos puntos entenderán ustedes que los intereses de la clase política (esta que es tan sensible con el conflicto Marruecos-Sahara Occidental según ocupe unos escaños u otros) alejan El-Aiuun de un modo real del mapa de las decisiones que tienen importancia y que, en realidad, todo atiende a remover la polvareda más que a tomar medidas reales porque, como bien apunta el discursillo del señor Pons, ni él mismo se cree lo que promulga. 

Si la clase política española no siguiera tratándonos como a unos imbéciles posiblemente alguien se hubiera dignado a explicarnos la cruda realidad de una vez sin subterfugios, ni disimulos. Unas explicaciones que son tan sonrojantes como los intentos del gobierno marroquí por extender un puente ideológico entre Al-Qaeda y el Frente Polisario. 

Más allá de eso, lo que no cuenta el PP es que tampoco tiene demasiadas soluciones o que exige soluciones que tampoco llevaría a cabo de gobernar. El aumento de la presión diplomática sobre Marruecos es una opción descartada porque tiene que contar con el apoyo de los norteamericanos que, con Obama o sin Obama, creen que Mohamed VI es un valedor del control del islamismo radical en la zona y, por otro lado, ansían poder controlar los fosfatos del Sahara para su explotación así como una futura prospección del Atlántico en la zona para saber, si de una vez por todas, se encuentra allí una gran bolsa de petroleo de la que podría nutrirse alguna compañía yanqui. 

No me cabe duda que al PP le va este tema de la fuerza militar. Ya saben, el rollo épico. La Isla Perejil. Con viento fuerte de Poniente. El Cid. Moros y Cristianos (eso si que le gustaría a Pons, tan levantino). 

Decía Colin Powel, en una entrevista concedida a la edición norteamericana de la revista GQ, que uno de los momentos más ridículos de su mandato fueron aquellos en los que una llamada de Federico Trillo lo despertó de su letargo para informarle de que Marruecos había invadido España. Claro, un marrón. Pensando que los marroquíes andaban cortando cabezas por Sevilla el hombre se dispuso a ponerse al mando de la crisis (Europa invadida, no les digo nada) y, al llegar a su despacho le informaron de que lo que se estaba dilucidando era la soberanía sobre una pequeña roca. Mosqueado como una mona se volvió a la cama no sin antes pedirle a sus homólogos marroquí y español que, por favor, no lo despertaran por nimiedades y menos cuando ambos le pidieron una declaración de esas en las que tenía que prometer que no tomaría partido por ningún bando...algo que no pudo hacer puesto que para el texto de la declaración ninguna de las dos partes se ponía de acuerdo en que en ella se nombrara al islote como Perejil o como Laila ("perejil" en árabe).

Nos podemos poner gallitos y hacer como esos ridículos que, en los bares, inician una pelea y luego se ponen en plan "sujétame que como me sueltes la lío" pero, en realidad, si ir a la guerra por unas futuras promesas sobre petroleo e infraestructuras resultó ser un endeble argumento no lo es menos intentar meter los carros de combate en una nación extranjera aduciendo una "infinita sensibilidad con el Pueblo Saharaui". Entiendo que la imagen de la bandera rojigualda siendo izada en Rabat sea algo que pueda poner el orcate calentorro a cualquiera...sí, claro, el rollo de Alhucemas y del Desfiladero de El Lobo y tal y Santiago y Cierra España pero, sinceramente, no es lo mismo entrar en una roca baldía y matar a una pobre cabra que meterte en una guerra de verdad. 

Por otro lado, seamos serios: no es que el PP parezca ser un partido que pueda alinearse con los habitantes del Sahara aunque sólo sea por el hecho de que son musulmanes. ¿Ven ustedes a Mariano Rajoy comiendo cous-cous o descalzándose para entrar en la zona de rezo una mezquita? 

¿Soluciones? Bueno, pues hay pocas soluciones para el Sahara. Cuando Koffi Annan dejó el cargo en 2005 advirtió sobre que era un conflicto que tenía pocos visos de arreglarse. Si la democratización de Marruecos es ya una empresa casi imposible (más que nada porque la democratización de Argelia que los franceses intentaron consolidar se resolvió con la subida al poder del FIS que no era un partido muy pro-occidental y, por tanto, se llevó a cabo una vuelta a los tiempos del palo y tentetieso) el hecho de que  renunciara a la soberanía sobre unos territorios golosos en muchos términos  (fosfatos, pesca, petroleo, control estratégico sobre las actividades mauritanas y argelinas...) por medio de un referendum parecen una quimera. Es posible que todo este asunto se acabara si, de algún impreciso modo, la gente comenzara a tener una conciencia y una sensibilidad real y no le importara coger el toro por los cuernos en ciertas cuestiones. Es decir, quimera sobre quimera. Me pregunto cuanto tiempo tardarán nuestros políticos en olvidarse de todo esto.Como bien dice mi tío, que es tunecino: "los europeos nos miran como si fuéramos algo exótico...pero estamos sólo a unas horas de barco y todavía se empeñan en ver nuestros problemas como algo que no va con ellos, como si no fueran los culpables de nada y no fuéramos más que unos salvajes riñendo entre ellos".  

Mientras tanto, podríamos pensar también en ese otro conflicto olvidado llamado Guinea Ecuatorial por el que parece ser que no conmueve tanto a nuestra clase política...y ahí si que somos honestos: Teodoro Obiang vive sentado sobre un pozo de petroleo real y palpable. 

jueves, 9 de septiembre de 2010

Un tío con gomina mató a la estrella del BA-LON-CES-TO



"Nuestro seleccionador mostrando un telesketch ganado en una rifa...y único premio que se ha llevado de este Mundial."

La historia dirá que Teodosic lanzó un triple imposible desde más de nueve metros y que la clavó pese a tener a Garbajosa, un tío más alto, defendiéndolo. Esa, dirán, fue la jugada que nos echó de la lucha por el Mundial de Baloncesto de 2010...una anécdota reduccionista incapaz de contener lo que ha tenido este campeonato de escabechina, masacre y debacle baloncestística en lo que se refiere a nuestra selección.

Para el callejón de la historia, para su parte trasera, quedará el hecho innegable de que en el fondo la canasta estratosférica de Teodosic ha sido, en realidad, un acto de justicia poética. Sí. Una de esas dolorosas lecciones que hay que aprender si uno no quiere cometer una y otra vez los mismos errores. Ese triple ha entrado porque España necesitaba un castigo de esa magnitud, de un palo de esas características para devolvernos a la realidad y ponernos en el lugar que nos hemos ganado a pulso: la lucha por el quinto al octavo puesto o, lo que es lo mismo, a la cola de la élite mundial.

El triple del jugador serbio (un triple que me ha hecho recordar a la mortífera Yugoslavia de antaño) ha dejado en bragas que nuestro seleccionador está incapacitado y que no tiene recursos, ni imaginación, ni los más mínimos fundamentos de este deporte. La razón por las cuales Scariolo llegó al banquillo y por qué, a estas horas permanece en él, se me escapan por completo del mismo modo que se me escapa el hecho de como es posible que alguien tan poco dotado para advertir la belleza del baloncesto haya acabado dedicándose a esto y mantenga la etiqueta de "gran entrenador".  No se puede esperar nada de un tío que cree que la defensa es el mejor ataque y que la presunta superioridad individual de los jugadores de tu plantilla es suficiente para ganar. Nonay. Miren lo que escribía Loquillo en su artículo de ayer: "Jugar al baloncesto es como tocar en una banda de rock". Joder, si hasta José María Sanz "Loquillo", que dejó la práctica activa del basket hace más de tres décadas, sabe que esto es un juego en el que se puede y se debe ganar como equipo...¿Por qué se empeña este señor tan italiano en lo contrario? No es una pregunta retórica: simplemente no tiene la suficiente capacidad para hacer jugar bien a un equipo.

Es más: un día de estos nos enteraremos de que su carnet de entrenador lo encontró dentro de un Pannetone... 

Pero no sigamos haciendo sangre...¡Sí! ¡Sigamos! 

Una de las coletillas que más he odiado en este Mundial es escuchar que había en el equipo una "primera unidad" y una "segunda unidad". Que me perdonen pero...¿Esto no era un equipo? Ese tipo de divisiones son las que hacen imposible que nadie juegue a gusto. Es decir, tu puedes ser el tío más manta de un equipo de barrio, el más mierdoso, puedes incluso jugar con una pata de madera y un ojo de cristal, incluso tener a un hermano siamés unido a ti por medio del cráneo y compartir ambos el mismo cerebro y no te gustará que todo el mundo sepa que perteneces a la "segunda unidad". ¿Qué carajo es eso? Tu querrás creer y hacer creer a los demás que si estás en el equipo es porque vales tanto o más que el resto de los jugadores y, mira, si esas cosas te joden siendo un puto freak al que le cuelga un hermano siamés de la puta cabeza no digamos si eres Sergio Llul, Victor Claver o San Emeterio...

Alguien debería de recordarle a Scariolo que, entre los cometidos de su cargo, está el hacer jugar al equipo como un equipo. Como una sola unidad (no de "destino universal" sino de las buenas) para que todo el mundo se sienta importante y todo el mundo pueda anotar o tirar del equipo cuando se le necesita. El caso es que Scariolo, que une a su incapacidad táctica un muy sorprendente sentido de quien vale y quien no vale prefiere dejarse de chorradas y elegir que jueguen los que él tiene pensado que jueguen y el que él (y el resto de las personas que están a su alrededor) creen que son los mejores. Sólo así se ha mantenido a Marc Gasol en cancha pese a que no ha hecho un buen partido completo haciendo pareja con Garbajosa en detrimento de la pareja de pivots Reyes-Vázquez que sí ha funcionado...pero como Scariolo es un experto en lo obtuso prefiere pensar que el milagro aparecerá tarde o temprano y que los que tienen que jugar tienen que jugar aunque lo hagan mal. Las razones para arrastrar a Marc a esta dura posición no son otras que su buena temporada en Grizzlies pero, las que tiene para mantener en el cinco inicial a Garbajosa, no son más que puramente románticas: Scariolo fichó a Garbajosa para jugar en el Khimki y ahora entrena al Khimki todavía. Si no lo pusiera en el cinco inicial es posible que alguien pensara que, a lo mejor, ni siquiera él estaba convencido de las posibilidades del jugador cuando lo fichó. 

Algo le ha pasado con la elección de Raúl López que, curiosamente, milita en el Khimki que Scariolo entrena. ¿Cuando lo llamó estaba seguro de que López era la mejor opción o, por un momento, temió que si no entraba en el equipo alguien se removería incómodo en el equipo ruso y le pediría responsabilidades por tener a un tío en la plantilla del club y no llamarlo para la selección de su país? 

Esta es una de las muchas razones que hay para no tener un seleccionador nacional que se pluriemplea. 

Pero, sin duda, el mejor momento de Scariolo ha sido el de mantener a Ricky Rubio en cancha aunque, por ejemplo, al jugador del Barça se le hubiera desprendido accidentalmente una pierna. Ha dado la sensación de que el base tenía que estar imperiosamente en la cancha pese a que ha demostrado que estaba acelerado y fuera de sitio, que actuaba por convicciones internas que le empujaban a marchar sobre la defensa del otro equipo en todo momento para intentar la bandeja. Una y otra vez. Inasequible. Acumulando un fallo tras otro...¿Cómo es posible que Scariolo tuviera jugadas de pizarra en las que Rubio, que no es muy buen tirador por ser un base nato, se la jugaba de tres? ¿Quería un tío que pudiera dirigir y tirar? ¿Por qué no ha tirado de Llul o de San Emeterio? 

Scariolo se ha encerrado en un mantra siniestro que La Sexta ha recogido con intensidad y que era este: "Ricky-Navarro-Ricky-Navarro-Ricky-Navarro". Hasta la nausea. Regalando protagonismo a una pareja que no ha funcionado bien. Nunca. Por si no se han dado cuenta Victor Claver también ha ido a este Mundial pese a que casi no le hemos visto. Las razones por las cuales Scariolo ha llevado a Claver al Europeo y al Mundial para que no sume ni treinta minutos entre las dos competiciones es algo que queda para la extraña noción que Scariolo tiene de lo que vale y no vale...podía haber llevado a Suarez o haber confiado en cualquier jugador. Da la sensación de que prefiere amargarlo.

Como amargo ha sido ver que este equipo carece de dirección desde el banquillo o, lo que es peor, el plantel de jugadores parece pasarse por el forro al propio entrenador (ya ocurrió en el anterior Europeo) y hacer las cosas como sabe hacerlas. No es de extrañar que los únicos chispazos de talento sean jugadas sencillas de esas que aprendes nada más comenzar a jugar a esto y que se haya visto un absoluto descontrol en cancha y cierta lentitud a la hora de leer la defensa y el ataque de los contrarios. Sin nadie a los mandos se ha notado que Navarro se ha puesto de cuando en cuando los galones de entrenador y ha tenido que organizar el caos e informar a los compañeros por donde iban los tiros. Un asco.

Si en el anterior mundial fuimos famosos por nuestro BA-LON-CES-TO (aquella coletilla casi de colegio con la que Pepu Hernández nos ilustró sobre el verdadero caracter de este deporte de E-QUI-PO) hoy un tío con gomina lo ha asesinado a la vista de un porrón de espectadores sumiéndonos en la debacle más absurda, arrastrando a todo un colectivo hacia su propia ignorancia.

No está mal perder si aprendemos la lección de que es mentira que la derrota se decida en el último segundo porque, en realidad, nos lo estábamos ganando a pulso. Volvamos a lo básico, entonemos una oración a los altares de la canasta y roguemos por una vuelta al basket de siempre....como se suele decir en estos casos: ¡Al Contraataqueeeeeeeeeeeee!

PD: Por cierto, no me quiero olvidar de ese personaje llamado José Luis Sáez, Presidente de la Federación Española de Baloncesto, que es el culpable de el nombramiento de Scariolo, del despido de Pepu Hernández lamentables actos que lo hicieron conocido. A este dirigente tan español (mandón, autoritario y caprichoso) le debemos gran parte de esta catástrofe. Desde el fondo de mi hoy negro corazón gracias por haberme quedado sin entretenimiento.

domingo, 4 de julio de 2010

La oportunidad y el oportunismo (Formas de hacer política)



La frase de Karl Marx que todo el mundo recuerda es eso de que el opio del pueblo era la religión. "Fíjate si era malo ese hombre que se le ocurrió comparar a Dios con una droga" me dijo una vez una profesora espantada por la manera en que este señor sacaba los pies del tiesto ya en el siglo XIX.

El caso es que se quedó corto porque en nuestro país, esta España que se despista con el vuelo de una mosca como si fuera un alumno de esos que se sientan en las últimas filas de las aulas, el número de opios con los que perder la atención es innumerable. Aquí se podría decir que Belén Esteban, el fútbol, Intereconomía o las maniobras orquestales en el senado del ala conservadora (que comienza a aunar a nacionalistas y peperos en un totum revolutum menos contra natura de lo que nos hacen pensar unos y otros) para generar más ruido a costa de si las mujeres musulmanas tienen o no tienen que llevar burka son de por sí algunas de las drogas que, de cuando en cuando, se nos administran para que nos olvidemos de lo importante. Si es que hay, en realidad, algo más importante ya que a mi, a estas alturas del match, ya me cuesta diferenciar entre si es mejor ocuparse del mar y, en caso positivo, si hay que cuidar de las olas o de las mareas.

En "Oh, Brother" (Joel Cohen, 2000) el Gobernador Pappy O´Daniel -interpretado por el actor Charles Durning- concede el perdón del estado a Everett (George Clooney) y sus compiches porque, pese a haberse escapado de la cárcel, descubre que son los Soggy Bottom boys autores de la canción de moda que arrasa entre la masa de electores paletos asegurándose así una nueva reelección. El chiste no es desconocido para los norteamericanos cuyas campañas electorales han estado repletas de trucos y volteretas de sus candidatos que han ido desde Jommy Davies, gobernador de Luisiana del que he hablado alguna vez, cuyos mítines eran en realidad conciertos de bluegrass donde cantaba su éxito "You´re are my sunshine" en los que se hacía acompañar de actores enanos que portaban escobas con las que ejemplificaba como barrería la corrupción del estado (él, que era un poquillo corrupto) hasta las piruetas mediáticas del Giuliani que, siendo alcalde de Nueva York, se grabó a sí mismo comprando droga en la calle para demostrar que la situación de la Gran Manzana era insostenible en materia de delitos comunes y que, con esas pírricas pruebas, aplicó una curiosa teoría anti delictiva que permitía que se aplicaran penas absurdamente desproporcionadas contra los delitos menores (la llamada "Ley de la ventana rota") para que los grandes delincuentes cogieran miedo lo que no evitó la multiplicación de delitos violentos y, lo que es peor, una ola de asesinatos injustificados producidos por su propio departamento de policía que se tomó el asunto como, claro está, una carta blanca. 

Hasta hace pocos años las piruetas y volteretas políticas no parecían ser del agrado de los políticos europeos. Es decir, el espectáculo se dejaba para los candidatos que, sin posibilidades, necesitaban de un poco de eco mediático. Acción católica, por ejemplo, llevaba en su programa electoral la promesa de restablecer la pena de muerta para casos de terrorismo por una sencilla teoría: por cada Guardia Civil o Policía Nacional muerto se fusilaría a 100 etarras. Teniendo en cuenta que en España hay alrededor de 600 etarras encarcelados la medida parece un tanto expeditiva. 

En el otro lado el PORE (Partido de los Obreros Revolucionarios de España) acude todos los años a las elecciones brindando la posibilidad electoral de liquidar el sistema actual y hacer una transición hacia un sistema de corte soviético. Desgraciadamente, pese a lo interesante que sería el experimento  que permitiría a España ser una nación vintage de pleno derecho y digna de ser nombrada como primera de una lista de naciones que siguen las tendencias, los dirigentes del PORE se retiran de las elecciones con un doble objetivo: no seguirle el juego al estado y hacerle gastar un dinerete en papeletas y sobres de votos.

Los partidos mayoritarios, los que van de serios, normalmente solían darle poco a la estridencia. A lo más que llegaban era a ponerse cosas estúpidas en la cabeza en visitas oficiales: Jordi Pujol se puso un casco de los extintos Barcelona Dragons en una recepción oficial que, la verdad, no le quedaba como un guante y en alguna ocasión, de visita por Bolivia creo, Felipe Gonzáles tuvo que encasquetarse uno de esos gorros andinos "a la moda de Manu Chao" y permanecer impertérrito ante, lo que siempre he sospechado, era un chiste privado entre los dirigentes de nuestras ex colonias.

Es verdad que, por ejemplo, el PP tuvo a un díscolo Presidente de Cantabria (llamado Hormaechea) que entre otros faraonismos creó el Parque Natural de Cabárceno y que fue el dueño de frases tan inteligentes como "A mi Isabel Tocino no me aguanta medio polvo" o "No se si Cabárceno valdrá para algo pero, a mi, con que una sola pareja se eche un polvo aprovechando esta tranquilidad me vale" (obsesionado que estaba el hombre) y que la lista de talibanes del exceso son muchos (sólo en el Ayuntamiento de Madrid hubo varios) pero en realidad la cosa no pasaba por ser cosa de personas escandalosas.

La stravaganza pública se había quedado para  la Realeza (El Príncipe Carlos vestido de maorí o de travesti escocés, nuestra Infanta Elena desmelenada en el concierto de OT en el Bernabéu, Cristina de Suecia vestida de G.I. Joe) mientras que el poder civil se solía cuidar de tontadas.

Pero los nuevos tiempos exigen nuevos modelos y, claro está, la pujante aparición de la nueva Metrópolis (en este caso Washington) hizo que en España y en toda Europa -o viceversa- se adoptaran esas manías impulsadas por Reagan (disfraces de cowboy), Clinton (tocar el saxofón, hacer footing), Bush Sr. (marearse por un sushi en mal estado) o Bush hijo (pongan ustedes lo que plazcan que hay donde elegir) que nos invadieron más o menos después de que el hermano gemelo malo de Aznar iniciara su mandato.

Como siempre la raiz de la cosa hay que buscarla en la evidente invasión cultural de la Metrópoli norteamericana (ese espejismo de triunfo rápido y arrebatador) pero, más cerca, habría que fijarse en lo que indiscutiblemente se estudiará como la "Escuela Valenciana" -un caso que se estudiará-. 

Sus miembros, todos ellos hijos de la huerta y de los rayos UVA, han iluminado con sus estupendos bronceados una forma de hacer política tan nueva como efectiva que consiste en utilizar una imagen de exceso público como escudo para el exceso privado. Enhorabuena. Lo han conseguido. 

Si te pillan metiendo la mano en la caja haces una rueda de prensa para anunciar la inminente construcción de un Aeropuerto y si tienes un lío amoroso pues nada, dices que vas a traer la Copa América o, tachán, tachán, que has conseguido acabar con la delincuencia en el Cabanyal. España, la actual, le debe mucho a Valencia, la verdad.

El otro día, Antonio Basagoiti, uno de los nuevos valores del PP se rompió el tobillo en una pachanga futbolera. ¿Qué hacía un tío tan fuera de forma como Basagoiti jugando un partido de fútbol? Está claro que intentar dar una imagen simpática de su formación allá por su tierra y, claro está, enseñar unas camisetas donde se podía leer "sigue con nosotros hasta PRIMERA". Mal, Basagoiti, mal. No vale con calentar a la grada organizando conciertos de Pignoise o de Pitingo para animar el cotarro, para hacer deporte hay que calentar de verdad, hacer estiramientos...

Yo tomaría nota sobre este tipo de política de circo teniendo en cuenta que Basagoiti se ha roto un tobillo haciendo el tonto. El siguiente podría partirse la crisma intentando hacerse un doble mortal en una piscina vacía. Da igual que la cosa sea sobre el burka, el aborto, la reducción de cargos públicos o lo que sea. Necesitamos tranquilidad y tiempo para pensar, necesitamos algo de mesura, algo de dignidad, que la gente que está al frente se mantenga fría y que gaste su tiempo en hacer algo más que el idiota. ¿Saben que nos ha costado la maniobra pepera del burka? ¿Cuantos euros cuesta sacar adelante una cosa de esta magnitud? ¿Cuanto costará de llevarse a cabo si es que se lleva a cabo? Pues un pastizal que podría, por ejemplo haber valido para proponer medidas efectivas contra el paro (medidas reales de verdad).

El político convertido en trapecista es un dispendio que no nos podemos permitir y, sobre todo, es una oportunidad como otra cualquiera de que la clase política se retrate tomándonos como lo que piensa que somos: el público incómodo, estúpido y necesario que paga su entrada para que el circo siga abierto.

Nota del Insustancial: "Man of Constant Sorrow" fue la canción más alabada de la BSO de la película de los Cohen de la que hablo en el texto que ganó un grammy en 2001 a la mejor producción de Música folk del año. El cantante  Dan Tyminski es el intérprete, el autor es Harley Allen y la parte musical fue cubierta por la banda de bluegrass de Pat Enright.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Aznar y Cobra


Nota del Insustancial: La foto pertenece a la Agencia Reuters.

En el otoño de 1992 mi padre se cruzó, por pura casualidad, con José María Aznar en el hall del Museo Thyssen. Mi padre, se quedó mirándolo de arriba a abajo del mismo modo que, años antes, se había cruzado con Antonio Ozores en los pasillos del Corte Inglés. Con una mezcla de "coño, yo a ese tío lo conozco de algo". El caso es que, como mi padre dudó, alguien del séquito de Aznar se acercó alegremente a él confundiendo la mirada de duda con la de admiración o embebimiento (mi padre sólo ha mirado así, que yo recuerde, al futbolista Raúl). Cuando el señor aquel tan dicharachero se puso a su altura le pregunto con muchísima amabilidad: "¿Quiere hacerse una foto con el Señor Aznar?". Mi padre salió de aquel trance -seguramente cayendo en la cuenta de que, de verdad de la buena, se había encontrado con su archienemigo número 2 (el número 1 bascula entre el presidente del Barça de turno y Franco) y soltó un clarísimo "no tendría inconveniente en hacerme una foto con ese señor si primero me explica cómo puede dormir por las noches después de lo que le hizo a Demetrio Madrid". 

El simpático señor se giró rápidamente, cuchicheó algo con el futuro Presidente y sus acompañantes y se largaron del hall. Mi padre, que es un poco así de esta manera, dice que vio como Aznar "lo fulminaba con la mirada". Mi padre ha revivido esa anécdota después de ver a Aznar hacerle una peineta a un grupo de estudiantes que le estaban liando la típica pitada por la que cualquier político de este país tiene que pasar tarde o temprano. Y no me vengan ahora con que Aznar abandonó la política porque da conferencias como político y, cuidadín, es presidente de FAES...ese think tank venido a menos después de que se impusiera en el PP la política de "Sorayas y Cospedales" que esperan de más éxito que la de los "Zidanes y Pavones". 

Aquel día del 92 bien pudo haberle hecho Aznar a mi señor padre una peineta o, incluso un corte de mangas en plan Jaimito. Nadie se hubiera dado por aludido, nadie se hubiera dado por enterado. Al parecer ese Aznar no era de hacer gestos feos  pero este Aznar de pelazo y bufanda modelo "Jaula de las Locas" si lo es. Vaya, unos cuantos años en política y acabas pensando que puedes hacer cualquier gesto por estar por encima del bien y del mal.

Es decir: Aznar es justificado cuando hace el gestito y John Cobra es crucificado por los eurofaisanes (¿O era eurofanes?) por osar entrar en el templo de las galas musicales para cantarle un rap a su Carol, que es como una Yoko Ono iberoamericana que asiste pacientemente a las actuaciones/performances de su pareja. Está claro que, en este país, para ser un faltón y que te rían la gracia hay que haber tenido, por lo menos, un cargo de concejal. De ahí para arriba.

El Rey, que sabe cómo se gana el sueldo y quien se lo paga, tiene mucha más mano derecha que Aznar y que John Cobra y por eso asiste impertérrito a los abucheos. Bien sabe el monarca que los únicos gritos  que de verdad incomodan son los que sirven como banda sonora de tu camino hacia la guillotina o el destierro. Estos no son más que un poco de ruído que se acallarán la próxima vez que haga una cucamona que, para eso, tiene bastante más gracia que Aznar y que John Cobra por mucho que el primer se apunte a la moda del humor inteligente (he aquí el oxímoron) del Grupo Risa y el segundo protagonice vídeos en los que se parte botellas en la cabeza. En realidad, y pensándolo bien, el rasgo más definitorio de Aznar y Cobra es que ambos son mejores como protagonistas de los chistes que como contadores de los mismos. Eso es así.

Ambos también parecen conocer al dedillo esa nueva tendencia de los mercados de la información en la que, cada vez con más fuerza, se habla de que los emisores de mensajes más radicales o aquellos que toman la palabra alzando más la voz son los que ocupan un mayor número de titulares, atomizan mejor a sus correligionarios y consiguen provocar que el emisor contrario muestre rechazo a contestar en los mismos términos y emita los suyos con un nivel de sonido más bajo dejando claro así que si no grita es porque tiene menos razón o no tiene los suficientes argumentos para sostener su postura ya que es incapaz de expresarse de manera airada. Al silencio o al intento por mantener una conversación medianamente normal se le llama cobardía o falta de argumentos. Malos tiempos para la lírica...sólo hay que escuchar a John Cobra. Malos tiempos para la política...sólo hay que mirar la foto de Aznar. Malos tiempos en general, tan fríos que parece que este invierno no vaya a terminar nunca.

sábado, 2 de enero de 2010

Propósitos y fiestas de Nochevieja



En estos primeros días del año son en los que suelen fracasar todos los planes dos semanas antes para llevar a cabo en el siguiente curso. La culpa es de la Fiesta de Nochevieja, la de después de las uvas, que nos coloca de nuevo en nuestro lugar: Lo de no beber o beber menos se lo lleva por delante la barra libre, lo de no hacer el tontaina se lo lleva por delante la conga que iniciamos en plena calle, lo de aprender idiomas se torna una misión imposible y estúpida tras haber intentado sin éxito comunicarle al gorila de la puerta de diversos locales que teníamos que entrar porque nos estaban esperando dentro y, finalmente, lo único que vamos a cumplir es eso de comer más fruta, exactamente doce uvas que, año sí, año también amenazan con llevarnos con el creador después de varios intentos frustrados de nuestros familiares por hacernos la maniobra Heimlich esa.

Yo este año lo he pasado en el infierno. Quiero decir que todo estaba bien hasta que alguien arrancó una bandera de España de la recepción del hotel y la introdujo en el salón de baile llevándola como si se tratara de un tuno o un hincha de la selección (¿Este año la llamamos la Roja o la seguiremos llamando la Furia como lo hemos hecho de toda la vida de Thor?) provocando un efecto dominó que llevó a muchos de los fiesteros a irrumpir en "Vivaspañas" desaforados y dolorosos, Tarareos del himno nacional (Lelo-lelo-lolelolelolelo...) y finalmente acabar en una vorágine de brazos levantados y chuscas interpretaciones del "Cara al sol" a sotto voce.

La muchachada, más o menos insultada, no tanto por la presencia de la bandera nacional como por la demostración de que con un par de anisetes en el cuerpo cualquier idiota se convierte en nuestro país en un soldado dispuesto a defender Perejil hasta la última gota de sangre tuvo que salir de allí escopetada con la copita a medio tomar por diversas razones que van desde "Hostias, a lo mejor nos dan dos leches al ver nuestra falta de ardor patrio" a la de "me largo no vaya a ser que se crean que hemos venido con ellos".

¿Lo ven? Un par de malas elecciones al combinar dos bebidas espirituosas y todo nuestro disfraz de rancios demócratas y defensores y garantes de las libertades se va al garete porque, no se confundan, la ciudad es pequeña y todos sabemos que muchos bracitos levantados son los mismos que, en las fiestas de guardar, son los que depositan un voto pepero en la urna. Parafraseando a nuestra Reina Sofía, a la que Alá guarde muchos años, "que los llamen lo que sea pero si levantan el brazo y cantan el himno de la Falange, que no los llamen demócratas".

Y es que, aunque pasemos de año, los malos hábitos no suelen quedarse atrás y seguimos repitiendo los mismos errores. Incluso aumentando un día nuestra estupidez si el año es bisiesto.

Por lo demás espero mucho de este año: espero dejarme una barba como la del cantante de Eels y aprender a tocar la guitarra, sacarme el carnet de moto/coche/camión y, claro está, llevar una vida más sana.  Ustedes sigan bien, disfruten, pasen la postresaca con paciencia tibetana y sean buenos hasta el día cinco por la noche porque el seis los Reyes Magos les sorprenderán trayéndoles el último libro de Pérez Reverte si son niños y el último de la Etxeberría si son niñas...y entonces será cuando pueden tener una justificación para ser malos, más que malos.

viernes, 11 de diciembre de 2009

El rocambolesco viaje


Estos días me acuerdo mucho de Bartolomé Rubia. Bartolomé Rubia, conocido como Bartolín, es un ciudadano de La Carolina (Jaén) que en 1998 ostentaba el honorable cargo de Concejal de Juventud y Deportes de su localidad.

Bartolomé entró en política por una cuestión de convicciones, parece ser que es muy de derechas, pero también por cosas que tiene que ver con la lealtad: es ahijado del alcalde de la localidad llamado Ramón Palacios, un franquista de toda la vida renacido como demócrata tras el bautismo laico de la Transición, que lo ha protegido y tratado como a un hijo ya que su padre, el de Bartolín, es el chofer y hombre de confianza del alcalde.

El caso es que ese mismo año, justamente un 28 de mayo, Bartolomé sufrió una de esas experiencias por las que uno no querría pasar jamás: fue secuestrado por ETA.

En las primeras horas del cautiverio su partido inició una enorme campaña mediática para hacer saber a la población del hecho, que parecía calcado del que acabó en el asesinato de Miguel Ángel Blanco en julio de 2007, y Javier Arenas primero y Carlos Iturgáiz después comparecieron ante los medios avisando de que era muy posible de que nuestra democracia tendría que enfrentarse a la muerte de un "nuevo Miguel Ángel Blanco andaluz" y a la aparición de una Ermua, esta vez, localizada en el sur de España.

El dispositivo de seguridad fue, claro está, enorme. pero, por suerte, no fue necesario. Bartolomé, aprovechando un despiste de sus captores, consiguió tirarse de la furgoneta en marcha que lo transportaba hasta el zulo más cercano y cayó por una cuesta para abajo. De allí, y abriéndose paso por el monte, consiguió llegar hasta Irún donde se personó en una comisaría de la Ertzaintza y contó la peripecia por la que había pasado. Era escalofriante: una pareja de etarras, hombre y mujer, lo habían apuntado con una pistola en Linares (Jaén) y metido a la fuerza en un coche en marcha. Sin paradas ni para mear había sido trasladado hasta Irún donde, podía dar fe, se había autoliberado.

Puesto ya a disposición judicial para que volviera a declarar Bartolomé contó el mismo asunto pero, vaya, al parecer, el asunto no parecía que fuera tan prístino y tenía algunas lagunas que el concejal debería de rellenar:

1. La misma mañana de ese día un taxista aseguraba haber recogido a Bartolomé Rubia y haberlo dejado en la puerta de la estación de Linares. Lo recordaba porque, al parecer, el muchacho le dejó a deber 700 pesetas de la época.

2. En el tren que cubre la línea Linares-Madrid algunos pasajeros recuerdan haber hablado con él por el camino y haberlo visto solo durante todo el viaje.

3. En la estación de Madrid una cajera recordaba haberle vendido un billete de tren en el Talgo Madrid-Irún.

4. Las cámaras de seguridad del lugar registraban imagenes de Bartolomé Rubia paseando durante cuatro horas despreocupadamente por el hall comiendo pipas.

5. La dependienta de la tienda de pipas recuerda haberlo visto comprando pipas.

6. Pasajeros del tren Madrid-Irún recuerdan haber visto solo a Bartolomé Rubia o charlando animadamente con gente del pasaje.

7. Durante su periplo Bartolomé Rubia intercambia algunas llamadas con gente de su entorno, su joven novia, que son registradas y que no parecen las de una persona secuestrada por la ETA. Es más, el juez parece dudar de que la organización terrorista permita que un secuestrado charle con su novia.

8. La persona que comunica el secuestro de Bartolomé Rubia lo hace desde su teléfono y con acento andaluz. La Guardia Civil se sorprende de que los etarras salgan por ahí a secuestrar con un teléfono sin saldo y que sean tan crueles de arrebatárselo a su víctima para hacer la llamada y, lo que es más sorprendente, es la primera vez que un etarra habla imitando a Paco Gandía.

Por suerte para nosotros Bartolomé Rubia tiene una explicación: lo ha hecho todo influído por una potente droga que los etarras le han colado en un zumo que se estaba tomando. La droga es tan acojonante que se ha convertido en una especie de zombie de película, en ese punto la Ertzaintza comienza a sorprenderse de que la ETA esté tan jodida de personal que haya tenido que contratar a magos del vudú, al que los etarras no tienen que amordazar ya que privado de la voluntad hace lo que ellos le dicen que no es otra cosa que autosecuestrarse y, lo que es peor, pagarse el traslado hasta Irún de su propio bolsillo. En ese momento la Guardia Civil se felicita de que la banda esté tan mal de efectivo que haga a sus secuestrados pagar el delito a escote sin mediación de carta de amenaza.

En un giro inesperado de los hechos Bartolomé Rubia se derrumba y tira por tierra todo su consistente testimonio que, pese a su aparente verosimilitud, dice que es todo una invención. De todas maneras deja claro que lo ha hecho "para llamar la atención sobre el problema del terrorismo en España".

Como siente que su misión está cumplida Bartolomé vuelve a su pueblo donde, como nadie es profeta en su Tierra, es tratado como un apestado, es expulsado del PP pero mantiene su puesto como concejal en régimen de "no adscrito". Después desaparece de la vida pública.

En todo esta historia hay algo terriblemente viscoso y extraño pero, también, algo muy humano: posiblemente Bartolín no se veía así mismo como un simple concejal de un pueblo de Jaén y pensó que había nacido para ser algo más, acaso un martir del terrorismo, una víctima de un terrible azote. A lo mejor, en el fondo de su alma, pensó que tenía cosas muy importantes que decir sobre este asunto y que era consciente de que esas mismas palabras no tendrían el mismo eco si las decía desde su puesto de político local que si lo hacía como víctima propiamente dicha.

En la estupenda película "Un héroe muy discreto" (Jacques Aurdiard, 1996) su protagonista, Albert Dehousse (interpretado por Matthieu Kassovitz), cuenta una historia poco conocida de la Resistencia. Francia, que fue un país aliado de los nazis, estaba después de la contienda repleto, claro está, de gente que, en mayor o menor medida, había colaborado con los nazis durante la ocupación. El delito por "colaboracionismo" se extendió con dureza no solo a los militares que habían permanecido en sus puestos si no también a mujeres que habían tenido como amante a un soldado alemán o, en algunos casos, a personas que habían arreglado un coche del ejército de ocupación. El miedo por caer en las garras de esos tribunales o de ser objeto de una purga (humillación pública traducida en rapada de pelo, ingestión de un purgante y otras lindezas) provocó que una nación entera olvidara los años en los que los nazis se habían paseado por Francia como sus dueños y señores. El pánico fue tal que muchas personas decidieron inventarse que habían estado en la Resistencia. Lo más chocante es que, para ser aceptado, no hacía falta acreditar nada, simplemente había que asistir a las reuniones, escuchar, inventarse algo aquí o allá y tener la suerte de que muchos de los asistentes TAMPOCO hubieran pertenecido jamás lo que era bastante común. Si esto no ocurría, los propios héroes de la Resistencia no solían decir "no le recuerdo" cuando alguien se acercaba a ellos por miedo, mucho miedo, de que su testimonio se pusiera en solfa y que alguien comenzara a sospechar de que, en realidad, estaba contando un cuento.

Es decir, siempre es mejor ser recordado como un esforzado soldado que como alguien que vio pasar a los nazis por debajo de la puerta de su casa y no hizo nada por evitarlo. A lo mejor Bartolín simplemente estaba dando el paso definitivo para tomar parte activa en esa lucha contra el terrorismo que, machaconamente, se nos recuerda es tarea de todos como la de que los bosques no se incendien en verano o que la gente no beba cuando conduce. Lo primero, la verdad, se me antoja mucho más complicado aunque sólo sea porque, como decía Allen, la mayoría de la población civil ha nacido para hacer un papel en la Guerra que no es otro que el de prisionero.

A lo mejor Bartolín se enteró de eso de que la grandeza de tu enemigo es la marca de tu propia grandeza y pensó que no había un enemigo mayor que ETA.

Por eso me río de la gente que se cree que Ramoncín le hace la puñeta y se dedica a putearlo porque, en realidad, sabe que Ramoncín jamás va a salir del restaurante donde esté a partirle la cara pero también me río de la gente que se cree que El Gran Wyoming es el dirigente de la Mano Negra, el tío que decide a quien le pegan a la puerta de un piano bar a las tantas de la mañana y quien puede irse a su casa tranquilamente.

Debe de ser bonito poder descargar toda la responsabilidad de tus actos (salir tarde de un bar canallista como el Tony 2 con dos copas sito en una calle donde cada dos por tres muchos honrados ciudadanos han sido atracados en la misma calle Almirante por avisados delincuentes que pescan en una zona cercana a Chueca donde muchas de sus víctimas no denuncian por miedo a tener que contar donde se encontraban) en una tercera persona. Pónganse en su lugar: a partir de ahora cuando les ocurra cualquier cosa eleven los brazos al cielo y digan que la culpa es de El Gran Wyoming o de la Ministra Sinde, de Ramoncín o de Victor Manuel y Ana Belén o de Evo Morales y Ahmamineyad. Mi excusa cada vez que llegue borracho a casa no va a ser "me lié" o "me tomé una caña y me sentó mal", mi justificación va a ser que El Gran Wyoming me echó droga en el cola-cao. Ni que decir tiene que diré que iba acompañado de dos "presciputas" que se dedicaban a la "prescipitación".

Por otro lado ojalá enganchen al imbecil que le dio la paliza al señor Tersch que me cae muy mal pero con el que simpatizo, sin duda, a la hora de elegir bares ya que el Tony 2 tiene el mejor Gin-Tonic y el ambiente más decadente de España y este que escribe prefiere el copazo al porrazo. Ya les contaré otro día.

Nota del Insustancial: El título del post fueron las palabras con las que José María Atutxa, consejero de interior de Euskadi en 1998, definió la historia de Bartolín y que vienen ni al pelo por su enorme carga semántica.

miércoles, 3 de junio de 2009

Algunas preguntas que me hago últimamente...

-¿Por qué Francisco Camps es el "más honorable de los valencianos y el más honorable de los españoles" segú Mayor Oreja? ¿No habría querido decir "El más horneable" refiriéndose al color chochinillo al horno que le ha dado a su piel?
-¿Por qué el gurusismo 2.0 (los que ustedes saben) se mata despreciando a los medios de comunicación en papel, a la tele y a la radio pero luego cuelga en youtube una entrevista que le han hecho en un programa de Intereconomía emitido a las 3.00 de la mañana y la enlaza en su blog para que todo el mundo sepa que "importa" y que "tiene algo que decir tan interesante qiue lo entrevistan"? ¿Existe un pasivo-agresivismo 2.0 hacia los "medios tradicionales"?
-¿Cuál será la canción del verano? ¿Lo que ha hecho la mujer de Fernando Alonso? ¿Por qué no vuelve King Africa?



¿Por qué un forradísimo y fantasmísimo empresario 2.0 intentaba animar a las huestes de sus trabajadores con informes de empresa donde multiplicaba las ventas y los logros de las mismas cuando era evidente que todo se iba a pique? ¿Por qué se me ha olvidado su nombre?
-¿Donde van los 51 guardaespaldas de José María Aznar? ¿En un autobús?
-¿Donde estaba Uribarri cuando los franceses silbaban a Nadal en Roland Garros?
-¿Soy yo el único que piensa que Robinho acabará haciendo películas porno?
- ¿Por qué no soy capaz de acabarme "Nocilla Dream" y mientras tanto me he leído "Diario de un atracador de bancos", "Lo mejor que le puede pasar a un cruasán" y he comenzado "El Chino"?
-¿Por qué Hermann Tertsch dice cosas como estas sin atisbo de que se le caiga la cara de vergüenza?


-¿Por qué Leire Pajín da los discursos como si estuviera a punto de decir "un meteorito se acerca a la Tierra...que Dios nos asista"?

-¿Por qué la Asociación de Internautas denuncia a González Sinde por "conflicto de intereses"?
-¿Se siente alguien representado por la Asociación de Internautas? ¿Hay que tener ADSL para apuntarse?
-¿Qué diferencia hay entre publicar un libro que se titula "Tytadin" y que pone en solfa toda la investigación del 11-M que publicar un libro sobre los milagros de El Escorial?
-¿Por qué es más Papa el Papa de Roma que el Papa Pedro II nombrado por la Iglesia Palmariana y fundada sobre las apariciones marianas de El Palmar de Troya (Sevilla) cuando no podemos comprobar fehacientemente con quien habla Dios de los dos?

sábado, 23 de mayo de 2009

Macaco y la Falange Española


Soy un fan de los espacios electorales gratuítos...creo que es lo mejor de las elecciones junto a los intentos de mi padre y de un servidor por buscarle los tres pies al gato a los de la Mesa electoral donde votamos todos los años para que la anulen por pucherazo. En realidad sabemos que un 90% de los votos van al otro lado y sentimos una envidia tremenda. Estuvimos a punto de conseguirlo porque nos pusimos una camiseta donde ponía "No a la guerra"...un intento que puede parecer pueril si no fuera porque dimos con una interventora del PP que intentó impedir que entráramos en el colegio electoral de esa guisa. Nuestra cara de felicidad fue incluso detectada por los dos policías nacionales que nos dijeron: "Menos cachondeo". Luego intentaron que nos pusiéramos la chaqueta y, luego, viendo que nosotros solo decíamos "impugnación, impugnación" prefirieron no liarla y dejarnos pasar...ante nuestro desánimo.

Pues soy fan de los espacios electorales...por cosas como estas:



Con los años no han mejorado mucho: partidos que piden igualdad para hormigas y personas, muchas falanges, muchos partidos comunistas, chifladuras simbióticas, carlistas, partidos de jubilados, de amas de casa...un festival de bailes de siglas y democracia pese a que, un alto porcentaje de los partidos minoritarios, quieren que la democracia se elimine.

Pues el otro día estuve disfrutando de mi ración nocturna de Espacios electorales cuando vi esto de Falange Española de las JONS...un vídeo que me niego a poner, claro, porque sólo me faltaba darle bola a los falangistas...No llamó mi atención ni el hecho evidente de que, en realidad, el espacio estaba hecho para captar la atención de los más despistados con frases como "El trabajo no es de los políticos..." y cosas así como que sonara esta música de fondo...es una canción que se llama "moving" (No "mobbing", que eso es una cosa muy fea) y que es el himno del Día de la Tierra.

Macaco. Ya ves. Catalanes y perroflautas. De los que canta por la unión de las razas, la eliminación de las fronteras y el entendimiento entre los pueblos metido, como música de fondo en un vídeo de Falange Española ¡Y de las JONS! que es el único partido político del mundo con apellido.

Me imagino que el desliz se deberá a dos cosas:

1) La persona que ha montado el vídeo no sabía de donde salía la música.

2) Alguien de la Falange pensó que si Macaco es un músico de esos que defiende el "Mes-ti-za-je" pues que no le importaría mezclar su música con el mensaje falangista ¿no?

Pese a lo que pudiéramos pensar a Macaco le ha sentado bastante mal el asunto y pidió inmediatamente la retirada de la música del vídeo electoral además de interponer una demanda por entender que dicha cosa vulnera su imagen pública. Pero detengámonos en unos versos de la canción:

"Tiempos de pequeños movimientos, movimientos en reacción
Una gota junto a otra hace oleajes, luego mares... océanos
Nunca una ley fue tan simple y clara: acción, reacción... repercusión
Murmullos se unen forman gritos, juntos somos evolución"

Llamadme inocente pero es uno de esos mensajes que puede ser utilizado por todo el mundo ¿no? Y más por un partido pequeño que quiere ir uniendo adeptos aprovechando el desastroso momento económico...qué mejor que decirle al puñado de falangistas cosas como que las gotas hacen mares en unos años y, mucho más a un grupo con una ideológía donde siempre ha primado eso de la "acción/reacción".

Cualquier cosa sacada de contexto, que no tenga un color definido puede ser utilizado por cualquiera para decir cualquier cosa así no es difícil leer en ciertos blogs de ultraderecha párrafos enteros sacados de los manuales de agitación política utilizados por la extrema izquierda en los años 60 y 70 o, curiosamente, frases del "agit prop" maoísta sin citar su procedencia para remover conciencias y, sobre todo, sacar a la gente a la calle. Es posible que muchos piensen que el marxismo o el anarquismo andan más muertos que vivos y que ya no son ideologías válidas pero, evidentemente, han dejado un interesante poso en lo que a zarandear a las masas se refiere, mucho más que las teorías propagandísticas de Goebbels que parece que pierden fuelle por pertinaces y poco sutiles y han soportado peor el paso del tiempo. Macaco ya puede decir que ha sido una víctima de este cambalache...ahí es nada.

Nota del Insustancial: ¿A ningún dospuntocerista le habrá parecido que este si era un mal uso y una vulneración del malvadísimo copyright?

miércoles, 20 de mayo de 2009

Camps, ese hombre...


Ayer volvía a casa en Metro. Estaba sentado frente a tres personas agarradas a una de las barras: dos mujeres leyendo el mismo libro (ese que va de una española que se casó con un Sultán de la India) y un tío viejo con empanadilla capilar "anasagasti style" y un pequeño maletín de cuero marrón que nervioso, miraba a izquierda y derecha. Cuando un tío mira así, con esos nervios, siempre pienso dos cosas muy malas: es carterista o está buscando un culo al que arrimarse. Desde tiempo inmemorial los vagones de Metro son el lugar preferido de los "froteurs" o personas que se pone tocando a otras personas, de hecho creo que este tipo de personas dan todos los días gracias al cielo por este transporte público y también porque haya abonos mensuales para moverse por toda la red de túneles buscando una víctima propiciatoria con la que mantener un torpe y clandestino contacto humano.

Pues ahí estaba el señor viejuno, con la frente perlada de sudor, nerviosete y yo enfrente, sentado, mirándole el careto por encima de las páginas del periódico cuando el tío que tenía sentado a mi derecha se levantó para salir dejando su asiento libre. Las dos mujeres fueron a dar un paso para sentarse cuando, el viejito enano, dijo muy serio y en voz alta y clara: "Disculpen, por favor, disculpen, gracias". Las dos mujeres se quedaron paralizadas, pensando que el señor estaba buscando un hueco para salir también, se les adelantó y se sentó en su lugar dibujando una sonrisa maliciosa y dejando a las lectoras con cara de "menudo cabrón". El viejo se la había metido doblada. Toma ya. Sacó un periódico gratuíto y juro que silbaba un poquito mientras se aparranaba cómodamente ocupando, por cierto, parte del exiguo espacio que dejo y del espacio del otro tipo sentado a su izquierda. Siempre esperas que a la gente que se conduce así les de una embolia fulminante cuando hacen ese tipo de cosas.

Mi reflexión fue la siguiente: una frasecita amable y un maletín en manos de un cabrón pueden ser armas mortíferas. Lo repetía un amigo mío con sorna: "Buen traje y buenos modales abren puertas principales". Es cierto, el mal se puede hacer calentando al personal desde una tribuna utilizando palabras duras, escupiendo odio, maldad, violencia; puedes abrir cabezas de tus enemigos, dispararles, echarles ácido en la cara incluso deportarlos y, sin embargo, siempre habrá algún listillo que se haya leído a Martin Luther King o a Gandhi y te diga eso mesuradamente "asesinarás pero no convencerás". Que asco. Los mansos digo. Siempre con sus buenos modales. Corderitos. Víctimas. Cabrones y cabronas con sus deditos haciendo la señal de victoria mientras le pasas con una división de tanquetas por encima, con sus caritas de tener razón mientras ponen claveles en las bocanas de nuestros fusiles, cantando y bailando de camino a las duchas de gas Zyclon. "Mataréis pero no convenceréis". Malditos. Eso es lo que suele pensar un malo violento y, normalmente, ridículo que encima pasará a la historia por ser un criminal con las manos llenas de sangre.

Hay otro tipo de malvados mucho más peligrosos que son los que adoptan la postura de los mansos, estos son los peores. Demagogia en vena, es la guerra. Sin mancharse las manos, dejando que otros hagan el trabajo sucio mientras ellos ponen cara de mirar los peces de colores, de amantes de las obras públicas, de prohombres de la cultura. ¿Saben esas historias las atenciones que Hitler le regalaba a su perra Blondie? ¿De las horas del domingo que perdía Goebbels ensayando con sus hijos ante el piano? ¿De los poemas de amor de Mussolinni a la Petacci? ¿Los jueguecitos de Pinochet con sus nietines? ¿Y ese Franco que cenaba sopita y tortilla? ¿No es vomitivo que alguien pueda, a la vez, enviar a miles de personas al paredón? Pues mucho más lamentable es ser un corrupto y, además, no querer parecerlo.

Fascinado me tiene Camps y no solo por su elegancia y su estupendo bronceado...ya sabemos como consigue llenar su fondo de armario, lo otro, lo de como mantenerse con la piel naranja o del color de las galletas Oreo durante 365 días al año es lo que me tiene completamente obnubilado.

Les cuento una historia: Jimmi H. Davis fue actor pero alcanzó la fama como compositor (aunque es posible que la canción fuera en realidad de Paul Rice) de "You are my sunshine", canción country adoptada como himno co-oficial del Estado de Louisiana. Hubiera podido vivir bien de los royaltis y de la fama pero también quiso ser político y fue en ese campo donde alcanzó la mayoría de sus éxitos como ser elegido dos veces (1944 y 1960). Sus dotes de actor le sirvieron para mezclarse con las buenas gentes de su Estado, para pasar por ser un pobre cateto de buen corazón que se miraba las puntas de las botas y se echaba atrás el sombrero antes de contestar a una pregunta complicada, de extracción muy pobre (lo que le valió para afiliarse al partido demócrata) sabía como manejar a las masas y participar como juez en una carrera de gorrinos o sacar el banjo en un mitin. A nadie le extrañó que ganara unas elecciones y pasara a la historia como uno de los mayores corruptos en un estado muy corrupto pero a todo el mundo le sorprendió que volviera a ganar unas elecciones cuando estaba considerado como un mal bicho que, sin embargo, sabía remover el voto popular. Su segunda legislatura fue aún más corrupta y caótica que la primera pero nadie pidió jamás su cabeza. ¿Les suena la historia? ¿A que suena como cuando George W. Bush se compró el rancho en Crawford y se hacía esas fotos de cowboy? ¿Alguien sabe por qué alguien tan pegado a la tierra texana ha puesto su rancho a la venta?

Davis y Camps saben perfectamente lo que les mola a sus votantes: Davis sabía que el banjo y la pose de catetín le valían y por eso su mejor slogan electoral fue "He´s one of us" (él es uno de nosotros) y Camps, el rutilante Camps sabe que ir vestido como un San Luis, acompañado siempre de esa alcaldesa maravillosa que muere de populismo, con esas uñas de oficinista cuidadas a tope, con ese gesto afrancesado cautiva a cualquier buena señora y a cualquier sencillo hombre porque, de Finisterre a Estambul, no hay cosa que más ponga a un ciudadano sencillo que ver como el señorito se arremanga para marcarse unas sevillanas. Si el Rey se ha ganado una fama de "campechano" y de "molón" practicando deportes o haciendo de ultrassur del equipo de voleibol español (o lo que sea), es posible que muchos hayan tomado nota. Claro.


Fallas, obras públicas del tamaño de pirámides, contratos aquí, contratos allá...¿Alguien le puede explicar a la gente que los políticos hacen esas cosas porque tienen que hacerlas y no porque quieran hacerlas? ¿Que no nos regalan nada? A Camps le va bien así, pese a ser un vanidoso, hace que le va el contacto, que no puede vivir sin estar rodeado de valencianos de pura cepa y por eso paga autobuses y bocatas y banderitas valencianas para no ir solo incluso cuando tiene que ir a un acto extraoficial como declarar en un juicio. Por ello los ultra-Camps cuando se grita contra él dice: "¡Están matando a la Madre de Deu!". Es cierto, la están matando a disgustos porque quién no iba a pensar, mirándolo a la cara que Francisco Camps es un hombre tan limpio, tan bueno, tan serio, tan formal, tan buen padre, tan campechano, tan lozano, tan fallero, tan piadoso, tan devoto, tan gestor, tan, tan, tan, tan...¡`Bronceado! ¡Tan Camps! Que ni la Virgen misma se sienta dolida por este juicio y no sienta como propia la afrenta que le regala el Juez Garzón al mejor de sus hijos con domicilio en el Levante Español.


A golpe de parecer un hombre sencillo, apegado a su tierra y a los suyos cuyo único afán "es servir a Valencia" Camps se ha convertido en un rodillo humano que aplasta cualquier disensión y todo con palabritas amables, sosteniendo un discurso emocional que llega al corazón de todos los valencianos por igual...ahí es nada...ante la falta de razones siempre es bueno parecer educatito, simpático, calladín, del pueblo y, sobre todo, que se nos escuche decir muy alto eso de ¡Amunt Valencia! o "Senyor pirotecnic, ya puede encender la falla". Ahí está el truco. En eso será en lo que consiste el "Rollo Camps" del que hablan mis amados Rajoy Division.

domingo, 8 de marzo de 2009

El ejemplo de Kevin Carter



Kevin Carter fue uno de los fotógrafos que se trasladó a Sudán en 1993 para dejar testimonio gráfico de la hambruna que, durante esa época, asoló el país africano. Carter era "miembro" del "Bang bang club" junto a Joao Silva, Greg Marinovich y Ken Oosterbroek; este selecto grupo de fotoperiodistas se había hecho internacionalmente famoso por no tener ningún empacho en correr cualquier tipo de riesgo, por estúpido que este fuera, con tal de conseguir la mejor fotografía del conflicto sudafricano (Oosterbroek tenía dos premios como fotógrafo del año y Marinovich fue premio Pulitzer en 1991, posteriormente a la "disolución" del club, Silva y Marinovich han trabajado en otros conflictos como Yugoslavia o Irak). El estilo kamikaze, violento e incluso feroz de su trabajo era el perfecto para describir un momento especialmente feroz y violento de la historia de África.

Kevin Carter viajó hasta la localidad de Ayod donde la ONU estaba llevando a cabo una operación humanitaria en forma de food-center. En los alrededores de la zona, los testigos parecen no ponerse de acuerdo del sitio exacto, descubrió a una niña famélica tumbada en el suelo. A su lado un buitre. Carter inmortalizó dicho momento. Poco tiempo después la foto fue portada del New York Times y a los pocos meses se le concedió el Premio Pulitzer. Es esta foto de aquí.


El fotógrafo sabía que su trabajo escandalizaría y produciría controversia. Lo que no imaginaba es que la mala conciencia occidental dirigiera el debate no hacia las razones por las cuales una niña yacía medio muerta en un páramo de Sudán con la poco recomendable compañía de un carroñero si no hacia las motivaciones que llevaron a Carter a hacer su trabajo y no a auxiliar a la pequeña. Curiosamente esto se supo por boca del propio fotógrafo que reconoció los hechos para luego declarar: "Se que es la foto más importante de mi carrera, pero no estoy orgulloso de ella, no quiero verla. Estoy muy arrepentido de no haber ayudado a la niña".

Pese a todo, la opinión pública fue implacable con Carter. Se le acusó de monstruo, de inhumano, de pesetero, de buscar el reconocimiento a cualquier precio...detrás de eso, claro está, estaba el debate real, ese que nunca se iba a abrir: ¿Hasta cuando vamos a permitir que estas imágenes puedan seguir ocurriendo? ¿Estamos haciendo algo por erradicar este tipo de cosas? ¿Cuantas niñas habrán muerto desde que se hizo esa foto sin que nadie haya movido un dedo?

Carter, que ya tenía un historial de desorden personal importante y había comenzado a comportarse de manera aún más errática perdiendo carretes en aviones y otros lindezas, se pasó el año siguiente contestando preguntas sobre cuestiones de ética y de moral y soportando textos dedicados a su persona como que "el que ha hecho la foto es otro depredador, otro buitre" que lo dañaron mucho más si cabe. Un día Carter abandonó a dos miembros del Bang-Bang, Marinovich y Oosterbroek, en las inmediaciones de Tokoza (Johannesburgo, Sudáfrica) para conceder una entrevista sobre la dichosa foto y, por la radio, se enteró de que a los dos los habían herido de gravedad. Oosterbroek murió. Unos meses después Carter se suicidó enchufando una manguera al tubo de su furgoneta aparcada en la orilla de un río donde solía bañarse de niño.


La historia de Kevin Carter (haceos con el documental "Kevin Carter: Casualty of the Bang-Bang Club" o con el libro "The Bang-Bang Club") siempre significará para mi la capacidad que tenemos para eludir, sea por mala conciencia sea porque nos dejamos llevar por los intereses de terceros, lo verdaderamente importante y ponerlo debajo de los focos. Ocurre cada vez con más intensidad en los medios consiguiendo que perdamos la perspectiva.

Comienzo a estar un poco cansado de que cada vez que alguien habla sobre el Cambio climático se haga más hincapié en el dinero que gana Al Gore dando conferencias que en la cuestión real que no es otra que, en realidad, nos estamos cargando el planeta en el que vivimos. ¿No habéis nunca tenido que soportar un chorreo de este tipo? Comienzan así: "Sí, mucho calentamiento y mucho lo que quieras pero hace un frío que pela...y además Al Gore es un chorizo que se queda con el dinero de la gente ¡Dando conferencias!". Siempre me pregunto: "¿Y qué culpa tendrá Gore de que se deshiele el Polo Norte?". Cuando se habla de África y de echar una mano encontrarás otro discurso del tipo "Las ONGs recogen el dinero de la gente para comprarse palacetes y untarse en caviar iraní". Si se habla del asunto palestino israelí y de la fragilidad de la zona normalmente me encuentro con un grupo amplio de opiniones que van del "es que los palestinos son todos terroristas" hasta el muy complaciente y socorrido "es una cuestión religiosa" dando a entender que como esta es una pelea entre dos super héroes llamados Alá y Yaveh nosotros sólo podemos asistir a la mega pelea de titanes con el rostro cariacontecido que ponen los habitantes de Metrópolis cada vez que a Lex Luthor le da por enfrentarse a Superman.


La Guerra en Irak (un conflicto del que ya casi no se habla) ha sido teñida varias veces de guerra humanitaria, lucha por la democracia, lucha en contra de la proliferación de armas nucleares en el área de conflicto y de solapado comienzo de una especie de "efecto dominó" que tendría como objetivo democratizar el régimen de Irán y, por ende, la cristianización definitiva de los países infieles. De fondo quedaron casi siempre, al menos para una importante masa de personitas, el hecho de que muere gente y de que el control del petróleo era, única y exclusivamente, la razón principal para iniciar una masacre. El caso es que siempre te encontrabas a alguien que te razonaba esto con un sereno "es que a los putos moros hay que meterlos en cintura, que sí, que vale, que no es la mejor forma pero es que hay que hacerlo". A día de hoy todavía se dice, se comenta, que Sadam Hussein era tan malvado que bombardeó a los kurdos con gas mostaza obviando, claro está, que todos los gobiernos que han tenido la posibilidad de pasarse por la piedra a los kurdos lo han hecho incluso siendo buenos amigos de Occidente.


En nuestra España tenemos el ejemplo de las Elecciones Gallegas en las que se ha hablado básicamente de una foto de Anxo Quintana subido en un yate y de unas supuestas reformas que Touriño llevó a cabo dentro de las dependencias públicas de la Xunta que, digo yo, revertirán en algo en su sucesor en el cargo que va a ser el que las va a disfrutar...¿Como osa ningún dirigente del PP en hablar de lujo y ostentación? Claro,como ellos viven como los jemeres rojos, pues no te jode...


Actualmente el chorreo le está cayendo a Garzón. La que hay liada en el PP es bastante gorda, casi un watergate, nos parecemos a Italia peligrosamente pero no, al parecer, lo importante es que este señor coincidió con una cacería con el ex Ministro de Justicia. Nadie ha dicho que los cotos de caza son los sitios donde hay que ir a buscar a los alos cargos cuando se está desencadenando una zapatiesta: Fraga y Álvarez Cascos disfrutaban de una conjuntamente cuando el Prestige se estaba partiendo en dos y tenían el móvil apagado...o fuera de cobertura en ese momento. En nuestro país siempre te encuentras a alguien que te justifica este tipo de cosas con un "no todo el mundo del PP es malo" (claro que no) o "esto lo hace Garzón porque es socialista" y luego te regala un interesante análisis sobre sobre política nacional pese a que nunca lo hayas visto coger un libro -o una papeleta- en su vida.


Que nadie se crea que estos discursos sobre lo externo a un problema real nacen de la nada, vivimos rodeados por gente encargada de alimentar esas líneas de opinión interesadas, esas cortinas de humo necesarias para tapar la realidad, para quedarnos en lo externo. Como decía un alto cargo del gobierno americano: "Si el rabo fuera más listo que el perro el rabo sería el que menearía al perro y no al revés".

Nota del Insustancial: ¿Alguien sabe por qué a Pepe Rubianes nadie le ha hecho un homenaje en la cadena pública? ¿Un homenaje como Thor manda? Pues porque para mucha gente Rubianes siempre será ese tipo que dijo que se "cagaba en España" en un programa de la TV3 y, claro, imaginaos el chorreo que le hubiera caído a Televisión Española por parte de los de siempre. Pues que se sepa que aquello fue otra falsedad interesada, asquerosa, lamentable, bochornosa y estúpida que nos ha alejado de lo realmente importante: Se nos ha muerto uno de los mejores cómicos que ha vivido nunca en nuestro país y no parece que nadie quiera comentarlo. Bueno, Grom sí, pero es que Grom está en todo.
Nota 2 del Insustancial: Todas las fotos de esta entrada pertenecen a reportajes del Bang-Bang Club.