domingo, 10 de mayo de 2009

Implementando las cosas...

Hay muchas cosas que serían mejores si se siguieran unos preceptos básicos. He aquí algunas mejoras que molaría introducir...

Internet mejoraría si...Enrique Dans no tuviera acceso a la red. En serio, si vuelvo a escuchar una patraña más le mando a los Miami. Estoy seguro que alguien que se peina así tiene un esqueleto (o varios) en el armario. Además todos los que se han puesto el apelativo de "gurús" suelen ser gafes y no miro a nadie, ni tampoco, claro está a ninguna brillante "start up", claro. De hecho molaría que en este blog no se hablara más de Enrique Dans.

"Perdidos en la tribu" de Cuatro mejoraría sí...entre las tribus se escondiera una tribu antropófaga sorpresa. Risa y violencia a partes iguales, que una de las parejas participantes conviviera con una tribu que, literalmente, se muriera por sus huesos estaría muy bien y le daría un puntito muy hitchconiano al rollo. ¡Canibales, now!


El Campeonato de Fórmula 1 mejoraría mucho si...volvieran a la parrilla corredores con nombres molones como Nikki Lauda, Emerson Fittipaldi, Keke Rosberg, Emilio de Villota, Giuseppe Farina...también si volvieran los coches guays como el Tyrrell de 6 ruedas y patrocinadores pintones como el tabaco John Player Special, Martini o Lois. La Formula 1 antes era una cosa molona ahora prefieren hablar de telemetría que de la velocidad que llevan los coches....además que no se escuchen cosas como "Farina está en la primera línea" hace que la cosa pierda gracia.



Los pubs mejorarían mucho sí...volviera la estética de pub inglés de palo (¿Es que en vuestro barrio no había un pub con ínfulas de pub inglés llamado "Thamesis", "London" o "Canterbury"?) y esos camareros con pajarita que te servían el copazo acompañado de un plato con almendritas, avellanas y gominolas (todo junto y revuelto). Aquello era elegancia.


Las calles mejorarían mucho sí...se prohibiera a los grupos que celebran despedidas de soltera ir disfrazadas con mandiles y diademas-polla (ya sabéis). A la vergüenza de ver a una futura novia al borde del como etílico perseguida por una jauría de cuarentonas intentando abarcar con sus manos la medida exacta de la minga de un boy brasileiro es too much...

Los disco bares mejorarían mucho sí...se prohibiera el acceso a los grupos que celebran despedidas de soltero con un desgraciado disfrazado de vikingo, superman o Nerón al borde de coma etílico y empeñados en intentar que este se acerque "para ligotear" a todos los grupos de chicas mientras se le obliga a repetir eso de "endroshates conmigos que maniana me cassos tíiia...".


Madrid mejoraría mucho si...de una vez por todas se celebrara un combate a muerte entre Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón en la Puerta del Sol. Eso acabaría con las tensiones internas entre Ayuntamiento y Comunidad y, por fin, podríamos saber quien manda y porqué. Creo, sinceramente, que eso recortaría el gasto público en un 50%. Y lo digo basándome en las mismas pruebas que hay para creer que un abaratamiento del despido aumenta los puestos de trabajo, es decir, ninguna.

La información televisiva mejoraría mucho sí...Pedro Piqueras reconociera que lo único que pretende es provocar una pandemia de depresión generalizada porque cobra dinero de una de las muchas logias masónicas dedicadas a hacer el mal porque sí.

Europa mejoraría mucho sí...alguien prohibiera a gente como Berlusconi salir de su país, es más, mejoraría si semejante menda no pudiera presentarse a una elecciones.


El mundo editorial mejoraría si...Dan Brown nunca hubiera cogido un lápiz para escribir una cuchufleta sobre El Vaticano vs. Illuminati. Joder, que tostón.

La poesía mejoraría mucho sí...nadie volviera a utilizar palabras como "flamígero" para referirse al pelo rubio de alguien.

La publicidad mejoraría mucho sí...alguien en nuestro país volviera a hacer cosas inteligentes y se olvidara de repetir topicazos ochenteros sin ton ni son.
Las opiniones sobre la música de los años ochenta en nuestro país mejorarían mucho si...los que las profieren hubieran escuchado algo más que Alaska, Hombres G y Mecano.

Las opiniones sobre cine español mejorarían mucho si...los que suelen proferirlas fueran a ver cine español y no se quedaran en la puerta hablando mal del cine español.

sábado, 9 de mayo de 2009

De estrellas invitadas en el blog de Antonio Rico


Antonio Rico nos ha convertido, de pronto, en personajes de su columna sobre el Saturday Night Live Español. Todo lo que cuenta es verdad: comimos oreja (una especie de rollo iniciático como aquel brindis con champán de los freaks del Circo de "la Parada de los monstruos", hay que meterse un trozo de oreja de cerdo a la plancha en la boca e intentar no potar mientras se canta a coro lo de "gabba-gabba we accept you, we accept you one of us"), estuvimos en un bar con grasa (el dueño se cuida muy mucho de golpear a los que osan lamer la barra a modo de tapa), el camarero contaba chistes (unos chistes mejores que los de los guionistas de Telecinco) y el pobre Rico se quedó solo ante el empuje anti SNL-Spain que demostramos Miss Kiddo, Edu Galán, Carlos, Raquel y un servidor de ustedes (sin llegar a ofrecernos voluntariamente a batirnos en duelo porque Galán se olvidó las pistolas en casa).

Desde aquí, y por la parte que me toca, le agradezco mucho a Antonio su deferencia de incluírnos en su columna y obviar algunos detalles escandalosos de la noche que tienen que ver con cosas que deben de estar prohibidas en Dakota del Norte y que no podría reproducir aquí por temor a incriminarme (¿Será legal abrir la jaula de unos mapaches rabiosos en pleno centro de Madrid?).

viernes, 8 de mayo de 2009

Explicaciones catódicas


La ciencia ficción tiene dos grandes escuelas de la explicación dramática:

1. Star Trek

2. Regreso al Futuro.

Los fans de Star Trek flipan con la ampliación de datos sobre el Universo propio de la serie, aprenden a hablar en klingon, se saben los planos técnicos del Enterprise, se saben rutas estelares, nombres de tribus que sólo han sido nombradas una vez en toda la saga...es decir, necesitan de una explicación y una expansión casi diaria de las fronteras de su propio universo para que este tenga un sentido total. Ya le puedes decir a un "trekkie" (o "Trekker", porque resulta que los "trekkies" de toda la vida han decidido que el término es ofensivo del mismo modo que lo es "nigger", por ejemplo, aunque la verdad quizás estemos hablando de gentes que han perdido hace tiempo la perspectiva sobre las cosas) que no hay manera de aprehender todo aquello que, desde hace como cuatro décadas, se amplia absurdamente.

Después está "Regreso al Futuro"...que resume todo su secreto en cómo es posible que un Delorean viaje en el tiempo. Respuesta: EL CONDENSADOR DE FLUZO. Ni siquiera Marty McFly pregunta a Doc qué coño es ese artilugio porque Doc le dice: soñé que lo inventaba una vez que me golpeé contra la cisterna del baño allá por los años 50 y cuando desperté... (Como siempre la cita no es literal, pero lo pilláis, seguro).


¿Qué mas da como viaje el Delorean si lo interesante es que viaje y ver a Michael J. Fox haciendo cucamonas y teniendo sorpresivos ataques edípicos? ¡Eso es lo que MOLA! ¡No sabes qué coño de leyes físicas mueven al condensador de las narices!

Star Wars fue así en sus comienzos. Una película estupenda, una trilogía más estupenda (con ewoks y todo) que se ha ido "Startrekificando" y dándonos miles de argumentos para aburrirnos cada vez más. ¿Qué era LA FUERZA? Pues nada, hombre, la fuerza era eso que tenían los Jedis y que Skywalker no era capaz de controlar...en las tres primeras películas. Luego a Lucas se le ocurrió que molaría explicar que los futuros jedis, en realidad, tenían algo que les hacía especiales frente a la demás muchachada: su sangre llevaba micloridianos. ¿Qué mierda era esa? ¿Entonces ya nadie podía ser jedi? ¿Ni estudiando? ¿Ni echándole horas o huevos? Pues vaya mierda.

Hace menos de una semana he visto "Fanboys" (2008, Kyle Newman). Es una divertida película que me ha devuelto la ilusión por Star Wars porque, no se, he descubierto que hay gente que comparte conmigo que la película es mucho mejor cuanto más imperfecta es, con sus muñecos cutres, sus decorados de cartón piedra, sus actores de medio pelo e, incluso, sus ewoks...esos simpáticos perroflautas siderales. Os la recomiendo fervientemente porque es lo que se llama una película para fans pero no tanto. Me ha encantado. No os cuento nada para no disparar los spoilers y que la disfrutéis a gusto.

Pero los tiros de este post no van tanto por Star Wars si no por el arranque en Fox de la quinta temporada de "Perdidos". Chico...lo siento pero me parece que a la gente se le ha ido completamente la olla con dicha serie. Quiero decir, a la gente se le ha ido la pinza a Camboya con una serie que, en realidad, no es para tanto y que, como gran atracción propone lo que es ya un truco que comienza a cansar enormemente: Abrir cuatro o cinco tramas diferentes y dejar la mayoría de ellas colgando o con un final completamente inesperado, pero no inesperado porque no te lo esperes si no porque parece completamente absurdo. Eso y contestar interrogantes de las mismas tramas con otras preguntas o simplemente ampliándola hasta la nausea que comienza a ser moneda de cambio habitual.

¿Hace falta tanta explicación? Pues efectivamente es necesaria tanta información cuando se juega a, en realidad, no decir nada y a extender una serie durante seis temporadas (la próxima será la última) con el tiempo suficiente como para esperar cuáles serán las reacciones de los fans del asunto para darles el final que esperan o, como mucho, un que ¡TACHAN, TACHAN! ni siquiera esté ahora mismo en la cabeza de los mismos creadores de este batiburrillo. Decía Jordi Costa, en el estupendo especial "Pechos Fuera" inspirado por Pepe Colubi y emitido por Canal Plus, que había que esperar al "Final de la serie" para saber si el resultado iba a ser decepcionante o un puro bluf. En realidad creo que sí, que tiene razón, que todo se está preparando para un final de campanillas pero que,mientras tanto, van a ser capaces de un logro cojonudo que es, nada más y nada menos, que torear a la audiencia mientras esta se embelesa con la tontuna.


Decía Juan José Millás que en la novela negra, para ser considerado un maestro, había que jugar con las mismas cartas que el lector, es decir, era bastante fácil generar un misterio y señalar a un culpable (en plan Agatha Christie) si se obviaba información al lector que sí sabía el detective de turno. ¿Os acordáis? En un momento de la trama y mientras se detenía al mayordomo, el detective desvelaba que tal día a tal hora vio como este se duchaba y se quitaba las manchas de sangre sin que el asesino advirtiera su presencia...¿Y cómo coño lo íbamos a saber nosotros? Pues con Perdidos me da la sensación de que todo es explicar para no decir nada en el fondo cosa que es difícil porque, ciertamente, es la primera vez en la historia de la televisión que alguien entretiene de verdad sin contar nada más que misterios sin resolver que se contestan con otros misterios aún más indescifrables mezclando además lo que se explica solo en plan "Regreso al futuro" (Dharma es Dharma, los bunkeres son los bunkeres...) con una detallada explicación de un universo completamente paralelo y dirigido sólamente a los fans. Yo, personalmente, soy más de la obra de Zemeckis....o de Juan Piquer Simón. En mi humildísima opinión explicar tanto las cosas es una necesidad de quien en el fondo tiene miedo de que el objeto de su obsesión se agote y le deje preso de una vida sin sentido o en la duda de buscarse una vida propia, no explicarlas demasiado es dejar un poco dibujada una media sonrisa en la que está implícita la colaboración con el espectador con un "bueno, es verdad que todos sabemos que los mandos de la Estrella de la Muerte son en realidad una vieja mezcladora de imágenes, cosa que en los años 70...¿Pero a que mola?" y darle muchas vueltas a un asunto sólo atiende a la necesidad o de estirar mucho un chicle o de saber, a ciencia cierta, que se puede estirar todo lo que se quiera porque se cuenta ya con la base de fans necesaria.

Si queréis ver una de esas series espectaculares y que, mucho antes que "Perdidos", inventó ese tipo de trucos narrativos y formales con mucho más éxito lo mejor es que os enganchéis a "El Prisionero" (1968, en DVD) de la que, muy pocos de estos gurús catódicos de palitroque que han intentado sin éxito susituir a Costa en nuestras oraciones, este...guau, y que parecen correrse (intelectualmente) con "Perdidos" predicando falsamente su originalidad única, se han permitido nombrar ni una sola vez. ¿Vemos "El Prisionero" y luego opinamos sobre lo que es kafkiano en televisión y lo que no? ¿Y sobre que no hay nada nuevo bajo el sol? ¿No es raro que "El prisionero" sólo aguantara una temporada y que "Perdidos" vaya a estar seis en antena?

miércoles, 6 de mayo de 2009

Un estilo musical que se jode

Por suerte o por desgracia me encuentro con este videoclip de Tito MC...


Es un rapero sevillano (me imagino que de primera generación) que hace buenos todos los topicazos que de este al otro confín se han difundido sobre el rap y el hip-hop en nuestro país donde, por desgracia, se ha unido a la estética "chunda-chunda" del coche tuneado y el rollo poligonero más criminal.

Pregúntale a cualquiera de estos zascandiles quienes son 2Live Crew, Public Enemy, Bodycount, LL Cool J, Sugar Hill Gang, UTFO, Ice Cube o de actualidades como Mos Def, Dead Prez, Talib Kweli, Doctor Dre y algún largo etcétera que incluiría a blanquitos como Beasty Boys y ya verás lo que te contestan. Es más mi pregunta es: ¿Podrían contestarte? Me temo que no.



Es normal que el Rap haya perdido su esencia desde su tímida aparición a mediados de los 70; una expresión en forma de música, grafitti y baile representada por pobretones marginados de una generación criada por ex activistas negros de todo pelaje (Tupac Shakur era hijo de un miembro de los Black Panthers, la mamá de Mos Def era una de las caras visibles de la Iglesia del Islam en los tiempos de Malcom X, por ejemplo) ha podido ser rápidamente absorbida de mejor o peor manera por un sistema de producción musical esclavista enraizado por los primeros sellos musicales que comenzaron a vender única y exclusivamente música negra en lo años 50/60 cuyo mejor exponente es Suge Knigth, capo del potentísimo sello Death Row Records, cuya leyenda negra de haber colgado personalmente a Vainilla Ice por los tobillos desde la azotea de un hotel para "negociar" los derechos de su carrera musical lo acompañará para siempre. Pero también por marcas comerciales de todo pelaje que vieron en su estética y en su ética una forma estupenda de vender productos.


A grandes rasgos el hip-hop politizado, o más o menos con mensaje, ha dado paso a fantoches como Sean Diddy Combs (antes conocido como "Puff Daddy", encantado con liarse a tiros para montar un pequeño circo publicitario a la menor ocasión) o 50 Cent, más conocido por haber recibido disparos en la calle (una marca batida por James Blunt que sirvió como soldado en el ejército británico y sirvió en Los Balcanes) y tener un videojuego lamentable y una carrera como actor sonrojante.

El traslado de un mensaje que comenzó declarando su rabia contra el sistema ("Fight the power", Public Enemy, un himno) quedó, casi por completo, reducido a un canto al orgullo de haber nacido pobre y haber alcanzado el status suficiente de poder viajar en un Bentley mientras se disfrutaba de una botella de Cognac francés de 600 dólares la botella. Es en ese punto en el que el hip hop llega con más fuerza a nuestro país donde las letras han sido mal traducidas a una clase media bastante alejada de los páramos criminales de Bedford-Stuyvesant (barrio de referencia para la comunidad negra por ser donde han nacido algunos de los talentos del humor y de la música de los últimos años como Chris Rock o Dave Chapelle) y que reciben este mensaje marcado por el machismo, la violencia y el culto al Bling-bling (esas cosas doradas que a Mr. T le daban tanto punto) sin capacidad para digerirlo en su conjunto.

Siempre que veo a un rapero español me pregunto: ¿Cuanto duraría suelto por Harlem? Me temo que poco. Lo malo abunda y si quitamos de la lista a gente como "Violadores del Verso", "La Excepción ke confirma la Regla", "Mala Rodríguez", "Def Con Dos", "Xhelazz"... que si han entendido la capacidad del hip-hop para ser un vehículo de mensajes a contracorriente y no una sombra blanquecina de los hermanos de la East y la West Coast nos quedan tipos como Tito MC que gusta de ser una caricatura que lleva pistola de perdigones y se llama así mismo "negrata" mientras canturrea en un lavadero de coches. No es que falte pasta, es que faltan neuronas...

¿Tiene algo que ver esa música asquerosa que habla básicamente de "ser malote" y de "no me mires mal por ser como soy con esta demostración de fuerza?

¿Cómo puede decir alguien que vive en Sevilla, Barcelona o Madrid que ha recibido una educación más o menos normal, que tiene unos padres currantes, que come caliente en su casa,que se baja con los coleguitas al parque a echarse su medio porro y su tercio de birra cosas tan feas como "quiero follarme a algunas zorras" o "La policía me jode el rollo" cuando en su vida han sabido lo que significa la palabra "follar" y la policía, evidentemente, no los ha molestado nunca y creer que están haciendo canciones? ¿Alguien puede explicarle a alguno de estos muchachos algo de historia musical? ¿Algo al menos? ¿Alguien se imagina que ahora a los de Dakota del Norte les de por cantar flamenco y por decir que son toreros? Pues eso.

martes, 5 de mayo de 2009

Breaking Bad: Manual de supervivencia para pobres








AMC es un canal norteamericano filial de la potente NBC. Es un canal que, en principio, se dedica a la emisión de películas clásicas americanas pero que, también, ha decidido producir series propias. La singular y brillante "Mad Men", basada en las peripecias de los trabajadores de una agencia de publicidad neoyorquina de los años 60, ha sido el comienzo de una estupenda política de producción. "Mad men" es una serie moderna pero concebida para convertirse en un clásico: ritmo shakesperiano al estilo de "The Sopranos", personajes agobiados por el ritmo de los tiempos que les ha tocado vivir, espectacular puesta en escena, elegante rodaje, fino montaje y, claro está, el necesario toque de "encontronazo moral" que en la serie de los mafiosos de Nueva Jersey se produce cuando el espectador se enfrenta al código de conducta de la Mafia y en la serie de los publicitas cuando el mismo espectador se encuentra con un grupo de hombres y de mujeres encorsetados por la moral imperante en los años 60 que ahora nos parece machista, beligerante y desfasada. Tanto en la primera como en la segunda queda claro que no hace falta crear series de Ciencia Ficción que se desarrollen en "galaxias muy, muy lejanas" para generar esa sensación de lejanía y de vertigo típico del género. Siguiendo la máxima filosófica de que "hay otros mundos pero están en este" ambas series son fieles a las normas de la ficción pero, curiosamente, tienen un pie en el cine documental.



Un poco alejadas, pero no demasiado, está "Breaking bad" (Miércoles, 22:00 horas, Paramount Comedy). La serie parte de una chocante sinopsis: Walter White (interpretado por Bryan Cranston, famoso por su papel de padre de familia en "Malcom in the middle) es un apocado profesor de química que tiene una mujer instatisfecha, un hijo con parálisis cerebral y espera a otro hijo. Su pobre sueldo le obliga a trabajar por las tardes en un tunel de lavado para poder llegar a fin de mes. Cuando nada podía ir peor le es diagnosticado un cáncer de pulmón que su seguro médico no puede afrontar. Acuciado por el temor de dejar a su familia en la ruina después de muerto decide aplicar sus conocimientos de química para "cocinar" su propia metanfetamina (material que puede encontrarse en la calle con nombres tan dispares como "Spun", "cristal", "meta", "super" etc, etc...pero todo es básicamente la misma porquería).

La serie circula ahora por su segunda temporada (en los USA) tras una primera de tan solo siete entregas (por un lado debido a la huelga de escritores más famosa de todos los tiempos y, por otro, porque AMC prefería apostar por un trabajo muy bien terminado que no se agotara a las primeras de cambio) en las que el despliegue de medios recordaba a películas de acción de nuevo cuño pero que tenía a dos enormes perdedores de protagonistas: el propio Bryan Cranston (seguramente uno de los mejores actores americanos vivos) y su Sancho Panza particular Jesse Pinkman (papel interpretado por Aaron Paul, un actor conocido por su papel en la también "rarity" "Big Love") que hace básicamente de nervioso e idiota redomado.


Dispuestos a ponernos los pelos de punta Vince Gilligan, su creador y que ya estuvo a las órdenes de Chris Carter en "Expediente X" y le cubrió las espaldas en el poco valorado "spin off" de la serie "Lonely gunmen", hace un crudo semblante de "los nuevos pobres" norteamericanos, la clase media, que ni siquiera puede vivir con soltura pese a tener un trabajo que antes servía para mantener a toda una familia (de muchos más miembros). Cruda, absurda, ridículamente cómica y violenta por partes iguales "Breaking bad" (que puede traducirse como "volviéndose malo" o, tirando de slang, como "mal punto de cocción de la mezcla necesaria para hacer metanfetamina") es como uno de esos "libros de cocina para anarquistas" ("Cook book anarchist") que tan de moda estuvieron en los albores de la red y que te informaban de como hacerte tus propias bombas por medio de cables y un poco dedetergente en polvo; de como organizar tu propio grupo de guerrilla urbana y un largo etcétera de asuntos de baja estofa para poner al sistema patas arriba (cuidadito que dicen por ahí, las leyendas urbanas, que la mayoría de los que circulan por la red ya han sido convenientemente retocados para que el que intente hacerse una bomba casera y emular a Unabomber se quede las manos en el proceso). En este caso la serie te muestra cómo introducirte en el tráfico de drogas pero, también, las consecuencias de jugar en el filo de la ley o, incluso, muy dentro de la ilegalidad: competencia brutal, mínimas garantías de no recibir una paliza o un tiro en la sien, camellos chiflados, clientes sin liquidez, cárteles mexicanos y, claro está, unos colaboradores que de servir para algo más que para pasar bolsas con droga de una mano a otra y recibir el importe exacto estarían trabajando en un almacén, en una tienda de informática o dando conferencias sobre la capacidad de la 2.0. Yo que vosotros no me la perdía.

sábado, 2 de mayo de 2009

Yo solo bailo temazos

Eso de ahí arriba es el slogan con el que el Club Piccadilly (c/ Embajador Vich, Valencia) ha empapelado el casco viejo de la ciudad. Nos ha hecho gracia y nos hemos llevado un cartel a casa con la intención de que nos sirva para el diseño de una camiseta. Es verdad que es un lugar donde se ponen temazos pero, aviso a navegantes y noctívagos, las sesiones del miércoles o del jueves son bastante más satisfactorias que las del fin de semana que están dedicadas al electro aunque, ya muy tarde, le dan bastante duro a Beck o, incluso, a los imprescindibles The Ramones.
Esta mañana ha tocado cine matinal y nos hemos ido a ver "Paraíso Travel", una película colombiana dirigida por Simon Brand. Una película floja y algo estereotipada que tiene algo bueno: una buena banda sonora que no te deja indiferente. Por lo demás camina un poco por lugares tan conocidos que, a veces, resulta un poco sonrojante pero no te aburre. Algo bueno también: Sale John Leguizamo haciendo de freak...o sea, de él mismo.
Está todo el mundo con "la previa", es una enfermedad peor que la "influenza porcina" o "Gripe A", es eso que ocurre antes de un Madrid Barça (o viceversa) y que antes sólo ocupaba nuestro tiempo durante el viernes y el sábado por la mañana pero que ahora se alarga durante toda la semana anterior. Ya lo dijo Maldini el otro día cuando finalizaba el Real Madrid-Sevilla: "Olviden esto, que ya es el pasado y centrémonos en analizar el próximo choque del siglo...". Eso es "la previa", aumenta el nerviosismo porque el partido es de pago y crecen sustancialmente las ventas de periódicos deportivos y el precio de las cañas de los bares. Nunca entenderé como algo tan banal como un partido de fútbol que, normalmente, ni suele ser bueno, ni suele ser apasionante ni nada de nada puede ser catalogado como "partido del año" cuando se celebran, al menos, dos choques entre ambos equipos durante el año. Un rollo. Este año más, sí, vale...como decía la vieja de Callejeros, la de Cuatro, "que me lleven al cementerio..." si entiendo algo de esto.
Por cierto, hablando de Cuatro, han estrenado un programa previo a Callejeros que se llama "Hermano Mayor" y que trata de dirigir a unos cuantos chavales por el buen camino de la disciplina y el cariño familiares. Lo conduce Pedro García, ex waterpolista y ex cocainómano, al que se le ha quedado, para su desgracia, carilla de vicio. Una jodienda. Ayer viendo la tele nos preguntamos si no sería esa la secuela más visible de la farlopilla, que se te queda un poco cara de vicio, un cambio sutil pero reconocible. El programa no está mal y el tipo tiene porte...como seguimos hablando de deporte, lo que jamás entenderé es como un par de deportistas pudieran ganar un campeonato del Mundo y no se cuantos títulos más puestos de farlopa y que ni el análisis ni el contraanálisis de dóping dieran nunca positivo pese a que García lo explica todo en su libro "mañana lo dejo" que debería de ser el "Yo, Cristina F." de nuestra generación.
Ni el fútbol, ni el reality, ni, en general, este momento de tristeza generalizada (es triste que ayer acudieran 450.000 almas a la manifa del 1º de Mayo, según la policía, y el dato pasara desapercibido cuando estos últimos años hemos estado cuatro gatos) no me va a quitar las ganas de bailar temazos y, por eso, y sin que sirva de demasiado precedente os paso un par de vídeos:

Videoclip no oficial de Bigott, un tipo de Zaragoza que está francamente loco pero que suena de maravilla. Esta canción se llama Trois J´taime y está incluída en su último largo titulado "FIN". Sobre la pista me han puesto mis primos los zaragozanos que, desde que fueron los primeros en ponernos en la pista de Héroes del Silencio (incluso creo que antes...ya que hablaban de Sidharta que fue el primer grupo de Bunbury) no nos han dejado de sorprender...ingratamente como en el caso de "Los niños del Brasil" pero, normalmente, siempre bastante bien. Y estos otros señores...

Se llaman Instituto Mexicano del Sonido (IMS) y son la caña de España...bueno de Mexico D.F., al parecer ya son más famosos que la leche pero, bueno, yo los he descubierto esta semana y me han quedado flipando colorines y dentro de poco serán incluídos dentro del imprescindible tracklist que me acompaña a todas partes.

Con estas dos recomendaciones ya podréis apagar un poco el eco del partido de esta noche para el que hago un vaticinio: Perderán los que jueguen peor y ganarán los que marquen más goles. Un análisis con el que se han forjado muchas carreras brillantes dentro del periodismo deportivo. Eso sí, con la música, ganamos todos...

viernes, 1 de mayo de 2009

¡Feliz 1º de Mayo!

El año pasado, más o menos a estas horas, escribíamos algo así:

"Hipotequeros, mileuristas, ochocientoseuristas, parados, becarios, empleados precarios, esclavos del euribor, de la coyuntura económica, a los que este año no les han podido subir el sueldo, a los que les han recortado las cuentas de gastos, a los que van a tener que vender su casa a mal precio perdiendo dinero, a los que viven en Madrid y no pueden encontrar guardería, hospital o servicio público decente porque somos todos liberales, a los que la VISA les arde en el bolsillo...en definitiva, nuevos pobres, ¡Feliz 1º de Mayo!".
Este año no podemos más que entonar un "mea culpa" por nuestro asqueroso optimismo con respecto a las previsiones para este curso laboral. Incluso pensamos que alguien sería capaz de vender su casa a "mal" precio o que todavía iban a quedar cuentas de gastos y visas en circulación. Pues eso, que nada nos haga retroceder en nuestro camino hacia la total y absoluta desintegración de todo un sistema económico...ya veis lo que pasa por aplicar las infalibles leyes neoliberales que, en menos de 8 años, vamos a volver a emplear a los niños en las minas.
Aquí os dejo con una canción de Woody Guthrie, que antaño fue la voz de los sindicalistas americanos y dejó claro que esta era su tierra...pese a lo que dijeran cuatro o cinco desaprensivos empeñados en ponerle valla y precio a todo. No hay más que decir. Abrazos camaradas en la miseria y en la pobreza.