martes, 19 de mayo de 2009

Gordos y sueños


Existe la creencia erronea de que los gordos somos un puñado de indolentes sin voluntad incapaces de controlarnos delante de cualquier cosa comestible. Que nuestro pulso sólamente se aceleraría si andáramos más de quinientos metros seguidos, que somos poco atractivos, que enfermamos con rapidez y que, en líneas generales, estamos así porque queremos.

Es curioso porque del mismo modo que se habla de forma despectiva de la obesidad se suele justificar la anorexia como una enfermedad que se produce cuando alguien va a la caza de un ideal de belleza, como si la búsqueda de un ideal de belleza fuera intrínsecamente bueno y francamente parecido a la búsqueda de la sabiduría o algo así.

Menos mal que la profesión cinematográfica está llena de gordos con sueños, de tripones nerviosos que se mueven por obsesiones que no tienen que ver con el paladar, que son insistentes y que se han convertido en motores del cine. Ahí está Francis Ford Coppola enloqueciendo en medio de la selva de Filipinas para reproducir Vietnam o chalándose mientras construía unos decorados que fueran Las Vegas para "Corazonada"; Orson Welles y su búsqueda de un lenguaje nuevo para el cine, ALfred Hitchcock aterrorizando al mundo y asegurando que tenía una extraña enfermedad que consistía en que si alguien se comía una almendra a su lado, él recibía las calorías de la misma en lugar del que se la había comido.


En España tenemos a otro gordo obsesivo cuyo talento es inabarcable incluso para el parámetro de su estomago: Es Alex de la Iglesia. Y una de estas mañanas se levantó con la idea de renovar el cine español desde la Academia del mismo modo que una vez decidió ser director de cine, como si fuera un tío atlético y delgado.


Todavía no entiendo muy bien como lo hará, si será capaz, si los productores le harán caso, si este nombramiento conseguirá que en España llegue el talento a las salas, reverdezca el interés de la gente por nuestras películas, al fin los directores,guionistas, iluminadores, maquilladores, conductores, carpinteros, cocineros y camareros de catering y un largo etcétera de profesionales dejen de ser unos "sinvergüenzas que viven de las subvenciones" para ser reconocidos.


Lo tiene difícil porque el patio está jodido pero, un momento, ese tipo fue el que rodó "Acción Mutante" y dio esperanzas a toda una generación de directores hace ya dos décadas...No tengo muy claro porque alguien que ha conseguido caer tan bien, que siempre recibe buenas críticas y que cuenta con la simpatía de todo el público ha querido meterse en un puesto tan complicado como el de Presidente de la Academia y ponerse en el disparadero de unos y de otros...sus razones tendrá. El tiempo dirá si es una acción kamikaze o si se va a zampar esto con la misma alegría que le he visto comerse un carpaccio de buey. Trabajo tiene por delante. Podremos ser el hazmerreir pero queda demostrado que los gordos también tenemos sueños.

lunes, 18 de mayo de 2009

Peligrosas paparruchas


Si voy a ver "Ángeles y Demonios" estoy seguro de que me voy a sentir igual que un neonazi leyendo "El niño del pijama a rayas". Más que nada porque el asunto va de una secta centífica, Los Illuminati, que quieren cargarse el Vaticano lo que me va a poner, irremediablemente, del lado de los malos pese a que tengo reparos arquitectónicos y conservacionistas sobre arte y arquitectura (esta mal cargarse el patrimonio cultural) y la ejecución de personas me parezca una forma algo ruda de llamar la atención (esta mal cargarse a la gente).

Dan Brown, el autor de esta y de "El Código Da Vinci", siempre me ha parecido un bulto sospechoso de muy poco calado intelectual que ha pretendido, y conseguido en parte, que un par de best sellers muy mal escritos pasen por ser obras serias de investigación histórica y, como tales, material perfecto para la controversia y la discusión de otros bultos sospechosos que se dedican a la investigación de "lo oculto".

El asunto de Dan Brown, y sus bien calculados pasos para hacer pasar una obra de ficción por un riguroso estudo, me recuerdan la historia de Maurice Joly. Joly fue un escritor satírico francés que en 1864 publicó "Diálogos en el Infierno entre Maquiavelo y Montesquieu", una obra provocadora en la que criticaba el gobierno de Napoleón III. La obra que enfrentaba el discurso de un liberal (Montesquieu) y un absolutista (Maquiavelo) fue arduamente perseguida en Francia y su autor encarcelado. Se suicidaría en 1871 francamente asqueado...y con razón.

Algún miembro de la Okhrana, la policía secreta zarista, halló este libro de Joly en Suiza, donde se editaba con regularidad, y pensó en utilizarlo para un fin mucho mejor: la creación de uno de los mayores mitos de la historia moderna que, no es otra, que "los Protocolos de los Sabios de Sión".

Publicados en 1903 "Los Protocolos..." son una "veraz" transcipción de las actas de los "Sabios de Sión", una malvada organización judía que tendría como objetivo aniquilar el orden establecido y, por ende, dominar el mundo...sin que faltaran ni las conexiones con los masones ni, claro está, las infiltraciones de los malvados judíos en el peligroso e incipiente movimiento marxista. Ni que decir tiene que la publicación de semejante "revelador documento" le venía como anillo al dedo a su Majestad el Zar que, curiosamente, tenía que justificar los pogromos (o linchamientos) de judíos que se producían por todo el país y, claro está, de paso eliminar a los masones (que por aquellos años detentaban el poder liberal frente a la monarquía) y comunistas (que ya comenzaban a hacerse populares por la madre Rusia).


Poco importó que en 1921 el periodista Philip Graves publicara en el diario The Times que dichos textos eran un plagio de la obra de Joly porque el texto ya se daba como auténtico en todo el mundo e, incluso, fue incorporado por Adolf Hitler algunos años después como argumento principal para justificar el genocidio alemán. Lo triste es que, actualmente, mucha gente sigue creyendo que el texto es cierto.
En 2005, un poco antes de morir, el dibujante Will Eisner (creador de Spirit y de tantas otras obras maestras) publicaba la novela gráfica "La Conspiración. La historia secreta de los Protocolos de los Sabios de Sión" (Norma Editorial) que esperaba sirviera para "acabar con este aterrador fraude vampírico". En él cuenta como se fraguó una de las mentiras más dañinas de la humanidad y una de las que peores efectos ha tenido sobre nuestro devenir contemporáneo en el último siglo. No os perdáis tampoco el emocionante prólogo de Umberto Eco en el que habla de la dificultad para luchar contra la mentira y, mucho más, cuando esta va disfrazada de documento histórica de gran importancia. Como para pedir que torpedeen la Nave del Misterio, vaya.
Y es que la mercanchiflería es un atrayente negocio que deja grandes dividendos (que se lo digan a más de uno que no se llama Dan Brown y que sigue teniendo la cara de presentarse ante la audiencia con la etiqueta de "riguroso investigador", "periodista de lo paranormal" o "resolvedor de misterios varios) pero en la mayoría de los casos sus infinitas dosis de ignorancia suelen salir bastante caras.

domingo, 17 de mayo de 2009

Siempre nos quedará Benedetti...(1921-2009)


Me acuerdo de aquel día en el que un amigo mío se hinchó del valor que son capaces de imprimir dos cubatas y me declamó a una moza un poema de Benedetti. Se lo estaba soplando, en plan Cyrano, otro amigo. Mal comienzo.

La risa tontorrona del whisky no ayudó nada. Tampoco que la escena se desarrollara al lado de una verbena de pueblo donde un conjunto músico-vocal se desgañitaba cantando los éxitos de ayer y hoy. Es posible también que las musas estuvieran a esas horas de la madrugada despatarradas y ausentes en el asiento trasero de algún coche y no pudieran acudir para provocar el efecto que mi amigo esperaba de aquellos versos...la chica se echó a llorar pensando que mi amigo la estaba, en realida, insultando. Desde entonces, no hemos hecho otra cosa que acordarnos de aquello con el mismo desconcierto con el que nos acordaríamos de una aparición mariana o una abducción extraterrestre...¿Cómo iba Benedetti a provocar semejante reacción en una chica?

Ya terminaba la noche y nos marchábamos cada uno a nuestra casa cuando mi amigo con andares de ave herida por un disparo en un ala y uno de los faldones de la camisa fuera del pantalón se giró hacia todos nosotros y dijo: "¡Me cagüen Benedetti!". La frase ha quedado para los anales y para subrayar cualquier acto fallido, cualquier empresa que comienza mal y termina como el culo. Los versos eran estos...


Tiempo después alguien cayó en la cuenta de que eran, en realidad, de Oliverio Girondo...daba igual porque la expresión ya estaba acuñada y quedaba bien. Y no fue obstáculo para descubrir al verdadero Benedetti y separarlo de Juan Gelman o del propio Girondo. Tampoco para, por nuestra cuenta, buscar a aquella que sí entendiera el puñado de versos, que los apreciara y que, de una vez por todas, no terminara muerta de aburrimiento en nuestros brazos suplicándonos un "¿Quieres besarme ya y dejarte de poesía?". Corazón coraza, que diría el uruguayo...

Desde entonces Uruguay y el tango nos han acompañado en el momento exacto en el que la noche se vuelve para los valientes, para los suicidas o para los idiotas, en el momento de levantar la copa y de bajarla. En el momento de la tristeza pero, también en los buenos momentos. Hoy se ha muerto el tío que escribió "Hagamos un trato":

Compañera usted sabe puede contar conmigo
no hasta dos o hasta diez
sino contar conmigo

Si alguna vez advierte que la miro a los ojos
y una veta de amor reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar conmigo

Si otras veces me encuentra huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar conmigo

Pero hagamos un trato
yo quisiera contar con usted
es tan lindo saber que usted existe
uno se siente vivo

y cuando digo esto quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda presurosa en mi auxilio

Sino para saber a ciencia cierta
que usted sabe
que puede contar conmigo.

Hoy me gustaría decir bien alto "¡Mecagüen Benedetti!" porque se ha largado un grande y, es absurdo, pero me da la sensación de que siempre va a quedar un vaso vacío.

viernes, 15 de mayo de 2009

Francisco Nixon en El Plaza


En los años 90 se puso de moda un entrenador llamado Juan Manuel Lillo. Acuñó una de esas frases en forma de epitafio que tanto gustan en el mundo del fútbol porque son como goles de falta directa. Pim Pam. Espectaculares y sencillos, directos a la red, directos al corazón. Lillo dijo esto: "Jugar en zona, es vivir en zona". ¿Mola no?

Jugar en zona es ocuparte de tu trabajo y ser solidario apoyando al compañero, se trata de jugar en equipo, de que todo el mundo participe en la victoria y se coma la derrota. Francisco Fernández nos demostró anoche que su formación (Francisco Nixon) tiene mucho de "tocar en zona" cuando se bajó del escenario en los bises para ir a buscar una copa mientras Ricardo "Richi" Vicente cantaba "Notre Dame" (Dime cuanto puedes amar/ a alguien que no lleva a casa dinero/ ni la prensa le aclama/me asusto por nada/por nada de nada...). En una profesión como la musical, donde hay carreras enteras construídas alrededor de un enorme ego, es raro que el frontman, el protagonista, abandone el escenario para permitir que su segundo guitarra cante. Ya lo había hecho en dos ocasiones anteriormente cantando "Banderas rojas" y "Museo británico".

Concierto en zona, entonces. Una zona por definir que es eso que nos empeñamos en llamar "indie pop", una etiqueta demasiado amplia para meter en el mismo saco a Travolta, Manos de Topo, Love of Lesbians, Secret Society...sonido diverso al que unen unas referencias culturales comunes que es una de las pocas cosas con las que vertebrar, de algún modo convincente a una generación de músicos españoles tan brillantes como, en muchos casos, sangrante y estúpidamente minoritarios y sostengo esto último porque no estamos hablando de propuestas elevadas o experimentales si no de algo tan simple y tan sencillo como un puñado de buenas canciones escuchables y radiables como cualquiera de esos "hits" dirigidos a grandes audiencias pero con un punto más de personalidad.

Raquel se preguntaba algo sorprendida viendo a Travolta en Valencia sobre la razón por la cuál ese tipo de música no llegaba a las grandes audiencias y fue una pregunta que también estaba flotando anoche en el concierto de Francisco Nixon...¿Cómo es posible que un tipo que canta cosas como "Luna de miel", "Nadia", "Erasmus borrachas", "Nombres y teléfonos", "Mereces toda mi antención" no despierte un interés más evidente en nuestro país?


La respuesta la intentaba dar Edu Galán comentando que Jackson Browne (¡Jackson Browne!) había cancelado el concierto de Madrid porque no había conseguido vender un numero mínimo de entradas y si un tipo mítico no lo consigue...es que "lo siguiente será el apocalipsis o el budismo" según las palabras del colaborador de la Nueva España de Oviedo entre trago y trago de cerveza sumiéndome en la duda de si estaba frente a un loco en estado de gracia o a alguien peligrosamente alcoholizado.
De hecho, el concierto ofrecido dentro de una iniciativa llamada Madrid Circuíto Independiente, demostró el poco interés del Ayuntamiento de Madrid (gobernado por KAOS) por conocer a los adscritos a su circuíto y colocó a Francisco Nixon en un local pequeño -100 personas-, el coqueto El Plaza de Martín de los Heros, desconociendo seguramente que en el concierto ofrecido por el grupo en la Sala El Sol meses antes convocaron a casi cuatro veces más personal que pasó por taquilla. Es normal, este ayuntamiento está mucho más interesado en promocionar actividades mucho más populares como la ópera (que tiene mucho arraigo entre la ciudadanía madrileña...aquí si no sabes quien es Puccini el frutero te retira la palabra) o los happenings de La Fura dels Baus que, como todo el mundo sabe, siguen generando inflamados debates entre los jubilados de la capital que, cuando no están jugando a la petanca o hablando de la obra de David Hockney, desgranan el significado y significante de toda la obra del grupo de teatro catalán llegando incluso a las manos en más de una ocasión. Es lo que tiene querer de verdad promocionar la cultura popular que siempre daños colaterales y gente descalabrada.

¿El concierto? Bien, muy bien, según su protagonista ("Puedo decir que este ha sido uno de los mejores conciertos que hemos dado"). Hay que estar de acuerdo aunque sólo sea por lo bien que se lo pasan estos dos tíos, lo compenetrados que están y lo generosos que se muestran. Los flamencos, y Ortega Cano, dicen que eso es "estar a gustito". Efectivamente, dos tíos que parece que ponen a la audiencia de pie tocando con dos guitarras y haciendo juegos de voces, sin alarde, dos buenos compositores, en acústico se merecen seguramente un puesto en la Champions League aunque sólo sea por el placer de ver a un concursante de OT destrozando una versión encargada por un despiadado personaje con orejas de madera armado con un Casiotone (¡Redios, los arreglos de las canciones de OT cada vez tienen menos medios!) de "brackets" o "Vagamos por las calles". Canción que abrió el concierto y que Nixon dedicó a Antonio Vega como parte del homenaje que el Ayuntamiento de KAOS había propuesto a todos los grupos...y le dije a Edu Galán mientras me trasegaba una cerveza que me parecía que "habría sido más justo que a Antonio Vega le hubieran regalado una cura de desintoxicación en condiciones y no tanto silencio, a lo mejor así el homenaje no tendría que haber sido póstumo" y me miró como si estuviera frente a un personaje que pierde el respeto a la tercera cerveza. La chica que estaba delante de nosotros farfulló que odiaba que la gente hiciera ese tipo de bromas. Entonces Edu Galán comenzó a hablar de Lydia Bosch y la muchacha nos miró como si estuviera frente a dos personas que no cogen las indirectas.

De vuelta a casa me sorprendí pensando en que el momento del día en el que me siento más solo es cuando voy a coger el autobús, una sensación ridícula que me apretuja el pecho como navegar entre el gentío nocturno de la Gran Vía. Estoy seguro que estos dos te hacen un temazo con esa sensación.

jueves, 14 de mayo de 2009

Ramoncín salvará España






Si me llamara Zarzuela ahora mismo para consultarme sobre cómo recuperar la imagen pública de la Casa Real le diría a su Majestad que se dejara de cazar osos alcohólicos rumanos e iniciara una montería con el único objetivo de cazar a Ramoncín.


José Ramón Julio Martínez Márquez alias "Ramoncín", un ciudadano de 54 castañazas, tiene la llave para articular de nuevo España. Sin duda. Ya que no somos capaces de encontrar unos símbolos nacionales positivos que articulen este país lo mejor será unirnos en el odio. De hecho ya no seremos más España, seremos la Asociación de Enemigos de Ramoncín o la Unión de Estados que Odian a Ramoncín ¿Qué más dará el nombre cuando de lo que se trata es de llevarnos todos bien?


De hecho el Rey debería de darle caza públicamente y luego llevarlo de un lazo como hacía Jabba The Hut con la mascotica esa que mostraba en "El Retorno del Jedi" a todos los actos oficiales. De ese modo, si alguien osara pitarle a su entrada a un estadio la TVE podría poner la secuencia íntegra diciendo: "¡Y mientras suena el himno nacional los aficionados se han puesto en pie para silbarle al malvado Ramoncín!". Dime tu si así no nos ahorraríamos estas peleíllas pueblerinas de los himnos, las banderas...



¿Qué tiene Ramoncín que tanto molesta? Es algo que se me escapa. En los 70/80 ser de Ramoncín era bastante molón. Los discos no estaban mal del todo y se permitía hacer giras por toda España llenando plazas de toros y polideportivos. En serio. Ramoncín era "El Rey del Pollo Frito" y MOLABA. De hecho molaba tanto que sin tener un discurso tan macarra como los grupos del Rock Radical Vasco conseguía remover más titulares que Kortatu y la Polla Records juntos, en serio, los pesos pesados de la prensa derechona se batían en duelo entre ellos por ser el que más insultos fuera capaz de verter contra Ramoncín en una columna y él, nada, impávido a su puta bola, riéndose de los peces de colores,aguantando el tirón, bailando "cheli, reggea y rock and roll", apoyando a la causa sandinista o manifestándose a favor del aborto, presentando programas, sacando libros. Pues eso, el Rey del Pollo Frito. Y del Mambo.



Pero, de pronto, las simpatías populares se volvieron contra él porque, decían, había perdido la chola...que si cobraba pasta por un pregón, que si era un artista paniaguado, que si no era auténtico, que si no había pisado Vallecas en su vida, que se había operado la nariz, que si tenía hijos ilegítimos. Mal rollo. Daba la sensación de que tantos años de malísima prensa comenzaban a hacer mella en el subconsciente popular y que era verdad que se había convertido en un supervillano que vivía del dinero público y que se financiaba los vicios con nuestros impuestos.

Como en todas las persecuciones daba igual que los que escribían contra Ramoncín hubieran tenido despachitos de prensa puestos por el Generalísimo, que disfrutaran de un puesto en vitalicio (y no merecido) en la R.A.E. o, incluso, que hubieran cobrado subvenciones para montar obras de teatro, pasaran por caja cada vez que daban una conferencia o pillaran cacho de esta o de aquella editorial por presentar libros o se hubieran valido de sus puestos para sacarle al estado uno o dos viajecitos al año para asistir a esos simposiums de prensa, rollitos con el Instituto Cervantes...daba igual porque, al igual, que antes se invocaba el nombre de Rusia o del contubernio internacional judeomasónico de corte marxista para echarle la culpa a una infausta epidemia de escarabajo de la patata o de una inundación ahora parecía que Ramoncín tenía la culpa de todo (aunque en realidad todo fuera obra de Yoko Ono y del espíritu de Lennon que le sale por los poros).

A los españoles (sean de Bilbao, Barcelona, Cáceres o Sevilla) les estomaga Ramoncín y no pueden soportar, ni perdonar, que trabajara como presentador del LINGO, la SGAE (que creo que es una asociación de gente satanista que come niños y además nos impone el canon...de Pachelbel y el otro, el malísimo), Crónicas Marcianas y, claro está, tampoco en Operación Triunfo. Haga lo que haga será un pesetero y un vendido pese a que nuestra península, de Lisboa a Andorra la Vella, esté lleno de locutores de radio que se desgañitan contra él y que cobran una cifra de seis cifras (en euros) y tienen un pasado como militantes en el maoísmo, ex ministras socialistas que se han sacado el carnet del PP (todo sea por no perder el puestillo), arrepentidos del ultraderechismo que se pasaron al anarquismo y dan clases en una facultad de Ciencias políticas y ejercen de palmeros de la peor telebasura y un largo etcétera de conversos de toda índole que por el parné o el desencanto (ese desencanto que llega con la crisis de los cuarenta y uno descubre que se ha subido al caballo equivocado) han trabajado descaradamente cavando trincheras para el otro bando en un momento u otro.

Pese a que pudiera parecer que Ramoncín no es más que un tipo que se ha buscado la vidilla desahogadamente lo cierto es que no, que es una mala persona, la peor de todas, la víctima propiciatoria que nos puede servir para unir a España de una vez por todas en una misma nación de Algeciras a Finisterre, de Lanzarote a Formentera. El día que el Rey se decida a cazar a Ramoncín y así ganar puntos y justificarse el sueldo este país será otro, un país unido por el odio y la mala hostia y ya no habrá más ellos y vosotros. Seremos NOSOTROS y podremos volver a gritar "oé, oé, oé" con una sola voz. ¡Muerto el Rey del Pollo Frito! ¡Viva el Rey de todos los que odian a Ramoncín!.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Políticas de grandes superficies



El problema de la política en España es que no es tan imaginativa como la de las grandes superficies. Cuando la crisis arrecia el super de turno no tiene empacho en anunciar una reducción de sus precios de entre un 5 y un 25% en artículos de primera necesidad. Eso evita algunas cosas incómodas como, por ejemplo, que un día una masa hambrienta entre en tromba en el establecimiento y arrase con todo lo que encuentre a su paso, eso evita perder pasta y, sobre todo, evita la contratación de un mayor número de guardias de seguridad que disuadan con su presencia la previsible segunda oleada de ciudadanos hambrientos.


Los de las grandes superficies han llegado a la conclusión de que ya no es suficiente dar facilidades de pago o implementar el crédito de las tarjetas de plástico para atraer clientes y prefieren ajustarse a los nuevos tiempos y bajar sus precios un poco. Eso evita el endeudamiento de la clientela y, sobre todo, evita tener que contratar a una agencia de impagos para que persiga a los morosos que no pueden hacer frente a sus facturas, gastos en papel para escribir cartas amenazantes, franqueos, sobres, llamadas telefónicas...



Los de las grandes superficies saben que es mejor vender, aunque sea a menor precio, que tener que cerrar porque nadie puede pagarse los filetes y, siguendo esa lógica, como la gente tiene la manía de comer todos los días es posible que un día se harte y se reúna en la puerta de tu establecimiento en forma de horda hambrienta. Las revueltas son un gasto absurdo pero, sobre todo, evitable.

El Gobierno ofrece masters a parados titulados pero los titulados ya sabemos que, a lo mejor, debimos de no haber estudiado tanto y haber fundado una inmobiliaria cuando tuvimos tiempo porque, la verdad, eso de que "tener un título era una garantía de tener empleo" se ha revelado como una trola del tamaño de la Unión Soviética. De hecho saber lo que era la Unión soviética no nos ha servido para nada excepto para darle una paliza a alguien en el Trivial. También ventajas en el transporte público cuando ya no hay que moverse a ninguna parte para ir a trabajar y, en el colmo de la tontuna, ventajas a la hora de comprar un coche o una vivienda extendiendo ese asqueroso mito de la clase media española de que nadie ha conocido la felicidad completa sin ser el propietario de un utilitario y de un chalet adosado...es más...creo que no hay muchas ganas de comprar ni coches, ni casas.

En la bancada del otro lado no dicen nada porque sólo tienen que esperar a que el electorado se desencante y no se manifieste. Da igual. Lo bueno de estar en la oposición es que, en realidad, y aunque pueda parecerlo no hay responsabilidad de gobierno y, claro, se pueden seguir manteniendo trolas como que, para generar empleo, hay que permitir que el "despido libre" y potenciar una bajada de los impuestos...yo me pregunto cuáles son las razones del PP para pensar que esas dos medidas serían útiles si no hay a quien despedir y, por lo tanto, no hay donde recaudar.

Como ejemplo un botón: la política del "New Deal" de Roosvelt fue ampliamente criticada por la oposición republicana (y ampliamente liberal en lo económico) que ofrecía una receta parecida a la que ofrece ahora Rajoy que no es otra cosa que una fe ciega en el sistema bancario y empresarial, por otro lado, culpable de la debacle del 29 y de la actual. Dicha política roosveltiana (mucho menos "roja" y más parecida a un capitalismo de cara amable) sacó a Estados Unidos del callejón. Su rápida decapitación posterior, éconómica e ideológica, que sobrevino en los tiempos de la Guerra Fría desembocó en miles de terrores pequeños que han dibujado la cara menos agradable de la política norteamericana posterior y que han provocado tres enormes crisis económicas (1973, 1986 y la actual). Y esto lo digo pensando en que mis apuntes de COU sean correctos...joder, si un zote como yo es capaz de saber esto me cuesta creer que un cargo público electo no lo sepa. Sinceramente.


Hubiera estado bien que en el Congreso de los Diputados alguien hubiera hablado claro, sin miedo a perder electores, y hubiera dibujado el perfil de los tiempos que corren, que hubiera reconocido que nuestra economía se basa en la especulación y que eso no es del todo fiable. Que hay que cambiarla de arriba a abajo y que hay que subir un poco los impuestos y ampliar el déficit público para generar algunas industrias competitivas. No refiriéndose sólo, claro está, a hacer ladrillos o bidets si no, por ejemplo, a tener más empresas que hagan componentes para coches o diseñen métodos para ahorrar energía. Es más pueden ser empresas farmacéuticas o, yo que se, empresas cinematográficas...¿Alguien puede imaginarse la cantidad de empleo que generan unos estudios bien gestionados? Incluso podíamos potenciar empresas de videojuegos...¿Alguien sabe la cantidad de beneficios que da un estudio de desarrollo funcionando a pleno pulmón? ¿Y una empresa editorial que venda cómics que interesen en el extranjero? ¿No hay nadie que se anime a dibujar unos putos cómics en condiciones? ¿Y empresas que se dediquen al medio ambiente?

Joder, no puede ser tan difícil, pero claro hay que poner palabras feas como "Subida" e "impuestos" en la misma frase y seguir escribiendo para incluir en el párrafo otras palabras feas como "esfuerzo". Vale, eso te va a dar mala prensa, los de la bancada de enfrente se van a poner de los nervios y van a pensar que te estás colgando con tu propia soga pero hay que pensarlo de esta manera: subirás los impuestos de un montón de padres que tienen a sus hijos treintañeros todavía en casa o, peor que peor, a un montón de padres que han sido amenazados por sus hijos treintañeros con volver a casa. Estoy seguro de que todos están dispuestos a pagar para que eso no ocurra y por deshacerse de todos nosotros de una vez por todas y que si nos mantienen a raya alejados de sus neveras y sus mandos de la televisión te lo recompensarán dándote su voto. Los americanos lo hicieron. El DIA y Mercadona lo hace ¿Que pasa contigo Zapatero? ¿Te van a enmendar la plana esos imperialistas y los de la empresa privada? ¿Soraya y Rajoy acaso? ¿Quién dijo miedo?

martes, 12 de mayo de 2009

El chico de ayer, Antonio Vega (2009-1958)


Hoy me he acordado de una entrevista que Toni Garrido le hizo a Antonio Vega en un programa de madrugada que condujo en la SER en el verano de 1997. Yo tenía que haber hecho la crítica de cine ese día pero, al final, la entrevista con Vega se comió mi sección. Ni que decir tiene que la entrevista fue muy buena y que mi sección era muy mala, tanto, que jamás volvió.


Aquella madrugada pegajosa Antonio Vega estuvo hablando de astronomía. Toni sabía que era astrónomo aficionado o que había intentado estudiar física porque una noche había coincidido con él en un local y cuando intentó hablar de música el compositor salió por peteneras y prefirió hablar de estrellas. Garrido quiso reproducir esa conversación en la radio y descubrirle a los oyentes una faceta diferente.


Desde aquella entrevista siempre he observado a Antonio Vega como un planeta extraño de atmósfera inestable y órbita errática.


Siempre en la cuerda floja, apareciendo y desapareciendo, las malas noticias sobre el cantante que iban desde una precaria situación económica hasta problemas graves de salud han sido algunos de los murmullos más latentes en el universo de la música. Para su desgracia la mayoría eran verdad porque la situación de Vega en muchos momentos ha sido completamente insostenible. Pese a todo ha sobrevivido a todo, incluso a la fama de la que siempre quiso alejarse, incluso a un disco con olor a homenaje mortuorio editado en 1993 y titulado "Ese chico triste y solitario". No comprendo como alguien que decidió vivir como un naúfrago urbano ha tenido tiempo para componer algunos de los mejores temas de las tres últimas décadas sin doblar la rodilla nada más que lo estrictamente necesario.


Como los funambulistas o los toreros aficionados a la tauromaquia de la trágico cada paso público de Antonio Vega ha sido catalogado, veladamente, como "el último" desde aquella infausta fecha. Ha sacado discos, ha dado actuaciones y siempre había una parte de sus fans que acudía por verlo pero también azuzados por el pánico de que aquella vez fuera la última en la que podrían reencontrarse con esas canciones y con ese personaje. Seguramente su trabajo cada vez más intimista, su voz cascada y su cuerpo partido, ese aire meditabundo han anunciado demasiadas veces un adiós que ha llegado, al parecer, cuando nadie se lo esperaba. Algo muy propio de un artista que siempre se ha dirigido por una brújula interior indescifrable.


Hoy me acuerdo también de Ignacio Gasca "Poch", fundador de Derribos Arias y de aquella cosa llamada "Hornadas Irritantes" (Derribos Arias, Cavernicolas, fracción del Ejército Rojo...) que en los años 80 le declaró la guerra a "los babosos" (Nacha Pop, Secretos, Objetivo Birmania...). Murió en el año 98 de una rara enfermedad (Huntington) y también sobrevivió siete años a un disco homenaje titulado "el chico más pálido de la Playa de Gros". Eran otros tiempos en que era posible tomar partido por un bando y disfrutar de ello. En la actualidad estamos tan necesitados de buenos compositores que cualquier comparación es completamente ridícula ya que sólo se puede elegir entre lo que es bueno (y hay que rebuscar) y lo que es simplemente una mierda asquerosa.


A estas alturas ya se escuchan cosas como que Antonio Vega podrá tocar la guitarra en el cielo con Enrique Urquijo, ya sólo falta que alguien se atreva a imaginarlos a ambos sentaditos en una nube, con alitas de querubín, eternamente jóvenes...my god...espero que la próxima gala de OT no diga ni una sola palabra de este fallecimiento y que alguien aleje un poco a los buitres del tópico. La muerte siempre es fea y para desgracia de Antonio Vega su vida distaba mucho de estar a la altura del éxito de sus canciones.

La noche en la que el SAMUR descubría el cadaver de Enrique Urquijo en un portal de la Calle Espíritu Santo, Jaime Urrutia y Loquillo bebían unos whiskys en un bar situado unas calles más abajo. Alguien entró en el bar e informó de cómo habían encontrado al cantante de Los Secretos. Dicen unas lenguas que Urrutia miró a Loquillo y le pidió que no permitiera que le ocurriera algo así. El barcelonés hizo lo propio.

Antonio Vega se ha ido hoy y nos deja con la sensación que deben de tener los astrofísicos cuando, desde la Tierra, observan como lentamente se va apagando una estrella que está a varios millones de kilómetros de distancia.