










Sandro sale de su casa, se encuentra con la mejor amiga de su mujer, se la zumba, vuelve al hogar y tiene la desfachatez de contarle la infidelidad por medio de una canción ¿La justificación? Muy sencilla: me la estaba picando a ella pero, en realidad, sólo podía pensar en ti...porque así me siento mucho mejor.
Y a Nek cantando "Laura no está"...
Pero, sin lugar a dudas, mi preferido de los cantantes melódicos italianos (que te aman pero te ponen los cuernos...) es Marco Masini y su canción "Bella Idiota".
Ya ven un maravilloso compendio de cómo debe de ser el amor: Él se enrolla con la novia de su mejor amigo, abandona a la suya propia, se lía a hostias con su colega. Ella lo deja por un tipo con pasta pero, entre medias, nos enteramos de que más de una noche la pobre mujer ha tenido que llamar a la policía. Pese a llamarla "idiota" y propinarle unos cuantos golpes de cuando en cuando le pide que, por favor, vuelva con él. Lo dicho: huyan de los cantantes melódicos, obliguen a sus hijos a tirar todos los discos de esos sinvergüenzas. No son trigo limpio.




Después del fracaso de Seona le tocó quedarse entre bambalinas por algún tiempo y tragar saliva y bilis, tales como pérdida de colegas, ingresos, novias requeteoperadas y otras delicias de la fama. Ricky se tuvo que tragar su orgullo y comenzó a trabajar en la secretaría de una universidad y en varias oficinas. A finales de los 80 fue manager de los Suede pero estos, en cuanto vieron el color de las libras, decidieron abandonarlo y Ricky se volvió a comer los mocos.
En los 90 lo intentó en la tele, otro fracaso, y en la radio donde comenzó a remontar el vuelo y conoció a su socio Stephen Merchant que no lo ha abandonado desde entonces. En el 2000 y tras varios sinsabores más Gervais se reivindica como un espectacular cómico de escenario y se convierte en una gran celebridad.

En realidad Ricky consigue su éxito interpretando a un fracasado de mediana edad, mediocre y resentido que bebe cerveza Carlin en el escenario y no tiene empacho en cargar las tintas contra el ser humano. Su show, un canto a la mala hostia y al desencanto, definitivamente lo catapulta entre una nueva generación de cómicos tan poco agradables visualmente como Johnny Vegas, David Walliams & Matt Lucas (Little Britain), Leigh Francis (Bo´Selecta), Simon Pegg, Nick Frost...cómicos que parecen sacados de la barra de los pubs o de los rincones más oscuros de las residencias universitarias y que, sin embargo, han conseguido darle al término "cool britannia" un toque aceitoso de fish&chips envuelto en revista cochinorra más allá de Trainspotting y las comedias tipo "Love Actually".
Dispuesto a sacarle los colores a la sociedad británica se saca de la manga "The office" (que funda "el humor de lo incómodo", un tipo de humor basado en remarcar cruelmente ciertas inconveniencias sociales) e, incluso, se permite el lujo de publicar "Flanimals" un libro infantil que es todo un éxito. Tras eso Ricky se convierte en una celebridad mundial y estrena "Extras" una serie aún más bruta pero centrada en el mundo del espectáculo y que se convierte en una puñalada trapera a la BBC (los dos jefes de producción propia son dos gays despiadados) que, curiosamente, le permite a Gervais la crítica porque ya es una celebridad.
Gervais que se ha pasado toda la vida intentando ser amaestrado y aceptado por la comunidad artística se coló entre ellos mostrando todos los defectos que alguna vez intentó por todos los medios esconder como que era un bajito rechoncho de sonrisa criminal y corte de pelo a lo nazi que, en primera instancia, la verdad es que sólo provoca rechazo. Que un tipo así se haya metido en un star system como el americano, donde cuesta muchísimo diferenciar al reparto de Gossip Girl o al de Hig School Musical y que está cada vez más estandarizado (cosas de las modas) es algo como para tener en cuenta.
La lectura de la biografía de Gervais y, sobre todo, de la envidiosa reacción de gran parte del amarilleo británico (más despiadado pero más elegante que el nuestro) para con el éxito de este cómico me refuta en mi opinión de que muchas veces es hacer de tus defectos una gran virtud que intentar que te crezcan las virtudes como por arte de magia.
Por cierto que "Ghost Town" les ha quedado un poco demasiado ñoña para lo que puede dar de sí un tipo como Gervais aunque jugando a la contra, no se me ocurre alguien peor para ser el prota de una comedia romántica sobrenatural y mucho menos que acabe encandilando a Tea Leoni, encuentra algunos chistes bastante divertidos. Dicha película me refuta en mi teoría de que el cine fagocita la libertad de los cómicos televisivos y se lleva por delante carreras enteras como ya hizo con tipos tan honestos sobre el escenario como Chris Rock, Eddie Murphy, Dave Chapelle, Bill Murray o Steve Martin. Y si no me creeis comparad: ¿Era mejor el Murphy que hizo "Eddie Murphy´s Raw" o el tontako que ha rodado "Norbit"?
Y ya, como colofón, diré que Pablo Motos podría ser nuestro Ricky Gervais porque no hay nadie que lo haya intentado con tanto empeño, tenga tantas pocas cosas a su favor y haya conseguido elevarse sobre todos los demás algo que siempre admiraré del pequeño Hércules de la comedia...otra cosa es que el resultado me parezca corto y el estilo que ha desarrollado simplemente facilongo. A Motos lo que es de Motos y a Ricky lo que es de Ricky.

La buena mujer estaba haciendo su número, algo relacionado con una canción picante titulada "La banana", cuando bajó del escenario a charlar y a decir procacidades al público (esa es otra cosa que me da vergüenza ajena, los espectáculos donde por narices el artista te obliga a participar en el happening porque siempre pienso "joder, he pagado una entrada para que me entretengan y no para entretener" y eso se extiende también a las cosas que hace La Fura). El caso es que se fijó en un señor, se sentó en sus rodillas (Tengo la teoría de que el pretendido humor feminista es una especie de negativo de la vieja revista donde se han sustituído los chistes sobre amas de casa torpes en el manejo del fogón por el arquetipo de hombre pichicorto que se tira pedos...aunque los dos hacen mucha gracia a nuestros ciudadanos más liberados) y le pidió que subiera al escenario, se produjo el típico forcejeo de "sube", "no subo"...sin darse cuenta de que el señor no es que fuera vergonzoso, es que estaba en silla de ruedas. Juro que la primera vez que me contó eso me puse de todos los colores. De hecho me estoy poniendo del color de tomate de Miajadas (Extremadura) de escribirlo.
No tengo duda en que si la libertad de expresión fuera tutelada jamás nos hubiéramos enterado de la enorme cantidad de casos de pederastia con los que, de cuando en cuando, algunos curas católicos nos hieren (ateos o no) en nuestra sensibilidad en nuestras convicciones porque tampoco me cabe duda en qué manos pondría Rouco la titularidad de ese posible tutelaje sobre la libertad de expresión. ¿Hay que poner límites? Claro, que se pongan, por supuesto, comencemos con no permitir a los medios de comunicación que mezclen información y opinión de tal modo que, digamos, un locutor de radio no pueda llamar a una ministra "la flamenquita" ni a una portavoz de un partido político "prostituta" por hacerse unas fotos para una revista...y más allá de eso propongo que se haga una ley que podíamos llamar "Ley de El Muro" (por lo de Leave the kids alone) para evitar que ciertos monstruos se acerquen a los chiquillos. Y escribo todo esto con la misma vergüenza ajena que debeis de sentir al leer esta entrada. Buenos días...otro día hablaremos de la vergüenza ajena que me procura el asunto de Gaza, por cierto. Se trata del tema "Viva la Vida" de Coldplay (Parlophone). Bien. El tema es conocido y comienza con un pum-pum de violines y timbales que, la verdad, anima a la gente a ponerse en pie y, según el nivel de etílico en sangre y el lugar, elevar el brazo con el vaso de tubo en la mano, cerrar los ojos y adoptar una pose entre Bono (el cantante irlandés) a comienzo de un concierto y el de John Travolta en el final del número musical de la canción "Summer nights" de Grease (Randall Kleiser, 1978). Como está ahora el PP la verdad es que sería mucho mejor elegir un temazo de "Panorama para matar" (John Glen, 1985) de la saga de James Bond como este interpretado por Duran Duran y que se titula "A view to a kill" (nombre original del film).
Aunque como el asunto del espionaje toma cada vez giros más cómicos y sórdidos (como espiar a donde va una señora de edad con estupendo cardado llamada María del Carmen Rodríguez de profesión diputada regional) quizás lo adecuado fuera este otro tema mítico...
Pues bien, Esperanza "Iron Maiden" Aguirre puede estar poco contenta con el espionaje pero también con la falta de implicación de su partido en la sagrada misión educativa a la que se ha consagrado en la Comunidad de Madrid que no es otra que la de que esta sea un Taifato (perdón, provincia) donde todos los subditos hablen la lengua hispana y, claro está, inglés.
Al parecer en Génova hay menos gente que sepa inglés que en los parvularios pese a que nuestros infantes están siendo víctimas de una educación teóricamente en dos idiomas dada por un profesorado que, en su mayoría, está siendo preparado a prisa y corriendo en unos cursos de chichinabo -que se pagan con dinero público, por cierto- de seis meses impartidos por el British School o se contrata a estudiantes nativos (nativos de Estados Unidos) por medio de un convenio de colaboración entre la CAM y dicho país para dar unas clases para las que no están preparados (se les paga una interinidad de algo más de 900 euros). ¿Qué disculpa hay para el edificio de Génova con la cantidad de cachorros neoliberales que han hecho las américas para no tener que hacer el COU en España y subir la nota media? Pues la única es que reconozcas que ese año, en realidad, te lo pasaste bebiendo birra, fumando canutos y simulando que eras torero para así ligar un poco más. Si alguien reconoce eso, estaría dispuesto a perdonarlo. Lo juro.
Pero centrémonos en la canción de Coldplay...¿De qué va? Pues básicamente de esto:
Solía gobernar el mundo/haciendo crecer los mares cuando tomaba la palabra/ahora por la mañana duermo solo/barriendo las calles que solían ser mías/Solía mover mis piezas/viendo el miedo en los ojos de mis enemigos/Escuchando a la multitud gritar:/"Ahora el rey viejo rey a muerto ¡Larga vida al Rey"/Manejé el cotarro durante un minuto/después los muros se cerraron sobre mi/para descubrir que mis castillos estaban construidos sobre pilares de sal y pilares de arena/(Estribillo) ¡Escucho tocar las Campanas de Jerusalén!/¡El coro de la caballería Romana está cantando!/se mi espejo, mi espada, mi escudo/se mi misionero en tierra extraña/por alguna razón que nunca puede explicar/nunca escuché una palabra honesta/eso ocurría cuando dominaba el mundo...
Fue el viento malo y salvaje/el que tiró las puertas para dejarme pasar/rompiendo ventanas y haciendo sonar los tambores/la gente no podía creer en lo que me había convertido/Los revolucionarios esperan mi cabeza en una bandeja de plata/(soy) una marioneta sujetada por un solo hilo/¿Oh, quién querría ser el rey ahora?/(Estribillo)¡Escucho tocar las campanas de jerusalén!/¡El coro de la caballería romana cantar/se mi espejo, mi espada, mi escudo/se mi misionero en tierra extraña/por alguna razón que no se explicar/se que San Pedro no dirá mi nombre/nuna una palabra honesta/cuando solía dominar el mundo".
No se yo si a Rajoy le pega una canción que va de un tipo que se despierta rodeado de enemigos o, quizás, el asunto es dirigirle un mensaje cifrado a Espe y a Mayor Oreja (posiblemente el único tipo que se autodenomina "renovador" pero que dice que con Franco se vivía guay) que también tuvieron su momento o al propio Aznar porque,presumiblemente, la canción está dedicada a un George Bush (o a un Tony Blair) salientes de sus cargos. Cualquiera sabe pero ahí lo dejo.
La verdad es que a mi cabeza vienen algunas canciones electorales infamantes como una versión de "The final countdown" en versión del grupo Cadillac (famosos por haber ido a Eurovisión con la canción "Valentino") que decía algo así como: "Tiroriroooo/Alianza Popular/Tirorirooo/" y luego "Porque corren nuevos tiempos/Alianza popula-ar". Fue la última vez que Manuel Fraga se presentó a unas elecciones...
O esa canción que hicieron para el PSOE, la de "Coompartiir/la alegría"...aunque seguramente mi preferida sea este Vallenato, ofrecido, pese a los daños que pueda causar en su versión íntegra.
Una maravillosa forma de decirle a los votantes de "ashende los mares" que en el PP están dispuestos a cualquier cosa con tan de contactar con las minorías al igual que en el PSOE un espontaneo que se autodeomina "El jubilado de Moratalaz" firmó este hit con aires folkies que bien podría ser una especie de crossover entre Nuevo Mester de Juglaría y Vetiver.