viernes, 8 de abril de 2011

"Presidente" (Sr. Chinarro, 2011)


Hay carreras musicales marcadas por quedarse siempre a un paso del éxito de masas. Hay carreras que se desarrollan estupendamente bien en ese impreciso espacio que existe entre el desconocimiento popular y una especie de éxito medio, que a la sombra de las grandes ventas (si es que todavía se puede pensar en grandes ventas o en ventas en medio de este reajuste salvaje) florecen con talento. Posiblemente, y salvo raras excepciones, quedarse en ese espacio te sirva para que te cuelguen la etiqueta imprecisa de "indie" o "independiente" como signo definitorio aunque, tan imprecisa es la etiqueta, que también si eres muy conocido y te llamas "Los Planetas" o "Vetusta Morla" también te la cuelguen. 

La carrera de Sr. Chinarro, el sobrenombre donde se esconde el sevillano Antonio Luque, ha medrado en ese espacio brillando ante audiencias medias pese a que, en varios momentos de su carrera, muchos ejecutivos y alguna disquera vieran en su estilo  a un artista para masas. No puedo evitar, cada vez que escucho de una de estas operaciones, ver una de esas imágenes de dibujos animados en las que el gato Silvestre mira hacia la jaula del canario y en su imaginación lo visualiza como un mini pollo asado. Luque, sin embargo, nunca ha acabado de ser eso que se llama un "mainstream" y ha sufrido esa peste que se le echa encima a los artistas que, pese a contar con cierto apoyo industrial, no lo consiguen. En definitiva, el error de no convertirse en un jugoso éxito (en un pollo asándose y dando vueltas en el horno) suele recaer sobre los hombros del artista y no sobre el poco olfato de este o del otro dirigente que no ha sido capaz de leer al público o al momento en el que se lanza un disco. Al final, como siempre, la culpa recae sobre la presa y no sobre el cocinero. 

En todo caso Sr. Chinarro, con enormes altibajos, sigue siendo un personaje presente y un referente musical más allá de las ventas o, si lo quieren, más allá de las preferencias del público mayoritario. Eso es lo que importa, que contra viento y marea Antonio Luque sigue haciendo música y ocupando un espacio irreemplazable ya que siempre tiene un pie en la rareza y otro en la más absoluta normalidad lo que te hace plantearte si no comparte algún rastro de ADN artístico con Kiko Veneno, que es otro artista que ha crecido conjugando la cosa extraña con el ritmo más exitoso. 

Sr. Chinarro es un músico un tanto inclasificable en tanto en cuanto parece siempre a la búsqueda de un estilo personal. Hacer un trabajo de tasación y etiquetado de Luque es harto complicado en tanto en cuanto él mismo parece no atenerse a una norma fija y hay tantas diferencias entre sus discos que, muchas veces, parece que ni siquiera sean del mismo artista. La única constante en el trabajo de Antonio Chinarro/Señor Luque es posible que sea su propia inconstancia o la necesidad imperiosa de tocar todos los palos. En muchos artistas este cambio de registro supone una indisimulada caza de la comercialidad pero en este músico supone, simplemente, un rasgo de su propia personalidad artística. 

"Presidente" (Mushroom Pillow) es el último trabajo en el mercado de Sr. Chinarro e incide un poco en esa irregularidad consentida de Luque, en ese imprevisible dejarse llevar por el momento personal y creativo que atraviesa en cada momento. Creo, y me equivocaré seguramente, que esa y no otra ha residido siempre su insalvable barrera para componer un megahit. La composición de uno de ellos se debe, en parte al momento y a la casualidad, pero la mayoría de las veces a la constancia. A ser capaz de tener oficio burocrático aplicado a lo musical, a ceñirse a unos absolutos, a unos ritmos que nunca fallan y a unos versos casi programados previamente. Es por ello que los grandes éxitos de la música, muchísimos de ellos, pertenecen muchas veces a compositores contratados al efecto y no a artistas conocidos. El espacio ese de sombra al que me refería al principio permite eso, permite la libertad de componer según el timón interior y no ceñirse en demasía a la norma...la norma está ahí, puede utilizarse y cualquiera puede hacerlo, como todas las cosas de este mundo, pueden ser aprendidas y agarradas con los brazos. Otra cosa es que se quiera tirar de la misma. 

Lo mejor que se puede decir de "Presidente" es que es un disco genuino de Sr. Chinarro. Un disco que suena brutalmente optimista en tiempos de poco optimismo. Otra vez Luque demuestra que el exterior le interesa menos que la brújula interior. Será que le va bien en lo personal o que ha encontrado un remanso de paz pero, ahí están temas como "San Borondón" o "Una llamada a la acción" son cortes para bailotear y, sin embargo, el primero tiene una carga de rumba a lo Kiko Veneno que poco o nada tiene que ver el segundo que es un tema abiertamente Pop. ¿Rasgos parecidos? Luque es un buen músico, un músico honesto pero, sobre todo, es un estupendo letrista. Otro enorme rasgo de calidad del sevillano, posiblemente en lo único que sea constante: es difícil encontrar una mala letra en el todo Sr. Chinarro. 

11 temas que navegan entre diferentes estilos y que, con altibajos, contiene un puñado de grandes canciones. Quizás uno, que es así de cuadriculado, parece más tendente a la vieja filosofía en la que un LP es un todo formado por partes (es por ello que me sorprende que "Los Planetas", por ejemplo, sigan buscando esa fórmula) pero "Presidente" no me ha defraudado nada. Es más, está ya entre mis discos preferidos de Sr. Chinarro que no era uno de esos artistas a los que siguiera yo mucho hasta que me lo mostraron en sus dimensiones exactas. Reseñable es "Fotos no",  "La lección", "Vacaciones en el mar" (esta me ha recordado enormemente a las grandes canciones de Sabino Méndez...he dicho Sabino Méndez. Ha servido de single y adelanto por razones evidentes) o "Babieca" en la que Luque se enreda en un poema propio. 

Hablar de referencias sería casi imposible porque este que escribe se ha ido dando de tropezones con cientos de ellas tan dispares nacionales e internacionales que me sería un tanto dificultoso no hacer una lista gigante. Lo mejor, lo mejorcito, es que Sr. Chinarro es Sr. Chinarro, un artista que ha encontrado su identidad en la carrera por no tenerla posiblemente. Si quieren escuchar algo interesante, agradable y cargado de talento ya saben. Por si las moscas desde aquí lo grito: ¡Chinarro Presidente! 

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