viernes, 26 de febrero de 2010

Intensos


Tenía una compañera en el colegio que llevó durante un curso entero (de 5º de EGB a 6º) una chapa enorme donde se podía leer "Esto es guay del Paraguay". Un día se presentó en clase con un globo agarrado a la muñeca donde había escrito los nombres de sus grupos "heavys" favoritos, cuando la profesora le dijo que se lo quitara dijo que era una pena porque se había puesto el globo para alegrarse el día. 

Hoy el académico-escritor-columnista-periodista-pensador-machote Pérez Reverte comenta que "la historia de España demuestra que hemos sido todos unos hijos de puta". 

No es el único escritor-columnista que se dedica a abroncarnos de cuando en cuando: Rosa Montero suele encargarse de cuando en cuando que somos todos unos salvajes que siguen torturando animales, Elvira Lindo nos recuerda que somos bastante catetos y su marido, Muñoz Molina, nos suele recordar que somos un país asquerosamente ruidoso. Cesar Vidal intenta que tomemos conciencia de que estamos todos secuestrados por la tradición masónico-marxista y Jiménez Losantos, como si de los alumnos de su instituto se tratara, nos dice que somos un país sin huevos lleno de ciudadanos acomplejados. Ni que decir tiene que Terstch, Sansebastián, Dávila etc. también son de la misma cuerda.

Personalmente me hincha bastante la huevera que toda esta panda de vejestorios cascarrabias vengan a sobarnos el lomo cada vez que le venga en gana. De verdad. Estoy cansadísimo de , con ya demasiada frecuencia, encontrarme un puñetero artículo en el que alguien me insulta, me reprende o me trata como si fuera un idiota. Pongo la radio y me ladran, abro los periódicos y me escupen, pongo la tele y me insultan. Ya digo, estoy hasta los huevos. 

Lo primero que se me viene a la cabeza es que toda esta gente de la que hablo, y más allá, tienen un interesante chiringuito montado del que viven estupendamente. Nada en su contra. Ventas de libros, charlas, conferencias, apariciones en TV, además de trabajo en instituciones públicas o privadas suponen una desahogada fuente de ingresos que, ahí está el detalle que diría Cantiflas, soportan financieramente los insultados que somos nosotros. 

El dinero, y escribir en un medio, dan el status suficiente, al parecer, para que se rían de nosotros. Gracias. 

El problema es que, incapacitados para la autocrítica, a ninguno de esos señoras y señores se les ha ocurrido jamás elevar un "mea culpa" y pedirnos perdón por ser punta de lanza ideológica de una generación, "La de la Transición", que en su mayoría no quiso o no supo enderezar convenientemente a este país y ha permitido que estemos en esta situación. Sin capacidad de autocrítica (que es la más importante cuando uno se entrega a la labor de "educar a un país" como si de un grupo de retrasados mentales se tratara, incluso con una violencia verbal que sería censurable si fuera ejercida sobre un grupo de retrasados mentales) los columnistas-intelectuales cierran filas y miran para otro lado cuando se les recuerda que todos ellos han sido cómplices del evidente desastre. Un desastre político, social y económico de un país que no consigue arrancar porque hay un tapón generacional de personajes, ideas desfasadas y falta de interés (Política del "ande yo caliente" se llama) que viene de ahí, de unas personas asustadas por los cambios que, con la edad, han acabado por pensar como sus padres ahora que yo son abuelos. 

"Hijo de puta, usted" le voy a decir serenamente a Pérez Reverte haciéndole la reverencia que el holandés le hace al español en "La rendición de Breda" a ver si, con el enfado, en vez de sacar el guante para  retarme se lía y me atiza con un fajo de billetes de 100. 

Cuando alguien dice que somos todos gilipollas pienso que sí, que no nos lo hemos sabido montar y me siento como si viviera en un patio de recreo del colegio siendo observado por aquellos profesores patibularios de mano larga que te soltaban una colleja a la mínima de cambio. Somos una generación calladita y mal gestionada dominada por una especie de padrastros que se han quedado con todo, que no dejan hueco para nadie. 

Ya que nos han jodido, al menos, deberían de tener la decencia de no insultarnos. Yo me acuerdo de la chica de la chapa y el globo y tengo la certeza de que hay gente que no ha podido ser "hija de puta" en su vida. Otros, sin embargo, tienen para dar y repartir. 

4 comentarios:

Noelia Jiménez dijo...

¡Si te da billetes de 100, saca unas entraditas para ver al Atleti!

supersalvajuan dijo...

Una bronca, de vez en cuando, está bien. Otra cosa es que solo tengan tan creído.

p e p e l u x e dijo...

¡¡Hombre!! pero mire a ambos lados al cruzar una calle y verás hordas de mamelucos cruzando a según que horas. Ejemplo de mucho no somos ni para nosotros mismos y cierto que andamos escasitos de modelos y tiramos de excusas excelentes. Pero muy bien… ya nos hemos dado cuenta de muchas cosas, ahora nos toca hacer y deshacer pero ¡uy!… casi que lo dejo para (el) mañana (de Larra). Reverte nos cae mal pero que nos den collejas no debería caernos tan mal. Más daría yo, lo malo es que al no ser buen ejemplo, me callo. Igual es que los otros tampoco son buen ejemplo. Uuuuhm!!
El problema es tuyo por pensar y hacer pensar.
Abrazoo.

Egolastra dijo...

Al loro, ¡qué no estamos tan mal hombre!