lunes, 29 de marzo de 2010

Post fracción

Este mes ha pasado tortuósamente rápido. Han pasado cantidad de cosas pero no he podido hablar bien de ninguna de ellas. Al loro:

Francisco Nixon ha sacado un EP que se llama "Gloria y la belleza sureña" que es un disco fantástico. Estuve en el concierto de presentación de Madrid y terminé en un karaoke marcándome un "duet" con el propio Fran. Una cosa de Elvis.

Carlos Clavijo ha sacado el libro "El hijo de la vid" que todavía me estoy leyendo y que es una novela entre Conrad y Baroja que prefiere utilizar la historia de nuestro país a principios del siglo XX como trasfondo y no como justificación para el avance de la narración. No se dejen engañar, no es una de esas alambicadas novelas históricas al uso llenas de intriga, romance y personajes estereotipados...nada de eso, es intensa, entretenida, está bien estructurada y habla de personas que intentan hacer cosas algo sorprendentemente novedoso en nuestro país.

Cesar Strawberry lleva días moviendo su novela "Nunca quise ser como tú" por el territorio nacional. Una segunda novela fantástica que habla de la década de los 90, seguramente de cómo éramos en los 90 y en lo que nos hemos convertido ahora. Cesar y yo nos conocimos a finales de esa década y, que quieren que les diga, pero a mi me emociona. Es humorística, directa, es un puñetazo en la boca del estómago.

Les recomiendo el disco y los dos libros para su solaz y entretenimiento. Todo es francamente recomendable de arriba a abajo.

Digo que han pasado muchas cosas pero, en realidad, creo que las cosas les pasan a otros y yo me quedo en la barrera mirando el espectáculo o participando poco en los mismos. Los hay que miran y los hay que hacen.

Bueno, yo tampoco he estado deshaciéndome en la molicie: estoy con mi clientes y mi programa en la cadena Animax. Bueno, en realidad no es mío, yo solo escribo y voy a las grabaciones a molestar y ha decir cosas a los presentadores como "ponte aquí", "di esto así" o "intenta decir esto de forma más graciosa". Es una cosa que me gusta porque no merece más esfuerzo que el tener una idea y seguir con ella hasta el final, hasta sus últimas consecuencias. La tele y estas cosas tienen mucho de esculpir el aire, de que lo que tienes en la cabeza salga fuera de la mejor forma posible y después esperar que la cosa guste a los que tiene que gustar. Por si acaso no se lo pierdan: se llama "in the qube" y lo ponen los domingos a las 23.00 horas en Animax (Imagenio, Canal Satélite Digital). Nos está quedando muy bien. Yo siempre me conformo con que las cosas parezcan más o menos dignas pero, la verdad, es que cuando hay un buen equipo detrás y unos buenos presentadores delante es bastante fácil eso de "esculpir en el aire".

Hace años pensaba que este trabajo era como trabajar con muñecos que hacían "bla, bla, bla". Creo que alguna gente todavía me recuerda una anécdota cuando, estando yo más joven y lozano, dije en un curso de dirección de actores que pensaba como Hitchcok que "los actores eran ganado". Hubo risotadas nerviosas y el profesor, Mariano Barroso, me miró como diciendo "este tío es gilipollas". Era cierto. Años después, con un poco más de experiencia creo que también tiene que ver con hacer que las personas se sientan a gusto, que se crean lo que dicen y que se genere una especie de confianza mutua. Es más complicado esto que simplemente ordenar pero, en todo caso, ordenar siempre se me ha dado horrible. Si hubiera querido ordenar me hubiera hecho guardia o concejal. No sirvo para ninguna de las cosas anteriores.

Tengo suerte de que, la profesión que he elegido, no se me de muy mal del todo...si hubiera sido biólogo estoy seguro de que ya hubiera extendido la viruela por medio mundo dejándome la puerta del laboratorio abierta. En ese sentido creo que tienen ustedes más suerte que yo mismo. Es más, me podría haber dado por ser controlador aéreo o Presidente del gobierno y entonces si que lo hubieran tenido bastante más jodido.

Les recomiendo, por cierto, el artículo que en el Pais de hoy domingo publica Rafael Sánchez Ferlosio. Desde que conozco el escritor siempre lo he visto acompañado de una pequeña libreta en la que va apuntando cosas (MissKiddo y Cesar Strawberry tienen la misma pulsión). Don Rafael apunta sensaciones y pensamientos a vuela pluma sobre los temas más diversos que, si no me equivoco, organizaba luego alfabéticamente. El artículo es un buen ejemplo de esos pensamientos, una original ordenación de cosas sueltas que, sin embargo, unidas tienen bastante sentido y reúnen una mirada sobre la actualidad incisiva y graciosa. Es una pena que no escriba más, que no se prodigue más. Hay que perdonárselo porque a mi me pasa igual pero con mucho menos talento: la vida te zarandea contínuamente sin permitirte centrarte del todo en las cosas que tienen más importancia. He perdido algunas cosas en estos meses por no estar atento a lo que pasaba a mi alrededor. A veces, esa especie de despiste vital, te permite también obviar algunas cosas malas.

La actividad por tanto ha sido febril. Los bandazos se han repetido con intensidad y sin ton ni son porque, como todo el mundo sabe, paradójicamente la ficción tiene que estar justificada pero la realidad no. La realidad se permite el lujo de pasar de lo cómico a lo dramático en muy pocos segundos, sin que te de tiempo a reaccionar. En el centro del Universo hay una máquina tragaperras gigante que es la fuerza que hace moverse a todo el cosmos, las ruedas se mueven por el azar y la casualidad: unas veces para bien y otras para mierda, otras para ni bien ni mierda sino todo lo contrario. No le echen la culpa a nadie, son las puñeteras ruedas de la máquina las que deciden que se escupa o no un premio: da igual que lo hagan bien o lo hagan mal. Recuerden: la realidad no necesita una justificación para ser verosimil. Lo es y punto. En todo caso siempre está bien portarse bien aunque sólo sea por ver una sonrisa en la cara del prójimo (incluso aunque no se la merezca el muy cabrón).

Palahniuk decía hace pocos días en una entrevista (acaba de sacar una novelaka titulada "snuff" que adquiriré esta semana) que Internet ha permitido el acceso de la gente a miles de realidades paralelas. Es verdad, la gente puede crearse su propio estatus, personalidad, historia pero, sobre todo, puede vivir dentro de un background que se acomode a su visión de la vida y que se ajuste perfectamente a ella: si quieres creer en los extraterrestres puedes encontrar personas que preparan advenimientos de naves venidas de otro planeta y quedarte tan a gusto. Da igual que la realidad diga lo contrario, es más, da lo mismo si es cada día más improbable la patraña OVNI. Puedes encontrarlo y encontrar justificación para tu medio de vida y la forma en la que ves las cosas. De ahí cualquier creencia, absurdez o modus vivendi está justificado. Se impone una cierta tendencia al anti-intelectualismo para asentarnos en terrenos más cómodos que tienen que ver con nuestras propias sensaciones, nuestras pulsiones. Antes pensábamos que estábamos solos ante ellas pero, ahora, tenemos un sitio donde compartirlas. Una puerta se abre al suicidio colectivo, dicen los agoreros, pero también a vivir más cómodo, más a gustito, a no tenernos que quitar las zapatillas. El futuro es de Max Headroom, un futuro vectorial y fraccionado hasta la micra. Como esta entrada. Dicen que la nueva tele se parecerá bastante a "chatroulette". Gente que mira a otra gente. Si se aburre pasa a otra persona. Y así ad nauseam.

La máquina se vuelve a accionar y todos esperamos el jackpot, el clon, clon, clon de monedas, todos hacen cosas, todos hacemos cosas...este es un mundo interesante, lleno de cosas interesantes. Espero no perdérmelo. Buenas noches a todos. Y perdonen el desliz.

1 comentario:

Noelia Jiménez dijo...

Pues claro que vales, y mucho. Este proyecto llevaba tu nombre y mereces que se te reconozca. Haces un gran trabajo, de veras.
Un beso, compañero.