sábado, 4 de septiembre de 2010

Los hombres que usan el término "feminazi"

¿Se han dado cuenta del éxito que tiene la palabra "feminazi"? Se usa mucho. No es un término de esos que se crea por medio de una ocurrencia (maldita, en este caso) y que sale despedido de la boca de un borracho al que su mujer acaba de echar de casa desde la barra de un bar y, al final, acaba extendiéndose por todo el país. Que va. La palabra la inventó Rush Limbaugh que es un periodista norteamericano de ultraderecha. No utilizo a sabiendas el término "neoconservador" o "ultraliberal". No. Limbaugh, como muchos otros en su país y en el nuestro, es simplemente un ultraderechista. Un extremista de tres pares de cojones. Hablemos claro.

La ultraderecha tiene uno de los rasgos más interesantes y apreciados de la política de expansión dentro de los medios de comunicación: la fidelización de un nicho. Sí, queridos amigos, en un panorama fraccionado entre los medios tradicionales e Internet donde hay cada vez más canales de comunicación es bastante interesante saber que si uno abre un portal, una radio o una cadena de televisión podrá contar con un 2 o un 3% de fieles consumidores que, si escuchan lo que quieren, no te abandonarán jamás. Es más, hablarán bien de ti, te defenderán a capa y espada. Ya se habla, desde la cuesta de Génova hasta la Calle Ferraz de ese grupito de personas llamadas "frikis de Intereconomía" como si de una nueva tribu urbana se tratara. El éxito de este nuevo filón se demostró cuando la simpática cadena cedió espacio de su propio plató para abrir una cafetería, un lugar de reunión, para todos sus espectadores. ¿No es una monada? Algo así como la Casa Pound de Roma pero en versión sandwich mixto y café, de merienda...

Feminazi. Qué facilón y que sencillo de recordar ¿verdad? Limbaugh lo comenzó a utilizar para criticar a las dirigentes feministas, para tacharlas de "fanáticas", para decir que estaban "en  contra del hombre y a favor de su aniquilación"...es curioso cuando el propio Limbaugh es un radical rabioso que ha aplaudido el recorte de libertades que suponía el "Patriotic Act" y celebró con hurras y vivas que la administración Bush suspendiera las garantías de los presos del Campamento X sito en la Bahía de Guantánamo.

Como se esperaba el término "feminazi" ha calado bastante hondo y ya es un término de uso común. Da igual que sea bochornoso, indigno y peyorativo porque, términos como estos, que salen de las entrañas mismas del monstruo de lo políticamente correcto: como no podemos decir "machorras", "putas" o "cerdas" (aunque esos términos si valen para García Serrano) para referirnos a las feministas nos sacamos de la manga un término nuevo igualmente execrable pero que contenga la palabra "nazi" que da a entender que todo lo que venga del feminismo.

Sólo alguien con la boca muy sucia podría utilizar una palabreja como esa que pretende establecer vínculos semánticos entre el feminismo y el nazismo. Pero, la verdad, sólo alguien que tenga un cerebro pequeño, podría utilizarlo alegremente y así permitirnos saber de su estado general moral y de su visión del mundo.

El término "feminazi" ya vale para todo. Por ejemplo:

-Demostrar una profunda frustración sexual: si las mujeres no te quieren no es por tu culpa es por culpa de las feminazis que meten ideas absurdas en las cabecitas de las mujeres para que estas se nieguen a acostarse contigo. La Conspiranoia ha llegado, por tanto, hasta los asuntos de alcoba. No es que usted sea un tío que no se ducha, que se rasca los cojones en público, que es feo, que es imbécil, que es incapaz de mantener una conversación o que, sinceramente, no es sexualmente apetecible ni apareciendo en un burdel con una American Express platino. No. La culpa es del feminismo que, al parecer, extiende un ideario que rechaza de plano las relaciones sexuales con hombres. ¿No son todas las feministas unas lesbianas latentes? Lo son y, por eso, repudian el sexo con hombres. El cuento, por tanto, se extiende hacia una rara y retorcida teoría: las feministas convierten a las mujeres en lesbianas y, como todas son lesbianas, pues no quieren acostarse conmigo que mi madre dice que soy un partidazo.

-Aborto y feminismo: Pues sí, no sólo es que las feministas sean unas estrechas de tomo y lomo. Son tan malas que quieren que todas las mujeres aborten. Desde hace ya unos años se vienen estableciendo puentes semánticos entre las palabras "feminismo", "Aborto" y "nazismo" de un modo sencillo: el feminismo aboga por el aborto que, a su vez, es una práctica de exterminio igual (¡IGUAL!) que la que usaron los nazis. Da igual que ese tipo de ideas sea un barullo absurdo sin pies ni cabeza. Lo importante es que el movimiento feminista sea, rápidamente, reconocido como algo peor que el nazismo hitleriano y su ideario identificado con los campos de concentración.

-Sentimientos de inferioridad: La ultraderecha suele, por razones que se me escapan, demostrar un pánico tremendo hacia las mujeres. Si una mujer consigue un puesto de responsabilidad o ser de esas señoras que han tomado la loca determinación de hacer lo que les da la gana rápidamente se ponen en guardia ante ellas. ¿Por qué? Es algo que se me escapa pero así es. El que usa términos como "feminazi" rápidamente se retrata como un tío con las mias ideas que las de un fan de la Inquisición y, rápidamente, comenzará a decir que las feministas persiguen algo así como la disolución de la esencia masculina utilizando todo tipo de medios a su alcance. No me cabe duda de que, cuando emiten este tipo de comentarios, les luce en el fondo de sus pequeños ojitos las llamas de las hogueras de Torquemada. El sentimiento de inferioridad (que también parece de índole sexual...eso es un comentario casi freudiano) se hace evidente ante señoras con cierto poder ante las cuales el macho pierde el norte. Las ministras del actual gobierno están sirviendo de ejemplo para lo que se le viene encima a cualquier mujer que, en este país, decida destacar. A mi Leire Pajín no me cae bien pero, la verdad, es bastante lamentable el chorreo del que es objeto cada vez que sale de casa. Las mujeres metidas en política sufren doblemente por las meteduras de pata que cometen pero, también, por su aspecto físico o su forma de vestir. En este caso, todas, sufren el sentimiento de inferioridad de algunos bichos.

- Teoría del "mujer-mujer": El término "feminazi" muchas veces se utiliza como una palabra que desliga a las feministas de las mujeres. Una "Feminazi" siempre será un híbrido con lo peor de las mujeres y lo peor de los hombres. Una especie de nueva entidad biológica poderosa que tiene como objetivo intoxicar a las mujeres inviertiendo el orden natural de las cosas.

El conservadurismo, religioso-político-social, retrata a la mujer como un ser necesario para la vida pero accesorio en todo lo demas. Son lo que llamó Ana Botella las "mujer-mujer". Un término apasionante porque resaltaba que, al igual que nos referimos a la calidad de una chaqueta de cuero diciendo que es de "piel-piel" o a un jarrón de porcelana china como "bueno-bueno", Botella dejaba claro que para ser una mujer completa había que convertirse en algo decorativo pero tan agradable a la vista o al tacto  como que, para poder definir su altísima calidad, tuviéramos que repetir el adjetivo dos veces. La "mujer-mujer" es accesoria, es bella, se conserva bien...y tiene un dueño, claro. Alguien que la mantiene y que la cuida. Ella, a cambio, hace un servicio mostrando su belleza y su educación (el material con el que está hecha) y se comporta como un objeto decorativo, es decir, permanece lo más silenciosa posible y, sobre todo, sólo se muestra si su dueño lo cree necesario. Si la "mujer-mujer" envejece, empeora, se muestra excesivamente o comienza a incomodar a su dueño rápidamente alcanza el status de "trasto", de molestia. Es posible que un día, llevados por la chifladura, nos compráramos un piano de cola blanco que era la alegría del salón pero...uff...comienza a desportillarse, a romperse, a dar malas notas y comenzamos a pensar el por qué nos hicimos con aquel "mamotreto" molesto. Es por ello que muchos hombres deciden adquirir otras "mujeres-mujeres". La culpa no es suya, es del objeto que no permanece bien conservado. Un asco. No es que tu hayas cambiado de gustos es que ellas han cambiado de forma...

La "mujer-mujer" además, está de acuerdo con este contrato no escrito de adquisición y pertenencia. Era feliz antes de que las chungas "feminazis" hicieran aparición en escena. Aceptaba ese papel de tontaca sin plantearse, ni una sola vez, si los términos del acuerdo eran los correctos. La "mujer-mujer" es imbécil y, por lo tanto, es mucho más permeable a ser dominada por la presencia de la "feminazi" que, utilizando su chusca y falsa palabrería, consigue meterle ideas locas en la cabeza como que no debe dejarse dominar, como que puede salir a la calle cuando quiera o, peor, puede abandonar al tío con el que se casó si es que entiende que la cosa no le satisface. El "hombre-hombre" se siente amenazado por la "feminazi" que es una "destrozahogares", una solterora amargada, una bruja, que tiene el poder, como los vampiros, de convertir a nuestra sencilla y tranquila esposa en una de ellas.

En definitiva: nada nuevo bajo el sol. El machismo ha conseguido mantenerse francamente activo e imperturbable a través de los siglos y, con otros términos, alude a las mismas formas de control de siempre. Sobre todo este asunto, además evidentemente del status ideológico y moral que muchos hombres quieren mantener en un  mundo dominado tradicionalmente por hombres (un status que no quieren perder pero que, además, beneficia a la hora de hablar del sueldo de las mujeres a las empresas y a otras organizaciones de corte moral y religioso), flota claramente la cosa sexual. Sospecho que todo tiene que ver con esos tíos que se encuentran muy bien -demasiado a gusto- con otros tíos y nada más que con otros tíos pese a que dicen que son muy machos, y se pasan toda la reunión hablando de lo malas que son sus compañeras de trabajo; me temo que todo tiene que ver con esos tíos que siempre creen que detrás de un "no" hay un "por supuesto" escondido; me temo que todo tiene que ver con esos tíos que son incapaces de pensar que las tías no se mueren por ellos como dice su mamá; me temo que todo tiene que ver con un sentimiento de homosexualidad mal digerido durante la adolescencia que les obliga a ser "hombres-hombres" para no tener que hablar de lo que tienen en su cabeza; me temo que todo tiene que ver con que las cosas sigan igual y que nada se mueva.

A todos ustedes que no tienen complejos, que viven despreocupadamente ajenos a la guerra de sexos, que saben estar, que saben comportarse, que saben apreciar a las mujeres y a cualquier ser humano que merezca ser apreciado, a todos ustedes que han criado cierta sensibilidad y preocupación por lo que les rodea también les interesa que ese término horrible y esas formas despreciativas desaparezcan. No se queden quietos porque, como dijo aquel, su madre, su hermana, su amiga o una desconocida podrían ser las siguientes en ser objeto de esa podrida máquina de desprecio. Líbrenos Thor de esos "machonazis".

Nota del Insustancial: Nina Simone canta "Ain´t Got no..." una de sus mejores canciones. En esta versión de la canción clásica compuesta por ella misma Simone pone de manifiesto su enorme potencial como cantante y pianista. Más allá de ello el tema resultó ser la reivindicación de una artista que quería rebasar los estrechos márgenes en los que se habían movido las artistas negras hasta aquella fecha dejando atrás la imagen de simples intérpretes de canciones de amor.  

viernes, 3 de septiembre de 2010

Dolor de tripas


He navegado entre dos cosas catódicas esta noche: "Pesadilla en la cocina" (el docu-reality firmado por el chef Gordon Ramsay) que emite Antena 3 Nova y el telediario de Telecinco.

Sospecho que la versión que nos ofrecen del programa del cocinero es más corta que la americana. Tengo la sensación de que tiene demasiados saltos narrativos. Pese a que el programa me gusta no puedo dejar de tener la misma sensación de engañifa que la que siento cuando me pongo a ver el SNL que emite Canal + y que nunca es una versión completa del programa. ¿Por qué? Me imagino que por ajustar las parrillas. Un horror. Antena 3 lo ha hecho con algunos telefilmes este año. El poco aprecio que tenemos por el trabajo audiovisual (que se demuestra en esta práctica y en esa manía de cambiar las versiones originales de las películas) es infinito. Como ya he dicho alguna vez no se que pensaríamos si, por ejemplo, Miguel Angel volviera de la tumba, conociera a Banksy y decidiera retocar los techos del Vaticano.

Si no han visto ustedes el programa de cocina se lo cuento: Gordon Ramsay es un chef estrella que acumula unas cuantas estrellas Michelín y que se hizo muy famoso en los EEUU por presentar Hell´s Kitchen un programa en el que dirigía una especie de GH de cocineros. El programa arrasó. Aquí hicieron una versión muy mala con dos cocineros (Sandoval y Arola) con famosos titulado "Esta cocina es un infierno"...lo que era un puto infierno, cuyos cocineros eran ex famosos, era el programa y no solo el sitio donde se hacían los platos. 

"Pesadilla en la cocina" (titulado originalmente "Kitchen´s Nightmare")  gira alrededor de la visita de Ramsay a algunos restaurantes desastrosos a los que presta ayuda para volver a ser negocios viables. Tiene un punto de sus anteriores programas (hace el papel de inglés de lengua afilada y malahostia), algo de programa de cocina tradicional (Ramsay mejora la carta y prepara platos) y un poco de ese programa en el que le hacen una casa a la gente (el equipo de Ramsay se encarga de remozar el interior de los restaurantes). 

Uno de los puntos fuertes, junto con las broncas que el chef inglés le echa a la gente y que contienen cosas como "Eres un cerdo francés" o "Este plato es asqueroso", es la bajada a los infiernos que se produce cuando el tipo inspecciona las cámaras frigoríficas: moho, comida en descomposición, cosas congeladas desde 1987, verdura y fruta que no se comerían ni las ratas más famélicas de los callejones contíguos. Un espectáculo bochornoso que da bastante asco. Un asco profundo que te quita las ganas de salir por ahí a cenar nunca más. ¿Que por qué lo veo? Soy un caso diagnosticado clinícamente de masoca catódico, es verdad, pero el programa tiene un rollo estupendo. Es divertido y, pese a que es un poco previsible, es una especie de muestra de población donde salen a relucir cocineros chiflados, camareros vapuleados, clientes con cara de asco, restaurantes mierderos...pero, sobre todo, pone de manifiesto las razones universales por las cuales se come mal en algunos restaurantes y una inquietante pregunta: ¿Cómo es posible que todavía no me haya pillado un Síndrome de las vacas locas?

En el fondo el programa te va llevando por una senda didáctica: te da pequeñas dosis de información sobre cómo elegir un sitio para cenar y, sobre todo, te enseña a apreciar la buena cocina. El tío no cocina mal y, pese a utilizar todas esas palabras ampulosas para referirse a los diferentes platos como "brillante", "estremecedor", "vibrante" o "divertido" (hace años que el marketing de adjetivos vacíos llegó a la gastronomía), hace cosas ricas frente a cámara. 

Pese a las imágenes de mal rollo, enfrentamiento o, directamente, comida podrida mostrada a cámara con planos de detalle, ya digo que la cosa siempre termina bien y que, al final todo se soluciona. 

Los telediarios de Telecinco, sin embargo, adolecen de todo eso. Esta noche José Ribagorda (con un pelo rarísimo, como si llevara una mofeta muerta en la cabeza) ha arrancado fuerte: la noticia de que los presuntos asesinos (se les olvidó lo de "presuntos" creo recordar) de Marta del Castillo no serían juzgados por un jurado popular y un incendio con víctimas en Andalucía han sido sólamente los entrantes de un menú con regusto a pánico, terror doméstico y servido con la inconfundible salsa del amarillismo más descarado. 

Luego le ha tocado el turno al paro. Pese a que mucha gente pierde su empleo temporal a finales de agosto (cosas de los trabajos de temporada en negocios de temporada) el Chef Ribagorda no ha tenido empacho en ofrecernos una noticia mal narrada, con un baile imposible de cifras (¿Ha aumentando el paro en un 42% en sólo un mes?) y montada sobre el plato (o en el plató) a matacaballo. Escenas de parados de lugares tan distantes como Galicia o Andalucía -sin rotular desde donde se habían grabado- mezcladas con imágenes de archivo de restaurantes de costa vacíos y un sinfin de cosas que, sin ton ni son, parecían estar cocinadas para servir a un fin mayor que el de dar información.

La cosa ha seguido con unas declaraciones de Rajoy sobre la continuidad del Hermano Funky Camps en lo más alto de las listas de éxitos del PP Valenciano pese a que, en la entradilla, se nos había informado de que Don Mariano había presentado a los medios un plan de 50 medidas contra la crisis de las que no se ha informado no se si porque ya sabemos todos cuáles son o porque se ha traspapelado el pedido en el ajetreo de la cocina y si nosotros pedimos carne a la brasa (brasas están los del PP, vive Alá...) nos han sacado un mal aliñado y rancio paellador con Camps que, mudito, atendía a la Selección Valenciana de Pelota. ¿Qué tenía que ver una cosa con la otra? Pues nada.

No hemos tenido respiro tampoco cuando se ha hablado del mal tiempo. Ribagorda, muy serio, ha dicho que había como quince comunidades en alerta por las tormentas pero que, estas, no habían provocado daños. Ufff, tranqui, parecía que ahí venía el típico sorbete de limón que te ponen entre el plato de pescado y el de carne para eliminar la posibilidad de que se mezclen los sabores pero...¡Uau! unas imágenes de unos camiones teniendo un choque en una carretera  narrado por una voz en off trémula que le echaba la culpa a las lluvias torrenciales que asolaban la Península nos quitó la ilusión. ¿Es que nadie le cuenta a Ribagorda de qué van los vídeos que se emiten en su propio telediario?

Y luego otra tanda de huracanes terribles, apocalípticos y grandiosos que asolaban la costa norteamericana (pese a que las imágenes mostraban a gente paseando por las playas) con un señor muy chulo diciendo: "Es bonito ver a la naturaleza actuar de esa manera". Pero ¡Nooooo! Porque de nuevo la voz trémula anunciaba que en China un corrimiento de tierras debido a una tormenta había aplastado una casa en una aldea y en Japón...¡Hostias, Japón! Me he removido incómodo temiéndome que Godzilla por fin se hubiera decidido a patearse Tokyo pero, no, en Japón había tormentas y huracanes bíblicos que se han cobrado víctimas. Específicamente 3. No digo que tres subditos japoneses sean pocos, no, lo que digo es que para ser huracanes terribles que compiten en fiereza con las plagas de Egipto tres personas...pues como que le quita la gracia cuando se puede decir: "el Huracán se ha cobrado tres víctimas pero, teniendo en cuenta, que eran personas queridas por sus familias, siempre se pagaban unos sakes a los colegas y la gente se quedaba embelesada viéndolos cantar en el karaoke o jugando al Pachinko....¡La cifra de damnificados por el huracán se calcula en 22 millones de personas que mañana saldrán a la calle disgustados!".

Y luego lo del incendio, y luego...sí, esa cosa que hacen los telediarios que es saquear imágenes de youtube de choques de coches contra casas o atracos a bancos en forma de micronoticias ("bocaditos de terror con salsa de sangre y trocitos de diente y asfalto") pero de los que nunca te cuentan ni la fecha (es decir, si el género es de hoy o es de hace dos meses) ni te nombran la fuente exacta. ¿Se acuerdan cuando Rosa María Mateo decía aquello de "Según la agencia France Press..."?

Y después hemos vuelto a la carga con la información deportiva en plan postre: sí, la selección guay, pero el cesped del campo en el que jugarán mañana...¡Ay, ese cesped! JJ Santos (que cada día parece más raro) ha dicho que, bueno, otro drama, una cosa insoportable ¿Estaba minado? ¿Escondía trampas puestas por el Vietcong de esas con estacas de bambú untadas en mierda de buey para que si te caes dentro y no te matas te infectes? ¡Pero! El cesped...la dichosa hierba: ¡ESTABA DEMASIADO MOJADA! ¡MOJADA Y BLANDA! ¡QUE PAREN LA CONFERENCIA DE PAZ ESA DE WASHINGTON Y QUE VENGA OBAMA CON LA SEXTA FLOTA Y EL TERCER CUERPO DE MARINES! ¡ALÁ NOS PROTEJA!

Según la redacción de deportes de Telecinco eso podría provocar lesiones. Lesiones a nuestros chicos de oro, a nuestros campeones del mundo, ¡A LA ROJA! ¿Es que donde vamos a ir a parar? ¿Es que en Liechtchenstein, el único país que rima con Fronkonstin, no saben organizar un partido de la selección española? ¿Es que no saben que los campeones del mundo ya sólo juegan si el balón es de oro y el campo está hecho de caviar iraní? Propongo que, de lesionarse algún futbolista español, mandemos a la Legión y les invadamos, pasemos a cuchillo a la población civil y, de paso, le hagamos un favor a los Informativos de Telecinco para que puedan servirnos uno de sus conocidos menús tan ricos en carne podrida y vísceras.

Yo hoy me voy a la cama empachado...¿Ustedes no?

Nota del Insustancial: Estaba por ofrecerles dos clásicos para ilustrar esta entrada que no son otros que "Cocinero, cocinero" de Antonio Molina o el tema de cabecera del programa "Con las manos en la masa" cantado a medias por Vainica Doble y Joaquín Sabina. Por el nivel de psicotronía de los programas de los que hablo he rebuscado un poco para encontrar "Comer, comer" temazo de la película "Chispita y sus gorilas" película infantil de 1982 dirigida por Luis María Delgado. Si no se acuerdan Chispita era el "nombre artístico" de Macarena Camacho, una niña que quisieron lanzar como estrella infantil y que fue publicitada como "La nueva Marisol" y "Sus gorilas" eran los actores prepúberes Miguel Joven y Miguel Ángel Valero que se habían hecho famosos por interpretar a Tito y Piraña en "Verano Azul". Pese al éxito de "Comer comer" y del hit "La vuelta al mundo en góndola" el trío se deshizo rápidamente no alcanzando los objetivos previstos por la disquera que estuviera detrás del invento. Macarena, según IMDB (Dato flipante), siguió en solitario llegando a aparecer en varios episodios de "Vacaciones en el Mar" para luego dedicarse a otras cosas. El dúo formado por Joven y Valero aún trabajarían juntos en "Padre no hay más que dos" (1982). Película dirigida por Mariano Ozores y protagonizada por otro dúo cómico que intentó con este título pasarse al cine familiar: Pajares y Esteso. La sociedad artística de los chicos quedó disuelta y Joven (Tito) no volvió a aparecer en ninguna producción. Valero (El Piraña) aún tuvo tiempo de rodar "Buenas noches Señor Monstruo" (1982, Antonio Mercero) junto al grupo musical Regaliz y más tarde "El rollo de septiembre" (1985, M. Ozores). Luego participaría en "La bola de cristal" haciendo el papel del Detective Mantequilla. Este año ha sido la imagen publicitaria de una agencia de viajes.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Mala Rodriguez cree que no cree (Conspiranoia alevosa)


Me gustó mucho el primer disco de (La) Mala Rodriguez. "Lujo ibérico" tenía canciones como "Yo marco el minuto", "Tengo un trato", "A jierro" o "Especias y especias" que me encantaron. A partir de "Alevosía" le perdí un poco el ritmo. La explosión de Mala Rodriguez (de pronto parecía encontrármela hasta en la sopa) y la elevación a los altares de cierta parte de la modernidad, encabezada por (El excelso-excesivo) Bigas Luna, me pareció una patochada, como si el personaje se hubiera comido a la cantante. No se. De pronto lo guay no es que Mala Rodriguez rimara bien sino que fuera un bicho raro y marginal que, por raro y marginal, encabezaría una especie de cultura de lo marginal que parecía guay resaltar. ¿No les dio la sensación viendo aquella cosa llamada "Yo soy la Juani" que su director no se había enterado muy bien de que iba el rollo?

Seguramente todo era culpa mía. El caso es que "Alevosía" no era un mal disco. No tenía el rollo del primero y, de pronto, Mala Rodriguez salía en portada como un cañonazo de señora. Un pibón que cantaba. Vale, Industria ven a nosotros. Lo entiendo.

El caso es que una crítica de esas de derribo que se marca Fernando Neira en "El País" donde la ponía a caer de un guindo despertó en mi la curiosidad sobre lo último que había hecho Mala Rodriguez. La cosa es así: si un tío tan bilioso y que se confunde tanto dice que algo es malo hay que saberlo para hacer justamente lo contrario. De hecho creo que "El País" lo mantiene en nómina para que los lectores sepan lo que hay que escuchar que es justamente lo contrario de lo que recomienda Neira....aunque, esperen. Esto no es un texto sobre Neira. Centrémonos en Mala Rodríguez cuyos dos discos posteriores ("Malamarismo" y "Dirty bailarina") son también guays.

Esta mañana he leído en Rockdelux una entrevista con la artista que declaraba lo siguiente:

"(...)Me parece que todos tenemos que creer en algo y la cuestión de la ciencia y la fe siempre han estado dentro de mi, de lo que busco. No sé, leer gente que tiene teorías, que se come la cabeza. Hay muchas cosas que no sabemos. Hacen cosas de las que no nos damos cuenta, como esos bombardeos que hubo en la Luna para ver si tenía agua. Son cosas que están haciendo y la gente aquí ni se da cuenta y eso nos puede afectar tantísimo. Creo que no tiene nada de raro darse cuenta de que somos polvo de estrellas, de que somos juntos una cosa y la ciencia lo sabe, y cada vez más la ciencia sabe que hay algo místico dentro de todo esto. La religión no es más que un "bussiness", es una industria. No va por ahí, va por otro lado, va de otra historia la cosa. Simplemente eso, no se."

Bendito guirigay el que tiene Mala Rodríguez ¿No? ¿De qué va todo esto?

En noviembre del año pasado la NASA anunció que había lanzado la sonda LCROSS contra la superficie lunar para detectar que en la Luna había agua. La sonda era eso, una sonda a través de la cual se sabría si por el material eyectado se encontraría el preciado líquido que permitiría instalar bases lunares autosuficientes.

La noticia corrió de una punta a otra de internet hasta caer en manos de gente que interpretó que la sonda era, en realidad, era una de las muchas misiones encubiertas de la NASA que tenía como objetivo "lanzar una bomba nuclear contra la luna". ¿Para qué? Evidentemente no para buscar agua, que sería estúpido encontrar agua para envenenarla con radiación, sino para hacer desaparecer las presuntas ruinas extraterrestres que Armstrong y Aldrin se encontraron en la superficie lunar.

Examiner.com, una página web norteamericana con ediciones locales en varias ciudades y que no tiene empacho en publicitar a la Iglesia de la Cienciología, llegó a afirmar que el lanzamiento del artefacto (ellos creían que era sólamente una bomba cinética de dos toneladas) tenía como objetivo plantear algún tipo de venganza contra las civilizaciones extraterrestres que aseguran viven bajo la superficie lunar.

Dicha información (erronea) fue difundida por la red a través de los llamados "exopolíticos". Por si ustedes no lo saben la "Exopolítica" es el estudio del efecto de la interacción entre civilizaciones extraterrestres y los gobiernos de la Tierra y como esa secreta colaboración altera la coexistencia en nuestro planeta. Además de esa rama coexiste otra encargada de detectar las diferentes razas de extraterrestres que viven a nuestro alrededor (y ya entre nosotros) y diferentes aspectos de sus organizaciones políticas y sociales.

El fenómeno OVNI, por lo tanto, ha evolucionado de la simple búsqueda de elementos particularmente brillantes en el cielo que pudieran ser naves extraterrestres, a la formación de grupos de bienvenida que organizaban avistamientos y encuentros con seres de otros planetas hasta esta elegante exopolítica que, al parecer, se encarga del sesudo estudio de las civilizaciones extraterrestres de otros planetas y los acuerdos entre estas y los gobiernos de la Tierra que, de ser verdad, estarían implicados en cientos de miles de casos de violación por sonda anal (¿Cuantas sondas necesitan meter en los culos de los humanos para entender nuestro organismo esos zotes interestelares?) , eliminación y sustracción de ganado (rebaños tostados por los rayos gamma de pistolas y cohetes, robo descarado de cabras y ovejas para quién sabe que tipo de prospecciones) y un sinfín de secuestros de personas y otras cabronadas por el estilo como la instalación de un gobierno de reptilianos o, dicho de otro modo, seres de otro planeta muy parecidos a los de "V" (la serie antigua) cuya cabeza (in)visible sería la de la Reina Isabel II (no me pregunten por qué).

El lío mental de Mala Rodríguez es entendible y compartido. En realidad el escepticismo es un palo porque la gente siente que es mejor creer en cosas guays (mundos paralelos, conspiraciones, laboratorios secretos, civilizaciones lejanas, energías, piedritas curativas...¡O incluso sondas anales extraterrestres!) que en la cruda realidad. Si la NASA va a tirar una bomba sobre la Luna tenemos el argumento de una película, si la NASA va a tirar una sonda (no anal) sobre la Luna para buscar agua estamos ante un artículo de MUY INTERESANTE.  Fail.

En realidad el problema es que la falsedad, las medias verdades, las mentiras etc. tienen en la red una gran cualidad: tienen la misma forma que las reales, están redactadas igualmente bien. El conspiranóico utiliza las mismas armas de edición, maneja el mismo vocabulario y se expresa con el mismo lenguaje (aparentemente) que la comunidad científica. Es decir, utiliza las mismas armas mediáticas. Diferenciar entre realidad y ficción es siempre complicado.

En el párrafo de Mala Rodríguez hay, incluso, una falacia persistente: la ciencia sabe que hay elementos místicos. No es cierto pero, en realidad, la extensión de las teorías creacionistas, el negacionismo darwiniano e, incluso, la maquinaria publicitaria de las religiones mayoritarias y minoritarias se encarga de decir que, en realidad, hay una gran parte de la comunidad científica que no niega la evidencia de que Dios, o fuerzas superiores, o energías cósmicas o cosas parecidas e inexplicables (la mística, claro) y que la incluye como una de las posibles explicaciones de la Termodinámica o la Teoría de Cuerdas. No es así, ni mucho menos.

El Diseño inteligente (que niega la Evolución de las Especies) comenzó a difundirse a través de un libro, Darwin on trial, firmado por un abogado Philip E. Johnson. Un abogado no es un científico pero, sin embargo, con el tiempo el simple razonamiento de que "todo es demasiado perfecto como para que no haya sido pensado y diseñado por la mano de un ser superior" ha acabado postulándose con la forma de una teoría científica alternativa al estudio de la Evolución y propulsada por los sectores más reaccionarios religiosos de Estados unidos para que se estudie en las escuelas.

Evidentemente mucha gente piensa como Mala Rodriguez, que la religión es un "bussiness". Lo es y, por eso, muchas religiones organizadas han preferido diluirse en un compacto frente de noticias pseudocientíficas, extendiendo raras percepciones, ampliando su control hacia ciertos foros con aspecto laico y camuflándose bajo un entramado que parece una cosa pero, en realidad, es otra completamente diferente. Ahora para hacer creer a la gente que la religión sigue siendo necesaria y útil no hace falta construir una catedral o una mezquita como símbolo externo del poder. Sólamente es necesario informar de que detrás de la tradicional y sana creencia religiosa hay toda una serie de razones "científicas" para seguir creyendo. Se trata de decirnos que los símbolos externos (rezos, procesiones, ramadanes, velos etc.) son cosas quizás algo antiguas pero que, detrás de cada libro sagrado, no hay solo la obcecación de creer por creer, la obligación de creer, la necesidad de creer hay un buen puñado de intelectuales, científicos, filósofos, psicólogos, médicos y gente con carrera en general trabajando por hacerte comprender lo incomprensible (que somos alma y somos materia, que un Dios puede ser tres a la vez, que si te inmolas te vas al cielo a disfrutar de 200 doncellas, que tu espíritu se cuela en otro cuerpo cuando falleces, que se puede hacer ver a los ciegos y andar a los paralíticos, que el vino se transustancia en la sangre del hijo de un carpintero palestino, que tus seres queridos muertos viven en otro plano de realidad a tutiplén...) por medio de un puñado de buenas razones que pueden ser medidas en un laboratorio.

Y eso es lo que nos hace "polvo de estrellas", divinidades sobre dos patitas, seres mejores que son mitad humanos pero que tienen su pizquita de dioses. La religión, la de antes, esa era para catetos que iban detrás de una imagen de una virgen cantando "venid con flores a María" lo de antes era rezar cinco veces al día mirando hacia la Meca...ahora puedes pasar por encima de eso y seguir creyendo. Da igual en que cesta de qué sitio de concentración espiritual eches los céntimos, da igual a quien eleves tus plegarias...

Lo importantes es que sigas creyendo en algo. Lo importante es que sigas creyendo que no crees. Creo que ahí es donde está el bussiness.

martes, 31 de agosto de 2010

Laurent Fignon (1960-2010): el empollón metido a ciclista.


En un episodio de "The Simpsons" Lisa decide investigar cuál es la razón por la cual los abusones de los colegios la toman siempre con los empollones. Todos los que hemos llevado gafas en el colegio y, más o menos, se nos ha dado bien eso de estudiar hemos sufrido el acoso y derribo de algún cabrón (o un grupo de ellos) que nos ha hecho la vida imposible. A veces ni siquiera es necesario ser un empollón, basta con salirse un poquito de la norma.

Siempre que alguien resalta un poco por algo (ropa, gafas, hierros en las piernas, demasiado gordo, demasiado bajito...desgraciadamente, a veces, todo junto) suele encontrarse con una especie de Frente de la Normalidad Infantil (el temible FNI) que, la mayoría de las veces, encuentra el apoyo en un Frente de Normalidad Adulta (el temible FNA) formado por progenitores y AMPAS que justifica una pedrada o una paliza con un "bueno, son cosas de chavales" que es una forma de decir "no tengo culpa de que tu hijo/a sea tan irritantemente diferente...¿Es que se cree mejor que los demás? ¿No puede hacer como todo el mundo?". 

Los sistemas totalitarios, en todos los niveles de represión posibles, alimentan esa necesidad del ser humano no sólo por formar tribu sino por hacer que la tribu sea lo más uniforme posible. Recuerden ese comentario del comandante de la Guardia Civil en "Amanece que no es poco" (José Luis Cuerda) al argentino que no se comporta como los argentinos: "¿Es que usted no puede andar en bicicleta y oler a lomo de ángel como los demás argentinos?". Antes le echa la bronca por haber llevado durante todo el invierno un sombrero "horroroso" que no le gustaba a nadie. El bueno hombre lo sabía porque "lo tenía hablado con todo el pueblo". 

Difícilmente aceptamos la diferencia. Hagamos, claro está, dos grupos: los hay que son diferentes porque no pueden evitarlo y otros que nos rebozan su forma impostada de ser diferentes. Esos últimos son francamente molestos, es cierto, lo tengo hablado con todo el pueblo. Pero ese es otro cantar. 

En los años 80 hubo un ciclista llamado Laurent Fignon. Era un grande en lo suyo. A mi, francamente, me flipaba. Me flipaba que no pareciera un ciclista: tenía el pelete rubio y gafas redondas de montura dorada. Es más, aunque era delgado (no hay muchos fanegas dedicados al ciclismo) no tenía ese cuerpo de los ciclistas, ya me entienden, ese rollo que comparten los ciclistas y los toreros. A mi padre le sacaba de quicio que me cayera bien Fignon. "¿Cómo puedes animar a ese tío?" me decía. Pero a mi me molaba verlo encima de la bicicleta pedaleando como si no pasara nada, como si los demás estuvieran subiendo el Alpe D´Huez y él estuviera en la etapa prologo...pero, de pronto, se le torcía el gesto, apretaba los dientes, se subía encima del manillar de la bici sacando medio cuerpo hacia adelante y daba un hachazo brutal. "Allez, Allez, Monsier Fignon!". 

¿Por qué lo odiaba mi padre? Primero por ser francés y, después, por no parecer un maldito ciclista. Era, claro está, diferente. 

A los franceses les caía mejor Bernard Hinault. Un héroe del pueblo. Un tío con un bronceado de pastor que parecía el vecino amable del bloque, un tío un pelo chabacano, un pelo francesote, alguien que parecía que sabía contar buenos chistes, parecía llano, sencillo, un poco gañán. El tío perfecto para enardecer a las masas de clase media. Uno de los nuestros. Frente a la humildad un tanto impostada de Hinault y al grupo de calladitos, dignos trabajadores de la rueda (Caritoux, Perico Delgado, Ángel Arroyo, Zoetemelk, Fernández, Dietzen, "Condorito" Corredor, Fernández...), hay estaba Fignon con su carita de estudiante universitario y su rollo un poco burguesito. ¿Qué hacía ahí ese tío? 

Lo curioso es que, cuando Hinault se retiró, Fignon acarició la idea de reinar en solitario pero...no. Pese al tradicional chauvinismo francés en su país le siguieron negando el saludo y la "grandeur" y prefirieron adoptar a Greg Lemond, un ciclista norteamericano criado en el ciclismo galo, al que Hinault había designado como su digno sucesor. Una sucesión un tanto accidentada porque, en realidad, se llevaban bastante a matar pero, daba igual. El pueblo había hablado y preferían a un californiano (admiro la capacidad que tienen los franceses para hacer a ciertos personajes suyos y tratarlos como si fueran franceses de toda la vida) que a un francés. ¿No era Lemond un rubiales? ¿Un guaperas? Pues sí y no porque, en realidad, parecía también un tipo agradable y campechano. El novio perfecto para la hija solterona...de hecho era tan de campo que un cuñado suyo le disparó sin querer en una cacería. El tío cazaba. ¿Se necesitaban más pruebas?

En el Tour del 89, Lemond y Fignon se vieron las caras (fue el año en que Perico Delgado salió más de un minuto y medio tarde...de no haber perdido ese tiempo seguramente hubiera ganado él pero...) . Ambos volvían a la élite. Fue un Tour a cara de perro, un viaje por el infierno de Fignon que veía como sus compatriotas preferían escribir el nombre de su adversario en la carretera en lugar del suyo. Pese a todo Fignon llegó primero a la última contrarreloj enfundado en el maillot amarillo y con 50 segundos de ventaja. Lemond se presentó con una bicicleta aerodinámica armada con un manillar que, hasta entonces, sólo se había visto en pruebas de Triathlon. Fignon y su equipo protestaron pero, en una decisión inusitada por parte de la organización de la vuelta a Francia, decidieron darle la razón al norteamericano y permitirle competir con su rara bicicleta. Perdió el Tour por 8 segundos. Cruzó la meta, se tiró de la bicicleta y comenzó a llorar. Jamás sería el mismo.

Ese año, además, Fignon se ganó el odio de los españoles y, en general, el de todos los aficionados cuando en un arrebato de mala hostia escupió al objetivo de una cámara de TVE unas horas antes de la última etapa. Al parecer el hombre estaba cansado del agobio que le supuso todo aquello. 

Desde aquel final se convirtió en un tío arisco, en un malhuele, que despotricó contra el mundo del ciclismo y clamó mil veces contra los organizadores. El ciclista parisino (una razón más para ser odiado en su país...se de capital...nos parecemos bastante a Francia) siguió con su vida, visitando librerías de viejo (al parecer era un lector voraz) y haciendo con que la cosa no iba con él, teniendo enfrentamientos con Indurain, Bugno...

El año pasado publicó su biografía ("Èramos jóvenes e inconscientes") demostrando sus dotes para la literatura y, de paso, que no era un deportista al uso o que, al menos, era un empollón metido a ciclista como sospechaba todo el mundo y reconoció que tenía cancer. Ha muerto hoy a los 50 años. Ha muerto el más veloz de los empollones.

lunes, 30 de agosto de 2010

Soul Kitchen (Fatih Akin, 2009)


De Fatih Akin había visto "Contra la pared" (2004) y "Al otro lado" (2007). Qué quieren que les diga. Las dos películas me gustaron pero, en realidad, temía que el director alemán de origen turco se repitiera más que el ajo en el campo del drama.

Me ha sorprendido que un director aclamado (por tratar temas sociales y el asunto interracial) se haya bajado un instante del carro para rodar una comedia como "Soul kitchen". ¿No era la comedia un género menor? Pues no, sinceramente, no.

Divertida y muy poco pretenciosa la película cuenta la historia de un cocinero greco-alemán que busca quien se encargue de su restaurante mientras él se larga a vivir una temporada con su novia (más alemana que la cerveza) a Shangai donde ella ha conseguido un puesto como corresponsal. En la búsqueda conocerá a un cocinero de un restaurante de tres estrellas Michelín cansado de su trabajo, a un despiadado viejo amigo del instituto que se ha convertido en un agente inmobiliario y la sorpresa de que su hermano, un delincuente de poca monta, ha salido de la cárcel y quiere que le firme un contrato de trabajo falso para que pueda beneficiarse del tercer grado. Entre medias un dolor de espalda y algunas otras cosas más.

"Soul Kitchen" demuestra dos cosas: que la comedia romántica es como el arroz blanco lo que permite mezclarla con cualquier cosa y que sepa bien y que estamos frente a la película de un director que ha decidido explorar la capacidad de denuncia de la comedia.

Me imagino que habrá quedado satisfecho: la película se lee en dos niveles y el que quiere chistes los encuentra, el que quiere historias de amor las encuentra y el que quiere alimento para el alma también.

Sin perder la sonrisa, a veces la carcajada, Akin se encarga de reírse de la clase alta alemana y sus vicios, de denunciar la terrible especulación inmobiliaria, de explorar los resortes de las relaciones familiares y de retratar la sociedad de su país desde el prisma de eso que se llama su "multiculturalidad".
Resalta no sólo el guión (tan bien construído, tan bien hilado, con todas las tramas y las resoluciones en su sitio...¡Aprende Nolan, que eres un cabrón!) sino la interpretación de todos los actores que están, como es una marca de Akim, de lujo. Me ha llamado la atención el protagonista Adam Bousdoukos, una de las protas femeninas Anna Berdeke (a esta actriz no la había visto en mi vida aunque creo que salía en un thriller de médicos titulado "Anatomia", también alemán), el actor turco Birol Üdel (fantástico en su papel de cocinero tarado) y, claro está, Moritz Bleitbreu uno de mis actores alemanes preferidos (visible en "Munich", "La lista de Schindler", "El experimento", "Llamando a las puertas del cielo", "Speed Racer", "Corre, Lola, Corre" etc) y que siempre me da la sensación de que está bien en cualquier cosa que haga.

Por si fuera poco el reparto cuenta con la presencia de Udo Kier, ese señor inquietante que siempre hace de tío inquietante, haciendo de señor alemán inquietante. Papel que, claro está, borda.

Película fina, fantásticamente bien rodada, película para ver, disfrutar y echarse un rato agradable con las andazas de estos personajes.

Si Winterbottom es capaz de darnos cada vez una película diferente no está de más que directores como Akin sigan su ejemplo y prefieran no encasillarse, concretamente, en un tipo de historia, en una forma narrativa y en una temática uniforme. Se agradece.

Nota cultural: El gran grupo para triunfadores Rajoy Division ha sacado un nuevo disco titulado "Baile, arte y ocio" donde indagan en el campo de techno, el pop, el rock y esa cosa llamada Valencia ofreciéndonos su disco más conceptual (aunque sólo sea porque todas las canciones tienen siglas por títulos). Se puede escuchar aquí. Se recomienda escucharlo en algún chiringuito  elegante de El  Saler donde pongan patatas bravas, vestido para la ocasión y con sonrisa de no haber recibido una comisión en la vida.   

domingo, 29 de agosto de 2010

Refresco veraniego.


El ordenador medio estropeado (de cuando en cuando a la pantalla le sale un mensaje de ajuste de color azul molestísimo y el teclado hace lo que le sale de las narices como esconderme de cuando en cuenndo los acentos o cambiarme la configuración) ha sido la excusa perfecta para estar lejos del blog desde que he vuelto a pisar la capital del reino.

A veces me he sentado aquí delante de la pantalla y me he dado cuenta de que no tenía cigarrillos o me he despistado leyendo el periódico un momento o me ha llamado alguien...el caso es que no he podido escribir nada de nada. También porque, desde un tiempo a esta parte, ando poco sobrado de ideas interesantes. Les ofrezco, por tanto, una lista absurda de las cosas de las que debería de haber hablado, un resumen de verano de esos fresquitos que tanto agradecen los periódicos. Vamos allá:

- Edu Galán me regaló "El poder del Perro". Es una novela estupenda, una novela total. Don Winslow narra la batalla entre un agente de la DEA y una familia de traficantes mexicanos para, de paso, contarnos porqué la guerra contra la droga es un caso completamente perdido. Desde los tiempos de Ellroy nadie se había atrevido a tanto dentro del género policiaco. En serio. Vale mucho la pena.

- J. me regaló, también por mi cumpleaños, "El diccionario del diablo". Una recopilación de textos del periodista norteamericano Ambrose Bierce papá de la sátira en su país y un tío muy interesante. J. siempre me regala libros raros por mi cumpleaños, libros que yo no compraría por iniciativa propia. Es de agradecer. En cuanto lo termine se lo pasaré a Nixon que seguro que agradece estas cosas decimonónicas.

- Fui a ver esa patraña de "Origen" y desde entonces no hago más que buscar el email de Chris Nolan para pedirle que me devuelva el dinero de la entrada. Es una de las peores películas que he visto en mi vida. Demuestra que "Perdidos" hará mucho daño a la narrativa cinematográfica en general y que veremos más bastardos de este tipo. Diálogos gilipollescos que no llevan a ninguna parte, escenas de acción largas como días sin pan y, en general, una sensación mala de que estaba frente a una película que querían que marcara una época o algo. Un desperdicio. Definitivamente no se puede estirar la idea de un corto y alargarla hasta más allá de las dos horas. La prueba: Origen consiguió que me quedara dormido en el cine. Era la primera vez que me pasaba. Me quedé traspuesto como 20 minutos y, cuando desperté, resultó que la historia estaba en el mismo punto donde la habían dejado. Que horror, señor, qué horror.

- De mi visita a Barbate saqué tres grandes conclusiones: el oro que buscan los de Odissey Explorer y el Gobierno español y que, presuntamente, está enterrado en la bahía de Cádiz en realidad hace tiempo que fue sacado de allí por los canis de la ciudad para hacerse anillos con sello tipo escudo vikingo, cadenazas y colgantes con la forma de la cabeza de Camarón de la Isla. Por otro lado estaría bien que Telecinco se pensara el hacer "Las joyas de la Corona, destino Barbate" porque, si se trata de desasnar canis, allí hay mucho trabajo. La última de todas: no por mucho comer atún de almadraba te conviertes en aquaman.

- En Portugal comprobé que el turismo español viaja con la camiseta de la selección nacional. Algunos lo hacen en plan "¿Qué pasa?" pero como los portugueses los felicitan se achantan y siguen su camino cantando el "yo soy español, español, español". Una forma como otra cualquiera de que no se te olvide la nacionalidad aunque estés en el extranjero, no vaya a ser que te des un golpe y se te ocurra despertarte pensando que eres francés o croata.

- Por cierto, la gente no quita la bandera nacional del balcón pese a que con los rayos del sol muchas comienzan a decolorarse y, las compradas en los chinos, a parecerse a la arco iris que identifica a la Gayer Nation. Tengo una teoría al respecto de que las banderas sigan colgadas de los balcones: la gente tiene miedo de que, si las quitan, los vecinos sospechen de que esperamos la inminente visita de Carod Rovira o desafecto parecido.

- Le rezo todos los días a los dioses de la música para que fulminen al cabrón que ha destrozado "Tu vuo fare americano" de Renato Carosone y la ha convertido en "pa-para-mericano". Cabrones sin corazón...

- El otro bajón estival ha sido el "waka waka", esa cosa apestosa que suena en todas partes y hace que la gente suba los bracitos e inicie una especie de coreografía dadaísta. Es horrible. Sólo digo una cosa: los portugueses cantan "7 nation army" de White Stripes para animar a su selección. No hay color.

- Me queda otro bajón musical: la canción de Bisbal para el Mundial. Si alguien entiende de que va que me lo cuente. Lo único que escucho es a ese tío aullando como si le estuvieran arrancando los padrastros del dedo gordo.

- Sigo con intensidad el circo de la cadena enemiga. Telecinco no deja de ponerme los pelos como escarpias. El otro día entrevistaron a una señora que dice tener una especie de agencia de acompañantes (creo que el proxenetismo es un delito...o lo era) y ayer por la noche salía una especie de Chucky llamado Lara Álvarez sentada entre los contertulios con un boli en una mano y unos folios en otra. Me informa mi padre que los méritos de esta menda son haber sido asistenta de Carmina Ordóñez durante un mes. Es un mal bicho y está completamente tronada.

- Telecinco estrenó un programa con una medium que era un espectáculo de feria de segunda. Hace algunos años un mago me contó que había dejado de hacer ese truco porque estaba sobadísimo, ese que se trata de convencer a la gente de que está en contacto con los espíritus. Mi primera reflexión: ¿Por qué los espíritus siempre se ponen al teléfono? ¿Es que no tienen otras cosas que hacer? ¿La eternidad consiste en sentarte a esperar la llamada de una pitonisa Lola con acento inglés? ¿Eso es todo lo que puede ofrecernos la transustanciación del alma? ¿El esfuerzo de no pecar se recompensa con ser contínuamente importunado por personas que nos quieren preguntar cosas? El rollo francamente lamentable. De todas maneras  a Telecinco le da igual porque la semana pasada estuvieron acusando a una señora de hacer vudú y magia negra...Me relamo de pensar en lo bien que nos lo vamos a pasar con los telediarios de Piqueras. ¡Oh, yeah!

- Pelis que me han gustado muchísimo: Canino, "Te quiero, Philip Morris", "Directo a la fama", el último documental de Michael Moore, Toy Story 3, Shrek 3D, El Fantástico Mr. Fox, El escritor, El Festín de Babette, Performance, The Crazies...y alguna que se me escapa seguro. me he dedicado a ver cosas que no había visto en su momento. Básicamente.

- Ah, una cosa: Por favor, que cambién las puñeteras gafas de 3D que son un suplicio para los gafotas.

- Apartado series: la última de True Blood, Me llamo Earl, Los Informáticos, Futurama y el descubrimiento de Firefly, Bored to death, Colgados en Filadelfia... tristeza por la cancelación de Better Off Ted y sorpresa ante lo poco que me ha llamado la atención "El prisionero" pese a ser muy fans de la original.


Y en esto, más o menos, ha consistido mi verano. Siento la baja calidad de las experiencias. ¿Y ustedes, que tal?

Nota del Insustancial: "Volando voy" es una de mis canciones preferidas de Camarón de la Isla y, por cuestiones que no vienen al caso, una de las canciones que más me recuerda a los sospechosos habituales.

lunes, 9 de agosto de 2010

Olvidando el paso hacia la tumba


He cumplido 36 años. Mas cerca de los 40 que de los 30. Como decía Larry David en "Si la cosa funciona" (Woody Allen, 2009): "No entiendo por qué la gente celebra el Fin de Año ¿Qué celebran? ¿Que están un paso más cerca de la tumba?".

Tranquilos todos, no se larguen. No voy a comenzar una retahila sobre lo malo que es envejecer porque es un tema con el que, me imagino, estaran todos lo suficientemente familiarizados. La frase me hace gracia porque la escribe Allen, la recita David y, en general, es completamente cierta.

Muchas veces los ciclos no se calculan por años. Lo sabemos bien los que trabajamos en mi campo que vivimos con el asunto de las temporadas que empiezan cuando uno no se lo espera y terminan, más o menos, cuando uno todavía se está acordando de que no ha ahorrado ni un sólo céntimo en vista de la renovación del programa donde trabaja. Je. Este mundo es muy cruel si uno tiene vicios como comer o dormir bajo un techo y, no digamos, si quiere permitirse el capricho de viajar por ahí con un bonometro como si fuera un pachá.

Pero tranquilos, tampoco voy a hablar de la crisis ni nada de eso porque, también, estarán todos bastante familiarizados.

Lo que quiero decir es que, hasta la fecha, he tenido una vida llena de cosas. Como si uno de esos viejos con Síndrome de Diógenes se tratara he ido acumulando todas las experiencias posibles a un ritmo criminalmente alto. Se puede decir que, aunque he tenido tropiezos y sinsabores, me lo he pasado bien y espero pasármelo mejor. Que la Ópera no se acaba hasta que canta la gorda o hasta que el techo del teatro se cae sobre tu cabeza por culpa de la mala coordinación entre el concejal de Obras Públicas y un constructor mangante.

No tengo ni idea de qué me deparará el futuro porque, como ustedes saben, profeso la religión de la MTS o, lo que es lo mismo, Máquina Tragaperras Sideral. A mi entender, la fuerza que mueve el Universo, es una tragaperras gigante, un slot machine inmenso que hace mover las ruedecitas con las cerezas y las herraduras y toda esa mierda de manera aleatoria. Unas veces te toca el premio y otras veces no te toca. Da igual lo que hagas porque la fuerza de la improvisación, la chapuza o lo que sea son mucho más poderosas que las de las cosas bien hechas. Ser bueno o malo, o regular o espantosamente idiota no tiene nada que ver con lo que la MTS te tiene preparado, sólo tienes que levantarte por la mañana y accionar la palanca...nada más.

En todo caso, y como hacía Dennis Hopper en Reborn (Bigas Luna, 1981) inicio aquí un mea culpa y digo que si alguna vez les fallé fue porque yo también soy gilipollas: Lo siento. En todo caso, si se sienten ustedes muy vengativos con mi persona, les recordaré que estoy equipado con una especie de programa interno que produce que todo el mal causado se me sea devuelto automáticamente, en cuestión de horas. Creánme si es que todavía pueden.

Pero no me voy a poner a patalear delante de las velitas de la tarta. Me voy a poner el gorrete de cartón en forma de sombrero pirata y a poner mi canción preferida. Este es un día para celebrar, ya saben, para olvidarse de que estamos un poco más cerca de la tumba. Un día para hacer buenos propósitos, nuevos planes, tomarse unas (varias) cervezas. ¿No? De eso se trata, de reírse, de acabar con esta sensación de estar bien pero a un paso de estar mal. De mirar hacia adelante, me imagino, sin olvidar el paso atrás.

Disfruten, que yo lo voy a hacer.