martes, 17 de junio de 2008

Belle



Me parece que fue hace mil años cuando Belle decidió echarse a dormir y ya no se levantó. No voy a regodearme en los detalles más fatuos del suicidio, ni tampoco en cómo su vida se convirtió en un telefilm malo y repetitivo. No la conocían y yo en los últimos tiempos tampoco, no se crean. Me costaba diferenciar entre la persona que yo conocí y en lo que se había convertido.
Hoy me han llamado para contarme que se va a celebrar una misa en su memoria. No voy a ir porque, la verdad, creo que todo lo que tenía que haber hecho por ella tendría que haberlo hecho en vida.

Fuimos juntos al colegio y la recuerdo llorando como una pequeña Dama de las Camelias cuando no le gustaba el menú del comedor; también la forma en la que se miraba las puntas comidas de las botas kickers como si debajo de ellas se abriera un abismo y el gesto que hacía para arreglarse el cuello del Loden antes de meterse debajo de un canalón para mojarse la cabeza. Obstinadamente, y ya como un pollo, caminaba hacia el siguiente canalón y luego hasta el siguiente y luego hasta el siguiente hasta que el profesor de turno salía al patio a recogerla entre zarandeos y reproches. Siempre parecía feliz después de la fechoría.


Años más tarde me contó que lo hacía para que su padre se acercara hasta el colegio a llevarle ropa seca y poder estar un rato más con él. “Me encantaba que me vistiera por las mañanas ¿sabes? No es un tío muy cariñoso y me gustaba que me diera un beso y un abrazo”.


Nos frecuentamos mucho en la adolescencia y tuvimos algún escarceo. Era de esa gente que hacía cualquier cosa o paraba con cualquiera con tal de no tener que hacer el camino de vuelta a casa sola. Se le notaba en la forma en la que te decía eso de “el último cigarrito y luego te vas…bueno, te vas si quieres, que seguro que no quieres ¿no?”. Luego se te pelaba el culo sentado en el portal mientras la escuchabas contarte sus historias con la cabeza echada sobre el hombro.



Excesiva, tremendista, enganchada al malromanticismo, Belle se largó rodeada de todos los tópicos escritos en todas las canciones desde 1950 hasta hoy. Hoy mucha gente dirá que “era demasiado sensible para este mundo”, que “era una persona muy especial”, que “tenía sus cosas pero que era encantadora”…hoy mucha gente dirá muchas cosas y todas buenísimas porque también nosotros somos demasiado sensibles para este mundo e incluso tenemos nuestras cosas como ese detalle sin importancia de ser unos hipócritas. Nada, pelillos a la mar. Vámonos todos a la mierda, un rato. ¡Cuanta compasión! ¡Y qué a destiempo!

Nadie dirá que en los últimos tiempos la incómoda visión de Belle se había convertido en un espejo cóncavo en el que muchos nos miramos previendo el futuro, que llevaba escrito en la frente eso de “echa el freno o acabarás así” y que, joder, era una molestia cruzártela, que se te agarrara al cuello en los bares, que se te adosara a la mínima. Que todo a su alrededor comenzaba a ser demasiado conocido, demasiado siniestro y que no hicimos nada por afearle ninguno de sus demenciales hábitos cuando ya era una broma chunga de sí misma.




Al igual que si estuviéramos frente a un edificio en llamas, dejamos que Belle ardiera hasta los cimientos. La destrucción tiene algo de hipnótica y paralizante que te impide dejar de mirar o hacer algo para evitarla.

Yo sólo quiero acordarme de cuando Belle era pequeña seguramente porque esa bobina en super 8 que es la memoria me devuelve una imagen suya que consigue enjuagarme la conciencia y garrapiñarme los recuerdos.

Me gustaría decir eso de "Estés donde estés, que seas feliz" pero prefiero que las paridas las digan otros, si estuvieras viva hoy te pitarían los oídos.

3 comentarios:

Miss Fruslerias dijo...

Qué gozada.

Lilith dijo...

¡Hola! Tu blog promete, pero creo que tus textos se merecen un mejor contraste entre el fondo y el color de la letra, ¡¡tengo que seleccionarlo todo para poder leerlo!! XDD

El Gran Faroni dijo...

Gracias por tus palabras,

Desgraciadamente somos unos manazas con el tema de la edición HTML y el diseño pero, dentro de poco, solucionaremos estos asuntos dándole otro rollo al blog que ese verde parece de pub irlandés falso.