jueves, 6 de marzo de 2008

¡Hablame corazón!

Fantasía nº186: la compañera de estudios sexy a la que le mola Star Trek...

Hace un momento que un amiguete me ha contado por teléfono que otro amiguete ha escuchado en la tele o no se donde (o sea que bien pudiera ser una leyenda urbana) que a Kira Miró (por cierto, un trozo de pan) le han preguntado por el canon digital y la muchacha ha contestado con un "¿Qué es eso?".

Hace un momento, en Pasapalabra a Yvonne Armand (una famosa mexicana) le han preguntado por países limítrofes con Estados Unidos y ha dicho: "Italia". Luego se ha justificado diciendo que la palabra "limítrofe" no se usa en México. Era tarde porque ya estaba escribiendo esto.


Su reino no es de este mundo...



En esa misma línea de anécdota que tiene como protagonista a una guapa (y distraida) muchacha me quedo con la de Marisa Jara aireada en su momento, hace un par de años, por el Periódico de Catalunya. Al parecer la modeluqui (novia de Manu Tenorio y Joaquín Cortés, entre otros) se encontraba con este último en una cena de alto copete en Londres cuando, entre los invitados, descubrió a Mick Jagger. Salió corriendo despavorida, le pegó dos besos al cantante de los Stones y en un perfecto castellano con acento andalú le dijo: "¿Chiquillo, pero tú que haces aquí?". Marisa, toda una Hembra Alfa, no es que fuera muy fans de Mick...simplemente pensaba que alguien había invitado a la boda al hermano feo de los Hermanos Calatrava. Que, por cierto, es una frase llena de enjundia: ¿Identificar a uno de los Calatrava como el feo quiere decir que el otro es el guapo?


The Rolling Stones: The lost sessions




¿Tienen las mujeres/los hombres, que están buenos que tener bagaje cultural? ¿Conversación incluso? ¿No nos resulta engorrosa la gente guapa e inteligente? ¿Y si además de todas esas virtudes son además buenas personas de mirada limpia y alma serena? ¿Que hacemos con nuestros hijos feos pero licenciados? ¿Despeñarlos en plan espartano? Digamos que hay una pirámide del ligoteo similar a la pirámide alimenticia...¿En que escalón de la misma quedan los normalitos? ¿Y los feos? ¿Y los Hermanos Calatrava?

No he entendido muy bien nunca la pasión de los actores porno españoles por poner su vida en letras y firmar libros autobiográficos. Siempre me pregunto que no hay manera de sacar tiempo para hacerlo todo: zumbar como un martillo neumático y escribir como, yo que se, un Salinger. No es justo, joder. Me come la envidia, en realidad, no se crean.

Ahí está el secreto de que Cesar Vidal escriba 15 o 20 libros al año. ¡Solo escribe! Si además fuera un adonis...bueno, viendo lo que escribe, lo mejor es que fuera un puto Adonis. Es verdad, también los hay feos y despreciables. Qué cosas. Cesar Vidal es un reflejo de su prosa en realidad, como Juan Manuel de Prada (¿Y ese "de" aristocrático? ¿Será suyo?) que es también de belleza decimonónica, por decir algo. También se merecería ser un Paul Newman viendo las cosas que escribe, por compensar las fuerzas del cosmos. Por cierto, un inciso, el señor que posa a la izquierda es el propio Vidal travestido en terrateniente norteamericano de pacotilla y no el gran cantante country Sleepy LaBeef. Al parecer el historiador barra periodista barra tertuliano barra ensayista barra periodista barra neoliberal barra nosecuantos perpetra -o perpetraba, porque ya les digo que de estas cosas me estoy quitando- desde Cadena 100 (la emisora juvenil de la COPE) un programa llamado Camino al Sur donde desgrana lo mejor de la música sureña norteamericana (pausa para reir) dando muestras de que efectivamente se puede ser feo y no saber para donde está canteado el viento. Como no quisiera extenderme les dejo aquí el link del programa para que saquen sus propias conclusiones.

A Wendy Guerra le pasa pero al revés...poetisa, novelista, actriz a la que le mola el rollo de hacerse fotos eróticas y posanderas (de posar) que, de por sí, le hacen la promoción de sus libros y lleva hasta sus últimas consecuencias eso de que la literatura es un acto de puro exhibicionismo. En su justa medida, la prosa y el verso de la Guerra palidece frente a su belleza, que es una forma fina de decir que ha confundido su profesión, o al menos dos de las anteriormente citadas.


Ehhhh...estooo...venía a hablar de Faulkner...

Y es que no se puede, porque los tíos somos un poco iguales...sí, efectivamente, queremos ser guapos y además como megaintelectuales, ganar cuerpos y mentes, vaya. Y eso no. Mira, ahí está Julio Medem que profesa la religión del cine de auteur y se hace fotos estilo "anillos de presumir" o Ray Loriga con sus tattoos y sus Harleys o Espartaco Santoni (Q.E.P.D.), playboy oficial del desarrollismo, que escribió una biografía maravillosa donde aseguraba que el Madrid de los años 50 era todo optimismo e ilusión... demostrándonos que ser guapo te permite no solo estar por encima de la dictadura de la moda y haberte pasado toda la vejez con un pañuelo de piratón caribeño en la cabeza regentando un chiringuito marbellí llamado el Coco-Loco si no también estar por encima de las dictaduras militares.

¿O sea que dice usted que mi talento se ha ido por ahí, Madre?


¿No será que los guapos, los rabiosamente guapos viven en realidad en un mundo completamente alternativo?
Por si les hace gracia el tema, y para que vean que el tema de los empollones sexys va camino de convertirse en una parafilia les recomiendo que le echen un vistazo al blog: http://babeswithbooks.blogspot.com/. Y es que el mundo se ha vuelto completamente loco.

1 comentario:

CARLOS CLAVIJO dijo...

Grande el post. Te relinkeo y cito en mi blog. Esas chavalitas leyendo, mmmm!