jueves, 30 de abril de 2009

Recomendaciones a la orilla del mar


El sol que pegaba esta tarde en la Malvarrosa era como de Super 8. Abres una ventana de un hotel de Estocolmo miras hacia afuera y entiendes el existencialismo y a Bergman, te das un paseo por la Malvarrosa a última hora de la tarde y comprendes a Sorolla a la perfección. Vuelta al dulce exilio mediterráneo y vuelta a las preguntas:

-"¿Si yo fuera el Presidente de todo esto me dejaría comprar por cuatro trajes chuscos...de Milano o pondría mi listón mucho más alto? ¿Estaría dispuesto a arriesgarme a perderme este tranquilo paseo para dar con mis huesos en chirona o en el descrédito?". ´
Cuestión de gustos, ni de coña cambio yo la posibilidad de acabar en el Penal de Picassent con Miquel Ricart si puedo tomarme una caña en el Cabanyal y una ración de esqueixada. Estoy familiar y francamente costumbrista, de extraña rehab...

Raquel me ha preguntado hoy si no me siento extraño con tanto viaje y le he dicho que no, que nunca fui más feliz que cuando vivía de hotel en hotel. Se ha quedado mirándome con esa cara que pone ella de "otra vez tú y tu necesidad por editorializarlo todo", es una cara difícil de captar pero interesante de ver, como la aurora boreal. "Además estoy tranquilo porque aquí también insisten en llegar las buenas noticias" le he dicho.

La semana que viene hacemos las fotos de promoción para el estreno de "El Divo" (serie de ficción dirigida, producida y escrita por Carlos Clavijo) y ya me han pedido los cambios para el "Proyecto de Primavera" (nombre de trabajo) que estoy ultimando con La Pierna audiovisual y que tengo muchas ganas de que salga adelante y el señor de los dineros diga "OK". Todo es esperar y es mejor estar esperando aquí, a la orilla del mar o casi (en realidad esto es más huerta, dicen, pero me lío mayormente con casi todo).

VU87 batiendo records de audiencia en la TDT y ya es el programa más visto de Antena 3 Neox, es el programa en el que estuve trabajando...lo podéis pillar, con todos los episodios de la nueva temporada en este enlace. AQUI. A la derecha encontraréis un calendario con fechas de las emisiones, sólo tenéis que picar y lo encontraréis.

Mientras tanto no dejo de descubrir cosas atrasadas que dan gustico:

-Estoy leyendo "vicios ancestrales" de Tom Sharpe, no es lo que se dice una novedad pero es tan buena, por lo menos, como "El bastardo recalcitrante". Es uno de mis escritores favoritos y me temo que su aura de best seller no le ha ganado las simpatías de la crítica pero a mi me hace reir con todos esos chistes de señoritos ingleses completamente desquiciados...¿Alguien puede decirme por qué seguimos opinando mejor sobre el drama que sobre la comedia?

-Por fin he podido ver el último episodio de la serie "V". Lo juro, jamás había visto el episodio 24 de la saga y, por fin, hoy me he dado un respiro y lo he terminado de ver...les cuento, el día que emitían dicho episodio mis padres se empeñaron en llevarme a una boda de alguien y la cosa se alargó. Después de la tira de años cierro otro círculo...oh, yeah. No voy a hacer juicios de valor sobre una serie que, seguramente, jamás tuvo que hacer una continuación de 19 episodios sobre los cinco originales que eran "del cagalse" de buenos, me parece un ejercicio absurdo de nostalgia...eh, vale, ver el episodio 24 de "V" es un ejercicio de nostalgia pero, sinceramente, esperar revelaciones del mismo hubiera sido absurdo. Cosas a favor: no me acordaba de que las extraterrestres estuvieran tan sumamente mollares. O, en ese momento, con 9 o 10 años no me pareció un motivo de interés.
-He descubierto también cosas a las que no me engancharé: "United States of Tara" la serie producida por Spielberg y escrita por Diablo Cody. Me resulta un poco aburrida y no le pillo el punto pese a que sale Toni Colette que, lo siento, pero me da un morbo cercano al infinito. Definitivamente tiro la toalla con "Gossip girl" y no quiero volver a oir hablar de "Eli Stone". Mantengo mi fe, sin embargo en "Mad Men" y en "Fringe" pese a que su ritmo a veces es un poco lento.
-Como estamos con cosas viejunas quizás deberíais de echarle un vistazo a "Allo, Allo", una vieja serie de la BBC que aquí emitieron las autonómicas en los 90 y que es descacharrante. Desde que la vi no puedo experimentar más que una carcajada cacda vez que alguien se pone a hacer el saludo fascista.



-Para cosas nuevas e insolitas el documental "Man on wire" que cuenta la hazaña de Philip Petit, un funambulista que el 7 de agosto de 1974 colocó un cable entre las Torres Gemelas y se puso a hacer piruetas. No soy muy de circo pero me ha parecido de una escalofriante belleza, una especie de canto a la juventud y al tiempo perdido...aquí el trailer.







Esta tarde nos hemos escuchado del tirón "La terra es plana" un disco de Quimi Portet de hace como cuatro años, simplemente brillante. Era la parte más interesante de El Último de la fila o, por lo menos, eso creo. Aquí os dejo un vídeo del primer single de su primer trabajo en solitario "Hoquei sobre pedres". Él ya hacía música de mucha calidad (en catalán) antes de Antonia Font. La canción se llama "La Rambla".







Lo siento pero tengo un déficit enorme con la música en catalán y ninguno de los grupos más famosos (Sopa de Cabra, Els Pets, Saü...) y no porque cantaran en catalán (con la cantidad de música que consumo en italiano, francés, italiano, inglés o español...) si no porque nada me había parecido excesivamente interesante hasta este solista o al grupo pop mencionado. De hecho el gran Silvio Fernández, ese rockero sevillano tan grande, nos demostró hace años que se puede cantar en cualquier idioma, incluso en una mezcla portuaria de italiano y español y quedar elegante y pintón como en este temazo que se titula "La Ragazza del elevatore"...

Silvio es uno de los descubrimientos viejunos de este año...y no digais que es un "FREAK" porque esa es una palabra que sólo puede decirse entre iguales del mismo modo que "Nigger" solo puede ser utilizada " de noir a noir".

Finalizado el episodio de hipocondria (volví de la reunión con Grom, Edu Galán y Fran Nixon con una especie de cepa de gripe porcina que he arrastrado hasta aquí pero todo bien porque al final no me estaba muriendo)) he asentado mis reales de nuevo en el Mediterráneo a la espera de vientos propicios que no tardarán en comenzar a soplar. Mientras tanto solo puedo hacer una reflexión: prometí no hablar de mi mismo cuando comencé a escribir este blog pero, a estas alturas, todo el mundo sabe que soy de esa clase de personas que se traicionan contínuamente así mismos. Disfrutad.

martes, 28 de abril de 2009

Leonardo Dantés no llevará flores a tu entierro



Me pregunto si Paolo Vasile no debe de andar ya con los estados alterados al estilo de la Norma Desmond de "Sunset Boulevard" (1950, Billy Wilder). Me lo imagino como aquella vieja estrella del cine mudo que, incapacitada para aceptar que los tiempos habían cambiado, decidió encerrarse en su destruída mansión para esperar la muerte y acordarse sólo de los viejos tiempos. La escena de la partida de bridge, en la que también estaba un avenjentado Buster Keaton haciendo de sí mismo, bien podría ahora recrearse en cualquier sala de juntas de la cadena de Fuencarral pero sustituyendo a las estrellas americanas por Valerio Lazarov, las Mamma Chicho y, quién sabe, si Jordi LP.

Esta Semana Santa recordábamos un momento cumbre en la historia de Telecinco: Carmen Russo bailando junto a Nelson de la Rosa (el hombre más bajito del mundo) en el programa "La Batalla de las Estrellas", literalmente planeando entre la enormidad de los pechos de la italiana y siendo entrevistado por Bertín Osborne a posteriori que lo llamó, como no, "gorrión". Los buenos tiempos jamás volverán.

Vasile ha apostado por Sardá para salir de la crisis. Sardá ha vuelto sin pulso, con un Crónicas Marcianas semanal que ya no gusta. Es normal...han pasado cuatro años y este mercado ha sufrido el mayor vuelco de su historia, de hecho el catalán vuelve en estado de catatonia profesional, sin aportar nada más que aquello que ustedes saben y lo hace en una cadena que sufre de sardonismo rábico, esa sonrisa rictus que se les queda a los infectados por rabia perruna, es decir que sonríe mucho pero que nadie sabe por qué. No se puede sonreir porque la gestión de la producción ha sido pésima, los intentos por eliminar a la competencia han acabado por perjudicarlos y, sobre todo, se ha cortado las alas en la red. Recordemos que Vasile prohibió a cualquier página reproducir clips de sus programas eliminando así gran parte del efecto viral que El Rellano, Youtube, yonquis y un largo etcétera de páginas tienen entre la muchachada.
Combatir con las mismas armas que en 2004 a una audiencia que, los viernes, se divide entre el circo DEC (¡Ahora con más monetes en su fórmula!) y Callejeros, que es al reality lo que Muchachada nui es a los programas de humor es como intentar combatir a los tanques alemanes con lanceros polacos montados a caballo: un épico desastre de proporciones inimaginables. Ahora, además, Mercedes Milá abandona el barco. Lo hace a tiempo porque ya tiene en parrilla dos programas más: uno en el que ejerce de Rottenmeyer y que se llama "Diario de..." y uno en el que ejerce de "madre amantisima" para con el concursante y para con el "forero militante" (famosos se han hecho esos mensajes cifrados a gente que se hace llamar "Senador Palpatine" o "Gato encerrado") y de "Maitresse sanguinolenta" para con el equipo técnico. Una cosa, esta última, sonrojante para los que trabajamos en el medio. Ya es sospechoso que una cadena nacional encargue a una sola presentadora tres espacios...

La falta de ambición es una de las cosas que acabará con la televisión, su incapacidad para afrontar que, en realidad, los tiempos ya han cambiado y que Javier Sardá o Mercedes Milá ya no están para hacer un programa de masas y deberían de enseñar lo mucho que saben es espacios más pausados y más interesantes. A veces me he pregunta donde estará aquel tipo que hacía unas entrevistas fantásticas por la radio...me temo que ahora ejerce de fantasma en los pasillos de SER Barcelona...no es de recibo que los profesionales del medio acaben en programas mediócres cuando podrían dirigir un programa al estilo de Larry King en CNN. ¿Alguien lo ha visto? Es un viejito con ojos de sapo que sólo necesita un buen entrevistado y una línea de teléfono. Da pena que aquí prefiramos extinguir cualquier formato (Saturday, Siete sillas...) por una incapacidad manifiesta para dar el relevo y reconocer ante el espejo que después del mudo viene el sonoro y, mientras tanto, hemos pasado del color a la alta definición.

Mientras tanto una nueva generación de espectadores se refugia en Internet y ya no enciende la tele, ve películas, consume documentales y prefiere las series extranjeras ante el "que inventen ellos" proclamado por las cadenas del país. Las grandes cadenas del país que se esmeran ahora por ofrecer "formatos para TDT" confundiendo de nuevo medio con mensaje. Me pregunto qué pensarían de esto Marshall McLuhan y, claro está, Norma Desmond. Mientras tanto: una generación de profesionales se debate entre ronquidos como un pez fuera del agua y otra se muere de puro aburrimiento.

domingo, 26 de abril de 2009

Atención: Gorrinos mutantes sueltos


En el manual de propaganda nazi de Goebbels seguramente falta un aviso a navegantes, justito al final, que dijera algo como:

"Recordad que las personas está más predispuesto a creer una mentira que puedan comprender que una verdad que no quieren aceptar...así que no os preocupéis demasiado".


Sólo así podría explicarse cómo es posible que mucha gente reciba hoy un e-mail parecido a ese de ahí abajo y corra a reenviarlo a toda su lista de correo con un aviso que diga: "Al loro mirad qué fuerte lo que me ha enviado un amigo desde México". Sería algo como esto:



"Estimados amigos,


Soi un medico de un ospital de Mexico D.F. y quiero informarles a todos ustedes de la situacion que en mi pais se esta vibiendo por culpa de la peste pórcina. Las noticias no dicen nada pero hinbestigo desde hace mas de quince años este brote y puedo asegurarles que es bastante más grabe de lo que puedan creer. Dicen que no ha avido mas de veinte muertes pero de verdad que ya hay muchos mas y que tenemos los congeladores de la morgue completamente a tope. Les cuento esto cuando los militares han tomado el control del ospital. Si los calculos del ministerio de salud en el que trabaja uno de mis ermanos es correzto es posible que las personas afectadas por el birus de los cerdos muten en terribles zombis que asaltaran las guarderías para llebarse a los bebos y bebas y poder asina comer su carne tierna.


Nos engañan en todo! No krean en nada! podemos morir miles! compartan esta hinformacion con sus familiares y amigos! Recen mucho y sean buenos px a lo mejor el fin esta muy cerca. Yo rezo por todos ustedes. Adios.


Cientos de miles correos "hoygan" como este pasaran de mail en mail (seguramente acompañados de un powerpoint con algunas reflexiones propias de imbéciles pero adjudicadas al Dalai Lama y decoradas con fotos de gatitos con corbata y de amaneceres de ensueño) y no serán más que el reflejo de los rumores, de las que nos provee siempre la típica Hoygan Press, en forma de noticia y que a estas horas inundan toda la red sin que haya duda de donde han salido. Aquí están mis preferidas (gracias a Absence por ponerme en la pista):


1. Obama quiere provocar un Golpe de Estado en USA y ha lanzado este virus de laboratorio para declarar la ley marcial en Estados Unidos.


2. Asunto chemtrails: ¿Veis esas estelas de gas que dejan los aviones? Pues olvidaos de la absurda explicación "oficial" de que son inofensivos...en realidad nos fumigan con todo tipo de virus. (este se parece bastante a la vieja leyenda urbana ochentera que aseguraba que Bayer fumigaba los colegios con avionetas cargadas de piojos para asegurarse la venta del Filvit).


3. Los Iluminati (una malvada secta que trabaja para el establecimiento del Nuevo Orden Mundial o NWO) está detrás de esta operación para eliminar al 80% de la población mundial.


4. La OMS quiere dar salida a todo el Tamiflu (el medicamento que servía para combatir la Gripe Aviar) y ha creado esta epidemia para colocárnoslo.


5. El G-20 acordó crear esta "falsa noticia" para que la gente no proteste por la crisis económica.


6. Al-Qaeda ha propagado la peste porcina a sabiendas de que no hay gorrinos en los países árabes.


Da igual que mañana mismo se encuentre la solución al virus o que los menos de 200 casos en todo el mundo no pasen de esa cifra (a estas horas) porque la historia de la Peste porcina (swine flu, en inglés) ya formará parte del imaginario colectivo. Es más, da igual que dos o tres científicos o médicos publiquen un par de artículos sobre la naturaleza del virus y una explicación plausible sobre su propagación y su paso al ser humano porque, en realidad, a nadie se le podrá pasar por alto que la explicación de los señores de la bata se le escapa en gran parte.


¿Y por qué? Las historias de buenos contra malos siempre son más entretenidas que las aburridas explicaciones de un tipo con bata. Así de sencillo. Por eso "Expediente X" será siempre más popular que un documental divulgativo.


Nos negamos a entender algo tan sencillo que como que la naturaleza de cuando en cuando se rebela contra nosotros haciéndonos más o menos pupita más que nada porque A) somos vagos B)Queremos seguir pensando que la naturaleza es armónica e idílica y que formamos parte de ella. Lo primero es una verdad como un templo y, lo segundo, bueno para lo segundo sólo hay que mirar hacia atrás y plantearse cuantas acampadas a las que nos hemos apuntado para disfrutar de eso tan guapi de escuchar a Barricada con un cassette de doble pletina y apurar cuatro porros y cinco litronas se acabaron convirtiendo en una versión cañí de "The Blair Witch Project". No digo más.


La ciencia se empeña en darnos malas noticias porque la realidad suele estar repleta de ellas y, como solución, nos pide un poco de tiempo para buscar un remedio frente a la Conspiranoia que nos ofrece una explicación fresca y cristalina de lo que está ocurriendo ("el virus está creado en un laboratorio ultrasecreto"), un culpable (Iluminatis, Barack Obama, ONU, OMS...) y una clarísima solución: sacarles la vacuna, que previsiblemente han creado para no ser afectados, a golpes. Ya ves: siempre será mucho más fácil linchar a un Presidente para lo que sólo necesitas una cuerda resistente, un árbol y una multitud furiosa que acertarle a un virus entre los ojos con un colt del 45.


Mañana será un buen día para todos los medios, para los hoygan y para los no tanto, se venderán más periódicos y subirán las audiencias de los telediarios al mismo ritmo que el absentismo escolar ("Mi Yenni mañana se queda en casa que anda suelto un virus", "Yo paso de ir al Tuto, me quedo en los billares que allí con el humazo no hay virus que resista") pero haremos muy felices a un grupo específico de población: los hipocondriacos. Sí, insustanciales, mañana acudirán en masa a urgencias y hospitales cargados de su fobia y de razones. Me apuesto el cuello a que el 90 o el 95% de los mismos han recibido un e-mail de un anónimo doctor mexicano aquejado de afasia que les prevenía de la amenaza de una epidemia global.

sábado, 25 de abril de 2009

Públicos cabrones







Por experiencia propia desconfío, profundamente, en la opinión de los estudios de marketing. He visto fracasar dos proyectos y zozobrar uno (que luego fue un éxito gracias al criterio de los profesionales que andaban al frente de la cosa) por culpa de eso que se llaman "pruebas de producto" y que, al parecer, se aplica con la misma alegría al sabor de un nuevo yogurt (bien hecho, pero no hace falta reunir a unos cuantos gañanes dentro de una sala de interrogatorios para saber qué opinan de un producto lacteo que sabe a mierda) que a la salida al mercado de una nueva revista.

Estos test se hacen de la siguiente forma: Una empresa especializada selecciona con unos criterios dignos de un oráculo (es imposible pensar que a veces lo hacen siguiendo los preceptos del famoso mago africano,"Buen Tún-Tún") a los que se les entrega un producto para que lo prueben y lo examinen durante unos días para, después, convocarlos a una reunión donde en compañía de otros potenciales consumidores puedan comentar los "pros" y "contras" de la cosa a vender. Como la gente no es tonta, ni siquiera los que son capaces de perder la tarde por una merendola y un cheque regalo de 30 euros válido para el Corte Inglés, cuando son introducidos en esa sala rápidamente caen en la cuenta de que las cámaras y micrófonos están ahí para algo y que, previsiblemente, detrás de ese enorme espejo de 4 x 6 metros hay gente que los observa.

En definitiva, pones en manos de un grupo de completos desconocidos (normalmente sin ningún tipo de formación ni académica, ni de la otra...hay que ver lo que a la gente le cuesta mantener la boca cerrada cuando come patatas fritas) todo el tejido humano y económico necesario que has necesitado para hacer un nuevo mando a distancia universal, una serie de televisión o un limpiamuebles. Tan descabellado como suena.

¿Por qué? Nadie quiere tener la responsabilidad única sobre un posible fracaso. Es mejor que, si la cosa sale mal, las culpas estén lo mejor repartidas posibles.

Trabajando en uno de esos proyectos (en el que fue un éxito) me encontré con un tipo llamado L. V. . V. es, posiblemente, uno de los profesionales más acojonantes que me he cruzado en mi vida. Uno de los días posteriores al lanzamiento de aquél pelotazo me fui a despedir de él y me lo encontré echándose un purito y bebiéndose una coca-cola en su despacho. Lo noté cabizbajo. Le pregunté y me contestó:

-"He hecho una cosa terrible, si mañana las cifras de venta no llegan a lo que he calculado es posible que me despidan".

V. había comprado casi el doble de papel del que necesitábamos para reimprimir dos o tres ediciones más sin tener en cuenta el criterio de los jefes. El mercado del papel es jodido y tiene que conocerse bien. Si haces acopio es posible que te lo comas con patatas pero, también, corres el riesgo de que si vendes como churros pierdas mucho dinero porque, de pronto, no queda ni una resma en el mercado o que, de pronto, los precios se hayan disparado...un lío que sólo V., al que vi acertar las ventas totales de una revista dos semanas antes de su salida a kiosco mirando la portada y algo de los contenidos, sabía desentramar.

Salí de la oficina cagado de miedo. Aquel tipo había tomado una decisión dejándose llevar por su simple olfato, por su criterio, por su experiencia. Muy raro en estos tiempos que corren francamente.

A la mañana siguiente V. era una leyenda y un héroe ya que sus optimistas previsiones habían sido rebasadas con creces. Imprimimos cinco ediciones de aquella revista si no recuerdo mal y se vendió hasta el último de los ejemplares. No nos faltó papel. En todo el tiempo en el que tuve el placer de trabajar con aquél tipo del puro y las corbatas "flamboyants" lo vi meter la pata muy pocas veces.

El año pasado estuve implicado en el lanzamiento de un proyecto editorial que se ha quedado en nada y que tendrá que esperar a la finalización de esta asquerosa crisis para ver la luz. Es posible que, cuando queramos lanzarlo, tengamos que regalarlo en DVD porque las imprentas ya habrán desaparecido. La única premisa que puse para embarcarme en el proceso fue no recibir ni una influencia externa de nadie que no perteneciera a la redacción. Suena ridículo pero no quiero tener que discutir con el amigo de alguien sobre el tipo de letra que ha elegido el Director de Arte o meterme en una pelea sobre si los temas de portada son lo suficientemente interesantes con el primo segundo de un comercial que, al parecer, es un lector potencial. Así fue...una pena que uno de los socios fuera, por decirlo de una manera muy suave, un ser humano defectuoso en todos los aspectos. ¿He dicho ya que todos queremos que el fracaso sea colectivo y el triunfo personal? Pues eso, yo también tiro balones fuera.

Lo normal es que preguntemos a las personas equivocadas o que nos dejemos llevar por las vibraciones de eso que se llama masa. Un error que sabían, incluso, los escritores del Siglo de Oro español que comenzaron tratando al público como "avisado" (por "culto") o "egregio" para acabar hablando de "muchedumbre vociferante" o "desocupada". Entre unos adjetivos y otros ocurrió que la Imprenta se hizo cada vez más famosa, el público más grande y, por lo tanto, más vulgar si se me permite llamar "vulgar" al público. No al de aquí, que sería imperdonable.



¿Qué loco podría querer escribir o dirigir o inventar teniendo en cuenta los criterios de alguien completamente "vulgar" contraviniendo la norma de que lo "bueno" es simplemente "bueno para todo el mundo"? ¿Alguien puede imaginarse qué hubiera sido de nuestras vidas si Cervantes le hubiera preguntado a los jaques del mentidero de la Calle del Pez sobre si el tema de su Quijote era acertado? ¿Si el inventor del chupachups Kojak se lo hubiera dado a probar a su suegra diabética? Pues seguramente que nos habríamos quedado sin dos cumbres de la cultura mundial. Nada más y nada menos.
Recuerdo una vez, en uno de estos test que un chico, al presentarse dijo: "Me llamo Periquín (nombre ficticio) y trabajo en prensa". Horror. Se les había colado ¡Un periodista! Bueno, luego con la charla descubrimos que, en realidad, Periquín tenía una furgoneta con la que distribuía el fallecido diario Metro. Aquello no fue óbice para que se declarara "un casi experto en la materia porque leo un periódico, muy bueno por cierto, todos los días" y que se dedicara a dar a los otros muchachos de la reunión una clase, y por extensión a nosotros, sobre "la importancia de poner titulares que entienda la gente llana como nosotros" y luego se lanzara a una defensa del criterio de selección de noticias del diario "Qué"...al parecer era también lector de la competencia. Sobre esas espaldas y sobre muchas otras depositamos una vez una inversión de entre 1 y 3 milloncejos de euros que se consumieron como estopa. En realidad las culpas también aquí están divididas pero, ciertamente, ver como el empuje, el primer espíritu, el enfoque, la filosofía que tú quieres aplicar a lo que haces se va viendo retocado y pervertido por un tipo que, aunque tú te quedes en paro, seguirá con su vida como si tal cosa, no puede ser más frustrante.

Todo vale con tal de que lo que haces sea entendible incluso para el más tonto de los tontos (un monstruo infernal que recibe el nombre de "Super Cretino") parece ser que es el Santo Grial de todo lo que producimos. Un pálido reflejo comercial que, además ha de ser vendido con muchos "¡Yeahs!" y otras onomatopeyas para que resulte atractivo.

Ante este fenómeno los que realmente quieren ver, leer o escuchar e, incluso, los que desearían unirse a este primer grupo se encuentran con que nadie, en realidad, se está dirigiendo a ellos. Como fan de la ración de "oreja a la plancha" (a ser posible con salsa brava por encima) reivindico mi derecho a participar de lo popular, de lo que es sublimemente patatero, de mi dosis de "Callejeros", de las novelas de Corín Tellado o Marcial Lafuente Estefanía; siempre he pensado que era erróneo pensar en que lo popular por serlo, era por definición malo pero, en los últimos tiempos, me encuentro con que ya ni siquiera se intenta capturar la atención de la media nacional si no que ya se pelea por alcanzar la atención de los que están por debajo de la misma ahuyentando no ya a los que leen a Lem, Chateubriand o Virgilio si no a los que, en un futuro, podrían estar interesados en recibir algo más que mensajes directos o directamente pochos.


Mientras que no comprendamos que "hablarle a todo el mundo" no es dejar de hablarle a otro tipo de individuo/individua un poquitín más formado es posible que sigamos empeñados en entregarle nuestro trabajo a unos cuandos desocupados que, en realidad, jamás van a consumir ninguno de los productos que se les dan a probar ya sea por desinterés o porque se conforman con muy, pero que muy poco, estando sus necesidades básicas ya perfectamente atendidas. Es como aquella vez que un cómico en ciernes, estando encima del escenario, recibió una clase gratuíta por parte de un grupo de trabajadores de los seguros a los que su monólogo les estaba pareciendo "malo". El cabecilla se levantó y le espetó al tipo: "Eres muy malo, macho, cuenta cosas, que yo pueda entender joder, cuéntame algún chiste". No es que no se estuviera riendo nadie, no es que la actuación estuviera resultando un fracaso, simplemente es que al tipo me parecía que era buen momento para dar su opinión. El cómico se quedó mirando al tipo y le dijo: "Lo haré cuando yo pueda ir a tu oficina y decirte como tienes que vender seguros". El hombre no contento con la explicación y viendo que el personal se había reído, fuera de sus casillas gritó: "Sí, hombre, después de quince años vendiendo seguros me vas a decir como hacer lo mío, listo". Al parecer hay trabajos que sí permiten la intromisión de extraños al medio y otros no. ¿No resulta francamente chocante? Tratarnos a todos como si fuéramos Peter Griffin sale muy caro. Así nos luce el pelo.

viernes, 24 de abril de 2009

Provocación pasiva/provocación activa





Hay dos tipos de provocadores: los activos y los pasivos. Los activos son aquellos que se dedican profesionalmente a decir opiniones estúpidas para que nos fijemos en ellos. Una grey poco peligrosa y, normalmente, muy plana en la cosa intelectual que sólo es feliz en el conflicto. En realidad cualquier persona con un aparato fonador puede emitir una sentencia que sepa "políticamente incorrecta" para provocar un simpático revuelo en la sala. Detritus se llamaba el personaje creado por Uderzo&Goscinny para sacar de quicio a todo quisque en "La Cizaña" y volver locos a los "locos" romanos y a los galos. Se parecía un poco al hermano (más) feo del director Ron Howard, Clint Howard. Por cierto, qué malos genes tiene esa familia...pasados los treinta se convierten en unos monstruos de padre y muy señor mío. Pero ese no es el caso, se le perdona todo a Ron que ha dirigido "Frost/Nixon", una de las mejores películas del año pasado, y también a Clint que suele bordar los papeles malrollistas.


A mi los provocadores activos, o "natos" como se les llama cariñosamente como si nacer siendo un petit bastard fuera algo chachi, me aburren enormemente. La figura del "enfant terrible", del bicho que anda sesteando alrededor de cualquier conversación para meter la cuchara y procurar que todo el mundo se fije en las paridas que está diciendo me hace bostezar. Cuantas fiestas se van al traste por la aparición de uno de estos capullos que siempre se agarran a clavos ardiendo como "tu dijiste que me invitabas y si me invitas no tengo por qué traer nada, porque si traigo algo ya no me estás invitando" para presentarse de vacío o, peor, con una botella de licor de flores del chino asegurando que a él le encanta aunque esté, en ese mismo instante, mirando a la mesa de las bebidas para identificar el Beefeater o el Bombay de algún alma cándida.


Fuera de esta categoría quedarían los personajes creados por Sacha Baron Cohen (Ali G, Borat y Bruno..."este último es el austriaco más famoso después de Hitler" según sus palabras) que son una provocación en sí pero que esperan sacarle los colores al contrario.


Ese es otro de los rasgos definitorios del "provocador nato" o "activo", que se cree la monda, el típico tío que es capaz de argumentar cualquier chorrada, cualquier minucia para demostrar que es capaz de acaparar cualquier amigable charla y convertirla en un Dunkerke casero...


Me interesan mucho más los otros, los "provocadores pasivos", la gente que, sin querer, emite unas cuantas opiniones que le parecen de lo más normal y coherente y provocan alrededor de él un tremendo revuelo. Dentro de los "pasivos" está también la gente cuyo aspecto, por lo que sea, se parece bastante al del fenotipo "comadreja" o, peor, al grupo "gente demasiado ansiosa por caer bien", o casi peor "gente que quiere demostrarte que habéis nacido para compartir el pan y la sal en materia de amistad" pero esa es otra historia porque, la verdad, nadie tiene la culpa de tener una genética que no le impediría pertenecer a la familia Howard.


Hecho el "running gag" (Howard arriba y Howard abajo) vayamos a lo completamente insustancial que es eso que es prescindible para vivir pero que, sin embargo, da gustico disfrutar y compartir: Por casualidad me he topado con una vieja novela de Giorgio Scerbanenco titulada "Los milaneses matan en sábado". La encontré mientras rebuscaba un obsequio para mi letrado Mr. Appletree, enfrascado ahora mismo en un caso de ofensas y calumnias entre una folclórica ucraniana y un ex amante pigmeo, y cuando ya había pagado al librero de viejo el ejemplar (una novela muy rara de Chandler titulada "Bay City Blues" y que me costó la friolera de 0'60 pavazos) mis ojos se clavaron en este librito publicado en una colección de Planeta de los años 80 llamada "Bestsellers Novela negra" (Muy, pero que muy, recomendable).



Scerbanenco nació en Ucrania pero se crió en Milán...curiosamente una de sus novelas fue adaptada por Carlos Saura al cine en 1993. La peli se llamaba "Dispara" y fue protagonizada por Antonio Banderas y la italiana Francesca Neri (famosa por "Las Edades de Lulú"). Si te acuerdas de la película recordarás que no era una película muy buena. Digamos que el escritor italiano mejora, un poco, cuando es leído que cuando es adaptado. El escritor se crió y murió en la ciudad de Milán y, al parecer, por la profusión con la que se emplea en comentar cosas como "Milan es la capital moral de Italia" o "las brumas de esta majestuosa ciudad" o "las honradas calles milanesas" estaba muy orgulloso de ser vecino de dicha orbe que, dicho de paso, tampoco es para tanto. Además no tiene ningún empacho en remarcar la honradez de los italianos del norte frente a los malvados "terrones" (sic) que son los chungos italianos del sur a los que no deja de catalogar como vagos y maleantes dedicados en su totalidad a actividades como la prostitución (ellas), el proxenetismo (ellos) y al tráfico de drogas (todos).

La novela se centra en la investigación de dos policías que investigan la muerte y desaparición de una muchacha que es definida así por Scerbanenco: "de casi dos metros de altura, pesaba como un quintal y era subnormal". Y eso así, siendo piadoso porque luego no faltan en todo el libro, entre palabras de conmiseración, adjetivos como "retrasada", "débil mental" o "enferma". Y digo conmiseración porque, aunque es tratada de "subnormal", la muchacha parece ser que "tenía un bello cuerpo y una cara armónica que no podrían haber copiado ni los escultores de la Victoria". El escritor tampoco tiene ningún problema en afirmar cosas como que, por culpa de su "enfermedad", la "muchacha tenía que ser mantenida bajo llave por su pobre padre porque sonreía a los hombres y con esa sonrisa se insinuaba haciendo imposible que un grupo de latin lovers no la siguiera por la calle".

Más divertido es descubrir lo que piensa Scerbanenco, una sentencia emitida por sus personajes, de la manía absurda de sus conciudadanos de no encerrar a sus parientes con problemas mentales. He aquí el poco compasivo relato:

"Hay en el mundo centenares, quizás millares, decenas de millares de familias que mantienen en su casa a sus hijos enfermos mentales o deformes, focomiélicos, con perversiones sexuales o dementes. Los mantienen en sus casas, sobre todo si son pobres o de riqueza media. Los ricos prefieren meterlos en clínicas (...) Ocultan en sus casas el motivo de desgracia, y en el fondo, de lo que consideran una vergüenza; dan la comida en la boca a muchachos de veinte años que todávía se orinan en la cama, llevan en cochechillos a mongólicos obtusos de cien kilos que todavía no han aprendido a caminar; se desangran intentando evitar mostrar su desgracia".

¿Habría que haber colgado a Scerbanenco de un pino por decir esas cosas? Pues no, porque él las decía con la compasión propia de las mujeres de alta sociedad que montan mesas petitorias o de la muchachada de colegio de pago que sale a la calle con una hucha para pedir por "los negritos de África" que como todo el mundo sabe pasan "hambre y frío". Por cierto, que la novela fue escrita por el autor poco antes de su muerte, en 1969, cuando la psicología ya andaba bastante avanzada y el humanismo también.

Machista y racista hasta la misma médula, Scerbano no tiene empacho en hablar de un cliente de un prostíbulo "tan vicioso que sólo se alegra en el lecho cuando está con una mujer rara que sea japonesa o negra" así como otras lindezas que , sin embargo, no evitaron que fuera redactor de revistas femeninas en la década de los 40 y 60...lo que refutaría bastante mi teoría de que detrás de todos esos consejos de "haz feliz a tu hombre poniéndote guapa por dos euros", "haz feliz a tu pareja aprendiendo los secretos del sexo oral"; esos artículos de profundidad sobre fidelidad y vida en común, en realidad, están escritos por tíos disfrazados con pseudónimos de mujer.


Scerbanenco en "los Milaneses matan en sábado" nos da una lección de "provocación pasiva" de esa provocación que sentimos cuando escuchamos como alguien inocentemente suelta esas sartas absurdas de mala baba como si, en realidad, no estuviera expresando nada del otro mundo...
Leyendo a Scerbanenco, tan milanés, tan recto, tan conservador y tan así como es él con toda su doble moral (no puede evitar justificar algunas actitudes como la violencia de género y un largo etcétera...), diciendo las cosas más burras como si no tuvieran ningún peso o importancia me he acordado mucho de Silvio Berlusconi e, incluso, lo he entendido un poco mejor. Eso si que es provocar.

miércoles, 22 de abril de 2009

La revolución "hoygan"


Revolución: f. Acción de revolver. Motín, sublevación contra la autoridad constituida. Cambio violento en las instituciones políticas de una nación. Giro de una pieza sobre su eje. (Definición de la R.A.E.)

Hoygan: HOYGAN u HOIGAN es un neologismo nacido en Internet con el que algunos describen de forma paródica a los usuarios que, por descuido o por presumible bajo nivel cultural, escriben en los foros con multitud de faltas de ortografía. Además de los errores ortográficos y gramaticales, escriben a menudo para pedir cosas imposibles, para solicitar regalos que nadie les va a enviar o para que les presten algún tipo de ayuda. (Definición extraída de Wikipedia.org)

Siempre que alguien habla de "Revolución" en cualquier campo pongo sus palabras en cuarentena moral. "Revolución" es uno de esos términos que, bueno, uno se imagina que viven ahora en las callejuelas del lenguaje subiendo y bajando las avenidas mientras menean un bolsito y se venden al mejor postor pese a que las intenciones de este sean, normalmente, retorcidas y malvadas.

Me temo que entre los autodenominados revolucionarios siempre hay dos grupos:
A)Los que pretenden asaltar el Palacio de Invierno para cambiar el estado de las cosas.
B)Los que pretenden asaltar el Palacio de Invierno para sustituir con efecto inmediato a los depuestos zares y hacerse con el cotarro.

Los del grupo A) suelen acabar en el exilio y con un piolet clavado en la cabeza. Un piolet manejado por un sicario mandado ad hoc por algún destacado miembro del grupo B). Los del grupo A), además, suelen ser denominados como "tontos útiles" o, en otro orden de cosas, como "carne de cañón". "Carne de cañón...al chilindrón" añado acordándome de Javier Krahe.

Si te pones a pensar hay mucho revolucionario del tipo B) en esto de la 2.0. Ya sabes: muchas personitas malintencionadas que están utilizando el momento actual de revuelo para hacerse un hueco mientras que los demás hacen el trabajo sucio. Los conoceréis porque, pese a que se les llena la boca con todo tipo de palabros sacados de manuales sobre economía y muchos hayan estudiado empresariales, odian la palabra "empresa" o "chiringuito financiero" para sustituirla por "Comunidad de blogs", "página personal" y un largo etcétera de disimulos propios del que no tiene nada que decir pero no deja de hablar.

La proclamadísima revolución tiene un enemigo: "LOS MEDIOS TRADICIONALES". Lo de tradicional suena mal, suena a viejo, a cuco, a "cerrao", a antiguo, a controlado por las malvadas corporaciones, a cosa malísima, manipuladísima.
Según los revolucionarios dirigentes (conocidos también como "gurús"...lo que confiere a esta revolución no televisada un cierto rollo religioso) los "malvados medios tradicionales" quieren evitar dos cosas:

1. Que te puedas descargar lo que te salga de los cojones sin pagar un duro.
2. Cito textualmente: "Que los usuarios sean los que generen los contenidos".

Y lo hacen por estas malvadas intenciones:
1. Quieren sacarnos el dinero miserablemente.
2. Quieren controlar la información.
Vamos al concepto 1.
Digámoslo claro: La cultura tiene dueño. Fin de la historia. Si quieres un disco, un libro o una película tendrías que pagarle un poco de dinero al señor que la ha puesto en las salas o en los estantes del carrefour y que ha sido el que ha pagado al artista de turno por su difusión pública. De pagar o no pagar depende un tejido de trabajadores que no viven en grandes mansiones y que se llaman músicos de estudio, iluminadores, carpinteros, guionistas...

Otra cosa es que los precios sean abusivos, que el sistema de distribución esté obsoleto y otras muchas cosas pero, la verdad, es que las canciones, las películas y los libros tienen dueño y que, estos, tienen la dichosa manía de querer comer todos los días y que esperan comer de aquello que han creado. Punto y final.
Si escuchas atentamente a los gurús revolucionarios sólo te podrás quedar con este argumento a favor: LA SGAE ES MUY MALA. Fin, no hay más argumentos. No entro en si la SGAE tiene que cambiar o si deberíamos de tender a un sistema público de protección del copyright pero, mientras tanto y para nuestra desgracia, sólo tenemos instituciones de este tipo que se dedican a velar por los intereses de los autores. ¿Puedes llamar "chorizo" a los herederos de Louis Armstrong por querer controlar el legado del trompetista? Pues creo que no, la verdad.
Otra cosa que puedes escuchar es esa idea de una especie de Arcadia donde la cultura, toda la cultura, sea completamente gratuíta. Ja-Já. ¿Cómo? Muy fácil. Parece que comienza a imponerse una especie de idea general de que tienen que ser las empresas privadas (desde constructoras a empresas de telecomunicaciones) las que, a modo de sponsor, paguen la producción de obras culturales para luego, simplemente, regalarlas. Oh, yeah!

Las empresas producen, con parte de sus beneficios y sus plusvalías, convirtiéndose en mecenas que desinteresadamente devuelven la cultura al pueblo...
Curiosamente son estos gurús, sobre todo uno de ellos, el que despotrica en medios de ultraderecha sobre las subvenciones públicas para con el cine patrio por sospechar que estas no son más que una sutil forma de control de la ideología de nuestros realizadores...¿Piensan entonces que las empresas privadas no van a ejercer ese control? ¿Es mejor que el dinero lo de Repsol o Movistar a que lo de el estado? ¡Pues sí! ¡Claro! ¡Así pagarás menos impuestos, idiota! ¡Porque el dinero de la cultura no tendrá que salir de tu bolsillo, pringao! ¿Alguien se ha parado a calcular qué porcentaje exacto de nuestros impuestos se destina al patrimonio cultural y cuanto, por ejemplo, a Defensa? Pues en los Presupuestos generales de este año se destinarán 922´8 millones de euros a Cultura y la friolera de 7.831 para el ejército. Echando un cálculo rápido cada contribuyente (si somos 40 millones y todos pagáramos impuestos, o sea un cálculo bastante cutre pero, oye, revelador) paga unos 23´7 euros por lo primero y 196 euros en lo segundo. Al parecer los gurús creen que las empresas privadas no controlarán a su antojo lo que producirían. Si lo piensas bien se caen de pura inocencia...

Una bonita revolución sería que la web 2.0 utilizara su presunta fuerza y repercusión en hablar de cosas como estas: ¿Cómo es posible que cada contribuyente aporte siete veces más dinero a pagar al ejército que a conservar museos?

¿Pero quién quiere hablar de una cosa tan espinosa cuando nos quieren quitar "EL DERECHO" a bajarnos cosas gratis de Internet? Venga, coño...



Vayamos al asunto 2.

Muy mal eso de que los grandes Gurús revolucionarios hablen de que el usuario es el gran "generador de contenidos". Todavía me revuelco de la risa cada vez que escucho cosas como "periodismo ciudadano". Resulta que ahora cortar y pegar noticias de periódicos extranjeros es hacer periodismo. Vamos al campo del enemigo, de los medios tradicionales: ¿Se considera a los periodistas como generadores de noticias? No, el periodista jamás debe "crear" noticias si no informar sobre ellas. El periodista que genera noticias, por ende, es aquel que se las inventa. Y eso es feo. El periodista acude al lugar de la noticia, consulta fuentes y se espera que, si no tiene la carrera de periodismo, por lo menos conozca algunos de los trucos del oficio...En palabras de ese filósofo llamado Homer Simpson: "...Internet ya había llegado a nuestras vidas y podíamos enterarnos de lo que un idiota opinaba sobre Star Trek". Nadie ha definido mejor el 98% (porcentaje evidentemente dicho porque me parece lo suficientemente catastrofista) de la presunta información que circula por Internet. De toda la bazofia en forma conspiranóica que genera la red, de todas esas paridas sobre asbesto en tampones, etarras ayudando a islamistas y, claro está, power points con presuntas declaraciones del Dalai Lama que, en realidad, ha escrito un cursi (pero honrado) trabajador de una oficina de correos de Arequipa mientras desatendía las aburridas atribuciones de su cargo y que pasa de mail en mail con vergonzosa puntualidad. Lo que, básicamente, diferencia al profesional del usuario es la fuente. Sí, queridos, las dichosas fuentes...la cercanía a las mismas pero, sobre todo, estar acogido a una cierta deontología profesional que le impide cometer según que atropellos. Vale, la deontología te la puedes pasar por la punta de la pita pero ahí está, observándote.

Pero lo que pone muchísimo al personal es eso de opinar, claro, opinar puede todo el mundo porque las opiniones son como los culos que todo el mundo tiene uno. Otra cosa es que haya culos mejores o peores pero, bueno, eso es otra historia. ¿Quieres generar contenido? ¿Un contenido que quieres compartir con todo el mundo porque te parece de vital importancia? Pues lo tienes fácil: vas a una tienda te compras un Iphone y le cuentas al personal lo que te parece rezando para que Steve Jobs encuentre tu página y se le ocurra que tu número de entradas es lo suficientemente importante como para invitarte a un simposium o charla informal en las oficinas de la empresa y, de paso, te regale uno. O una blackberry o cualquier cosa molona como una tarjeta de vídeo o una webcam...¿Le harás luego el favor de hacerle una reseña cariñosa o serás lo suficientemente fuerte para decir tu honesta opinión y que tu voz suene alta y clara?

Pues ahí los revolucionarios gurús no se ponen de acuerdo. Muchas son las leyendas urbanas sobre empresas de teleco, distribuidoras y etc. que pagan opíparos regalos a diferentes personajes de la revolución 2.0 para que estos sean mucho más cariñosos con sus productos.
Por otro lado esta especie de cruzada por la desprofesionalización de la información repercute directamente en los gurús revolucionarios y en sus presuntos nuevos medios dentros del nuevo canal de difusión que es internet de forma curiosa: Los medios digitales tienen la manía de pagar mucho peor que los tradicionales que no es que paguen tampoco de maravilla. Esto es así. El amateur puede dedicarse a poner hamburguesas en McDonald´s y, luego, escribirse una crítica sobre cine en el blog de un colega a cambio de ver esa peli gratis sin que eso repercuta en su pecunio...los que nos dedicamos a esto...pues nos gusta comer todos los días y, si puede ser, caliente. Jodido nos lo pone tanto advenedizo, muchas veces de una sonrojante incapacidad, para llevar las habichuelas a casa con ciertas garantías. Es lo que se llama "Efecto comunión". Sí, hombre, seguro que tienes una cinta de VHS en tu casa de alguna celebración familiar donde un miembro de tu clan se empeña en hacer imitaciones, contar chistes, entrevistar a las personas y pedirle al cámara que haga planos de los traseros de las invitadas...¿A que sí? Pues aunque ese familiar tuyo piense que es un humorista profesional comparado con Arevalo es un trozo de mierda humana pinchada en un palo y rodeada de moscas. Creo que el simil tiene la sufuciente fuerza gráfica como para no extenderme más en este post de por sí, francamente largo.

En definitiva, y volviendo al principio, los "hoygan" serán los que azuzen esta "revolución" de internet pensando que se hacen un favor, que serán trasladados a un paraíso "de gratis total" donde podrán seguir disfrutando de todo lo que le de la gana sin pagar un duro (excepto el dinerillo que pagan por el enganche de la línea ADSL) formando parte del grupo A) de revolucionarios. Además se les dará la VOZ, la OPINIÓN, la tierra será para ellos pese a que no tengan nada interesante que decir, nada que aportar. Da igual porque, en realidad, esto no se hace por la libertad de expresión si no por otra cosa que tiene que ver con no pagar un canon. A primera vista, claro. En el grupo B) estarán estos que, en realidad, no quieren que la cosa cambie demasiado si no que se traslade y, a ser posible, a sus propias manos. Una vez hallado su propio terreno de pasto o conseguidos los últimos objetivos militares (ser ministros, consejeros, tener una rentable "comunidad" de bloggers a los que se les paga una miseria por sustituir a los "MEDIOS TRADICIONALES") se encargarán de comenzar a filtrar la idea de que pagar un poco por esto o por aquello mejora el servicio, regula el mercado y aumenta la calidad (nunca dicen de qué) ya lo han hecho antes -lo de pedir dinero- y se les da medianamente bien. Es decir, y como decían en el Gatopardo, "todo cambiará para que todo siga igual". Será el momento de comenzar a mandar a algunos "hoygan" a clavar piolets en otras cabezas ajenas...sin duda mucho mejor amuebladas y menos ambiciosas.

lunes, 20 de abril de 2009

El día que conocí (mos) a Antonio Rico


Esta mañana he terminado de ver "Grizzly Man" (Werner Herzog, 2005). Es un documental que me ha recomendado Raquel y al que no le había prestado demasiada atención pese a que lo tenía en casa desde hace meses. La mezcla de Herzog, un director que se me suele hacer cuesta arriba, y una sinopsis que versa alrededor de un tipoque decide unirse a una comunidad de osos Grizzly de Alaska me parecía too much. Me esperaba la típica diatriba sobre el hombre bueno, el hombre sencillo que se une en comunión con la naturaleza y sus criaturas...no se, el típico rollo de director alemán molón. Nada de eso: "Grizzly man" es un documental estupendo sobre Timothy Treadwell un actor en paro que se hizo famoso por convivir junto a los osos del Parque Nacional de Katmai (Alaska) durante 13 veranos hasta que, en 2003, uno de sus presuntos amigos lo despedazó junto a su novia. Una historia de inadaptación (el bueno de Timothy había intentado encajar con todo el mundo sin conseguirlo por ser del fenotipo "demasiado ansioso", posiblemente), chifladura y estupidez no exenta del punto cómico que tiene cualquier tragedia. En realidad el documental puede dejarnos algo frío a los españoles que estamos muy acostumbrados a este tipo de locos, ya sabes: un borracho, en medio de unas fiestas de un pueblo, decide salir a la capea a torear a un morlaco de 400 kilos a pecho descubierto utilizando su camisilla de manga corta como capa. ¿Sabes esa sensación de "uyuyuyuyuyu...cuidao, cuidao"? Pues esa es la misma sensación que tienes cuando el protagonista se acerca demasiado a estos bichos comentando lo majetes que son, lo simpáticos que parecen, lo nobles de espíritu que parecen y la inmensa compasión que le despiertan. La voz de Herzog, que hace de descreído narrador, comenta en un momento en el que Tim está demasiado cerca de un Grizzly, seguramente su asesino, que lo mira: "Donde él ve la nobleza de la mirada del animal, yo solo soy capaz de atisbar la crudeza, la mirada fría de lo salvaje que nos observa como si fuéramos comida". Brillante. No solo por el retrato impresionante del protagonista si no por decir una verdad como un templo: conservemos la naturaleza pero, por favor, no perdamos los papeles.


La naturaleza es sabia pero también es brutal y hace mucho tiempo que abandonamos la cueva y perdimos la memoria de lo que significa vivir rodeado de depredadores. Muy pocos entendemos que, a campo abierto, ocupamos un puesto secundario en la cadena trófica y nos convertimos en unos mamiferos deliciosos y bien alimentados por los que suspiran todo tipo de bicharracos.


El final de "Grizzly Man" ha sido, creo, el final de un buen fin de semana. Ya he vuelto de viaje y me remuevo un poco incómodo, como si me hubieran cambiado el hábitat. Tengo el culo inquieto. El sábado, para quitarnos el mal sabor, unos cuantos visitadores oficiales de este blog se dieron un voltio por la noche madrileña. La excusa era la fugaz visita de Antonio Rico a la capital. Miss Kiddo, Carlos, Raquel, Edu Galán y este Insustancial (cada día menos Señor) bebieron cerveza y disfrutaron de un bar con grasa con precios para tiempos de crisis del que no revelaré nada más porque, la verdad, ya el sábado estaba petado. De ahí a la Calle Covarrubias, al Honky, a ver un concierto de Greenwich Village. Es una banda de versiones donde militan músicos de Los Elegantes, Paracelso y un largo etcétera. Gran concierto y copas hasta mucho antes del amanecer. Antonio Rico dijo la frase de la noche: "Dios odia a los tullidos". Y siguió: "Da vista a los ciegos, seso a los locos, cura a los enfermos de sida, fortalece piernas de los que están en silla de ruedas, quita muletas, vigoriza virtudes, revitaliza vientres yermos, levanta pichas flojas pero...¡jamás hace crecer un brazo a un manco o le repara la pierna a un cojo!". Es cierto. Dios se ha olvidado de los tullidos. Sin razón aparente.


Antonio Rico es sabio y rehuye la charla profesional para fijarse en el entorno. Mola. Es de esa gente que no quiere que sepas que sabe mucho, o algo, ni idea. Se está a gusto con él, es de esa gente que parece que ha estado contigo toda la vida y tiene flow...es decir, no se cae al segundo gin tonic, ni al tercero. Por un instante estuvimos tentados de marchar en procesión hasta un bar de enfrente que se llama "Bill Murray´s Bar". Fanatismo obliga, pero no, permanecimos toda la noche trasegando al lado de un grupo de personas que, venidas de una boda, e inadaptadas a la pista bailaban con los pasodobles metidos todavía en los oídos..."mira, uno de ellos se parece un montón a David Lynch" dijo Raquel. Y era verdad. Uno de aquellos tipos que bailaba con una rubia pasada de vueltas se parecía bastante al director americano y miraba a la juventud con melancolía, como si de un momento a otro se fuera a poner un respirador en la nariz y decir "Papaíto ya está en casa". Y es que hay gente que, sacada de su habitat, resulta de lo más intrigante.


No tuvimos tiempo de comentar la campaña del "Yes, We can" (Contra la entrevista de Julián Muñoz) más que nada porque yo ando todavía dándole vueltas a cómo comenzaron las cosas y cómo terminaron aunque, la verdad, es que habrá que diseñar algún chiflado "meme" (¡Por Alá, qué palabra más fatua!") para mantenernos un poco más vivos. Mientras tanto seguiremos intentando adaptarnos a esta selvita de asfalto que es Madrid y a sus propios depredadores...cosa que se me está haciendo un poco cuesta arriba aunque, la verdad, no tengo ningún interés en largarme a vivir con los osos.

sábado, 18 de abril de 2009

Corazón Valiente (Travolta)

Travolta es el grupo de Joaquín Pascual no el grupo de Joaquín Navarro como dije ayer...una propuesta musical entre el Cale de "Antartida" y algo de Leonard Cohen y mucho de ternura. Ahí va este temazo para esta minientrada de sábado tranquilón. Un saludo a todos.


viernes, 17 de abril de 2009

Perdedores

Nota del Insustancial: En uno de mis más que frecuentes despistes dije que no había negros en High School Musical...los hay, como se ve en esta foto. Juro que pensé que era un niño al que sus desaprensivos padres habían inflingido unas cuantas sesiones de rayos UVA.

La lírica del perdedor tiene mucho más de atractivo que la del vencedor. La del perdedor se cuenta en corros formados en los parques, en las puertas de una empresa a punto de firmar el E.R.E. y finiquito (o sea, Tocata y fuga), en las reuniones más animadas de los bares...las mejores películas son las películas protagonizadas por perdedores natos: Rocky era un homenaje a un boxeador medio sonado, su novia escurrida, un cuñado alcohólico y vago y un entrenador con malas pulgas mientras que las siguientes entregas -elevemos un aplauso por la última entrega "Rocky Balboa"- eran una puta patraña que, sin embargo nos regaló a dos grandes malos como Ivan Drago (un chiflado boxeador soviético interpretado por el actor Dolph Lundgren) y Clubber Lang (un barriobajero muy chungo al que daba vida Mr. T).

Desde aquí lanzo una pregunta: ¿Por qué gusta más "El Luchador" de Aranofsky que Rocky Balboa si van más o menos de lo mismo?

Pero sigamos...las historias de ganadores sólo pueden interesar a Disney. ¡Disney! Que ha hecho, en realidad, una pasta contándonos historias de inadaptados: Nemo era un pececito minusválido, Dumbo un orejón, Bambi un cervatillo (¿O cervatilla?) cargado con el trauma de ver morir a su madre y, por favor, Ariel "La Sirenita" quería piernas...y sospechamos que también lo otro, porque seamos serios: la reproducción por huevos de los peces parece mucho menos placentera que la de los mamiferos.

El por qué ahora las películas juveniles están interpretadas por los malos de la película, capitanes de los equipos de beisbol o fútbol americano y las malvadas capitanas de los equipos de animadoras, es para mí un misterio que me he criado identificándome con los perdedores de las películas de John Hughes o, más allá de eso, con películas como "Tobi". Algunos de vosotros sois muy jóvenes y no fuistes traumados por dicha película, me explico: "Tobi" es una película dirigida por ese terrorista de los sentimientos llamado Antonio Mercero en la que un niño con alas (¡Como un angelito de Murillo!) intentaba ser normal y acababa siendo capturado por una mafia que lo exhibía como un freak de circo en el Parque de Atracciones. Al final (¡Atención spoiler!) el chiquillo se iba volando -literalmente-con una bandada de pájaros. Yo propongo que se haga una secuela en la que "Tobi" acabe electrocutado en una línea de alta tensión o envenenado por esos señores de campo que dejan estrictina mezclada con carne de pollo o alpiste para matar a "las ratas del aire". Por concienciar, sobre este crimen ecológico, digo.

¿Por qué tanta rubia saltimbanqui y tanto cachas con chupa ochentera en las películas comerciales actuales? Y mucho más cuando el sexo, no como en las pelis de los 90 u 80 donde siempre estaba más bien presente sólo hay que ver "Risky Bussiness" (una de las pocas pelis salvables de la filmografía de Tom Cruise) o "La Mujer explosiva", se ha convertido en un tabú de tamaño industrial. Qué desperdicio de juventud, ni un cochino botellón, ni tocar una teta por encima del jersey, ni nada. Una juventud bendecida por una salud de hierro y un incomparable mapa genético que, sin embargo, prefiere parecerse a "La Tribu de los Brady" que a una pandilla de bonobos...representación esta muy gráfica y muy al pelo de "Porky´s" o "American Pie".

Ayer tarde, tras el concierto de Joaquín Pascual (ex surfin´Bichos, actualmente en Travolta...no dejes de darle una oprtunidad), en el Centre Octubre de Valencia -llegamos tarde, pero lo que vimos fue emocionante- charlábamos sobre la imagen de los jóvenes en la gran pantalla de "Kids" o "Bully" (ambas del excesivo Larry Clark) a "los 400 golpes" (Truffaut) pasando por "Colegas" (Eloy de la Iglesia), "Clerks" (Kevin Smith) y llegando a "This is England" (Shane Meadows) discutíamos sobre si es más bonito perder o ganar -en la pantalla- sobre la inmensa senda de sabiduría del perdedor que comienza cuando uno es pequeño y acabamos recordando cantaores flamencos trágicos, futbolistas geniales destrozados, cantantes de discreto éxito, artistas callejeros que emocionan a pequeñas audiencias. Convinimos en que es mejor ser feliz todos los días que vender a tus amigos por alcanzar un puesto en el equipo de Fútbol Americano. Es muy posible que sólo Hollywood piense lo contrario...eso o es que pienso así porque soy gordo y gafotas. Por si acaso os dejo con una estupenda película sobre perdedores en dos partes: "Amici Miei" y "Amici Miei II". Y esta canción sobre el gustito de tomarse la vida sin prisas.







jueves, 16 de abril de 2009

Santitos no quiero...



Leido en la Tuituza...


"- O la del cura del pueblo de un colega en el sermón mañanero del domingo: "Hermanos, debemos amarnos los unos a los otros como Cristo nos enseñó. Recordad que todos los hombres son iguales ante Dios, que me he enterado que algunos feligreses tratan a los negros como si fueran gitanos"."


¿Somos así en España? ¿Mito? ¿Bulo? ¿Realidad? Me inclino por lo tercero. Recuerdo mucho a una tiernísima amiga de mi abuela que utilizaba la palabra "mongolito" para referirse a niños con Síndrome de Down como si aquella palabra fuera la máxima expresión de bondad, ternura y corrección política inventada. Esta señora se sentó una vez con mi abuela y comenzó a prodigarse en este monólogo:

-"Ay, que ver, la hija de la no se cuantas ha tenido un mongolito...¡Qué cruz! ¡Con lo buena que es! ¿Te sale un hijo mongolito y qué haces? Toda la vida ahí, cuidándolo, sabiendo que no va a volver en sí, el pobre niño. Aunque bueno, la verdad es que los mongolitos son mucho más cariñosos que los niños normales, no se van a ir nunca de tu lado y se mueren antes, los pobres, que una no sabe si eso es una condena o una bendición...".



¿Se puede ser más cabrón pretendiendo ser bueno? Pues se puede, se puede. Una amiga llegó un día a su casa y encontró a su abuela completamente aterrorizada frente a la televisión. Pensando que se había declarado una Guerra Termonuclear puso sus ojos en la pantalla para descubrir que se estaba emitiendo "El Príncipe de Bel Air". La mujer no perdía ripio de Will Smith y de Alfonso Ribeiro (uno me imagino que haciéndose el chuleta y el otro bailoteando) cuando ¡Ops! aparece en pantalla el Tío Philip y la mujer grita:


-"¡Mira, lo que hay que ver! ¡Un negrito con traje! ¡Negritos con traje! ¡Ya es que son como las personas normales! ¡Fíjate!".


Mucho más bestia a resultado la mala traducción popular que se hizo de uno de los pasajes más recordados del primer código de conducta establecido por el Duque de Ahumada para la Guardia Civil y que decía: "Se perseguirá a gitanos, murcios y gente de mal vivir". Entendiendo "murcio" como "aquella persona que se dedica al robo o al timo". Dani Wagman lo incluye, creo que erróneamente, en su columna de 20 minutos.es. Los murcianos se cabrean, con razón, cada vez que alguien les hace el chistecito. Los gitanos también, claro, pero más que nada por la literalidad de la frase.


El problema, claro está, reside en no poder esconder con nuestro discurso lo que realmente opinamos. Imposible. Además cada vez somos más incapaces. Miren si no lo que dijo Berlusconi a los afectados por el terremoto en Italia:


-"Tómenselo como un fin de semana de camping".

Il Cavaliere está, por un lado, intentando quitarle hierro al asunto y, por otro lado, dejando bastante claro que a él le chupa un huevo lo que pase en su país. Silvio es de esa raza de políticos a los que no les gusta que las cosas públicas interfieran en sus negocios y, la verdad, no le falta razón porque estoy seguro que es de los que piensa que si él no ha provocado el terremoto tampoco tiene que hacer nada por auxiliar a las víctimas. Algo demasiado corriente, últimamente, en la nueva clase política que sufrimos.


Manuel Cabada, un ínclito profesor de la Autónoma, hablaba del lenguaje como de un instrumento de comunicación pero también de conocimiento acuñando una frase estupenda:


-"Así hablan o escriben, así son. No se dejen engañar".


Ponía un ejemplo clave: Tarzán. Y decía lo siguiente:


-"¿Cómo va a ser posible que un tío blanco vaya a explicarle a los de las tribus africanas autóctonas como es la Selva? ¿No queda bastante claro en esta obra de aventuras la idea que en la época se tenía de los negros? ¿No son los blancos representados por un tío cachas de melena al viento que domina a los monos y a los cocodrilos mientras que los negros son unos enclenques que se asustan en cuanto ven una calavera pinchada en un palo?".


Con esto del internet y las nuevas tecnologías pasa un poco igual. Un par de lectores de este blog pagaron religiosamente un dinerete por asistir a dos akelarres guruísticos sobre la 2.0 donde se dieron cita los más granados intelectuales del negocio .com, todos ellos revestidos del prestigio y de la coba que, en estos últimos tiempos, se dan los unos a los otros para hacerse conocidos (es una bola de "tu me la cascas a mi y yo te la casco a ti otro ratito" que en términos empresariales suele llamarse "sinergia") y después de escuchar muchos términos como "killer app", "start up", "spin off", "pujanzas", "markets" y otras lindezas sacaron esta conclusión:

-"Joder, estos tíos/as saben menos que nosotros".

Habían ido allí confiados de que sacarían algo en claro sobre una cuestión muy sencilla: ¿Puedo usar la red como maquinaria de distribución de mi trabajo audiovisual y que sea rentable? Encontraron la "rajada", que no la "callada" que hubiera sido lo prudente, como respuesta y tras mucho discurso se volvieron de vacío.

Al final el lenguaje es la forma más rica de delación personal, lo que pone en solfa nuestros defectos, lo que nos desnuda ante los demás pese a que, normalmente, pretendemos que nos ponga guapos frente a los otros. Como decía una profesora mía del Instituto cada vez que un alumno/a se intentaba justificar con un puñado de buenas palabritas.

-"Uy, no...santitos no quiero...dime la verdad y no me enredes que no tengo tiempo".

miércoles, 15 de abril de 2009

Callejeros, ese semáforo moral...


Flipo con "Callejeros" (Cuatro) y acaricio la idea de que todos los que me humillaron en el patio del colegio acaben convirtiéndose en víctimas de este espacio humorístico-vejatorio de la cadena de PRISA. Sobre todo los que me llamaban "la niña" (vosotros los que tenéis padres fachas os quejáis de haber sido educados en unos pacatos valores judeocristianos pero no sabéis lo que es vivir con un par de progres que te obligan a llevar el pelo largo...vale, el mundo al revés) y los que se empeñaban en arrancarme los botones del abrigo y que, cuando me cambié a la koreana de color azul, me caparon el gorro. "Hijosdeputa" que diría la cinta de VHS.

A veces creo que sólo veo "Callejeros" por saber si alguien que me ha hecho la puñeta se ha convertido en el protagonista de uno de esos cortes de vídeo que se han convertido en dentelladas de hiena y que se dividen en dos grandes temas:

a)"¿Cómo cojones se puede vivir así?".

b)"¿Cómo cojones se puede vivir así...de ciego?".

Los que dudan de que los temas puedan ser todavía más chungos que no se preocupen: siempre hay miseria que grabar (en el caso "a") y siempre hay imbéciles lo suficientemente borrachos y/o drogados como para querer aparecer en el programa, pese a que el mismo ya ofrezca imágenes tan escalofriantes como estas...



Reconozco, en mi humilde opinión, todas aquellas cosas que han hecho famoso a este programa concentradas en unos pocos minutos:


1. Gente ciega (pandilla protagonista).


2. Cosas conseguidas ilicitamente ("Han visto a mi colega con el Eclipse -el coche- vale que lo ha pasao con la coquita -la coca- los gramitos, tal, tal...".


3. Desafío a la autoridad ("Mi colega tiene amenazá a tó la Policía nacional de Alicante" o "Oyeme, que tengo dos puntos pero me la comen" /A un guardia: "Escúchame, tu que eres policía ¿A que este coche es "marronero"?).


4. Macarrismos ("Me bebío en mi casa sinco botellas de Guait labe").


5. Componente "Alegría que no falte" ("Pues pa quitarnos las penas ahora que vamos a hacer, dos pollitos de coca, los cuatro porros últimos..." "Unos litros, lo que sea").


6. Colegueo con los reporteros ("¿Quieres trankis? Esto es pá dormir hermano...trankimazines"/"Grábame, si a mi no me importa...¿Quereis un reportaje de puta madre? Pues apunta aquí, mira, esto es coqueta").


7. Gente drogándose públicamente (En este caso en el mismo control de alcoholemia).


8. Secundarios de lujo con discurso ("Esto es lo más bonito del mundo, ¡Polen!")


9. Secundarios freaks (tipo borracho y con un parche en el ojo tirando la multa al suelo).


10. Expresiones chanantes ("600 euros, que no pasa ná, que esto se paga como agua de churros"/"El que saca la pistola pá enseñarla es un canguela").


11. Macarrismos varios ("Escuchame, nos queda coca pá enterraros a los dos, a ti y a ti"/"El placer de meternos aquí cinco, diez pollos de buena mañana que es como entra la coca")


12. Discurso populista ("La poli se mete, el presidente del gobierno se mete").


13. Discurso localista ("¡La gente de Muchamiel es la mejor que hay en Alicante!").


14. Un miembro de las Fuerzas de Seguridad del Estado flipando en colorines y utilizando la terminología típica ("Hemos pasado por ahí y nos ha dado un olor a porro (...) hemos encontrado semillas de marihuana y unos gramitos de cocaína).


15. Actos de violencia ("Si saco la pistola te juro por mi hija pequeña que te pego un tiro en tó la pierna").


Pese a todo falta un punto que es el siguiente: Alguien gritando "¡Arriba Callejeros!" que es un mantra de los barrios marginales (y no tanto).


¿Qué fin tiene "Callejeros"? Pues en realidad, que nos echemos unas risas a costa de gente que está pasando transitoriamente (o no) fatiguitas. Es lo que Tom Waits definía como "un semáforo moral" en el fantástico monólogo que interpretaba en "El Rey Pescador" (Terry Gilliam, 1987) y en el que decía que hacía un servicio social por estar en la calle pidiendo limosna en el centro de una estación ¿Cual? Muchos de los que se cruzaban con él volvían o iban al trabajo pensando en mandarlo todo a la mierda, en cagarse en su jefe pero al verlo allí, sin piernas, en una silla de ruedas, pobre y jodido optaban por callar y seguir con su vida dejándole unas monedas e intentando así no caer en la más asquerosa de las miserias. Es posible que "Callejeros" sea ahora eso, un aviso para navegantes o, lo que es lo mismo, gambiteros pero, también, ahora que arrecia el endeudamiento con los bancos a los sufridos capitalistas de medio pelo (todos nosotros) que navegamos en la duda de saber si acabaremos en el arroyo de la vivienda social y la bolsa de comida de la parroquia.

Por todo ello, y preferentemente por saber como se vive en otros mundos que están en este, vale la pena echarle un vistazo a "Callejeros" aunque, la verdad, su capacidad informativa se circunscriba a descubrir cuáles son los derechos fundamentales de las personas:

Y la sorprendente revelación de una estudiante de medicina que nos descubre el palpable machismo de las leyes de tráfico quedando irresuelto el misterio de lo que había hecho bajo los efectos del alcohol:

martes, 14 de abril de 2009

Estreno de VU87 ¡El futuro ya está aquí!


Disculpas, disculpas, disculpas...


Me paso dando el coñazo sobre VU87 y resulta que el día del estreno no puedo postear que se estrena. Lo hago un día después. No importa porque los capítulos atrasados pueden verse en la página web oficial (http://www.vu87.com/). Por ahora, el capítulo de ayer no está colgado y persiste el episodio final de la temporada tercera. Paciencia, llegará.


Puntos a favor: VU87 es el programa más longevo de la TDT y, por lo menos, es el más arriesgado que se hace actualmente. Mezcla la historia de una videoblogger con piezas que ella misma va encontrando por aquí y por allá y que pueden ser desde cortos a testimonios de los espectadores. Si os queréis ganar unas perrillas sólo tenéis que mandar vuestros cortos y vuestras colgaduras a la página web y ganaréis 150 euros contantes y sonantes. No es mala cosa. Este año las tramas se han hecho bastante más complejas y se parte desde la cosa cotidiana para acabar en un final de esos en alto. Lo juro. Los actores están que se salen. El programa es muy bueno, excelente, acojonante, lo mejor que puedes ver...

Puntos en contra: Muchos de los guiones de la vida de VU87 están escritos por mí.


Una petición: Dadle una oportunidad al programa porque es muy bueno, en serio, os devolveré el dinero de la entrada si no os gusta...esto...bueno...es gratis...o sea que da igual...simplemente está bien y estoy muy contento con el resultado. Ahora sólo os queda juzgarlo.


Pues nada, todos los días (de lunes a domingo) a partir de las 00:30 (el horario varía, hay que estar un poco atento) podéis disfrutar de un nuevo episodio de VU87. Espero vuestro feedback.

Dharma postvacacional


Según los budistas el "Dharma" es el orden natural de las cosas, un ciclo de sabiduría que se representa como un círculo y que adorna la bandera de India. Pasarse cinco días con los sospechosos habituales es entrar en un "Dharma" de sabiduría contínua y de costumbres. Cafés, cenas, copas...podría llamarse, fuera del mismo nada más la mayoría de las veces. Imposible resumir tantas anécdotas en un solo post. Ha estado "superb" que dicen los anglopijos. Nada más que añadir, señor Juez. No hay nada como escapar de un círculo de aburrimiento para meterte en un carrusel de diversión. Por cierto, que Manuel me ha descubierto a un tipo al que no había hecho mucho caso hasta ahora: Adanowsky. El tipo es el hijo rockero y algo díscolo (discretamente díscolo) de Alejandro Jodorowsky. Una de sus canciones preferidas es esta, que se titula "El ídolo".



En el camino del Dharma casero me ha nacido una sobrina. Se llama Laura y me la presentaron hace seis días. Es una niña pequeña y silenciosa que es clavado a mi primo Miguel, sorprendentemente es un bebé que no quiere ser zarandeado y que se cabrea si no lo devuelves pronto a la silla. Me imagino que formará parte de la rama familiar de "No me toques las pelotas". Una niña fantástica además que se ríe de todo...y que pota cantidad, con elegancia de marquesita y ferocidad punk. No se, es un encanto, como sus papás.

Volviendo a mis ansias viajeras me he cascaso casi mil kilómetros en menos de seis días. No está mal, ni mucho menos. Por llevar la contraria me he quitado siete u ocho kilos del tirón ahora que arrecian los programas donde se incita a unos cuantos gordos a adelgazar y de paso se les echa la bronca por afear el panorama de belleza reinante, quedarse con parte del dinero de la Seguridad Social (sanidades transferidas aparte) en materia de enfermedades coronarias, diabetes etc.

Hay una máxima para saber si un programa de televisión es o no moralmente reprochable: invertir el formato. Digamos que "Cuestión de peso" (Antena 3) es un divertido programa de este tipo. Vale. Digamos que podemos proponer otro programa que se llame "Cuestión de contrapeso" en el que unos cuantos anoréxicos compitan con coger esos kilitos de más. Se premia a quien engordando se ponga sano como una manzana. ¿Mal verdad? ¿Quién querría verlo? ¿Vosotros no? ¿En serio? ¿Escucho por el fondo que alguien dice que los anoréxicos son, en realidad enfermos? ¿No lo son los obesos mórbidos? ¿No es tan gracioso ver a unos gordos comer como ver a unos anoréxicos intentando no comer? Dejemos esas cuestiones, que son muy tristes.

Para nuestro gozo se ha estrenado "Control" (Anton Corbjin, 2007). Con dos años de retraso. La recomiendo mucho porque es una biografía honesta sobre Ian curtis el cantante de Joy Division, aterradora, intensa, muy bien dirigida y muy bien rodada. No me extraña porque su director es, además, un gran fotógrafo. Los que no la hayan visto deberían de correr en pos de una sala donde se proyecte aunque sólo sea por disfrutar de su espectacular banda sonora (Pistols, Bowie, Joy Division, Siouxie and the Banshees etc.) y por descubrir a uno de los grupos de menor trayectoria y, sin embargo, más importantes de los años 70-80.


Como estamos de estreno recomiendo también el nuevo disco de Manos de Topo contradiciendo el título del mismo: "El primero era mejor". Ni de coña. Este es, por lo menos, igual de bueno. Me temo que el grupo ya sabía que sería lo que se diría de este nuevo largo después del éxito del primero. En serio, tiene temazos como "Ahora te sientes mejor ¿Verdad?", "El Ejercito ruso" y "Vacaciones en Corea del Norte". Grande. Es posible que este disco sea musicalmente más barroco que el anterior pero me gusta que un grupo se asiente de esa forma en el panorama nacional. A mi me encanta, de todas maneras. Este es el primer single.




Capítulo aparte merece el "1999" de Love of Lesbian, su nuevo trabajo La base del disco, que pretende ser una obra que se escuche de principio a fin y que cuenta la vida de una pareja durante un años en plan conceptual, ha quedado un poco tiesos a los megafans. El disco, que parece que no ha contentado a los incondicionales ha salido con este single titulado "Club de fans de John Boy". Personalmente me parece que va como un tiro porque me gustan los discos largos mucho más que las críticas donde se dice muchas veces la palabra "fallido".



Por cierto por menos de tres euros se puede encontrar una edición decente del libro "Con las mujeres nunca se sabe" de James Hadley Chase. Una novela de detectives clásica que ha inspirado, entre otros, a los Hermanos Coen para escribir "Sangre fácil" o "Fargo". Leedlo y me contáis. Simplemente fantástico.

En el camino del descubrimiento Raquel me ha pasado el disco de debut de "La bien querida". Una pasada, simplemente, pop de peso, del bueno, voz increíble, grandes letras. Para no perdérselo.

Saliendo del Dharma diario he vuelto a escaparme de nuevo y ayer estaba sentado frente al mar, escuchando el ruido del agua. El paso por Madrid me ha durado apenas ocho horas y ya me he vuelto a poner en marcha. No puedo decir siquiera el nombre de la playa por miedo a que sea invadida por los bañistas siempre deseosos de plantar su nevera de plástico azul, su suegra y su sombrilla de flores en cualquier territorio virgen. Me imagino que todo esto en verano tendrá peor aspecto. Ahora no, ahora es fantástico, como el final de "Barton Fink" en el que Turturro vestido con traje de chaqueta se tomaba un respiro y posaba un paquete envuelto en papel de estraza en la arena. Un paquete que se niega a abrir porque teme que su contenido sea horroroso. A veces es mejor dejar las cosas así, cerradas, para que nadie pueda joderlas. Yo estoy bien, he vuelto mejor de lo que me he ido...¿Y vosotros? ¿Que tal? Os he echado de menos.