lunes, 28 de abril de 2008

Exile on Genova Street





(Nota: El cartelito está sacado de politicamenteconservador.blogia.com, toma ya...)


Andaba yo desganado con La Historia más grande (de una sucesión) jamás contada sin saber como hincarle el diente...o sea...lo del PP.


Esta mañana me he dicho: "Coño, esta es la mía que Gallardón ha concedido una entrevista a LA RAZÓN que seguro que trae algo sustancioso". Pero nada. En su línea el Alcalde de los 1.000 años se ha puesto en plan pelota ("¡Estoy con Rajoy!") y seguidista ("La economía mal") o sea menos que nada. Less tha zero.
Gallardón a costa de ser la promesa de la promesa, el candidato del candidato, el lider del virtual centro del PP, la gran esperanza blanca... ha acabado por hacerse metáfora. Nada. Energía pura que ni se crea ni se destruye sólo se transforma. Porque, eso sí, Gallardón ha sido Fraguista (siempre) pero alternativamente ha militado en todas las corrientes de poder de su partido: Miñonistas, Hernández-Manchistas, Aznaristas, Rajoyistas...y si el PP se saca de la manga presentar a, por ejemplo, la momia incorrupta de San Isidro Labrador pues, eso, Sanisidrista.



Todo el mundo en el PP sabe que manda cuando, por medio del periódico de turno, Gallardón te promete lealtad inquebrantable al igual que todo el mundo sabe por Génova que, el día en que no te coge el teléfono, es que estás más pasado de moda que Milli Vanilli.






De todas maneras que a nadie le asuste esta transformación en ente incorporeo de Gallardón puesto que, en el fondo, y usando su genuino olfato, ha sabido transformarse en espíritu, en rayito de la mañana, unos segundos antes del AFTERMATH que ha sufrido el partido de derechas preferido de la zona nacional.

AFTERMATH es un bonito término inglés que significa "despúes de la desgracia", los instantes posteriores a un accidente de coche, el silencio que deja la caída de una bomba nuclear, el sonido de unos zapatos golpeando el asfalto por una calle solitaria tras una cita fallida...


El PP vive en un AFTERMATH que dura ya demasiado. Todo comenzó allá por el 15 de marzo de 2004 cuando, todavía sin una derrota electoral sin digerir, el partido decide exiliarse de la realidad.

Aznar y Rajoy comienzan a crear comisiones de educación, interior, ¡Exteriores!, sanidad y colocan frente a ellas a diferentes personajes que, de no haberse producido la fatalidad de los atentados, hubieran ocupado una cartera real de un país real.


Tiene algo de trágico y de valleinclanesco que, incapacitados para aceptar la derrota, los peperos convirtieran Génova en un Gobierno virtual. Ana Pastor, Zaplana, Acebes, Gustavo de Arístegui y tantos otros comienzan un deambular por los platós de televisión, por los pasillos de Congreso y senado repartiendo tarjetas de visita donde se puede leer "Secretario ejecutivo de Asuntos sanitarios", "Secretario ejecutivo de relaciones exteriores" etc.

Sólo así, se podría explicar que Génova se haya convertido en la República Independiente de su Casa donde Aznar comenzó a ejercer de Presidente en el exilio, Rajoy de Prime minister de la oposición y así sucesivamente hasta el último concejal.


No se que diferencia hay entre el hindú chiflado que vive en la Terminal 2 del Aeropuerto de Barajas y que asegura ser el Emperador Rey David de Etiopía y estar en misión diplomática en nuestro país y el sonrojante incidente de Jorge de Moragas en Cuba (año 2006) en la que exigió a las autoridades cubanas reunirse con la disidencia -que tampoco lo recibió, claro- esgrimiendo ser "nosequé Secretario del PP".




Así transcurrieron cuatro años en los que Rajoy y su tropa no se permitieron el atisbo mínimo de humildad que te salva de hacer el ridículo más estrepitoso. Cuatro años de "Usted no sabe con quién está hablando". Cuatro años de falso poder que no te preparan para intentar un asalto al poder real. En todo caso ellos ya gobernaban en una, en la buen, en la que no se rompía, en la que no se casaban los homosexuales, en la que defendía a la familia, en la tradicional, en la de toda la vida, en la fetén. ¿Y la otra? Pues ni idea.






Gallardón lo intentó y le cortaron el cogote. A sequillo. "A dequiallo!", que dicen por la amada Texas de Aznar. ¿No era ese Aznar empeñado en hablar una especie de "ingleñol" con acento de Speedy Gonzáles un ejemplo de que algo iba como el culo? ¿Y la foto de Rajoy con la Play?

Primero los nuestros y luego los demás, parecía decir Rajoy. Cuatro años de desgaste, de alternar con la Iglesia aniquilando tu prestigio, de permitir que descastados peluqueros de Jaén te corrigieran la agenda política, cuatro años de mangoneo de señores de los medios con hechuras de sargento de voz aguardentosa. Y Mariano en medio preguntándose: "¿Pero para qué tanto pollo si ya mandamos aquí, sobre los nuestros?". Y esa Aguirre diciendo: "¿Y donde mejor que en Madrid desde donde sólo hay un paso para llegar al cielo y un agujerito para verlo?".


-"Que stress" ,dijo Mariano, cuando le presentaron a Manuel Pizarro. Y es que los galácticos del PP ya no son lo que eran. Y Rato sin coger el teléfono. Y, ¡Joder! todos mandando.


Y entonces perdieron tres debates televisados. Pizarro no le marca un gol ni a Solbes al que le falta un ojo. Y el Lider pincha ante la carcajada de Aznar que parece un señorito moderno de Donosti, con su esposa concejala del brazo, sus gafitas de aleación metálica y su jerseycito echado por los hombros y anudado por las mangas. ¡Que paz en el exilio! ¡En los cocoteros del hostiazo electoral! ¡Con la niña casada con el muchacho de las gafitas! ¡Quien se acuerda de la España Roja y piojosa que dejamos atrás! ¡Quien!


Solo un puñado de locos: Mariano, Espe y un banquillo entero que llevaba cuatro años intentando tocar pelo.


- "What a Disaster¡ What a Waterloo!" decían las encuestas en un inglés que sólo Aznar podía entender ya tocado por el mal de la anglofilia más devoradora...
Y perdieron. Y llegamos a la sucesión. Y todo es pelea de borrachos. Que ni Sorayas, ni Costas, ni Escuderos, ni la madre que los parió. Que aquí viene Espe. Y Espe tampoco, que también manda ya en lo suyoy manda poner curas en los comités médicos y la Iglesia calla como si estuviera delante de una suerte de Cabeza de la Iglesia Anglicana. Y Camps tampoco que ya se ha sacado un edicto de expulsión de moriscos moderno (hoy mesmo) en el que se obligará a los inmigrantes a seguir nuestras costumbres y tradiciones. Y tampoco Gallardón, claro, ni con adhesiones. ¿Y Mariano? ?¿Do estás, Mariano, filliño? ¿Y Pizarro? ¿Donde está el abuelo y los dos millones de votos que nos iba a traer? ¿Donde está ese señor turolense y turulato?


¿Y Gallardón? Pues eso, por ahí, firmando adhesiones como el que firma cheques en blanco a ver si de este silencio, de este Aftermath confuso, puede sacar algo en claro, aunque sea un puesto de Embajador de las Chimbabas Orientales. ¿Que no?

2 comentarios:

manu dijo...

Morir por quién, por qué? Uy, no, que tengo prisa, me están esperando...

Gallardón es como esos futbolistas (tipo Guti) que siempre cargan con el sambenito de ser la eterna promesa... y ahí se quedan.

Anónimo dijo...

Jajajaja...Ni siquiera eso, amigo, él ya lo dijo "seré el candidato del candidato". Ahora es candidato a candidato. Y así...