martes, 21 de octubre de 2008

Gente muy tonta (V): Juan Manuel de Prada




Una de las tres dicharacheras dueñas de Demimadre (Miguel Yuste, 7 Madrid), uno de los mejores locales de la capital para comer sano en un ambiente modernesque, decía ayer mientras me ponía el café que "lo viejuno pone bastante a la gente últimamente". Se refería a la materia de los estético (papeles pintados, mobiliario, ropa...). Quizás el extraño término incorporado por la troupe de Muchachada Nui/LHC, que ya le va a la zaga a Chiquito de la Calzada en eso de meter palabrejas en el uso diario de los españoles, sea nuestra manera de redefinir el término "vintage" como algo antiguo con clase y, además, con cierto toque entrañable.

Viejuno sería el Mediterraneo de Serrat, las fotos de Marisol para Interviú hechas por Cesar Lucas (uno de los maestros de la fotografía), el Black is Black de Los Bravos o los VW Escarabajo por ejemplo. Viejo sí, molón también.
"Lo viejuno" es la antítesis de "lo rancio". "Lo rancio" es previsible y huele a armario cerrado, a poco ventilado. "Lo rancio" sería Latino de Francisco, el corpus artístico de Paco Martínez Soria, la Falange, los pareos, el bling-bling, Telemadrid. "Lo rancio" no se mueve y aburridamente permanece en nuestra cabeza como ya oído o visto mil veces, de hecho no tiene que ser demasiado antiguo para recibir esa categoría.


Si hay un escritor que defina lo rancio, por encima incluso de J.J. Benitez o los telediarios de Hermann Terstch en Telemadrid, es sin duda Juan Manuel de Prada (Barakaldo, 1970).

Lo cierto es que no es extraño que ve o escucha a Juan Manuel de Prada le de la sensación de que vino al mundo ya en el estado que presenta actualmente, con sus gafas y con fular. Tampoco que, durante su crianza en Zamora, se caracterizara por ser el gafotas, el empollón y el chivato de la seño porque, la verdad, es que entra dentro del fenotipo humano conocido como "repelente" y más concretamente como el de "repelente hasta la nausea vital". Dice la máxima, un poco cambiada: "Que lo viejuno es oportuno porque no huele a chotuno".

Incapacitado para hacer nada realmente interesante De Prada irrumpe como un elefante en una cacharrería con un trabajo de provocador título: "Coños" (1994). En realidad una cursilada de amplio espectro basada en "Senos" de Ramón Gómez de la Serna en la que se dedica a hablar de las partes pudendas de mujeres que no lo tocarían ni con un palo aunque se empeña en dejar claro que el de mujeres pues que muy bien y que no hay castellano leonesa que se haya resistido a su verbo y a sus dotes de ligón literario. Aunque no hay datos que lo certifiquen es posible que las presuntas apariciones del fantasma de Gómez de la Serna en diferentes puntos de la capital como la Biblioteca Nacional, la sede de la RAE y el Café Gijón agitando cadenas y rompiendo platos mientras ulula un evidente: "¡Vengadme, vengadme!" sea por culpa de esta primera obra.

Tomando ya la cuesta de lo definitivamente rancio De Prada se labra un prestigio absurdamente elevado con obras mediocres como "La soledad del Patinador" (un grupo de cuentos) y "La máscara del héroe" una temible novela hecha a trozos de Baroja -sobre todo-, Ayala, Galdós y otros cuantos escritores más que tampoco le perdonarán desde la tumba el asalto interesado que ha hecho de sus obras.

Como esto de la literatura da muchos réditos se alzó con el premio Planeta en 1997 con la no menos previsible "La Tempestad", una historia detectivesca que haría enrojecer a Dan Brown. La noche antes de la concesión del galardón asistió al programa de Garci donde, pese a que se emitía una película del Oeste, habló largo y tendido sobre los colores venecianos de Tintoretto. Ni que decir tiene que el título de su novela es el de un título de una obra de Shakespeare y que el cuadro que decoró la portada fue "La Tempestad" de Giorgione. Sólo al día siguiente se tuvo noticia de por qué De Prada andaba tan interesado de hablar de estos temas y unirlos al de "los colores del cine confrontados con los recuerdos".

Eso no es tan sonrojante como que se alzara con el Premio Nacional de Narrativa en 2004 con la absurda y falsamente americana novela "la vida invisible" que denota que, en ese momento, estaba leyendo a Auster, Delillo y Roth sin enterarse de apenas nada a tenor del pobre rendimiento del texto y del deficiente y displicente trato que suele regalar a los que no son de su cuerda.
¿Cómo se cimenta entonces una carrera tan rica en ventas? Bueno, De Prada se ha labrado una merecida fama de polemista capacitado, según él, para tratar de cualquier tema, delante de cualquiera y en cualquier lugar. Una estrategia de mercadotecnia que ya han utilizado otros iletrados derechistas conocidos por todos. El ínfimo arte del cacareo, de la presencia en todos los ruedos bruscos, del bocachanclismo más lamentable han hecho del vizcaíno un escritor muy conocido y reconocible por la calle o en la FNAC. Eso hace que vendas muchos libros si, además, cultivas ciertas opiniones conservadores el asunto te hará pasar además por lo que el vulgo conoce como "intelectual de prestigio". Da igual que en realidad no lo sea porque De Prada (que lo sabe pero calla) entiende que siempre se dirige a una audiencia aún menos preparada que él y que sólo quiere escuchar lo que ya sabe.

Podríamos pensar que Juanma tiene alma de concursante de "1,2,3 ¡Responda otra vez!" aunque su pensamiento parezca el del cura de Tacañón de Enmedio. Es decir, preguntes sobre lo que preguntes se ve obligado a contestar y lo hace en un tiempo record. Una cosa es que uno haya leído mucho y que tenga una buena capacidad para atesorar datos (algo en lo que De Prada no está solo pese a que se crea L´Ombelico de il Mondo) y otra muy diferentes es que sea capaz de coger toda esa información y utilizarla en la dirección en la que lo hace un intelectual: generar un corpus de ideas propias. Eso es más difícil. Con suma alegría se comienza a utilizar lo de intelectual para etiquetar a repetidores de ideas o ratoncitos de biblioteca.


Bebiendo siempre en las ventajosas fuentes de DERECHOS.A. (perdón el nuevo "losantismo") que ese compendio de medios de comunicación, editoriales etc. que copa el mayor porcentaje de medios nuestro país De Prada se ha convertido a los ojos del personal en un convencido católico de misa diaria, en un furibundo antiabortista, salvaguarda de las tradiciones hispanas, en un despistado defensor de Norteamérica, en un jaleador aznarista, defensor de la idea de la cultura occidental como bunker en lo universal y, por ende y más estúpido, defensor de las teorías del Diseño Inteligente y el creacionismo. Este tipo de cosas son conocidas como "piruetas de tertuliano".



Un reconocido periodista me contaba un día su experiencia como contertulio de Onda Cero (Protagonistas de "Luis del Olmo") y las comparaba con las que ofrecía todos los días FJ en su programa de la COPE identificando la siguiente mecánica: Losantos decía una barbaridad tipo "ZP es un chorizo" para que uno de los contertulios dijera "no, es más, te quedas corto...yo diría que es un chorizo y un antiespañol" y el siguiente comentara "no, espera, eres demasiado blando, ZP lo que es es un chorizo, un antiespañol y negocia con terroristas" y así ad nauseam o hasta que al premiere le sangran los oídos. El daño colateral de la no información no importa comparado con el hecho de que el que te contrata esté a gusto con lo que dices o, lo que es lo mismo, piruetear como un tigre mostrándole las fauces al domador que sabe que se las enseñas a la audiencia pero que, en realidad, eres un gatito amaestrado.

Desde esa prespectiva es fácil pensar que la evolución del pensamiento de De Prada tenga su próxima estación en el establecimiento de la misa en latín, la instauración del Tribunal de la Satan Inquisición, la quema de brujas y la expulsión de infieles...aunque esto ya lo pide a tenor de sus incendiarios escritos en contra de la "contaminación cultural" (pese a que últimamente se ha proamericanizado hasta el sonrojo, es fiel seguidor de Fox News y aplaude no sin alegría bobalicona las salidas de tiesto más imbéciles de la extrema derecha de la metrópoli) y de la inmigración.




Como defensor a ultranza del creacionismo tenemos este supuesto artículo serio donde Juanma, que hace gala de la ignorancia típica de los meapilas y los que se aseguran humanistas "de letras", despliega todo su cortito arsenal destripando una absurdez mística de Chesterton para ponerlo en contraposición con Darwin. Convendremos en decir que es como, por ejemplo, esgrimir el código de Hamurabi con la sacrosanta Constitución. Para ese viaje, la verdad, no hacía falta Chesterton. De Prada, del que no esperábamos menos (ni más, ni nada en realidad) ejerce pues el papel de Papa frente a Galileo. Ridículo, ya sabemos a quiñen dio la razón el tiempo. Paparruchas espirituales de medio pelo que, a decir verdad, no son ni siquiera suyas. Él sólo lee y las traslada, para que se sepa, pero sin ofrecer ni el más mínimo punto de vista personal claro, él dice lo que dice Chesterton, lo que dice Aristóteles, lo que decía Gómez de la Serna ¿Para qué inventar nada nuevo cuando hay gente que ya lo ha hecho por tí?


Siguiendo en la misma línea de la carga contra la ciencia, y es que le ha dado por ahí, ha publicado también el artículo "ciencia demente" donde carga de nuevo contra los últimos estudios científicos sin aportar ni una sola nota a pie de página y, para quitarse la que se le viene encima, publicó también "Incrédulos" en el que reincide en confundir científicos con creyentes en el fenómeno OVNI y acusa soslayadamente al entorno de la ciencia de promover ese tipo de cultos o creencias para solapar la luz reveladora de los Evangelios. En realidad es él el que habla como un iluminado de la peor especie y es desde el campo de la divulgación científica donde más esfuerzos se han hecho por erradicar esas patéticas creencias en seres verdes, abducciones y otras materias del yu-yu.



Con semejante cacao conservador De Prada es el máximo exponente de "lo rancio" como hemos querido demostrar. Un bucle conservador, un discurso vacío, una pluma muy corta y un flaco ideario que pasará, como el rayo, por nuestras vidas haciendo más ruido que otra cosa. Otro cogerá el trono que ahora ostenta, el de provocador derechón, tan ansiado para colocarse en las listas de ventas pero, en realidad, tan visto como el TBO que, por cierto, tiene más de viejuno que de rancio, ya ven la diferencia. Lo único que tiene el escritor de intelectual es lo bien que se le da posar haciendo con que piensa (carita circunspecta, mano debajo de la barbilla, caidita de ojos...) que es una cosa que le encanta por la profusión de fotos clavadas que existen a ese respective, tampoco nos extraña que alguien piense que, en realidad, el ser humano es así desde el comienzo de los tiempos teniendo en cuenta que él piensa igual que en el Siglo X y que su cara no ha cambiado desde 1970.

12 comentarios:

raquel dijo...

ohh.sr.insustancial:nadie podría expresarlo mejor.Odio a este hombre,de verdad,produce desaceleración libinidosa a una velocidad vertiginosa:me leí coños en mi primera juventud,irrespirable todo él,sólo añadiría que irradia misoginia por todos sus poros, ya se sabe,perro ladrador...
saludos,me encanta este blog,todavía no lo he terminado,es muy largo como decías,mi salud mejora y mi actividad fuera de casa se reorganiza con menos tiempo para pantallas

jordim dijo...

Vaya tipo... La verdad es que solo le conozco por el Planeta y su colaboración en el programa de Susana Griso, en el que ya se le oye decir muchas tonterías y ninguna propia de alguien que realmente pueda aportar algo nuevo a la literatura o al mundo de la Opinión.

manu dijo...

Esos ejemplos de viejunidad me suenan un poco antediluvianos. Yo soy viejuno, pero un poco menos.

"intelectual de prestigio"
¿Intelectual de Prestige?

Defines bien a esos presuntos intelectuales derechoides. Mucho ladrar, mucho impasible el ademán mientras suelto barbaridades sin despeinarme y con una sonrisa disciplente.

Me temo que el diseño inteligente tuvo un cortocircuito mientras alumbró a ese prenda. También falló conmigo, las cosas como son.

P.D.: qué ritmo de escritura tienes, nen.

M dijo...

No había asistido a una demostración tan grande de odio acumulado desde la confrontación Umbral-Reverte (las comparaciones son odiosas por lo que esto no lo es). Me encanta, creo que le hincaré el diente a algo suyo que no sean los artículos del XLSemanal sólo por -malvada- curiosidad, no sin antes hacerme con un fular (las gafas ya vienen de serie)

un placer leerle!

nota: ¿Se licenció ese tipo/a con faltas de ortografía del tipo CONVINACIÓN? En mi facultad si, doy fe.

Tomás Verléin dijo...

Yo guardo como oro en paño un gran momento de la historia de la televisión: la tertulia de 'Qué grande es el cine!' sobre 'Memento'. Creo que de Prada no estuvo porque se negó a pontificar sobre tan moderna película. La tertulia (no la encuentro en Youtube) es como una sopa de LSD en vena, pero eché de menos los soliloquios del bueno de Juan Manuel en los que perdía el hilo irremediablemente. Ahora, después de la brillante semblanza del señor insustancial, creo que he hecho muy bien al no acercarme a un libro suyo ni a un metro.

Off-topic lamentable por mi parte:

Señor insustancial, muchas gracias por añadir nuestra humilde atalaya de chorradas musicales varias. En principio éramos un blog de música, pero ahora tratamos de meter alguna broma que tenga que ver con los Simpson y después ya se ve lo que se hace, pero no era mi intención que nos añadiera así sin decir nada. Yo entré aquí y me interesé por los artículos y la columna derecha: John Belushi, El nota... Es un honor figurar en sus enlaces y se le agradece el gesto. Tengo que mover mis hilos con el administrador de nuestro blog para hacer lo mismo, la entrada sobre Dennis Wilson, la opinión sobre 24 Hours party people han terminado por convencerme.

Azul (MrBlue) dijo...

Absolutamente de acuerdo con usted!
me permito hacer dos apuntes:
- un verdadero escritor provoca en sus lectores la necesidad de escribir, vivir o destruir el mundo. ¿alguien siente algo de esto después de leer al JMdP?
- En un libro que recomiendo mucho, "La Sinagoga de los Iconoclastas" de Rodolfo Wilcock, hay un cuento en donde el protagonista llega a la conclusión de que la mejor época en Inglaterra fue la Victoriana y por tanto cree necesario volver a las condiciones de vida en ese tiempo para el resurgimiento de....dentro de poco veo a JMdP abogando támbien por la eliminación de la electricidad, agua corriente, medicinas, la vuelta de la inquisición la misa en latín, la esclavitud, etc, para que volvamos al Siglo de Oro y así podamos resurigr de esta profunda crisis en la que vivimos.....

Paria dijo...

Vaya, veo que últimamente a todos nos da por meterle caña a este engendro salido de los descartes del No-Do. Deberíamos crear una plataforma, o algo...

Señor Insustancial dijo...

Hola a todos,

Joder de gustarme Juanma de Prada habría perdido lectores...

En realidad pensaba que me habia quedado solo en la Cruzada pero descubro con gozo que no.

Lo cierto es que el post puede catalogarse como "clavada" o "puñalada trapera" pero me justifico diciendo que lo escribí en plan calentón y porque el personaje (cualquiera que vaya de este palo) supera con creces mi barrera de la tolerancia.

A las lectoras les diré que sí, que efectivamente de Prada está catalogado en varias listas como "antihombre" o "remedio contra el morbo". Anoche veía la tertulia de Buruaga en Telemadrid y, la verdad, me doy cuenta de que la derecha está necesitada de belleza interior y exterior.

Si algo le echo en cara a este mozo es ser un fundamentalista y en haber alcanzado una fórmula literaria que se traduce en carecer absolutamente de estilo propio pasando sin despeinarse de la novela decimonónica, a la de aventuras y luego incorporarse a la narrativa contemporánea sin despeinarse, sin decir nada.

Me alegro de que Raquel esté mejor y me sorprende que M haya descubierto que la andanada antipradista se deba más a una situación de odio desbordado que a un plan definido. Simplemente es que me han saltado los plomos con este señor y ya. También que presente una independencia inusitada y se lance a leer al escritor vasco pese a haberlo desaconsejado. De eso se trata, de no hacerme caso.

Verlaine, efectivamente, la tertulia de Garci posterior a la emisión de Memento fue de esas cosas míticas. Del programa de Garci me quedo, sin embargo, con Antonio Gimenez Rico definiendo el plano americano como "rodillero". Con Garci incapacitado para reconocer que el cuadro que está pintando Nick Nolte en Historias de NY es el Puente de Brooklyn (pese a que es neoyorquinofilo declarado) y lo definió como "eso que está pintando que no se, parece el Acueducto de Segovia" y la anécdota de uno de los contertulios que contó que se había cruzado en el Festival de NY de cine con Joseph L. Mankiewitz. La anécdota es que habían cruzado la siguiente charla en el baño del cine donde se hacían las proyecciones mientras meaban:

-¿Es usted Joseph L. Mankiewitz?
-Váyase a la mierda, estoy meando.

Increíble.

Me quedo con las recomendaciones literarios de Mr. Blue (buen blog) y con sus vitriólicos comentarios que me llenan de orgullo y satisfacción.

Tenéis razón...¿Qué queréis que os diga? Un abrazo.

Señor Insustancial dijo...

Hola Paria,

Me apunto a cualquier plataforma, recogida de firmas o lo que sea que apoye la deportación o abandono a su suerte en la agreste foresta de este personaje.

Ambrosio Cajinas dijo...

Ignoro cuáles sean las posturas políticas de este gordinflón, pues no vivo en España. Empero, le he leído en sus novelas y cúmpleme decir que su prosa es por lo menos legible y correcta. En cambio, la del señor insustancial no pasa ni de la corrección de estilo: "Si hay un escritor que defina lo rancio, por encima incluso de J.J. Benitez o los telediarios de Hermann Terstch en Telemadrid, es sin duda Juan Manuel de Prada". Fíjese usted bien, don insustancial, y se dará cuenta de que en esta horrible parrafada que me he tomado la molestia de citar, "Juan Manuel de Prada" es sujeto del verbo "definir". Empero se echa de ver que Don Insustancial no quiso decir que De Prada es un gran definidor, a pesar de ser eso lo que escribió. No diré nada de "hecha a trozos", pues ni falta hace.

Por lo demás, confundir la ironía chestertoniana con el misticismo es no tener remota idea de lo que es ironía ni de lo que es misticismo. Pero en esa confusión parece que a don insustancial se le escapa por completo el argumento (sí, el argumento) chestertoniano. Pero para qué atender argumentos si con agitar el nombre "ciencia" (sin penetrar siquiera a la deducción del concepto de ciencia, pero eso supone precisamente no admitir la autoridad de nadie, ni de la academia ni de quienes se definen a sí mismos científicos) se tiene autoridad suficiente a quien recurrir.

A propósito de ciencia, la historia también lo es, pero aquella referencia al siglo X delata que mi compadrito insustancial ni enterado está de lo que se pensaba en aquel siglo, pero muy a la Juan Manuel de Prada, diletantemente, se atreve a declarar torpe e ignorantemente que el pensamiento que ahora defiende y sostiene la derecha es el que se estilaba durante aquellos
medievales años. ¿Para qué leer historiografía reciente, si ya se tiene bien inoculado en la cabeza un rosario de lugares comunes que algunos señoritingos decimonónicos se han encargado de cultivar por ti?

Entre las lecturas históricas recomendables están las del caso Galileo. ¿Sabe don Insustancial lo que discutieron Galileo y el Papa? Parece que no, por aquello de que "el tiempo le dió la razón a Galileo", lo cual es señal de que lo que conoce es el chisme y no que el contenido real de la disputa, que era un asunto exegético (en el cual, ciertamente, Galileo tenía razón, pero una razón que el mismo cardenal Bellarmino, contemporáneo de Galilei, reconoció, pero juzgando desde el espejo del pasado, desde los Padres de la Iglesia alejandrinos, y no desde ninguna anticipación escatológica).

Por último, ¿en cuál mundo de fantasía defender ideas de derecha redunda en buena reputación para un intelectual? ¿No será que el pensamiento hegemónico (que es de izquierda, aunque liberal y no marxista) necesita inventarse en su fantasía una derecha poderosa y rancia para cobrar consistencia real?

Se despide de usted su amigo Ambrosio Cajinas, quien le envía un besito conspiratorio.

Señor Insustancial dijo...

Estimado Ambrosio Cajinas,

Gracias por venir y gracias por tus críticas. Algunos puntos a tener en cuenta:

1. Nunca he dicho que sea mejor escritor que Juan Manuel de Prada.

2. El texto al que haces mención y que defines como "parrafada" lo reproduzco aquí con su corrección en mayúscula:

Si hay un escritor que defina lo rancio, por encima incluso de J.J. Benitez o los telediarios de Hermann Terstch en Telemadrid, ESE es sin duda Juan Manuel de Prada (Barakaldo, 1970).

3. Creo que es bastante más sucinto que la muy poco acertada primera andanada de tu entrada en la que mezclas, querido amigo, churras con merinas.

3.A. Primero porque ni no sabes de qué pie cojea políticamente De Prada puedes perfectamente informarte por su prólija producción en el campo de la columna de opinión que chispea por toda la red. No vivir en España no te deshabilita para no conocer de su íntimo pensamiento pero, al parecer, lo hace para construir un argumento torticero y mil veces utilizado de "uy, a mi lo que piense este señor me da igual, me gustan sus libros". Vale, para tí la perra gorda, pero, por favor, no me hagas comulgar con ruedas de molino que, cuando he seguido leyendo, se te ha visto un poco el plumero.

4. "Hecha a trozos"...particio pasado del verbo hacer...no entiendo el problema.

5. Es posible que De Prada tampoco entienda muy bien a Chesterton y no entienda mucho tampoco sobre su fina ironia. Échale (verbo "echar") un vistazo al artículo y me cuentas.

6. Aquí no se azuza el nombre de la "ciencia" ante nadie pero sí soy de los que piensa que "Ciencia" y "Religión" son términos completamente antagónicos. Te remito, por ejemplo, al conocidísmo mural de Diego Rivera llamado "El hombre en una encrucijada", sito en la tercera planta del Palacio de Bellas Artes de México, y a la sustitución que hace el artista de la imagen de Dios por la de la hélice de ADN. El Dogma religioso ha sido, históricamente, el freno para el avance científico. No citaré casos por no tener el tiempo necesario.

7. Es De Prada el que invoca a la religión constantemente y arremete contra la ciencia,con un discurso francamente rancio, a la menos ocasión.

8. Su compadrito Insustancial le informa de que la derecha española tiene muchas familias y que, dentro de la misma, conviven liberales, neoliberales, neocoms, fascistas, falangistas, franquistas, lerrouxistas y también "tradicionalistas". Los tradicionalistas, como De Prada, reciben ese nombre por defender unos valores inherentes a la patria y a lo que aquí se conoce como "Idea de España" y que, para nuestra desgracia, tienen mucho en común con un inmovilismo cavernario que no dista mucho de lo que se pensaba en el Siglo X. Quizás el texto sea muy local para un ciudadano mexicano. Y es que aquí todo está muy mezclado.

9. El párrafo, obviaré lo de parrafada, sobre Galileo me parece un intento de liberar a la Iglesia de todas las culpas en el proceso contra Galileo Galilei. No se a que chismes te refieres pero, lo cierto, es que la Iglesia negaba oficialmente que la Tierra diera vueltas alrededor del Sol con la misma consistencia que, durante años, defendió que vivíamos en una estructura plana y no en una esfera o que el sistema nervioso partía del corazón y no de la cabeza. Sostener ideas contrarias conllevaba un delito de "herejía", si no estoy mal informado, pese a que la investigación, la observación o la práctica dijeran lo contrario. No digamos tampoco la actuación de, por ejemplo, el Obispo de París durante los tiempos de la Peste negra en los que bendijo las aguas del Pó para que se tiraran allí los cuerpos infectados diciendo que con aquel gestito no se correría el riesgo de morir y que, sin embargo, propagó la enfermedad aún más. En el otro lado, en el del Islam, los médicos combatieron la enfermedad con tratamientos médicos, Averroes médico cordobés que permitieron que Al-Andalus sufriera un poco menos la terrible plaga. No creas que te estoy diciendo que el Islam es mejor. A mi todas las religiones me parecen igual de dañinas.

9. Por último te diré que no has entendido mucho del texto: No creo que el mundo de la cultura sea patrimonio de la izquierda ni que se necesite a la derecha para crear una especie de monstruo al que atacar. No es necesario, la gente se retrata sola. Tampoco creo que haya un pensamiento hegemónico de izquierdas...¿En qué (o en cual) mundo de fantasía hay un pensamiento hegemónico de izquierdas cuando la primera potencia mundial ha estado regida por la dura mano neoliberal y ha llevado al planeta a la catástrofe?

Recibe mis parabienes, mis abrazos y mi sana intención de animar el debate. Si quieres pasarte por aquí estás en tu casa.

Un abrazo y dale recuerdos a tu país de mi parte y a mi tío Goyo que, como otros "gachupines", se largó en busca de fortuna y la encontró. Como veo que eres religioso, la próxima vez le echas un padre nuestro al espíritu de Lázaro Cárdenas con el que este país siempre tendrá una deuda.

Un efusivo saludo, caballero.

Esther dijo...

Sabe, eso que imagina de su adolescencia... es verdad, XDDD