sábado, 25 de octubre de 2008

La solución de todas las crisis


Espero que la emisión de ¡Viven! (Frank Marshall, 1993) no sea parte de esa anunciada campaña de Cuatro que nos contaba que iba a emitir programas para darnos consejos de cómo afrontar la crísis económica. La cosa está muy mala pero, sinceramente, paso de comerme a mis vecinos o vecinas...quiero decir comer literalmente, mentes sucias. Dentro de unos meses ya veremos pero, por ahora, prefieron no militar en el canibalismo activo.

Pero hablando de carne mancillada, parece que ahora la gente se divorcia menos. Lo cuenta Manu en su blog aportando este link. No es en realidad quererse un poco más si no aguantarse justo hasta el instante en que te descubres mezclando amorosamente el colacao de la taza de tu conyuge con una generosa ración de matarratas y esperar a que las ansias homicidas remitan.


A mi todo eso me coge, la verdad, un poco lejos. No me acuerdo de la última vez que urdí un plan para deshacerme por la vía rápida de alguien por causas cotidianas. Es más, ahora que caígo, nunca he tenido la necesidad porque, finalmente, formo parte de ese raro grupo social:.los que nunca hemos tenido la imperiosa necesidad de "cortar con alguien". Yo soy más de dejarme arrastrar hasta el borde del precipicio y esperar a que me empujen. Un corazón que se despeña suena más o menos así.

¿Es triste que te abandonen? Decídmelo vosotros porque yo tengo menos vida sentimental que un replicante, creo que anda viviendo por su cuenta más allá de las Puertas de Tanhauser, que es un sitio que tiene nombre de estar muy lejos o del presidente de una comunidad de vecinos vienesa.



Propongo que la falta de amor se convierta en uno de los motores de la economía. Es decir, si van a repartir 40.000 millones de euros a los bancos estaría bien que se lo pensaran y entregaran parte de ellos a la gente que permanece soltera. Vamos a ver: los bares se llenan de solteros que se emborrachan y emborrachan a terceros para aprovecharse bien de la gallardía que da la cuarta copa de garrafón como la flojera de sentimientos que provoca en algunas personas. Cientos de páginas de internet se dedican a buscar parejas a los más necesitados de amargarle la vida a completos desconocidos, el soltero se maquea, compra ropa, se gasta las perras en cosméticos. Los más desesperados acuden a mediums y brujos para comprar todo tipo de cachivaches y conjuros que atraigan a los objetos de su deseo y, unos, menos desesperados se ponen en manos de cirujanos plásticos para hacerse arreglos de chapa y pintura.



Más allá de eso los que viajamos solos pagamos unas jugosas penalizaciones por ocupar una sola habitación en un hotel o una plaza en un avión...¿Os creéis que las clínicas de adelgazamiento y las consultas de todo tipo de dietistas, nutricionistas o endocrinos los llena la famosa dictadura de la belleza? ¡Que va! ¡Queremos estar deseables para no quedarnos solos!


Cuando eres soltero el dinero te arde en el bolsillo y te lo tienes que gastar en restaurantes, cines, bares...¡Flores! ¡Joyas! ¡Bombones!

Yo propongo que nos den la pasta, parte de ella, la gastaremos en hacer felices a alguien, si no a la persona elegida a los dueños de nuestro sector servicios.


De hecho, una vez encontrada la pareja, en el ardor del romance alguien querrá casarse, fundar una familia, germinar. Vamos a echar cuentas: boda, pastón, casa, pastón, muebles, pastón, niño, pastón, monovolumen, pastón...y así hasta el momento justo en el que te descubres echando una generosa cucharada de matarratas en el colacao de tu pareja. ¡Oh, no! Porque el amor todo lo puede, lo dicen los poetas, los colgantes esos donde pone "hoy te quiero más que ayer pero menos que mañana", lo dicen en Sin tetas no hay paraíso donde enamorarte de un chulo de putas traficante puede no sólo no ser óbice para no ser feliz, si no, en realidad, una forma retorcida de alcanzar ese estado del alma en que te sientes tocar el cielo.

Yo le pediría a ZP que, por favor, nos entregue el dinero a nosotros, a los que lo gastaremos persiguiendo un sueño, invirtiendo en felicidad y no a unos banqueros que, tarde o temprano, la van a liar y que, encima, resulta que evitan que la gente se divorcie y vuelva a entrar en la rueda de la soltería.

¿Sabrá ZP de la cantidad de gente que se va a quedar esta noche en casa porque no tiene con quien gastar sus crujientes euros?

Yo creo que no, que alguien se lo diga.
Nota del Insustancial: El sonido es el famoso" Wilhelm Scream" presente en cientos de pelis.

3 comentarios:

manu dijo...

¿Es triste que te abandonen?
Sí, pero te acostumbras... como a todo. Bien cierto que si tú ayudas a que te den puerta, pues bueno, en fin, el dolor se lleva mejor.

¿Cómo que a los solteros? ¿Para iros de juerga y gastaros los cuartos en golfería y alcohol de importación? Menuda juventú. Id a la parroquia. Allí encontraréis una mujer para toda la vida.

No le digas nada a ZP. Porque como no le dejen ir a los EE.UU. a dar su receta mágica contra la crisis, nos va a subir los impuestos e impondrá el toque de queda para que no disfrutemos mientras él se duele. Será vengativo el Jorge BUsh...

raquel dijo...

desde luego! es la falta de amor la que llena los bares,y las tiendas,la esteticién,de acuerdo en que nos devuelvan algo de la inversión..llevo poco tiempo soltera y esto empieza a ser una ruina,si se pudiera invertir en valores seguros....,sr.insustacial, por el momento se agradece un abrazo, ah,los primeros extremoduros eran divertidisimos y muy provocadores,ahora les he perdido la pista,aunque estuvieron por aquí hace poco con doctor deseo,un grupo en la onda poético punk,sin duda infravalorado(abrázame es su único hit),abrazo

Señor Insustancial dijo...

"Soltería, motor de la economía"...ese es un buen ripio, amigo Manué.

Creo que debería de ser uno de los puntos a tratar por el G-8...aunque sólo sea por lo de la "G" que, como todo el mundo sabe, es un punto (ignoto, por cierto).

Pues no te pierdas el último disco que es como una nana pero muy buena. La inversión en valores seguros es imposible, de hecho, Agustín González (ese hombre que se pasó la vida haciendo de cura,papel que bordaba) acuñó la gran frase de que "enamorarse era conformarse ¿Quién te dice a ti que no te vas a ir mañana a Maldivas y vas a encontrar allí al amor de tu vida? Pero sí, es verdad, que invertir en soltería es un gasto terrible que debería de poder ser desgravable o algo. Consuélate: tu actual estado te permite darte a la vida gambitera, al solaz, a estirar las piernas del alma, a vestir de forma provocatif...yo soy incapaz pero otros congéneres lo hacen con buenos resultados ¿Tiene esto visos de estarse convirtiendo en una respuesta típica del consultorio del Super Pop? Eso parece y me niego. No tengo respuestas, sólo una buena batería de verborrea (Pim, pam, pum). Como agradeces el abrazo, ahí va uno. A cuidarse.