martes, 25 de noviembre de 2008

¡Vade Retro, ateo!


Después de morirse caben dos hipótesis:

1. Desaparecer (que parece lo más comodo).

2. Transustanciarse (sólo pronunciarlo da pereza) en otra forma de vida espiritual o, como apuntan los budistas, ocupar otro cuerpo de superior, inferior o igual valor que el que ocupamos en la actualidad.

Aunque todo apunta que lo primero es lo más probable siempre es posible que, en un giro teológico inesperado, me encuentre frente a una deidad hacedora de todo el Universo conocido que me pida cuentas por haber sido tan idiota de que, habiendo recibido las señales necesarias en forma de zarzas ardientes, rayos, centellas, testimonios de pastorcitos, inexplicables entradas en trance, repentinas revelaciones en forma de charlas en arameo y/o estas extrañas subidas de temperatura que me dan de vez en cuando y me invitan a amar a mi prójimo (si es femenino, mucho más), no me haya coscado de que existía y que tendría que vivir con su código.






Si la deidad que me espera es Alá u Odín ya nos podemos dar por jodidos porque ni he hecho la Yihad, ni me he repasado dos o tres aldeas a sangre y fuego. La verdad es que no tengo ni idea de cuál es el castigo eterno de los pecadores en dichas religiones me imagino que, en el primero, estar atento a que los ríos de miel no se ensucien o currar de segurata en la puerta del haren de las vírgenes esas, como castratti, claro. En el caso de la religión vikinga supongo que me tocará vestirme de bávara y repartir cerveza soportando requiebros chuscos, pellizcos en la ingle y otras morisquetas de los señores con cuernos.


Si me tocara hablar con Dios, bueno, con el nuestro lo primero sería identificar si es el que preconizan los protestantes (y dentro de los mismos saber si es el de los adventistas, los testigos de jehová, los baptistas...), el que dicen los católicos o del que hablan los judíos lo tendría claro:

-"Lo siento, tío ¿Yo que sabía?".

Y a esperar a misericordia. Si no me va a tocar cocerme en la misma olla de Richard Dawkins y de Bill Maher (al menos espero vivir más que esos dos vejestorios) que, mira, si hay descanso pues siempre seráb buena compañía aunque les guardaré rencor por haberme llevado a una vida de completa y absoluta ignorancia. Por cierto. De todas maneras me temo que muchos de los próceres de las diferentes religiones (rabinos que llaman a la exterminación de los árabes, curas que abusan sexualmente de chiquillos, mulahs que llaman a la exterminación de todo Cristo) también van a tener que responder ante sus diferentes deidades y tendrán que justificar como mensajes a priori tan puros han sido interpretados tan mal.

Hay un chiste muy viejo que cuenta como un tipo llega al cielo y allí no hay ni pirri. Al preguntar por la falta de animación un San Pedro algo hastiado le dice: "Joder, para cuatro que vienen no vamos a comprar un radiocassette". Pues eso, que el infierno tiene que estar más petado que Marina D´Or en sus golden years y el cielo -por la absoluta imposibilidad de seguir coherentemente ninguno de los códigos éticos que se proponen en los libros sagrados que invitan igual a sacrificar cabras que a, un poco más tarde, aniquilar a los faraones o ser virgen- pues tiene que estar un poco vacío.

Anoche vi un interesante documental de la serie 30 días dirigida por Morgan Spurlock (el tío de "Super Size me" y "Where in the world is Osama Bin Laden?"). La serie de documentales, de menos de una hora, juega a introducir a una persona dentro de un terreno completamente hostil -granjero homófobo en un barrio gay, el propio Spurlock en una cárcel, un workholic en una familia new age- y que conozca de primera mano como es la vida de sus pretendidos personajes antagónicos. El asunto trataba de la convivencia de una atea dentro de una familia de creyentes, muy creyentes, adscritos a una de esas iglesias norteamericanas tan raras que se llaman " no confesionales" (New Church de Ted Haggard fue de las más famosas hasta que al bueno de Ted, conocido asesor espiritual de George Bush, se le descubrió el flagrante relación homosexual con un chapero que, en principio, se negó a tener relaciones sexuales con él -un asunto de precios- y luego sí a cambio de una jugosa cantidad de metanfetamina que el buen pastor le suministró) y que derivan entre el protestantismo puritano, la política neoconservadora y el creacionismo. Los sorprendentes resultados de la peli (aquí) destapa un dato interesante: el ateísmo provoca un extraño vacío existencial en los creyentes, una duda que va más allá de lo razonable. Curioso.

Saco el tema porque me ha sorprendido muchísimo la reacción de Rouco Varela (mi capacidad de sorpresa es siempre grande incluso para personajes como este) donde nos invita a vivir nuestro ateísmo de puertas para adentro y circunscribirlo al ámbito de lo privado. Curioso, curioso, curioso. En plan San Manuel Bueno Martir, el gran Rouco, nos ordena que no andemos por ahí tocándole las narices con nuestras miserias intelectuales y que, en caso de no creer, callemos. Es decir, no protestemos por los crucifijos en las escuelas, por el pertinaz e indisoluble compadreo entre Iglesia católica y Estado y hagamos como Bono, o sea, que llevemos en una mano el capital y en otra la Biblia a ser posible y que si no lo es simplemente callemos.


No diré que soy de los que se quejan de los crucifijos, es más, me dan bastante igual. No me agrede ver símbolos religiosos. Soy de esa generación de españoles que todavía tuvo que bregar con profesores que te hablaban muy bien de Franco y no pude elegir entre ética y religión hasta quinto de E.G.B. por lo que tengo los ojos más que acostumbrados a todas estas cosas.

Otra cosa es que me parezca que Rouco Varela, por representación, y la Iglesia Católica por extensión deberían de aplicarse el cuento -obrar según lo que predican- y llevar todo este asunto de la religión al ámbito de lo privado. Cuando digo esto no quiero, evidentemente, que los cristianos vuelvan a las catacumbas pero, en realidad, me gustaría que los símbolos externos de mi país fueran lo menos religiosos posibles. Y digo de todos los símbolos religiosos: ni cruces, ni medias lunas (medias noches sí, de esas con jamón serrano de los cócteles elegantes que te cuesta mucho alcanzar porque la gente es bastante puerca y gorrona y van a los sitios que paree que no han comido en la vida...pero eso es otra historia), ni estupas a Buda, ni estrellas de David. Cero, nada.



Cuando yo tenía como diez años todavía iba todos los domingos a misa e, incluso, me lo curraba como monaguillo de cuando en cuando. Un servicio por cierto sin el traje ese que me hacía bastante ilusión, o sea, que he sido monaguillo de paisano. De hecho es que ni siquiera era en una iglesia porque, en mi barrio, un lugar un poco raro no había templo con lo que el servicio religioso único (el de los domingos) se hacía en el ¡Bar! del barrio también único. Una cosa rara ya les contaré algún día. Pues un día se me ocurrió preguntarle al cura, juro que con toda inocencia, que cómo era posible que Dios y Jesucristo fueran la misma persona y que se hubiera mandado así mismo a la Tierra para ser despedazado por aquellos salvajes que ocupaban Judea que, por ende, eran criaturitas creadas por él.

Tras el collejón me dijo que todo era una cuestión de fe y que era mejor que no preguntara nada, que me concentrara en creer. Se lo comenté a mi padre que, al fin de semana siguiente, se acercó para decirle al buen señor que no se le ocurriera volver a darme una colleja en su puñetera vida (porque estaba estudiando y porque se reservaba el derecho presente, pasado y futuro de zurrarme cuanto quisiera...el hombre se lo ha reservado tanto que nunca me ha tocado un pelo...así he salido, claro) y al explicarle el hombre los hechos le dijo:



-"Mire, el chaval...es que el chaval... se lía con sus cosas y está todo el día a por uvas. A nosotros nos gustaría que fuera un delincuente juvenil o idiota. Lo primero nos permitiría quitárnoslo de encima de cuando en cuando y que durmiera en el reformatorio que, quiera o no, pues nos daría a mi señora y a mi un poco de libertad y lo segundo nos regalaría unas cuantas subvenciones ministeriales...pero, fíjese que le ha dado por pensar y decir idioteces. En la medida de lo posible, si tiene preguntas que hacerle se las hará porque está muy consentido por su madre y era cojito de pequeño y usted, en la medida de lo posible lo mejor que puede hacer es contestarlas porque se pone bastante intenso. A nosotros nos tiene la cabeza como un bombo y mire, aquí estamos".



-"Yo no tengo la culpa de que su hijo haga esas preguntas y no me voy a poner a explicarle cosas tan complicadas a un niño. Lo que tendría que hacer es no dejar que lea tanto que el niño es un repipi".



...Vale...mi padre no le dijo eso al cura (me apetecía guionizar un poco, que el tema es aridísimo), le dijo que no me zurrara y que en mi casa se contestaban todas las preguntas, que pese a que no le hacía gracia que fuera a misa pues que esperaba que al menos no volviera con la cabeza como un bote. Ni que decir tiene que la respuesta del cura si se acoge bastante a la realidad. Ni que decir tiene que mi padre me prohibió ir a misa con ese cura pero se ofreció para que fuera a la iglesia que quisiera. Eso hice, hasta que me di cuenta de que, en realidad, nunca iba a hallar ninguna respuesta y me desconecté por completo.

La Iglesia católica en España tendría que iniciar un proceso de reflexión bastante grande y replantearse por qué pierde fieles y no echarle la culpa al proselitismo ateo, a Zapatero, al relativismo filosófico o a que haya unos padres en Valladolid que quieren que sus hijos no reciban educación pública debajo de una cruz. Eso es un síntoma. En la inclasificlable Molocai (1959, Luis de Lucía) contiene una interesante escena: el protagonista, un padre misionero del Sagrado Corazón, reparte escopetas y escapularios a los autóctonos para defenderse del ataque japonés. ¿Es esa la imagen que quiere mantener la Iglesia de sí misma? Pues parece que sí, no me cuesta mucho imaginarme al Alto Mando Católico repartiendo pistolas para defender la parcelita de poder.


En definitiva yo no hago proselitismo porque no me apetece, no lo creo necesario, no explico por qué no creo porque entiendo que no hay motivos para subrayar lo evidente, porque entiendo que la razón (la científica, no el periódico) está conmigo pero no me callo si me preguntan del mismo modo que Rouco es muy señor (¡Oh, Señor!) de decir lo que le venga en gana. Si las religiones pierden clientes será porque su papel en la historia reciente española no ha sido el más honroso, porque han paseado a un dictador debajo de un palio, porque han participado en terribles atrocidades, porque divulgan un mensaje que necesita de un terreno poco abrupto para que llegue a todas partes y que ya, actualmente, no entra a golpe de colleja. Seguramente también porque mantienen un entramado informativo llamado COPE que no obra con la prédica central del cristianismo, quizás el problema sea que el mensaje que llega es de total intransigencia que muy poco tiene que ver con el amor fraterno. Que no me digan que yo empujo, acoso, derribo o pongo chinas en los zapatos de la gente que va a misa porque no lo hago. No agredo si no que, contínuamente, soy obligado a explicarme, a postrarme o a mantener un educado silencio ante las creencias de los demás. Esto último lo hago cada vez con menos gusto, pero lo hago aunque sólo sea por ahorrarme problemas, amargas discusiones o dañar a personas cercanas.


Si la Iglesia quiere que me calle ante las procesiones, que transija con los gastos que nos ocasiona un culto en particular al menos les pediría que tuvieran el mismo respeto o que, al menos, me concedan el beneficio de la duda. Yo ya tengo un plan si me encuentro con Dios:le voy a pedir perdón y luego explicaciones ¿Donde estabas tú cuando toda esta gente se estaba muriendo de hambre? ¿No pudiste fulminar al creador de OT? ¿No te parece que ya hemos sufrido un infierno en vida para ponernos ahora tiquismiquis?

10 comentarios:

Gatesca Pantomima dijo...

yo cuando me muera me haré fantasma, lo tengo más que claro.

que gracia, yo también tengo historias religiosas. cuando era cria también iba a misa de domingo pq los de mi iglesia organizaron un coro infantil. aunque hoy en dia paso bastante de las religiones organizadas, admito que me lo pasaba genial. y si, yo también hice una pregunta incomoda al cura de turno ("por qué los curas no os casais?") y mira soy incapaz de recordar si llegó a contestar o no...

Señor Insustancial dijo...

Hola Gatesca,

recuerdo a la Iglesia católica de forma poco traumática pero desconfío desde enano de los sitios donde todo el mundo sonríe con tanta prestancia. Es que soy mal bicho.

Un saludazo

moonriver dijo...

Teniendo en cuenta que soy adicta a la filosofía, creo firmemente que, tanto ateos como creyentes, deberían ser libres de expresar públicamente y sin ningún tipo de restricción sus creencias de todo tipo. Es más me encantaría encontrar algún ateo que lograra darme una explicación coherente y consistente de su falta de fe. Al fin y al cabo, como me dijo un jesuita que había dicho no sé qué filósofo, la fe es la capacidad de soportar dudas. Así que no se puede ser un auténtico creyente sin haber dudado nunca. Es más, cuanto más dudes más creerás. Y para dudar necesitas escuchar argumentos contrarios a los tuyos.

Por otro lado, discrepo contigo con lo de los simbólos religiosos y con lo de las procesiones. ¿Por qué hay que ocultar símbolos religiosos tan bonitos como una estrella de David o un crucifijo? Al fin y al cabo no son sólo símbolos religiosos; sino que, con el tiempo, se han convertido en auténticos adornos y obras de arte. ¡Y qué decir de las procesiones! Más allá de su componente religioso, de nuevo nos encontramos ante una manifestación artística extraordinaria. Y la mayor prueba de la desvinculación de las procesiones con su contenido religioso primigenio la encontrarás no sólo en que la mayoría de sus participantes no son católicos practicantes, sino en los envites de los curas contra las mismas. Puestos a eliminar una fiesta popular yo votaría por la supresión de los San Fermines, que los pobres toricos me dan mucha pena.

Señor Insustancial dijo...

Hola Moon,

Así, al azar...

1. Completamente de acuerdo, tanto la gente que profesa cualquier tipo de religión como la gente que no la profesa tienen derecho a hacerlo de manera pública y notoria...tengo mis dudas sobre qué de bueno tiene ese exhibicionismo confesional o aconfesional pero me parece bien.

2. Aquí un ateo dándote razones: la primera y principal es que el ateísmo es una creencia en la "no creencia religiosa". Es decir, un ateo no cree en la existencia de una entidad superior sobrenatural que sería la hacedora de toda la vida. Las razones que me llevan a creer en "no creer" son puramente científicas. La ciencia explica bastante bien el nacimiento de la vida y el desarrollo de la misma. Existe un corpus completo sustentado sobre pruebas reales y palpables de todo eso. Tengo las mismas pruebas para creer que el mundo fue creado por un monstruo de orejas puntiagudas que por un triángulo con un ojo en medio.
Ninguna de las religiones que he estudiado me ha dado razones suficientes para creer en una deidad o ha aportado pruebas fehacientes de la existencia de la misma. Por cuestiones púramente académicas leí en su momento la Biblia y el Corán (dos añitos de árabe me avalan a ese respecto) y personalmente -por esas derivas personales- estuve durante un tiempo muy interesado en el budismo.

La fe me parece una creencia ciega, es más, creo que las personas de iglesia (aunque me imagino que las de mezquita, sinagoga o ashram son iguales) se cuidan muy mucho de no hacernos partícipes de sus momentos de duda si no es de una forma literaria, filosófica o directamente vaga.

A mi entender el ateísmo nace de la duda y del alejamiento del pensamiento más extendido en todo el mundo: Existe un Dios. Por el contrario la fe establece sus principios desde creer a pies juntillas pese a no ver, no tocar y no oir.

Cuando comenzaron mis dudas, comenzó mi búsqueda de respuestas. La fe es una postura cómoda que invita a no plantearse que hay más allá.

Como ya comento en la entrada y aquí mismo he sido creyente y he ahondado mínimamente en otras religiones. He visitado templos de toda condición y he sido invitado a rezar junto a judíos, cristianos, musulmanes y budistas de la tradición kadampa. De todos ellos me he llevado un buen pellizco de cultura pero ninguna respuesta a la cuestión principal: ¿Puede usted demostrarme más allá de cualquier duda que hay un ser superior que nos observa desde allí arriba? ¿Puede demostrarme más allá de toda duda razonable que si actúo mediante su código de leyes mi alma irá a un lugar mejor? Fantástica culturas, respuestas nulas.

3. Me molesta profundamente que lo religioso se funda con el poder. Creo firmemente en que los gobiernos deberían de alejarse y poner barreras entre las iglesias y ellos mismos más que nada porque la democracia poco tiene que ver con la religión. El poder del sistema democrático radica en la voluntad del pueblo y los sistemas teocráticos pues sobre una serie de normas induscutibles y absolutas. Que una monarquía absolutista se centre en promulgar y promocionar una sola religión entra dentro de los parámetros de lo normal (Dios señala a un elegido para que dirija los destinos de un pueblo y lo unje con todas las garantías) pero no así en un sistema democrático que tiene que garantizar que no habrá injerencias de terceras instituciones sobre su voluntad. Pongo aquí por caso un tema debatido hace tiempo: aborto, divorcio, uniones gays etc.
Estoy en contra de que el estado español, en el que pago todos mis impuestos, sustente a la iglesia católica o a ninguna otra y que esta promocione con mi dinero instituciones educativas (colegios concertados, universidades privadas etc.) por la sencilla razón de que no promociona instituciones que promulguen el ateísmo que, en un sistema de creencias libres, deberían de estar a la misma altura. Dios en su sitio y la ciudadanía en el suyo.

4. Sobre los símbolos religiosos...no digo que haya que esconderlos digo que tienen que estar en los sitios adecuados: un museo, una iglesia, un monumento sufragado por los adeptos de esa religió o incluso en el parachoques del coche de los mismos, en sus camisetas, en sus joyas, en sus cuadros o donde les plazca. Que un paso de Salzillo es una obra de arte, pues evidente, que la Macarena es una talla estupenda, pues por supuesto, pero de lo que se habla es de que están en un lugar inapropiado que no es otro que un centro público donde acuden niños de todas las religiones y niños ateos también claro. Ahí radica el problema. Si la Iglesia católica es tan sensible ante la sensibilidad de sus feligreses también debería de serlo con otros feligreses de otras religiones. Quien quiera una educación católica puede sufragársela de manera privada, acudir a catequesis etc.
¿Toleraría un ciudadano católico que en la escuela de su hijo hubiera una suna del corán escrita en la pared o la estrella de David, un altar para Buda o una estrella de David? Pongámoslos a ver que pasa. Pero, ya le digo, lo mejor es que esas cosas queden donde tienen que estar.

5. Estoy en contra, por principios morales, con que se paseen obras de arte sin ninguna protección por la calle. De verdad. Desde hace tiempo sufro pensando en que, algún día, algún gilipollas le va a tirar un coctel molotov al Cristo de los Gitanos o al Cristo de Medinaceli o a la imagen de la Paloma...¿No sería mejor sacar unas buenas copias, unas copias idénticas? ¿Unas que no pertenezcan al Patrimonio artístico nacional? ¿Y si a alguien le diera por pasear por ahí Las Meninas o El Guernica?
A mi todo lo que sea Fiesta me parece bien pero si tenemos que suprimir una que sea El Rocío...quiero decir, todo lo que rodea al Rocío, no la procesión que, por seguir la línea me parece bien.

Un saludo y gracias por tan enjundiosa entrada.

Grom el Único dijo...

Mmmmm... interesante posibilidad para soltar mi habitual dosis de bilis contra la Alta Curia. ¿Qué decir: que les aterra más el perder su terrenal poder que la posibilidad de nuestra salvación eterna? ¿Que observan con verdadero pánico humano como los argumentos sobre la existencia de la fe ("la fe es creer lo que no puedes ver", ole sus cojones!) van cayendo ante un mínimo razonamiento lógico? ¿Que, en nombre de un ser superior, que nadie en su sano juicio ha visto (conozco a consumidores de setas alucinógenas a los que se le apareció Jim Morrison, pero tampoco cuentan), ruegan una caridad para erradicar la pobreza mundial mientras deciden en fastuosos banquetes cómo conseguir más ingresos? ¿Que exigen se mantengan determinados símbolos cristianos en las aulas mientras tuercen la cara con gesto de disgusto por la utilización del velo en las niñas musulmanas? ¿Que se consideran los propietarios de la Verdad Suprema, los únicos que pueden salvar a la Humanidad del abismo al que se dirige, al tiempo que recomiendan enterrar el pasado y la memoria histórica, tras una Transición que tanto les favoreció by the face? ¿Qué exigen el cumplimiento de determinadas leyes que les favorecen, mientras llaman a la desobediencia civil por la Educación para la Ciudadanía?...

No, creo que, ya que me han educado en el respeto a los demás, no debo decir nada.

Además, estimado Señor Insustancial, mi dosis de mala leche ya la he volcado en mi propia casa...

Afectadísimos saludos.

manu dijo...

Transustanciarse parece demasiado sustancial para el Rey (¡toma república!) de los insustanciales.

Joder, para cuatro que vienen no vamos a comprar un radiocassette".
Vamos mal, mientras el Cielo no se modernice y monte un after con su correspondiente vip no va a ir ni Dios... osti, qué chungo.

Rouco, menudo... Poco se puede decir ante la desvergüenza de pretender una (des)memoria selectiva. Mis pecadillos son veniales, olvidémoslo; todos los tuyos son gravísimos, y arderás en la parrilla, perdón, en el infierno.

Cuando me muera tendré mucho tiempo libre. Hay que ser positivos.

Señor Insustancial dijo...

Hola muchachos,

Grom,
Ellos a lo suyo y nosotros a lo nuestro. Como decía aquel entre bomberos no nos vamos a pisar los sayones, que no estaría nada, pero nada, bien.

Manu,
Cuando mueras te aseguro que tendrás mucho tiempo para descansar pero eso será dentro de muchas, muchas décadas...unas cien, calculo. Si hay un cielo espero yo también llegar a la versión 2.0 del mismo y si no, pues a apretujarnos en la Pepe Botero´s Sauna pa los restos.

Un abrazo a ambos.

moonriver dijo...

Punto de partida: puedo entender perfectamente el agnosticismo. De hecho me parece la única postura razonable en esta vida. Lo que no consigo entender, por más que lo intento es el ateísmo. Al fin y al cabo, ¿no resulta igual de absurdo creer que no existe nada más allá de lo que vemos que pensar que existe algo?

Por cierto, que muchos filósofos se han empeñado en demostrar la existencia de Dios. Todavía no he encontrado un argumento convincente, más allá de algunas disquisiciones de Jostein Gaarder en El misterio del solitario ("Pero si el mundo es un gran juego de magia, también tiene que haber un gran prestidigitador"), aunque resulta bastante sintomático que tantas cabezas pensantes se empeñen en lo mismo, ¿no te parece?

Señor Insustancial dijo...

Hola Moon,
Hoy hablaba con Edu Galán, un amigo, sobre este tema y decía algo muy interesante: "El agnosticismo es el refugio de la gente que no quiere dar el último paso hacia el ateísmo, como la gente que se agarra al rollo del budismo o las energías o todas esas cosas que sí niegan la existencia de Dios...". Pues eso. También ha dicho esto: "la mayoría de la gente es un 99% ateo...Sólo cree en un único Dios para deshechar a los demás". Un buen paso.

¿Creer o no creer? Eso no es una postura, eso es explicar una duda vital ante tus semejantes.

Un ateo sería un estúpido si se le apareciera un Dios cualquiera y persistiera en la no existencia del mismo. En realidad lo que se postula siendo ateo es lo siguiente: "NO tengo ninguna prueba científica de que Dios exista y, ante la falta de pruebas, tengo que inclinarme por pensar en que NO existe nada, no en dudar ya que...NO tengo prueba científica o definitiva sobre la existencia de Dios..." y así hasta el infinito. No es una cerrazón en NO creer si no en haber buscado y no haber encontrado y, por tanto, agarrarse a la Navaja de Occam y decir: "Ante un hecho la explicación más certera será la más pausible".

Como bien dices muchos filósofos y pensadores han querido demostrarnos la existencia de Dios. Es normal. Las creencias religiosas nos han acompañado desde que sacamos el hocico de la cueva y fueron definitivas para que esas personas buenas y con taparrabos, y luego con túnica y luego con chilaba y así hasta nuestros días entendieran de una manera cercana como funcionaba el mundo que los rodeaba: se hacían sacrificios a BAAL, se pensaba que el SOL era un Dios...

La ciencia comenzó a dar respuestas más explícitas a cuestiones más explícitas simplificando en cierto modo el papel del ser humano en el planeta, su existencia, dando respuestas al ser...se entendió que era un rayo, como se hacía el fuego y así hasta el pantalón vaquero o la Teoría de la Relatividad y la Bomba atómica.

La ciencia sustituya a la religión en ese aspecto del conocimiento. Al menos para mí, que ya me he alargado muchísimo sobre el tema.

Ya sabe, soy muy respetuoso con todas las creencias y, al menos, no eres ciencióloga (que también podría ser, pero no, gracias a la razón).

UN saludo y gracias por tu consejo culinario que está respondido en la entrada superior. Abrazos varios.

deudordejah dijo...

ola. he leido con interes esta nota. y solo tengo un comentario que dejo en el aire.. " lo que quieres en esta vida . es lo que esparas en la otra, si en esta vida no quiciste conocer a Dios en la otra asi sera..Dios no quiere a nadie ala fuerza, el respeta las deciciones, lo que pasa es que le ser humana ha pegado la religion con Dios y son cosas totalmente distintas, la religion son los intentos humanos por tratar de llegar a DIOS. y estas fallan. lllamense catolicos, musulmanes,. judios etc, pero Dios no falla.